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Historia 5209 — capítulo 21

21

La cuarta ceremonia

Mcnair aturdió a Snape, e hizo salir de su varita dos cuerdas que sujetaron a Ron y a Harry con mucha fuerza.

Después, los llevó ante la presencia de Voldemort…

  • Desatúrdelo! –ordenó Voldemort.

Mcnair desaturdió a Snape, éste despertó y se incorporó levantándose del piso.

Snape se veía tranquilo; de hecho, la actitud que tenía era un tanto retadora, no mostraba ni el más mínimo signo de temor o miedo ante su antiguo señor; al que hace tiempo atrás, había abandonado.

Ron y Harry permanecieron amarrados, éste último sentía que la cabeza iba a explotarle, la cicatriz le quemaba horriblemente.

  • Pero a quien tenemos aquí!! –decía Voldemort con tono amenazante- Al famoso Harry Potter –y acariciando el rostro de Harry, continuó hablando con tono de burla- y viene junto con su amigo.

Y luego, dirigiéndose a Ron…

  • Tú debes ser Ronald Weasley!

Ron estaba como petrificado, se encontraba en un estado de pánico total. Era comprensible, él jamás había visto a Lord Voldemort y ahora estaba justo enfrente de él.

  • Esto es una sorpresa! Y me asombra el hecho de que, la persona que yo pensé que nunca regresaría, es la que ha venido a mi y trayéndome este presente! –dijo Voldemort, paseándose enfrente de Snape.

Snape estaba inmutable y callado, solo se limitaba a observar todo su alrededor. Algunos motifagos murmuraban entre si y otros miraban a Snape, burlándose de él.

  • Dime, Severus ¿Has venido para quedarte? –preguntó Voldemort.

  • Sabes muy bien que no! –dijo Snape muy tranquilo.

Voldemort soltó una macabra y fría carcajada…

  • Por favor Severus! No me digas que has venido a salvar a la hija de esa sangre sucia que te rechazó!!

En ese momento, caminó hacía donde se encontraba Erin y levantándole la cabeza de los cabellos, dijo:

  • Mírala bien!!! Es increíblemente parecida al hombre, al que siempre has odiado!!! Mira sus ojos!! Mira el color de su piel y su cabello!! Son idénticos a los de James Potter!! Es verdad que en el carácter es igual a su madre. No cabe duda de que en ella, vive el espíritu de Lilian.

Pero tiene más de James, que de Lilian. Mientras ella viva, siempre te recordará el rostro de aquel hombre que te arrebató a la mujer de tu vida!!

Harry escuchaba atónito todas estas revelaciones ¿Snape había amado a su madre? ¿Acaso Lily y Severus habían tenido alguna relación? ¿Sería posible que James, le hubiera quitado la novia a Severus?

Harry se parecía mucho a su padre, sobretodo en la actitud. Eso explicaba el odio que Snape le había tomado a Harry desde su primer día en Hogwarts.

Y si Erin se parecía en el carácter a su madre, eso explicaba el trato especial que Snape le daba. Tal vez le recordaba a Lily y por eso siempre la trataba de manera especial.

  • Vamos Snape!! –continuó hablando Voldemort- Te estoy dando la oportunidad de regresar al redil, ileso!!

  • No voy a regresar! –dijo Snape con decisión.

  • Muy bien! Será como tú quieras!! –dijo Voldemort muy molesto, luego exclamó…

  • Crucio!

Snape cayó al piso y comenzó a retorcerse del dolor. Sus gritos eran tan lastimeros, que perturbaban el silencio de la noche.

Harry y Ron observaban horrorizados aquella escena, mientras que Mcnair les buscaba las varitas entre las túnicas y se las quitaba.

Mientras Harry miraba a Snape, por su mente pasaban muchas cosas. A pesar de que Snape nunca lo había tratado bien; de alguna forma, se preocupaba por él y por su hermana. Harry veía como el rostro de Snape estaba muy pálido y, se le contorsionaba del dolor tan intenso.

Voldemort dejó de apuntarle con su varita y Snape dio un respiro de alivio. Después, Voldemort se acercó a Snape y le dijo:

  • Ya entendí que no cambiarás de opinión! Así que… -y soplando levemente sobre su mano, un aliento frío y pútrido; se formó una nube gris alrededor. Con la otra mano agarró el brazo izquierdo de Snape, se lo levantó y la manga de la túnica cayó y dejó al descubierto la marca tenebrosa, después puso la mano que tenía su aliento sobre el antebrazo izquierdo- …ya no eres digno de portar nuestra marca!!!

En ese instante, Snape lanzó otro grito de dolor, pero solo el grito era lastimero, por que su rostro era de odio.

Voldemort lo apretaba con fuerza, después le soltó el brazo y dejó ver una horrible quemada de color rojo intenso, que poco a poco comenzaba a desaparecer.

Todos observaban en silencio, Voldemort comenzó a reírse fríamente y después dijo:

  • Es una pena Severus, que hayas preferido… morir!!

  • NO!!! –gritó Harry, desesperado.

Necesitaba hacer algo, cualquier cosa que los pudiera sacar de aquella situación tan terrible.

  • Oh! El famoso Harry Potter intercede por el peor enemigo de su padre! Que conmovedor!! –dijo Voldemort con sarcasmo.

Harry observaba con odio a Voldemort, éste se acercó a él y le hizo una seña a Mcnair para que les quitara las cuerdas a los chicos, después le dijo:

  • Ojalá que alguien interceda por ti en este momento!

Imperius!

En ese momento, Ron le arrebató su varita a Mcnair y comenzó a apuntarle a Harry. Éste, lo único que hizo fue comenzar a retroceder y tratar de disuadir a Ron para lograr que se resistiera a la maldición.

Ron, hizo un movimiento rápido con su varita y exclamó:

  • Crucio!

Harry intentó esquivar el hechizo, pero fue demasiado tarde. La maldición lo había tocado y Harry comenzó a gritar y retorcerse a causa del gran dolor que sentía.

Mientras se retorcía, Harry se aguantaba el dolor, al mismo tiempo que trataba de persuadir a Ron…

  • RESISTE RON!! PUEDES RESISTIRTE!! HAZLO!! -gritaba Harry desesperado.

Ron seguía torturando a Harry, tenía la mirada perdida. Voldemort se reía…

  • Veo que podrías ser un buen discípulo, joven Weasley! –hizo una pausa- ya es suficiente!

En ese momento, Ron dejó de torturar a Harry…

  • Dime, Joven Weasley ¿Te gustaría formar parte de la orden tenebrosa? –dijo Voldemort.

Harry miraba a Ron de manera aprehensiva…

[No! Di que no!! Por favor, yo sé que puedes resistirte!! Lo sé!!!!]

Ron se quedó callado…

  • Te he hecho una pregunta. Respóndeme!!! –dijo Voldemort irritado.

[No, Ron. Por favor, di que no!!]

  • Si –dijo Ron con la mirada perdida y con un tono de desgano.

  • Entonces me probaras tu lealtad…matando a Harry Potter!!!

¡¡¡¡ Hazlo ahora!!!!

Ron volvió su mirada a Harry y caminó lentamente hacía él. Harry retrocedía desde el piso, desesperado; quería que Ron reaccionara a toda costa, pero Ron no parecía responder a lo que Harry le decía, era como si estuviera hipnotizado…

Ron levantó su varita y comenzó a pronunciar la maldición mortal…

  • Avada…

Cuando ya estaba a punto de apuntarle a Harry, la mano de Ron comenzó a temblar. Era como si una fuerza invisible le detuviera la mano…

  • MATALO YA!!! –gritó Voldemort, que se dio cuenta del titubeo de Ron.

Ron comenzó a parpadear y a apretar lo ojos. Al parecer, se estaba resistiendo a la maldición. Luego, dejó caer su brazo pesadamente, al mismo tiempo que gritaba…

  • NO QUIERO HACERLO!!!

  • Esta bien! –dijo Voldemort con odio- Lucius!! Llévate al chico, tortúralo un poco… -y mirando fijamente a Ron con una sonrisa maligna, agregó- y después… MÁTALO!!!

  • NO!! –gritó Harry, que en ese momento era sujetado por otro mortifago que había hecho salir de su varita, una cuerda.

Lucius inmovilizó a Ron y jalándolo de una pierna, se lo llevó aparte, cerca de unos arbustos y comenzó a torturarlo. Mcnair todavía tenía sometido a Snape, que observaba preocupado, lo que Lucius le hacía a Ron.

  • Ustedes también morirán!!! –exclamó Voldemort mirando con odio a Harry y a Snape- Pero antes… verán sufrir a lo suyos!!

Caminó decidido a donde se encontraba Erin; de su túnica sacó una daga, que tenía la hoja curveada, brillante y muy filosa. Continuó hablando…

  • …Y la primera en morir será nuestra invitada de honor… La señorita Potter!!!

Y mirándola con odio, agarró la daga con las dos manos, se paró a lado de Erin y con su voz fría y amenazante, le habló a la noche:

Oh! Noble Godric Gryffindor

Amo y señor del fuego

Yo, tomó tu valor, fuerza y poder

Por medio de la sangre pura

Que le arrebato a tu heredero!!!

En ese instante, un fuerte viento sopló. Muchas nubes ennegrecidas aparecieron en el cielo y comenzaron a lanzar relámpagos y truenos. Las velas rojas que estaban encendidas alrededor de Erin, se apagaron de repente y por si solas. Después, volvieron a encenderse repentinamente, una por una.

Luego de haber dicho estas palabras, Voldemort sujetó con fuerza la cabeza de Erin y se la volteó, dejando su cuello al descubierto. Y sin ninguna piedad, enterró la punta de la daga, haciendo una incisión pequeña, pero profunda.

Erin, gritó de dolor, inmediatamente después, comenzó a salirle mucha sangre. Está, se le escurría por el cuello, caía sobre la roca en donde Erin estaba acostada y comenzaba a gotear lentamente, cayendo en una copa que Voldemort había colocado para que se llenara.

Voldemort miró a Harry con una mueca de triunfo y le dijo:

  • No viste a tu padre morir y no creo que recuerdes como terminé con la vida de tu madre! Sin embargo, hoy tendrás el privilegio de ver, como la estirpe de los Potter desaparece; por que después de que ella muera, tú… seguirás!!!

Harry trataba de pensar en que era lo que podía hacer.

[en donde esta Dumbledore y los otros? Por que no aparecen?]

El cielo seguía retumbando y los truenos se escuchaban más fuerte. De repente, comenzó a llover. Era una fuerte lluvia que comenzó a empapar a todos los presentes.

Ron, seguía siendo torturado bajo la maldición cruciatus, hasta que Lucius, se detuvo…

  • Como me hubiera gustado que Arthur presenciara esto!! –exclamó Lucius con satisfacción- Es una pena!!

Avada Ked…

En ese momento, un gran perro negro saltó sobre Lucius, atacándolo por la espalda.

Lucius comenzó a luchar con el perro, pero esté lo mordió fuertemente en la mano derecha, haciendo que Lucius soltara la varita.

Inmediatamente después, aparecieron: Albus Dumbledore, Arabella Figg, Mundungus Fletcher, Alastor Moody, Remus Lupin, Arthur Weasley y Amos Digory. Iban siendo perseguidos por Cornelius Fudge y un gran número de agentes de seguridad mágica.

Cuando Cornelius Fudge vio a la orden tenebrosa y a Voldemort, se quedó sin habla. Hizo un movimiento con la mano para que dejaran de mandar hechizos a Dumbledore y a su grupo.

Cornelius se detuvo a observar que era lo que estaba pasando.

Dumbledore no habló, si no que, fue directamente a liberar a Harry y a Snape, repartiendo unos cuantos hechizos aturdidores. La orden del fénix hizo lo mismo, llegó directamente a atacar.

Voldemort (que no esperaba que Dumbledore llegara tan rápido) fue tomado por sorpresa, soltó la daga, tomó su varita y le ordenó a sus mortifagos que atacaran.

Y ahí, debajo de la lluvia y en la oscuridad de la noche, se desató una batalla entre la orden tenebrosa y la orden del fénix.

Cornelius Fudge, no daba crédito a lo que veía. No podía ser cierto!!! Voldemort había regresado!! Y con todos sus mortifagos!!

Esa fue una gran impresión para el señor ministro, pero lo que casi hace que se desmaye, es ver a Peter Pettigrew… ¡¡¡¡Vivo!!!! Y peleando del lado oscuro!!!

El señor ministro estaba totalmente atónito. Después de un rato de asimilación, ordenó a sus agentes de seguridad mágica a ayudar a la orden del fénix, ya que los mortifagos los superaban por número.

Después de dejar a Lucius lastimado, Sirius se fue, internándose en el bosque, después reapareció con su forma original.

Quiso enfrentarse a Lucius, pero no fue necesario.

El Señor Weasley, tenía al Señor Malfoy suspendido en el aire y lo azotaba violentamente contra los árboles cercanos.

Ron, estaba tirado a un lado de ellos. Le escurría sangre por la boca y estaba desmayado. (o al menos, eso parecía)

El Sr. Weasley, estaba como poseído por la furia. Le lanzaba hechizos y maldiciones a Malfoy, sin darle oportunidad de defenderse.

Se armó una batalla campal! Todo era confusión y alboroto.

Harry estaba en medio de un gran caos; había magos por todos lados: unos gritando, otros volando, algunos desmayados, otros heridos y otros más…muertos.

Sirius peleaba a muerte con Peter. Ambos trataban de hacerse el más daño posible!

Mundungus y Alastor, ya habían derribado a varios mortifagos.

Arabella y Remus, se batían con Crabbe y Goyle.

Harry se cubría de los hechizos y maldiciones, que cruzaban por el aire.

De pronto, sintió como alguien lo jalaba del brazo fuertemente… Era Snape, que en ese momento lo había salvado de un maleficio, que Mcnair le había mandado.

Después de derribar a Mcnair, Snape le dio instrucciones a Harry…

  • Potter! Ve por Erin y quítale las cadenas!! Después huyan por el bosque. Yo los cubriré!!

Harry asintió con la cabeza y en medio de la lluvia y de todo el alboroto, se dirigió a donde estaba su hermana. Snape iba interceptando todos los hechizos y maldiciones que le estorbaban el paso a Harry.

De repente, una gran roca le pegó a Snape en la cabeza.

Esa roca, se la había lanzado Voldemort a Dumbledore, éste había logrado esquivarla y por error le había pegado a Snape, dejándolo inconsciente.

Dumbledore y Voldemort se estaban enfrentando sin ninguna piedad.

Voldemort le había lanzado esa roca a Dumbledore, éste le respondió haciendo un hechizo que hizo que Voldemort levitara de cabeza y comenzara a balancearse como un péndulo.

A pesar de que Snape ya no protegía a Harry, éste siguió su camino, que sorpresivamente fue obstruido por Nagini: la gran serpiente verde de Voldemort. Se irguió sobre su horrible cuerpo y se aventó contra Harry.

Harry intentó defenderse, pero ya tenía a la serpiente encima de él. Lo único que alcanzó a hacer fue comenzar a forcejear con la serpiente para evitar una mordida mortal y para evitar que lo ahorcara; pero era muy difícil, nagini tenía mucha fuerza. Ya estaba comenzando a enredársele lentamente alrededor el cuello.

Erin observaba horrorizada, todas aquellas peleas que había alrededor suyo. Le seguía saliendo bastante sangre del cuello y la copa ya casi estaba llena.

A pesar de que todo el mundo estaba mojado hasta los huesos, seguían peleando sin tregua.

El único que no hacía nada, era el ministro de magia, que se encontraba escondido detrás de una estatua de piedra, era la estatua de Helga Hufflepuff.

Uno de los agentes de seguridad mágica, fue a ayudar a Erin y con su varita, tocó el grillete de la mano derecha y lo abrió con un hechizo de “Alohomora”, pero después fue aturdido por un mortifago que lo atacó por la espalda.

Sin embargo, Erin ya tenía una mano libre. El mortifago intentó encadenársela de nuevo, pero fue interrumpido por otro agente de seguridad mágica y los 2 comenzaron a batirse.

Erin trataba de ver todo, para poder idear algo que la liberara. Aunque con la lluvia tan fuerte, no se podía ver muy bien. En ese momento, Erin tuvo un golpe de suerte.

Remus Lupin, había derribado a un mortifago y éste había salido volando con todo y varita, azotando en la gran roca, justo del lado derecho de Erin.

La varita de aquel mortifago había caído justo en la pierna derecha de Erin. Lo único que ella tenía que hacer era estirarse y con su mano derecha, tomar aquella varita.

Erin se estiraba lo más que podía pero no alcanzaba la varita. Estiró el brazo lo más que pudo, pero apenas tocaba la varita con la punta de sus dedos. Lo intentó una y otra vez, hasta que por fin pudo alcanzarla.

La agarró con su mano derecha y con el hechizo de Alohomora, abrió los otros 3 grilletes, por fin ya estaba libre!

Se incorporó rápidamente, se bajó de aquella roca, pero las rodillas no pudieron sostenerla y se cayó al piso, derramando la copa llena de sangre.

Erin se sentía débil y algo mareada, la hemorragia en su cuello estaba comenzando a tener consecuencias.

Trató de incorporarse de nuevo, se levantó y vio que cerca de ella se encontraba Harry, forcejeando con la serpiente.

Nagini ya había rodeado el cuello de Harry y estaba comenzando a apretárselo. Harry trataba en vano, de quitársela de encima.

Erin quiso tomar la varita con la que se había liberado, volteo hacía la roca y se dio cuenta de que la varita ya no estaba. En medio del caos, seguramente se había caído o alguien la había agarrado. Pero Erin estaba decidida a ayudar a su hermano. No sabía que era lo que iba a hacer, pero una cosa era segura: no pensaba quedarse con los brazos cruzados viendo como Nagini estrangulaba a Harry.

Así que, agarró lo primero que encontró para agredir a nagini, y lo primero que encontró fue: la daga con la que Voldemort le había cortado el cuello.

Sin titubear, Erin tomó la daga entre sus manos, fue adonde estaba Harry y sin pensar bien en lo que hacía, le enterró la daga a la serpiente; justo en la cabeza.

Nagini soltó un horrendo silbido, aflojó el cuerpo y comenzó a moverse de forma espástica. Harry al fin logró safarse.

  • NOOOO!!!!

Se escuchó un grito ensordecedor, al mismo tiempo en que Dumbledore caía pesadamente sobre la estatua de Rowena Ravenclaw.

Era Voldemort, que había visto como Erin, mataba a su asquerosa serpiente.

Harry y Erin comenzaron a retroceder lentamente, mientras que Voldemort miraba el cuerpo inerte de su serpiente y se lamentaba por su muerte.

  • Nagini!! No!!

  • Vamos! Salgamos de aquí! –dijo Harry llevándose a su hermana.

Voldemort cambió la mirada de Nagini a Erin, pero a ésta la miraba con intenso odio. Levantó su varita apuntándole a Erin y con ira en su voz, exclamó:

  • FUNESTO ERAM VIVUS, MORTIS TUA MORS ERO!!!

De la varita de Voldemort salió lentamente, una especie de polvo plateado, que comenzó a condensarse en el aire y tomó forma de serpiente. Harry y Erin ya habían comenzado a correr, pero la serpiente plateada de Voldemort, se desplazó velozmente por el aire, alcanzando el hombro de Erin. Ésta, se desvaneció, emitiendo un quejido.

  • Erin!! –gritó Harry- estas bien??

Erin estuvo inconsciente por unos segundos, pero inmediatamente se levantó. Era como si no le hubiera pasado nada.

  • Estoy bien! –dijo ella. (no muy convencida de sus palabras y tocándose el hombro derecho con fuerza)

  • Vámonos de aquí!!! –dijo Harry

Y tomándola de la mano, corrieron hacía el bosque.

  • VAYAN TRAS ELLOS!!! –ordenó Voldemort- NO DEJEN QUE ESCAPEN!!!

Harry y Erin corrían todo lo que podían, mientras que los mortifagos iban detrás de ellos; éstos, a su vez, eran perseguidos por la gente de Dumbledore y de Cornelius Fudge, que seguía escondido detrás de la estatua de Hufflepuff.

Harry y Erin ya llevaban un buen trecho, a pesar de la fuerte lluvia y de que el bosque era muy espeso y oscuro. Pero pronto bajaron el ritmo, y es que Erin ya no podía continuar. Ya había perdido mucha sangre y apenas podía caminar rápido.

Tenían las túnicas completamente mojadas y sucias. Erin se apretaba la herida con su mano y a pesar de eso, la sangre seguía escurriéndosele de manera incontrolable.

  • Estamos perdidos!! –exclamó Erin de forma débil.

  • No! Tenemos que encontrar alguna salida! –le respondía Harry, que casi traía cargando a Erin.

[debe de haber una salida, pero en donde? Vamos Harry, piensa rápido! Piensa rápido! ] Harry miraba alrededor tratando de encontrar alguna salida. [Ah! Que idiota! No me acordaba de el traslador que Madame Hooch dejó en aquel árbol!]

Harry buscó en el paisaje y de repente lo vio. Ahí estaba el árbol en forma de tenedor. Se podía distinguir, por que era el único con esa forma y además sobresalía del resto. Cambiaron de dirección y se dirigieron a donde estaba el árbol.

Siguieron corriendo, pero aún faltaba mucho y los mortifagos les comenzaron a dar alcance.

  • Vamos Erin!! Trata de correr lo más rápido que puedas!!

Erin trataba de ir al paso de Harry, pero era imposible, en cualquier momento iba a desplomarse.

En ese momento, Harry comprendió que jamás lograrían llegar al árbol a tiempo, así que uso un hechizo muy útil…

  • Accio traslador!

La lata de jugo de uva comenzó a volar y a dirigirse hacía donde estaba Harry, que no dejaba de avanzar junto con Erin, que cada vez se sentía peor.

La lata ya estaba a escasos 11 metros, cuando de pronto se escuchó un Plint!

Harry se paró en seco…

Era Voldemort, que se había aparecido justo en frente de ellos…

  • Creíste que podías escapar otra vez, Harry?? –dijo Voldemort, mirándolo con una sonrisa macabra- Pues…siento decepcionarte!!!

AVADA KEDABRA!!!!

Todo pasó muy rápido. Harry observó que un destello verde se acercaba a él, cuando de repente, se escuchó otro Plint! . Arabella Figg se había aparecido, justo entre Harry y Voldemort. El destello verde, le dio en el pecho.

Lo único que alcanzó a decir, antes de que su cuerpo cayera sin vida, fue:

  • Huyan!!!

  • NOOO!! –gritó Erin desesperada, tratando de salvar a su tía.

Para ese momento, el traslador ya casi estaba en las manos de Harry.

Éste, abrazó a Erin, tomó el traslador y ambos salieron huyendo, envueltos en una nube de colores borrosos y una sensación de vértigo…