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Historia 51993 — capítulo 7
Llegaba tarde, ¿Como podía ser que en un primer vistazo a mi reloj de muñeca fuera bien de tiempo y cinco minutos después cuando volvía a mirar comprobaba sorprendida que tenía que haber salido de casa hace quince minutos?
Corría por aquellas calles mientras cargaba pesadamente con mi teclado y una mochila a la espalda donde llevaba partituras, una lista de canciones, los CD de música, cables y esas cosas.
Por suerte Emma solo vivía unas calles mas a la izquierda que mi casa ya que si no fuera así me habría sido imposible cargar con todo aquello sin terminar agotada.
Giré la ultima curva y llegué a la calle donde estaba la pequeña casa de Emma.
Era una zona residencial, de estas típicas donde todas las casas son iguales o muy parecidas, de ladrillo oscuro y tejado negro, dos plantas aunque no lo parecían, alargadas, con un gran ventanal que pertenecía al salón y el garaje con su gran portal a la derecha.
Un pequeño jardincito delantero y uno mas grande en la parte trasera.
El gran portal verde del garaje estaba abierto y se escuchaba movimiento y risas, por lo que supe que James ya había llegado y estaba allí con Emma.
Cuando llegue ambos estaban riendo y peleando en broma.
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Vamos Emm estabas muy graciosa con eso en el pelo.- Decía James mientras intentaba esquivar los golpes de Emma.-
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Si claro, súper sexy. ¡Me las vas a pagar James!.- Esta también reía con el forcejeo. Verlos allí así con tanta naturalidad sin saber que yo había llegado era gracioso, se notaba que James estaba realmente loco por ella. Entonces ambos se dieron cuenta de mi presencia, allí sonriendo con el teclado en los brazos, se separaron sonrojados e incómodos, eso me hizo reír mas.-
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Si necesitáis algo mas de intimidad puedo irme a dar un par de vueltas por la zona, pero antes dejad que coloque esto ya que pesa mucho.- Dije riendo. Ellos se pusieron aun mas colorados y James se acercó a mi rápidamente.-
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No digas tonterías Kelly, solo estábamos bromeando mientras esperábamos por ti, ya que como siempre llegas tarde.- Dijo cogiendo mi teclado de las manos.-
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Claro claro, ahora móntate excusas James.- Dije para seguir con la broma, pero la mirada de Emma hizo que lo dejara ya.-
Estuvimos colocando los instrumentos, la guitarra de Emma no llevo mucho tiempo ya que solo teníamos que conectar el altavoz, montamos la batería de James, que estaría al fondo y yo con mi teclado a la izquierda, Emma ocuparía la zona central con un micrófono y su guitarra.
James no cantaría y mis coros serian muy sutiles para que Emma fuera la protagonista.
Una vez todo eso montado nos sentamos en el suelo rodeados de papeles, partituras, cd's de música y nuestra lista de posibles canciones.
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¿Y que tal una canción de Taylor Swift?.- Yo creo que pega con tu estilo Emm.- Decía James cogiendo el Cd donde teníamos la canción de love Story.-
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¿Como creéis que se lo montará este año Anna?.- Preguntó Emma con la mirada baja, rebuscando entre papeles e ignorando la sugerencia de James.-
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Vamos Emm, no me digas que ya te ha dado el bajón.- Dije frunciendo el ceño.- Si aun no hemos elegido ni la canción y no pienso dejar que te eches atrás, ya no.-Dije decidida.-
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Y además haga lo que haga Anna nosotros podemos mejorarlo por que tu tienes una voz increíble.- Dijo James poniendo una mano sobre la de Emma y sonriéndole, esta le devolvió la sonrisa y yo ahogué una risilla.-
Nos pasamos así una hora, que si Hilary Duff, que si Avril Lavigne, que si Belinda...millones de canciones pero no conseguíamos ponernos de acuerdo para elegir una.
Emma estaba de bajón y ninguna canción le parecía adecuada, eso hacía que me frustrara y James se agobiaba por que no avanzábamos, entonces cuando volví a meter mi mano en la mochila buscando el teléfono móvil note el tacto de otra caja con un cd.
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¿Y que tal esta?.- Dije sacando el CD y enseñándoselo a James y Emma.- Había quedado en el fondo de mi mochila y casi ni lo vemos.- Eran canciones de Laura Pausini.-
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¿Laura Pausini?.- Esa chica es Italiana ¿verdad?.- Preguntó Emma cogiendo la caja y viendo la fotografía.
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Si, pero canta mayormente en Español, podíamos escuchar alguna, igual es una buena elección.- Dijo James mientras cogía el cd y lo ponía en el equipo de música.-
Pasamos canciones y canciones, algunas en Italiano y otras en Español, la cantante tenía una voz increíble, tenía romanticismo y toques de voz muy buenos, cuadraba genial con la voz de Emma, James y yo lo sabíamos y la mirábamos esperanzados para que ella también diera su visto bueno y poder empezar por fin a ensayar.
Entonces James paso una canción mas y cuando esta sonó y empezó a cantar la cara de Emma se iluminó, sonrió y empezó a dar saltitos.
- Esta, esta. Es perfecta venga.- Decía contenta, James y yo sonreímos y asentimos.-
La escuchábamos mientras con el portátil buscábamos por Internet las partituras de la música y como no la letra de la canción, ya que al ser en español nos la aprenderíamos mejor así.
Cuanto mas la escuchábamos mas perfecta nos parecía, tenia sentimiento, gancho, era una canción sentimental pero que luego daba energía, hacia que un curioso hormigueo te recorriera el cuerpo, como si tu cabeza se montara una historia con cada estrofa, si nos lo trabajábamos bien y Emma no se acobardaba seríamos un fuerte rival para Anna, esto me hizo sonreír interiormente con satisfacción y buscar por paginas y paginas con mas ganas.
No tardamos mucho en encontrar las letras y las partituras, Internet siempre era una gran ayuda en estos casos.
Imprimimos tres copias para cada uno y las colocamos delante de los instrumentos para empezar a ensayar.
Era complicado, para que negarlo. Coger el ritmo que tenía la canción original siguiendo un montón de notas en un papel cuando yo no había tocado mas que noche de paz con aquel teclado no daba precisamente esperanzas.
James aporreaba la batería a su ritmo, mayormente tarde y dando mas estilo de Rock que de Pop a la canción.
Y Emma.....cantaba muy bajito, como si estuviera ante mil personas y fuera a vomitar en cualquier momento. Cada vez que cantaba paraba de tocar y cuando tocaba paraba de cantar, vamos que siendo pesimista aquello pintaba realmente mal.
Estuvimos ensayando así mas de tres horas sin parar, a mi me dolían los dedos de tanto teclear, Emma parecía a punto de quedarse afónica y la cara de James nos daba a entender que tenía un dolor de cabeza de campeonato.
Pero cuando paramos agotadas nos dedicó una súper sonrisa.
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Genial chicas, si seguimos así todos los días en tres meses saldrá perfecto.- Dijo levantándose de la batería sonriendo, nosotras lo miramos como si estuviera loco.-
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Venga ya James, si tu ritmo parece mas de un grupo de macarras, Emma estaba a punto de echar a correr a pesar de que solo la escuchábamos tu y yo y mi forma de tocar el teclado....vamos que apestamos y mucho.- Dije bufando y dejándome caer en un sofá.-
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Venga kell no puedes pretender que nos salga perfecto ya el primer día. Es otro idioma, es una música difícil y yo...tengo que vencer mi timidez a cantar en publico.- Decía Emma dándome palmaditas en el brazo animándome.-
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¡Pero es que no podemos estar todos los días ensayando durante tres meses, tenemos deberes y exámenes!.- Dije quejándome, me había puesto negativa y cuando eso pasaba era difícil aguantarme.-
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Encontraremos la forma de compaginar todo ya lo veras. Podemos...podemos llevar la canción en nuestros Ipods para ir aprendiendo la letra, el ritmo de la música....Saldrá bien Kelly.- Decía James haciendo malabares con sus baquetas.-
Me limité a asentir con una pequeña sonrisa. Tenían razón, solo había sido el primer ensayo de una canción en otro idioma que no escuchábamos, necesitábamos ser optimistas y practicar.
Grabamos la canción en nuestros Ipods usando el portátil de Emma y decidimos dejarlo ya por hoy, yo aun tenía que llegar a casa, ducharme, cenar y empezar de una vez con el maldito trabajo de historia.
- Nos vemos mañana en el colegio chicas.- Dijo James a modo de despedida en la calle y andando hacía el metro para volver al instituto, nosotras nos despedimos con una sonrisa y un movimiento de manos.-
Cuando ya giró y lo perdimos de vista me giré hacia Emma con una sonrisa burlona para encararla.
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Que a gusto estabais James y tu antes de que llegara ¿No?.- Dije aguantando como pude una carcajada y haciendo que Emma pusiera los ojos en blanco. Después de todo ella sabía que no lo iba a dejar correr.-
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Solo somos amigos Emm, como el y tu. Además, sabes que James esta loco por ti desde que lo conocemos.- Dijo poniendo las manos en las caderas y yo bufé.-
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No Emm, James conmigo esta confundiendo amistad con amor, a ti te mira de forma diferente que a mi.- Dije sabiendo claramente de lo que hablaba.- Y permíteme añadir que es mejor partido que Patrick. Me encantaría verte saliendo con el.- Dije con una gran sonrisa.-
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Patrick es un buen partido Kelly. Solo necesita cortar con Anna y empezar a salir conmigo.- Dijo defendiéndolo ciegamente como cada vez que yo lo atacaba.-
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Si claro, cortar con Anna y un buen transplante de cerebro.- Dije con amargura. ¿Cómo podía estar tan ciega?.-
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No es asunto tuyo kelly, deja las cosas como están.- Me dijo frunciendo el ceño.-
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Vale, vale.- Dije moviendo las manos.- Tu veras lo que haces. Y cambiando de tema, practica bien esa canción por dios te lo pido, se que es fácil aprendérsela pero que superar tu vergüenza nos llevara tiempo.- Dije preocupada.-
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Practicaré, practicaré no te preocupes. Tu ahora vete a casa y ponte con el trabajo de historia.- Dijo Empujándome para que empezara a caminar.-
Ella me dijo a mi también adiós con la mano como habíamos hecho con James, pero cuando estaba a punto de girar la curva me gritó.
- ¡Y si hoy sueñas con esa sexy voz de chico por dios se amable y preséntate.- Le eché la lengua y seguí andando mientras ella reía.-
Volví a casa a paso rápido, estaba oscureciendo y no quería que el recibimiento de mi madre fuera una gran bronca por llegar tarde a cenar, ya que eso solo podría mas difícil los futuros ensayos, además quería cenar rápido para hacer al menos la mitad del trabajo.
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¡Ya estoy aquí!.- Grité como saludo nada mas abrir la puerta. Dejé caer la mochila junto al mueble de la entrada, colgué mi abrigo detrás de la puerta y fui hacia la cocina.-
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Hola cielo ¿Qué tal el día?.- Preguntó mi madre mientras revolvía con una espátula de madera dentro de una olla.-
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Bien. Hoy hemos empezado con los ensayos para el festival del instituto.- Dije apoyándome en la nevera.-
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¿Os vais a presentar?.- Preguntó mi madre emocionada.- ¿Y que haréis?.-
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Pues Emma va a tocar la guitarra y a cantar, yo la acompaño en algún coro con el teclado y James tocará la batería. Pero hoy a sido un desastre.- Dije en un suspiro.-
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Bueno cielo, la perfección se consigue con la practica.- Dijo dándome ánimos mientras mi hermano Brian entraba en la cocina.-
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Yo sinceramente,espero que la cagueis. Así lo grabaré en video y me darán una pasta.- Dijo haciendo muecas mientras cogía los platos y los ponía en la mesa.-
Salí bufando de allí para no matarlo. Me metí en la ducha y salí del baño con el pijama puesto y el pelo bien seco justo cuando mi madre desde el piso de abajo anunciaba que la cena ya estaba lista.
Cené con rapidez, sin participar mucho en la conversación con mis padres para poder ponerme rápidamente con el trabajo de historia, pero no pude hacerlo hasta que ellos también habían terminado ya que yo tenía que encargarme de recoger la mesa.
Metí a mil por hora, los cacharros en el lavavajillas, lo conecté y fui al salón donde mis padres veían tranquilamente la televisión para desearles buenas noches con un beso y después subir las escaleras de tres en tres.
Me senté decidida en el escritorio, con el libro y el portátil delante. Mi habitación estaba en silencio e Internet desenchufado para evitar las tentaciones de la noche anterior. Si necesitaba buscar fotos para le trabajo lo conectaría pero nada mas.
La verdad es que trabajé duro aquella noche.
Que si una portada bonita, un índice claro y limpio, un buen comienzo para crear interés y luego capítulos y capítulos con datos y datos sobre aquella princesa.
La verdad es que su vida era interesante. La pobrecilla casada a los 16 años, por amor, cosa rara en aquella época pero al mismo tiempo obligada, soñadora e infantil. Siempre queriendo ser libre y encerrada en una jaula de oro donde mas que mandar era mandada por una suegra que parecía la madrastra de un cuento de hadas.
Me entusiasmo mucho descubrir cosas de ella, tenía muchos datos curiosos y una vida muy peculiar para la época, no había sido la típica princesa que esperas salvada por su príncipe, tenía carácter y había sido pionera en muchas cosas.
Y además era realmente guapa y aquellos vestidos....me hacían desear poder llevarlos a la calle sin que fuera Halloween o me tomaran por loca.
La vida de aquella mujer me había despertado tanta curiosidad que cuando dieron las doce de la noche y mis ojos ya me picaban escocidos de sueño tenía ya unos cinco capítulos de trabajo.
Así que decidí que ya era hora de acostarse. Mañana haría el resto, añadiría un par de fotos, corregiría errores y trabajo terminado.
Sonreí satisfecha mirando al techo de mi cuarto que desde pequeña estaba adornado por esas pequeñas estrellas que brillan en la oscuridad.
Mi padre lo había adornado así cuando yo tenía ocho años, siguiendo un plano estelar para que cuadrara a la perfección con el cielo real, que raras veces se veía en Londres por el mal tiempo o la contaminación.
Cerré los ojos sonriendo y recordando cuando era pequeña y me enseñaba todo sobre el espacio como buen aficionado a la astronomía.
Así me quedé dormida y cuando los abrí ya no estaba en mi cuarto. Volvía a soñar, pero esta vez estaba...