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Historia 52144 — capítulo 10
La semana de hospitalización de Natty había pasado sin preocupaciones. Katty obviamente había reclamado por la descortesía de Gianluca al no decirle nada. Pero tras unas miradas de hielo. Que le indicaban a Katty que pese a todo el amor que ella tenía por la niña. La misma noera del todo, su hija.
Creo que ese era uno de los principales errores del castaño. Pues madre o padre no es el que ha engendrado, sino aquel que ha dado todo lo que tiene, en pro de ese pequeño ser que no pidió llegar a un mundo loco, pero que necesita guía. Y en eso precepto Katty era una excelente madre para Natty. Había perdonado más de lo que una mujer herida hubiese perdonado.
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Natty ya esta despiertapapá. Y yo voy de salida. Chao. — Dijo Jenaro, de manera molesta. Dejando entrever aquel malestar que tenia hacía varios días. —
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Que te vaya bien hijo.
Antes que Gianluca pudiera decir algo mas el portazo, le indico que su hijo había salido sin escucharlo.
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Se que no entenderías, si te digo porque no se los dije inmediatamente. Tu madre solo te conto, como es que Natty vive con nosotros. Más no te dijo la verdad de su origen.
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Gianluca. Cuando yo te perdone, y traje con nosotros a Nattasha. Deje claro que ella jamás seria objeto de mi odio. Ella, como el resto de ángeles de este mundo no pidió venir a esta vida. Y creo que por lo menos, pudiste decirme lo que estaba pasando. — Dijo Katty acercándose por la espalda. —
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Ya hablamos de ello. Puede que tú la ames tanto como yo, pero ella es mas mi hija que tuya. Y no puedo pedirte siempre que me salves de esa responsabilidad. Además, aun sigo sin creer justo que Jenaro siga viviendo en la mentira que le dijimos ocho años antes. —
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Fue algo que decidimos los dos. No puedo creer que pretendas decirle a tu hijo lo de Natty… — gritó Katty perdiendo la cabeza. Más que su esposo. Que tenia algo en mente, pero que aun no lo haría, hasta que no supiera lo que verdaderamente tenia. —
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Natty, esta enferma aun. Tiene leucemia. Y necesitara lo mas pronto posible un donante. — Soltó de manera irracional Gianluca. — Y lo primero que hará Jenaro es ofrecerse. Haber dime que le dirás cuando los examen de compatibilidad indiquen que no comparten mas que la mitad de mi ser.
Katty se sentó en la mesa frente a Gianluca. Su rostro se cubrió de lagrimas. El telón se estaba desprendiendo suavemente de lo alto del escenario. Y las fichas que se habían jugado en pro de una familia, también estaban peligrando.
- Le diremos esta noche a Jenaro la verdad. No mas mentiras para él. — contesto Katty. Aun cubriendo sus ojos. Y buscando refugio en Gianluca, que la abrazaba con suavidad. Dándole lo que necesitaba. Seguridad. —
Tammy llevaba varios días haciéndose cargo de las cosas de la oficina. Reuniones con varios interesados en la firma de publicistas. Encargada del trabajo apenas si había podido pensar en Gianluca y lo sucedido en la misma oficina a la que se disponía a entrar.
Sobre uno de los buros de la misma. Había un sobre. El remitente compartía el apellido con la madre de Natty, y al parecer. Mas de una sorpresa se avenía en ese lugar.
Tammy la levanto de manera inocente. Pero el sobre ya estaba abierto. En ese momento. Dentro de su ser se planto una duda. Y lo siguiente que hizo fue leer la carta.
Gianluca han pasado ocho años desde que mi hermana murió. Cuando te llevaste a la niña, por ser el padre biológico. Prometiste que enviarías fotos de ella cada año. Y que adema me mantendrías informada de la vida de mi sobrina. Pero como vez me has obligado prácticamente a buscarte. Y no creo que desees saber el porque.
Hemos consulado a varios abogados. Que están dispuestos a dar la pelea. Y sin duda, que la daremos. Nattasha como le puso tu esposa a mi sobrina. Retornara a un hogar del cual jamás debimos permitir que salgo.
No importa el tiempo que me tome. Regresare a la niña con nosotros. Y no es una amenaza. No. Solo te digo lo que estoy haciendo. Cuanto me hubiera gustado que cumplieras tu promesa.
Consuelo Campoverde.
Tammy volvió la carta al sobre y pensó en lo que debía estar pasando Gianluca. Su hija se salvaba de morir. y un par de días mas tarde le llega aquella carta de la tia de su hija.
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Estarás bien sin duda.
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Tammy deja de pensar en el. Limítate a lo tuyo. La vida de el poco te debe importar, deja de involucrarte más.
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Creo que eso es imposible, porque aunque se que el esta distante, y es inalcanzable, yo. Yo…
Antes de que su monologo terminara. La puerta de la oficina finamente amueblada se abrió, dejando correr por la puerta la figura del castaño, que había escuchado todo el monologo.
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Dime Tammy, que es lo que sientes…
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Yo… Yo… No siento nada. Y disculpe señor estaba ya de salida.
La pelinegra intentaba escapar de las miradas del castaño, en tanto tomaba proximidad con la puerta, pero antes que ella nuevamente saliera. La mano de Gianluca la retenía cerca de el.
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Tammy, dime que es lo que sientes.
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Yo… Yo no te lo puedo, ni debo decírtelo.
Soltándose ferozmente de su cálida prisión, corrió al pasillo. Y luego se perdió en el baño de mujeres. Por un largo rato.
- Yo, yo… yo siento que te amo.