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Historia 5209 — capítulo 15

Capitulo 15 Las claves Prohibidas.

Al día siguiente, un ligero rayo de sol entró por la ventana, dándole a Harry directamente en la cara, éste comenzó a despertarse y estirando su brazo, buscó sus anteojos a tientas en la mesita de noche. Pero su mano no estaba tocando la mesita de noche, estaba tocando otra cosa. Harry volteo y vio que al lado suyo, estaba Ginny.

Después recordó que por estar platicando toda la noche, ambos se había quedado dormidos en su cama.

Como Harry se había movido para buscar sus anteojos, sin querer despertó a Ginny. Ella, abrió los ojos y miró a Harry.

  • Buenos días –dijo ella en voz baja, todavía algo dormida. Después ya que había despertado bien, se incorporó rápido y dijo sorprendida- Aún sigues aquí!!

-Sh! Si –dijo Harry susurrando- es que por estarte arrullando ayer para que durmieras, yo también me quede bien dormido!

  • Ves! Te dije que no me agarraras el cabello por que me iba a dar sueño. Pero no pensé que te lo iba a contagiar!! –dijo ella en voz baja.

  • Ni yo.

  • Harry, tienes que irte de aquí –dijo Ginny en voz baja para que nadie se diera cuenta de la presencia de Harry- Si alguien se entera que pasaste la noche aquí, te expulsan!

  • Si ya sé –dijo Harry nervioso y susurrando.

  • Espera un momento. Déjame ver si alguien ya ha despertado. –dijo Ginny.

Luego, abrió un poco una de las cortinas que cubrían su cama y se asomó. El resto de las camas también estaban cubiertas con sus cortinas y no se escuchaba un solo ruido, era señal de que todos dormían profundamente.

  • No hay nadie despierto. –dijo Ginny- Vete con cuidado y sin hacer ruido.

  • OK –murmuró Harry.

Salió de la cama, tomo sus zapatos y su varita, que los había dejado debajo de la cama. Y caminó descalzo, dirigiéndose hacía la puerta, Ginny lo acompañó a la salida. Ya en la puerta, se quedaron un momento mientras se despedían…

  • Pues muchas gracias por todo Harry. Ha sido el baile más padre que he tenido. –dijo Ginny sonriendo- me la pasé muy bien!

  • No hay de que. Yo también me la pasé súper bien! –dijo Harry.

  • Bueno, pues… te veo después -dijo Ginny.

  • Si –dijo Harry- nos vemos al rato.

Harry se quedó parado un momento en la puerta, afuera del dormitorio. Se sentía como raro, como que no quería irse. Quería seguir ahí, platicando con ella, bromeando, quería seguir conociéndola más.

En esa noche, Harry había descubierto cosas de Ginny que él no sabía que ella tenía. Había conocido una actitud muy diferente a la que Ginny mostró cuando la conoció, había conocido un poco más su forma de ser, su forma de pensar, hasta le había conocido varios gestos que hacía cuando platicaba. Por ejemplo, hasta apenas ayer, Harry se había fijado que cuando Ginny comienza a sonreír, como que enchueca la boca un poco, hacia la derecha. También se fijo que tiene la manía de morderse el labio inferior, y de jugar con su cabello cuando esta pensando.

A Harry le agradó conocer todo estos detalles que Ginny tenía, además de que se la había pasado muy bien, ya que ella era muy simpática. En ese mismo instante en que Harry estaba parado afuera del los dormitorios, le entraron una ganas locas de decirle a Ginny que él no quería irse, que quería quedarse ahí otro rato. Pero, sabía que no podía, así que se dio la vuelta y dio 2 pasos, pero luego, de repente volteo y dijo:

  • Te gustaría…

Pero Ginny ya se había metido y ya había cerrado la puerta.

  • …platicar en la sala común un rato. –dijo Harry en voz baja y para si mismo- otro día tal vez Harry.

Luego, se dirigió al dormitorio de los chicos, abrió la puerta lentamente para no despertar a nadie. Luego, se dirigió a su cama, se quitó la túnica, la corbata, la camisa y el pantalón. Después, se puso la pijama, desacomodó las cobijas y se metió en la cama. Pero, en el momento en que se estaba metiendo en su cama, Ron comenzó a despertar.

  • Buenos días! –dijo Ron, despertándose.

  • Buenos días –contestó Harry desde su cama, en voz baja para no despertar a los demás.

  • Te acabas de despertar? –preguntó Ron.

  • Eh… si –mintió Harry- de hecho, apenas me estaba levantando.

Ron salió de su cama y fue a la de Harry.

  • Y que tal te la pasaste anoche? –preguntó Ron como para hacer plática.

  • Muy bien! –dijo Harry con una sonrisa en su rostro.

  • Se te nota en la cara! Yo estuve despierto hasta muy tarde y no te vi llegar!

  • Eh… es que llegue ya muy tarde.

  • Y que tanto estuviste haciendo? –preguntó Ron interesado.

  • Pues… ya sabes. Estuve ahí en el baile, escuchando música, platicando, contando chistes, lo normal. –dijo Harry (fue lo único que se le ocurrió)

  • Ah! –dijo Ron como no creyéndole. (o al menos, eso fue lo que le pareció a Harry)

  • Y tú? Por que traes esa cara? –preguntó Harry.

Ron se quedó pensando un momento y luego dijo:

  • Es que, tengo que hablar contigo. Vamos a la sala común –dijo Ron en tono serio.

  • Si –dijo Harry algo nervioso.

Mientras salían de la habitación y bajaban las escaleras, Harry iba pensando que sería lo que Ron quería decirle…

[tendrá que ver algo con Ginny? A lo mejor me vio cuando me metí al dormitorio de las chicas. ¿Se enojará si le confieso que pasé la noche con su hermana? Bueno, obviamente no se lo voy a decir así, por que podría pensar otras cosas. Y donde que ella tiene un montón de hermanos, sin contar a su papá.] pensaba Harry preocupado. [ no pues, yo le voy a decir la verdad, solo nos quedamos dormidos! Pues haber que pasa. ]

Ambos llegaron a la sala común y se fueron a sentar al sillón largo que estaba cerca de la chimenea.

  • Que ocurre? –dijo Harry, ya hasta estaba pensando que decir.

  • Es que… ayer… creo que cometí una tontería –dijo Ron preocupado.

  • Por que? –dijo Harry algo aliviado.

  • Es que… ¿Cómo te diré? –dijo Ron pensando.

  • Pues… solo dilo! –exclamó Harry extrañado.

  • Es que… ayer me pasó algo con Hermione –dijo Ron con trabajos.

Harry le puso la mano en el hombro a Ron, al mismo tiempo que le decía:

  • No me digas, déjame adivinar. Por fin te diste cuenta de que estas enamorado de ella! –dijo Harry emocionado.

  • No! Bueno, si. Pero, no era eso lo que te iba a decir. Oye? Pero tu como sabes que yo estoy… ya sabes.

  • Ron, ¡¡¡ Soy tu mejor amigo !!! Y te conozco muy bien. No hay más que ver todo el tiempo y la energía que gastas en hacerla enojar para poder llamar su atención. Además de que cada que la ves, pones cara de idiota –dijo Harry en tono de broma.

  • Ay Harry. No cabe duda de que teniendo amigos como tú, para que quiero enemigos! –dijo Ron riéndose.

  • Bueno, lo de la cara de idiota fue una broma. Esa ya la tienes de nacimiento. Pero lo de molestarla y hacerla enojar y todo eso. ¿Es cierto o no? –dijo Harry sonriendo

  • No pues, eso si. –aceptó Ron.

  • Además, yo creo que siempre la has querido. Siempre la defiendes cuando tiene problemas, en especial con Malfoy. Te acuerdas cuando la defendiste la vez que Malfoy la llamó sangre sucia? Y que me dices de la vez en que Malfoy le hizo crecer lo incisivos centrales? Lo más tonto que has hecho, fue la vez que le armaste un escándalo por haberse atrevido a ir al baile el año pasado con Víktor Krum. Se notaba a leguas que te estabas muriendo de los celos!!

  • Bueno, si. Tal vez un poco –dijo Ron- Pero esta tontería que cometí ayer, supera por mucho la de Krum!

  • Que hiciste?

  • Es que… Ayer en la noche, justo en este sillón…

  • Si? –preguntaba Harry ansioso.

  • Besé a Hermione! –dijo al fin Ron.

  • QUE??? QUE TÚ QUÉ??? –gritó Harry atónito.

  • Ssshh! Cállate!!! Lo que escuchaste!

  • No?? En serio?? –dijo Harry muy entretenido- Ahora me explico por que tienes el labio roto y la ceja hinchada.

  • Ah no! Eso me lo hizo el idiota de Malfoy –explicó Ron- Ayer nos agarramos a golpes.

Harry miró a Ron abriendo los ojos lo más que pudo. Había escuchado bien? Ron había besado a Hermione y había golpeado a Malfoy, todo eso en una misma noche?

  • Cielos Ron! Te dejo solo una noche y mira todo lo que haces! Golpeas a Malfoy, besas a Hermione. ¡¡¡Eres mi ídolo!!! –dijo Harry haciéndole reverencias a Ron.

  • Cállate! –dijo Ron riéndose de Harry.

  • Haber, cuéntame como estuvo eso de que te peleaste con Malfoy –dijo Harry.

Ron comenzó a contarle como Malfoy había lastimado a Hermione y todo lo que pasó después. Cuando llegó a la parte del beso, Harry estaba bien atento escuchando cada palabra que Ron decía.

  • …Y entonces… me entró el impulso y… la besé.

  • Y que hizo ella? –preguntó Harry

  • No me lo vas a creer pero… me correspondió el beso!! –dijo Ron emocionado.

  • Y entonces? Cual es el problema? –dijo Harry.

  • Lo que pasa es que, cuando nos separamos, ella como que se asustó y salió corriendo de la sala común. Tengo miedo de que se haya enojado conmigo por lo que pasó y de que ya no quiera volverme a hablar –explicó Ron preocupado.

  • Ella te reclamó? O te dijo algo? –preguntó Harry.

  • Pues… yo en ese momento ya estaba decidido a decirle lo que siento por ella. Pero no me dejo decir nada y se fue.

Harry se quedó pensando un poco…

  • Crees que se haya ofendido por que la besé? –preguntó Ron.

  • No lo creo –contesto Harry- Yo creo que esta confundida. Tal vez tienes que darle un poco de tiempo.

  • Tu crees?

  • Si. Algo que tienes a tu favor es que cuando la besaste, ella te correspondió y eso significa algo. –explicó Harry.

  • Como que? –preguntó Ron interesado.

  • Pues que ella también siente algo por ti. Yo en tu lugar, le pediría que fuera mi novia. –aconsejó Harry.

  • Será una buena idea?

  • Mira, si ya te atreviste a besarla, por que no atreverte a pedírselo?

  • Lo que pasa es que, en ese momento, yo ya había agarrado valor para decirle. Pero ahora, como que el valor ya se me fue. –dijo Ron riéndose de si mismo.

  • Yo que tú, aprovechaba que las cosas están recientes para declararme!

–concluyó Harry.

Ron se quedó pensando, Harry observaba a Ron con una combinación entre curiosidad y admiración, tenía una duda en la mente.

  • Ron?

  • Que?

  • Como es? –dijo Harry

  • Como es qué? –dijo Ron.

  • Como es? Como se siente besar a alguien?

Ron se quedó pensando un momento, se acordó de aquel instante y de todas esas cosas que sintió y al fin dijo:

  • Pues…es. Es que… no encuentro las palabras para expresarlo. Mira, en ese momento, nada te importa. Es como si solo existieran tú y ella. No hay lugar, ni tiempo, no hay nada. Solo ella y tú –trató de explicar Ron.

Harry lo escuchaba atento…

  • Solo te puedo decir que, es la experiencia más bonita que he tenido!

  • Qué? Qué es lo más bonito? –dijo una voz.

Era Fred, que había bajado a la sala y había escuchado a Ron.

  • Fred! No te escuché llegar! –evadió Ron

Fred miró cuidadosamente a Ron y exclamó:

  • Qué te pasó? Quien te golpeó?

  • Fue Malfoy –explicó Ron- pero no te preocupes, yo le deje de recuerdito una mandíbula rota y un ojo morado.

  • Y a que horas fue eso, que ni cuenta me di!! –dijo Fred.

  • Pues como te ibas a dar cuenta! Si te la pasaste bailando toda la noche con Erin!! –dijo Harry.

Fred enrojeció y cambió de tema.

  • Si. Emm… bueno, yo los andaba buscando para decirles que, la final del torneo de Quidditch se adelantó para el día de hoy. Jugamos dentro de tres horas, así que prepárense y los veo en los vestidores.

  • Esta bien! –dijeron los chicos.

Fred se levantó del sillón y se fue a avisarle a las chicas.

  • Y entonces que vas a hacer? –preguntó Harry.

  • Pues… no sé –contestó Ron.

Al poco rato, toda la multitud de estudiantes, se dirigían al campo de Quidditch. Alumnos y profesores tenían semblante de desvelo, pero aún así sus ánimos no decaían.

La tribuna verde-plata, traía una gran manta con una serpiente verde dibujada y con un letrero que decía: “Arriba Slytherin”

La tribuna roja y dorada, traía un gran letrero con un león dibujado que decía “ La copa es de los Leones ” y otro letrero que decía “Vamos Gryffindor”

Todos se veían muy cansados pero muy emocionados. Mientras tanto, en los vestidores, Fred les decía las acostumbradas indicaciones a su equipo, antes del partido.

  • Derrick y Bole van estar más agresivos que nunca. No se preocupen, George y yo, nos haremos cargo de ellos. Quiero que cada uno se concentre y juegue lo mejor posible.

  • Como va a ser la formación? –preguntó Colin.

  • Como ya habíamos quedado, Cabeza de Halcón! –contestó Fred- Erin a la cabeza, Katie a la derecha y tú a la izquierda.

Fred continuó hablando…

  • Harry, vas a tener que atrapar la snitch lo más rápido que puedas. Ya que, los Slytherins van hacer todo lo posible por ganar tiempo, para anotarnos.

Harry asintió con la cabeza.

-Ron, ya tienes una Saeta de Fuego. Así que ya no hay pretexto. ¿De acuerdo?

  • Si Fred.

  • George, necesito que trates de controlar tu carácter. Sé que odias que alguien te toque a Katie, pero tienes que entender que ella es cazadora y que se arriesga a que la golpeen. Si quieres, les puedes partir la cara a Derrick y a Bole, pero después del partido. ¿queda claro?

  • Si Fred.

  • Ya por último, quiero decirles que podemos ganar este partido. Piensen en la copa de Quidditch, piensen en todos los puntos que vamos a conseguir para Gryffindor, pero sobre todo piensen en la oportunidad que tenemos de asistir a la gran final del torneo nacional. Es una gran oportunidad, hay que aprovecharla, así que… A GANAR!

Todos salieron de los vestidores para prepararse a salir. Desde adentro, se escuchaban los gritos de la gente y la voz de Lee Jordan amplificada por el megáfono.

“ Bienvenidos alumnos y profesores, a la final del torneo de quidditch del colegio Hogwarts. Hoy se disputan la copa, dos grandes rivales: Gryffindor contra Slytherin”

“ Y aquí van saliendo las serpientes de Slytherin: Warrington, Montague, Pritchard, Bole, Derrick, Baddock y Malfoy!!! ”

La tribuna verde y plata, estalló en aplausos y porras.

Todo el equipo de Gryffindor tenía muchos nervios, bueno… casi todo el equipo, por que faltaba Erin. Fred se dio cuenta de que no estaba con ellos y se regresó a los vestidores para ver por que se tardaba.

  • Que haces? Ya vamos a salir! –le dijo Fred.

  • Eh, si ya voy! –dijo ella mientras se apresuraba a guardar un frasco de vidrio en su locker.

A Fred se le hizo muy extraña esa actitud, pero luego ella le sonrió y se fue con él. Esa sonrisa hizo que a Fred se le olvidara, hasta la táctica.

“ Y ahora presentamos a los Leones de Gryffindor, ellos son: Creveey, Bell, Carter, los gemelos Weasley, Ronald Weasley y Potter!!!

La tribuna roja y dorada, irrumpió en gritos de ánimo y aplausos.

“ Madame Hooch entra al campo con las pelotas…”

  • Quiero un juego limpio! Me han entendido? –dijo Madame Hooch mirando a ambos capitanes- ahora, dense la mano!

“Los capitanes de ambos equipos, Fred Weasley de Gryffindor y Draco Malfoy de Slytherin, se dan la mano…”

Fred y Draco, se estrecharon la mano de manera normal, aunque se apretaban con fuerza y sus miradas no eran muy amigables. Era obvio que, tanto los Gryffindors como los Slytherins, se jugarían el todo por el todo.

“Todos lo jugadores toman sus posiciones. El silbato acaba de sonar, la quaffle esta en el aire… y comienza este partido…”

“ Carter la tiene, burla a Montague, la lanza a Bell, Bell sigue sola, la pasa a Creveey, Creveey sigue… va a anotar y…Oh! Warrington se la quita, pasa a Montague, Montague se acerca al área de anotación…tira y… bien!! Ronald Weasley, guardián de Gryffindor, para el tiro. ¿Acaso va montado en una Saeta de Fuego?”

“Gryffindor recupera, Bell la tiene, lanza a Creveey…, Bell otra vez…, ahora a Carter, Carter sigue, sigue y… Demonios!!”

  • Jordan!! Ya vas a empezar? –le decía la profesora Mc Gonagall a Lee.

  • Perdón profesora.

“Una buena bludger, mandada por uno de los golpeadores de Slytherin, Daniel Derrick, hace que Erin Carter, cazadora del equipo de Gryffindor, pierda la quaffle…”

El partido transcurrió así, durante tres horas. Ninguno de los 2 equipos había anotado y no había rastro de la snitch. Pero lo más sorprendente era, que los jugadores del equipo de Slytherin estaban jugando de una manera muy limpia.

Hermione y Ginny, veían emocionadas el partido, junto con el resto de los Gryffindors.

  • No se te hace raro? –le decía Hermione a Ginny.

  • Qué? –le contestó Ginny.

  • Pues, que los de Slytherin estén jugando de una manera tan… legal. Por lo regular, siempre cometen alguna falta –explicaba Hermione, mirando a los jugadores con los omniculares que Harry le había regalado el año pasado.

  • Tienes razón. Crees que se traigan algo entre manos? –dijo Ginny.

  • No sé –respondió Hermione.

En ese momento, Hermione observó a Erin. El sol le daba de lleno en la cara y ésta, otra vez le brillaba.

Hermione le dio con el codo a Ginny y le indicó que mirara por los omniculares a Erin.

  • Ya le viste la cara? –le dijo a Ginny.

  • Otra vez le brilla! –exclamó Ginny.

Hermione se quedó pensando un momento y después de un rato, dijo:

  • Tengo una idea!

  • Una idea? Para que? –preguntó Ginny.

  • Para investigar por que le brilla la piel!!

Ginny miró a Hermione con gesto de duda. El partido siguió adelante…

“ Montague la tiene, la pasa a Warrington y…bien!! Es golpeado por una bludger mandada por George Weasley, golpeador del equipo de Gryffindor y novio de nuestra querida cazadora, Katie Bell…”

  • Jordan! Quieres seguir narrando el partido. No nos interesa la vida amorosa del golpeador de Gryffindor!! –gruño la profesora Mc Gonagall.

  • Si profesora… “Carter la recupera, se la pasa a Bell, ella a Creveey, Bell de nuevo, regresa a Carter, Carter va sola, Fred Weasley la protege rechazando una bludger mandada por Bole, Carter la pasa a Bell, Bell la tiene, esta frente a Baddock el guardián de Slytherin, y creo que va a tirar y… tira en reversa!!! Carter la atrapa, tira y Si!!! Anota!!!! Anotación de Gryffindor!!! Que jugada!!! Que engaño señores!!!

Una muy buena jugada por parte de las cazadoras de Gryffindor: Erin Carter y Katie Bell, el guardián de Slytherin cayó redondito en la jugada.”

Toda la tribuna de Gryffindor enloqueció del gusto y explotó en aplausos y gritos de apoyo para su equipo. Lee Jordan continuo narrando el partido…

“Buena jugada chicas!! Esperen un segundo… creo que han visto la snitch!!”

Harry se dirigía velozmente hacía el terreno de Slytherin, seguido de Malfoy, al parecer había visto la snitch. Luego cambió de dirección bruscamente hacía abajo, Malfoy lo imitó, los dos iban muy rápido…

“Dios mío!!! Creo que se van a estrellar!!!”

Jordan tenía razón, si ellos no frenaban, lo más probable es que fueran a estrellarse, pero de repente, Harry se frenó, Malfoy no alcanzó a frenar y se estrelló contra el suelo. Harry miró hacía abajo y sonrió, vio como Malfoy estaba tirado, había caído en el “amago de Wronsky”.

“El buscador del equipo de Gryffindor: Harry Potter, acaba de aplicar la jugada llamada “Amago de Wronsky”, haciendo que el buscador y capitán del equipo de Slytherin: Draco Malfoy, se estrellara. No cabe duda de que el día de hoy, Gryffindor esta jugando con táctica!!”

Malfoy estaba tirado en el suelo, la señora Pomfrey entró al campo a atenderlo pero cuando lo estaba ayudando a levantarse, Malfoy no se dejó atender. No le había sucedido nada grave, solo era el golpe, aunque aún seguía adolorido por la golpiza que Ron le propinara la noche anterior. Sin contar que tenía el ojo izquierdo totalmente morado y la cara un poco hinchada.

Se levantó del piso, se sacudió y se incorporó al juego.

Después de un rato, Harry volvió a lanzarse velozmente en dirección al piso. Esta vez Malfoy no caería en su trampa, de repente Malfoy vio que Harry, esta vez, no estaba simulando ver la snitch, la estaba viendo de verdad, cerca de la tribuna de Slytherin.

Malfoy se lanzó tras la snitch, pero Harry ya le llevaba ventaja, aún así Malfoy pudo alcanzar a Harry. Los dos iban volando muy rápido, se acercaban cada vez más al suelo. En cualquier momento se estrellarían.

Draco, alcanzó a frenar antes de impactarse en el piso, Harry siguió y…

“Oh no!! El buscador del equipo de Gryffindor: Harry Potter, acaba de estrellarse violentamente…”

Todo el estadio se quedó en silencio mirando a Harry, que estaba inmóvil en el piso, después de un momento, comenzó a moverse, se levantó con un poco de dificultad, extendió el brazo, abrió el puño y… la snitch salió volando de su mano.

“Potter la tiene!!! Tiene la Snitch!!! Y son 150 puntos para Gryffindor!!! No puedo creerlo, una vez más, GRYFFINDOR GANA!!!!

Toda la tribuna roja-dorada, saltó al campo para vitorear a su equipo, entre aplausos, gritos, porras y exclamaciones de triunfo, el resto del equipo bajo a celebrar.

“Y este es el marcador final: 160 – 0. El profesor Dumbledore se dirige al campo con la hermosa copa de Quidditch. En este momento se la entrega a Fred Weasley, el capitán del equipo. Éste la muestra con orgullo a su equipo y a todos los estudiantes de su casa”

Fred levantó la copa, mostrándola a todos los Gryffindors, todos estaban locos de felicidad. A la profesora Mc Gonagall, se le salían las lagrimas de la emoción y Hagrid no paraba de aplaudir junto con la multitud.

Snape y todos lo Slytherins, mejor se fueron.

Esa tarde, el cielo se pintó de rojo y dorado.

Todos los Gryffindors felicitaron al equipo, Ginny y Hermione no fueron la excepción.

Ginny y Harry iban a felicitarse pero Colín se les atravesó y le dio un abrazo a Ginny. A ella no le quedó de otra que felicitarlo, mientras Colin le echaba una mirada a Harry de “te la gane”. A Harry cada vez le agradaba menos Colin y no estaba dispuesto a quedarse cruzado de brazos, así que disimuladamente, en el alboroto, jaló a Ginny y la abrazó, quitándosela de los brazos a Colin.

  • Felicidades Harry!!! –dijo Ginny contenta, sin darse cuenta de las miradas amenazantes que había entre Colín y Harry.

  • Ganamos!!!! Ganamos!!! –la abrazaba Harry con mucha emoción.

  • Felicidades Ron! –dijo Hermione tímidamente, sin atreverse a mirarlo a la cara y solo dándole la mano.

  • Gracias! –respondió Ron, sin dejar de mirar a Hermione, como si estuviera avergonzado.

Luego, Hermione fue a felicitar a Harry pero también le dijo algo al oído, Ron los observaba.

  • Si –dijo Harry- Cuando subamos a la torre!

  • Gracias! –dijo Hermione y se alejó con Ginny.

  • Que te dijo? –le preguntó Ron a Harry.

  • Nada importante, solo que si le hacía el favor de…

En eso, Fred interrumpió…

  • Donde esta mi buscador? –dijo en medio de todo el alboroto.

Harry volteo a ver que era lo que quería. Fred fue hacía el y le dio varias palmaditas en la espalda.

  • Bien jugado Harry!!! Ese Amago de Wronsky estuvo genial!!! Ni Víktor Krum hubiera podido hacerlo mejor.

  • Gracias Fred! –dijo Harry sonriente.

  • Ah y mi guardián estrella. Permíteme felicitarte, no te anotaron nada!!! –le dijo Fred a Ron, de manera orgullosa.

Ron solo sonrió.

  • ¡¡¡HEY, ESCUCHEN TODOS. ESTA NOCHE HAY FIESTA EN LA TORRE DE GRYFFINDOR!!! –gritó George.

Todos los Gryffindors, se dirigieron al castillo, mientras que el equipo de Quidditch iba a los vestidores a cambiarse.

En el camino, Fred iba hasta atrás de todo el equipo, estaba algo pensativo y observaba a Erin de una manera muy insistente.

Ya todos se habían cambiado y se había ido a la torre de Gryffindor, la única que faltaba era Erin. Estaba sola en los vestidores de las chicas, acomodando las cosas de su locker, sentada en una banca de madera.

De repente, se escuchó que alguien tocaba la puerta…

  • Estas sola? –preguntó una voz.

Era Fred, que iba a felicitar a Erin a los vestidores de las chicas.

  • Si –dijo Erin.

  • Puedo pasar?

  • Claro!

Fred entró a los vestidores de las chicas y se sentó en la banca de madera, justo a un lado de Erin.

  • Que haces? –preguntó él.

  • Acomodando un poco aquí. Estaba hecho un desastre! –respondió Erin.

  • Yo solo vine a felicitarte. Esa jugada que hicieron tú y Katie fue verdaderamente increíble!!

  • Pues gracias! La verdad no sé como nos salió. La habíamos practicado pero nunca acordamos hacerla, ni siquiera lo habíamos planeado! –explicó Erin.

Fred la miraba con cierto embeleso y comenzó a acercarse a ella…

  • Las cosas espontáneas salen mejor! –dijo Fred mirándola a los ojos.

Ella también fijó su vista en él.

  • Eso piensas? –dijo ella.

  • Si –susurró Fred.

Ambos no dejaban de mirarse a los ojos. Fred seguía acercándose lentamente a ella.

  • Por que me miras de esa forma? –preguntó Erin, como cohibida.

  • De que forma? –dijo Fred, aunque era obvio que él sabía a que se refería ella.

  • Pues… Así! –dijo ella bajando la mirada.

  • Que? No te gusta como te miro?

Erin, como tratando de no dejarse llevar por el momento, dijo:

  • No es que no me guste, es que… No sé. Me hace sentir algo raro…

  • Como que? –dijo Fred.

En ese momento, Fred ya estaba muy cerca de Erin, era evidente que su intención era besarla. Por otro lado, Erin como que se resistía, pero como que también quería besarlo. Pero en el momento en que casi se besaban…

  • Oye Fred!! Ay Perdón!! Interrumpo?

Era Ron, que se quedó sin saber que hacer, al ver aquella escena entre Fred y Erin.

  • No –respondió Erin apartándose de Fred rápidamente- Le estaba quitando una basura del ojo. Verdad Fred?

  • Si –dijo Fred, mirando a Ron con cara de querer golpearlo en ese momento.

  • Ah. Lo que pasa es que los demás te están esperando, para la fiesta que se acaba de organizar en la torre –explicó Ron- No puede haber celebración sin el capitán.

  • Ahora voy –dijo Fred frustrado.

Ron se fue. Erin se levantó, guardó otras cosas en su locker, caminó hacía la puerta y después dijo:

  • Será mejor que nos vayamos, capitán. Te están esperando.

Fred la miró. [esta vez te escapaste] pensó Fred.

  • Vamos –dijo él, resignado.

Los dos regresaron a la torre de Gryffindor.

Todos estaban enloquecidos de la alegría y la emoción. Una vez más Gryffindor ganaba la copa de Quidditch. Ron y George fueron a robar comida de las cocinas, mientras que Fred y Harry, fueron a escondidas a Hogsmeade a comprar varios barriles de hidromiel y cerveza de mantequilla, en las 3 escobas.

Todos se divertían y festejaban, todos excepto Ginny y Hermione.

Ginny había ido a la biblioteca a buscar en los libros, algo que le pudiera ayudar a traducir el texto. Mientras que Hermione, terminaba sus tareas en su dormitorio para después ir con Ginny a ayudarle.

Al fin terminó. Guardó todas sus cosas y se dirigió a la biblioteca. Ya había salido de la sala común, iba a dar vuelta para llegar al pasillo que daba a la biblioteca, cuando de repente chocó contra Pansy Parkinson.

  • Fíjate por donde vas!!! Estúpida!!! –dijo Pansy con odio.

  • 5 puntos menos para Slytherin, por insultar a un prefecto! –dijo Hermione con decisión.

  • Sabes algo Granger? Ya me tienes harta!!! Pavoneándote por toda la escuela con tu tonta e insignifícate insignia de Prefecto. A quien quieres engañar? No por ser prefecta dejaras de ser lo que eres: Una asquerosa sangre sucia!!! Y no me importa que le bajes más puntos a Slytherin!!!

Pansy, estaba furiosa con Hermione. En su mirada se podía ver su odio y desprecio. Tal vez estaba así, por que se había enterado de que, por su causa, Ron le había dado una paliza a su adorado Draco.

Hermione ya estaba molesta… Pero no se dio cuenta de que Pansy tenía su varita en la mano. Sin pensarlo, Hermione respondió de la peor manera…

  • Ah! No me digas que el llorón de Malfoy ya te fue a chillar que le pegaron por mi culpa!!! ¿¿¿Acaso fue a esconderse detrás de tus faldas??? –dijo Hermione en tono de burla.

Sin pensarlo, Pansy alzó su varita, le apuntó a Hermione directamente en la cara y pronunció:

  • Hypérmetros opós!

  • Aaaah!! –gritó Hermione de dolor y tocándose los ojos.

Pansy, se dio cuenta de que había cometido un grave error al atacar a un prefecto, así que se alejó corriendo a su torre. Mientras, Hermione se tapaba los ojos y se agachaba escondiendo la cara.

Por otro lado, Ginny estaba en la biblioteca, sacando varios libros. Ya tenía la mesa llena de diccionarios de varios idiomas. [ Por que tarda tanto?] pensaba Ginny mientras esperaba a Hermione. [A lo mejor se le olvido. Voy a ir por ella]

Ginny salió de la biblioteca dejando todo un desastre en la mesa, en cuanto cerró la puerta de la biblioteca, vio que alguien estaba agachado como si estuviera llorando, al final del pasillo.

Ginny se acercó y reconoció a Hermione.

  • Que te pasó? Que tienes? –preguntó Ginny preocupada.

  • Aaaah! –se quejaba Hermione- Fue Pansy, me echó un hechizo en los ojos! Me están ardiendo!!!

  • Ven, vamos al baño a que te los enjuagues –dijo Ginny, ayudando a Hermione a incorporarse y a caminar.

Ambas llegaron al baño y Hermione se enjuagó los ojos varias veces. Después los abrió…

  • Ya estas mejor? –preguntó Ginny.

  • Ginny… No veo. –dijo Hermione preocupada.

  • Como que no ves?

  • No veo nada!!! Todo lo veo negro!!!

  • No te acuerdas que palabras dijo Pansy? –preguntó Ginny.

  • Hypermetro no-sé-que. Fueron dos palabras –dijo Hermione.

  • Ah! Ya sé que te hizo!! No te preocupes, no es grave. Te quitó la vista por unos momentos, en una cuantas horas la vista va a regresar –explicó Ginny.

  • De verás?

  • Si. Ahora será mejor que regreses a la torre y te duermas un rato. En unas horas, ya habrás recuperado la vista.

Ginny acompañó a Hermione a la torre de Gryffindor. Todos estaban tan entretenidos en la fiesta, que ni cuenta se dieron de que Hermione no podía ver. Ginny miró a todas partes para ver si veía a alguno de sus hermanos o Harry, pero no vio a nadie.

Dejó a Hermione en su dormitorio y luego regresó a la biblioteca. Fue a sentarse en la mesa que estaba justo debajo del agujero que había hecho.

  • Este no. Este no sirve. Este tampoco. –decía Ginny para sí misma, hojeado varios diccionarios numéricos y de runas.

En ese momento, Erin iba pasando por el lugar con varios libros en la mano. Al parecer, tenía intención de estudiar para sacar más MHBs (matrículas de honor en brujería) Notó que Ginny estaba algo agobiada y fue a verla.

  • Hola! –dijo Erin.

  • Hola! –respondió Ginny, sin prestarle mucha atención.

  • Muy atareada? –preguntó Erin.

  • Pues… algo así –respondió Ginny.

Erin se asomó para poder ver que era lo que tenía a Ginny tan ocupada y logró ver el texto de el libro.

  • Te están enseñando claves? En que clase? –preguntó Erin emocionada.

  • Eh? Ah si! En… Aritmancia –evadió Ginny (fue lo mejor que se le ocurrió)

  • Pensé que solo tomabas Cuidado de criaturas mágicas y estudios muggles!

  • No. También tomó la clase de Aritmancia.

  • Ah ya veo. No puedes traducir esto, verdad?

  • Pues… no. –dijo Ginny.

  • Puedo verlo? –preguntó Erin.

  • Si –contestó Ginny- aunque no le vas a entender nada!

Ginny le prestó el libro a Erin, ésta miró el texto con cuidado y después dijo:

  • Esto esta escrito en una de las claves prohibidas!!!

Ginny dejó de mirar lo otros libros y le puso atención a Erin…

  • Que? –dijo Ginny- Cuales claves prohibidas?

  • Bueno, según una de mis tías, hace mucho tiempo, el ministerio de magia encontró varios manuscritos y varios libros muy antiguos. Estos, estaban escritos en un lenguaje que nadie conocía, después se dieron cuenta de que no eran lenguajes, más bien eran claves –explicó Erin.

  • En serio? –dijo Ginny- y tú como sabes?

  • Bueno, es que mi tía con la que vivía, era auror y yo la escuchaba cuando charlaba con algunos de sus compañeros.

  • Y cuales son esas claves? –preguntó Ginny.

  • Pues… creo que eran tres. Una era la clave de “Quadros” , hay otra que, no me acuerdo como se llama pero es con unos símbolos muy raros y la otra es la que más se usaba: la clave “murciélago”, ésta es la que usa los números. Éste texto, esta escrito en clave murciélago.

  • Y como es esa clave?

  • Ah pues hasta eso, esta fácil!! –explicó Erin- A cada letra de la palabra “murciélago” le corresponde un número del 0 al 9. A la M le toca el 0, a la U le toca el 1, a la R le toca el 2 y así sucesivamente. Cuando veas un texto con números, lo único que tienes que hacer es…

  • Sustituir al número por la letra que le corresponde!! –dijo Ginny, entendiendo todo.

  • Exacto! –exclamó Erin.

  • Erin, no sabes el gran favor que me has hecho!! Gracias!!!

  • No hay de que! Bien, yo tengo que irme. Quiero estudiar un poco más para sacar el máximo de MHBs –dijo Erin.

  • Entonces no te entretengo más! Nos vemos luego. –dijo Ginny.

  • Hasta luego –se despidió Erin y se fue a sentar a la mesa más alejada de la biblioteca.

Ginny, comenzó a hacer lo que Erin le había dicho. Comenzó a traducir el texto, número por número.

Mientras tanto, en la torre de Gryffindor seguía la fiesta…

Todos platicaban muy entretenidos, al parecer se la estaban pasando muy bien.

Harry y Ron se encontraban sentados en unas sillas, junto a la puerta de la sala común. Estaban platicando mientras bebían sus tarros de hidromiel.

  • No había probado el hidromiel –comentaba Ron- tiene un sabor dulce!

  • Si –decía Harry- esta rico! Ni se nota que contiene alcohol!

Por otro lado, Fred y George discutían sus planes acerca de la tienda que iban a abrir.

  • Ya con lo del local, pues… todavía nos sobran 635 galeones –decía George.

  • Podemos usar otros 300 para materia prima, y 200 para comprar aunque sea un mostrador… -le respondía Fred.

  • Y lo demás lo guardamos, ya sabes para una emergencia!

  • Entonces ya esta! Así le hacemos. –dijo Fred.

En ese momento, llegó Katie y abrazó a George por la espalda. George se levantó de la silla y besó a Katie, luego miró a su gemelo y le dijo:

  • Bueno, ya me voy. Entonces ya quedamos.

  • Si –dijo Fred.

  • Él no se va –dijo Katie sonriendo- Yo me lo llevo.

  • Si, es lo que veo! –le respondió Fred- Oye? Y en donde esta Erin?

  • Fue a estudiar a la biblioteca. Dice que quiere tener el máximo número de MHBs –contestó Katie.

  • Ah, bueno. Los veo al rato! –dijo Fred.

  • Hasta luego! –dijeron ambos y se alejaron.

[A la biblioteca a estudiar? Eso me pasa por burlarme de Percy!!] pensaba Fred mientras se dirigía a la salida. Ahí vio a Harry y a Ron.

  • Que hacen? –les preguntó

  • Aquí platicando! –dijo Ron.

  • Y tú, a donde vas? –preguntó Harry.

  • A arreglar un asunto importante! –contestó Fred muy decidido. Luego, los miró detenidamente y les preguntó:

  • Cuantos tarros se han tomado?

  • Como unos…tres. –dijo Harry.

  • Vayan más lento. No se vayan a embriagar!!

  • Nosotros? Como crees? –dijo Ron un tanto ofendido.

  • Bien, yo los veo después. –dijo Fred, despidiéndose de ellos y dirigiéndose a la biblioteca.

Después de un rato llegó, ahí vio a Ginny muy entretenida y la fue a saludar. Ginny le respondió el saludo, pero como que no le hizo mucho caso. Después, Fred se dirigió a donde estaba Erin…

  • Que haces?

  • Estoy subrayando lo más importante de el libro de texto, para estudiarlo después –explicó Erin, que subrayaba su libro de historia de la magia– Ya se acabó la fiesta?

  • No. Es solo que decidí repasar un rato. Ya sabes, para sacar más MHBs

–dijo Fred (ni si quiera él se lo creyó)- Y pues… estaba pensado que tal vez podrías ayudarme!

  • Claro! –dijo Erin- toma asiento.

Fred se sentó al lado de Erin. Estuvieron un buen rato estudiando. Ambos se hacían preguntas y se contestaban. A pesar de que Fred no dejaba de mirar a Erin, ella no apartaba la vista de sus libros y tampoco dejaba de subrayar.

  • Haber, ahora dime ¿Cuáles son los 12 usos de la sangre de Dragón?

-preguntó Erin.

Fred seguía mirándola, luego inconscientemente respondió:

  • No lo sé.

  • Como que no sabes? –dijo ella, sin dejar de subrayar- Se supone que deberías de saberlo!!

Fred tenía una mirada muy extraña en su rostro. Tomó aire y dijo:

  • Algo que sí sé y que tengo ganas de decirte es… ¡¡¡Que me gustas mucho!!!

En ese instante, Erin hizo un rayón muy feo y chueco en su libro. Hasta se le rompió el crayón con el que estaba subrayando. Miró a Fred sorprendida y exclamó:

  • Que???

  • Que me gustas –dijo Fred ya sin pena- me gusta mucho tu sonrisa, tu cabello, tu forma de ser. Toda tú!!

Erin se sonrojó y comenzó a reírse de los nervios. Fred siguió hablando…

  • Por favor, no te rías! Me costó mucho trabajo decidirme a decirte lo que siento.

  • Perdón Fred, es que… no sé que hacer…no sé que decir…

  • No me digas nada. Solo dime que… sí aceptas –suplicó Fred.

  • Que, ¿si acepto? Quieres decir que tú… Quieres ser mi novio? –dijo ella sorprendida.

  • Bueno, en general soy yo quien me declaro pero… Si, Acepto! –dijo Fred bromeando.

Erin comenzó a reírse con más fuerza y con más nervios.

  • No. Ya en serio! –dijo Fred- desde que te vi en la estación King Cros, me llamaste la atención. Al principio era un mero gusto físico pero comencé a conocerte, a tratarte y empecé a sentir algo por ti.

Luego la tomó de la mano y comenzó a acercarse a ella. Continuó hablando…

  • Y estos días me he dado cuenta de que… te necesito cerca. Te necesito por que… te amo.

Erin casi se caía de la silla, no podía creer lo que Fred le estaba diciendo…

  • Pero Fred… tú no me conoces bien y yo…

  • Con lo que te conozco, ahora me es suficiente! Por favor, dime que, Si aceptas! –insistió él.

  • Eh… yo… eh…

Erin estaba muy nerviosa, no sabía que hacer y para colmo, comenzó a tartamudear. Fred seguía insistiendo…

  • Mira, si me decidí a decirte esto es por que creo que tú también sientes lo mismo por mi. Pude darme cuenta ayer, en el baile. ¿O me equivoco?

Erin estaba en un callejón sin salida, se quedó callada y miró hacía el piso, Fred seguía acercándose…

  • Solo mírame a los ojos y dime que no sientes nada por mi y te juro que no te vuelvo a insistir…

En ese momento, Erin alzó la vista y miró a Fred directamente a los ojos, a esos bellos ojos que prácticamente la doblegaban. Fred también miraba con detenimiento ese rostro hermoso, esos grandes ojos cafés y esos labios que para él, eran una irresistible tentación…

Ambos se acercaron y sin decir nada, se besaron largamente. Erin se estremeció por completo mientras, Fred le acariciaba sus suaves mejillas.

Después se separaron y Fred le susurró, besándole la frente…

  • Puedo tomar eso como un “si”?

Ella sonrió y asintió con la cabeza, abrazándolo. Estuvieron así un momento, luego Fred volvió a besarla en los labios. Cuando se separaron, Fred se paró en la silla donde estaba sentado y gritó:

  • SOY EL MÁS FELIZ DEL PLANETA!!!!

  • Sssh!! Estamos en una biblioteca! –dijo ella, jalándolo del brazo- se supone que no debemos hacer ruido!! Ya, vamos a seguir estudiando.

  • No. Ya me cansé. Mejor regresamos a la fiesta! Y así celebramos que ya somos novios!!

Erin lo miró como evaluando su propuesta.

  • Bueno, esta bien –aceptó ella.

Ambos salieron de la biblioteca. Ginny, ya se había ido.

Llegaron y se encontraron a Katie y a George, platicando en la alfombra. Ellos se sorprendieron al verlos llegar agarrados de la mano.

  • Hola! –saludo Fred muy contento.

  • Ya son novios? –pregunto George sin pena.

  • Corazón, no seas chismoso! –reprochó Katie.

  • Ya! –dijo Fred feliz.

  • Ay pues ya era hora!!! Ya me estaban desesperando los dos!!!

Comenzaron a platicar muy animados, después de un rato las chicas se fueron a dormir y los gemelos se quedaron hablando. Fred le estaba contando a su hermano, como se le había declarado a Erin con todo y detalles. En ese momento, alguien abrió la puerta. Fred y George voltearon a ver de quien se trataba. Sus ojos no daban crédito a lo que veían…

Eran Harry y Ron… Ambos estaban partiéndose de risa, iban abrazados y cayéndose…

… de borrachos…