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Historia 52387 — capítulo 6

Cerró la puerta de su torre con un sonido fuerte, estaba totalmente furiosa. Había tenido otra pelea con Ron, ya habían pasado unos días y el se seguía comportando como un niño pequeño, pues de ella el perdón no recibiría. Estaba lloviendo a cantaros así que no se podía salir de los pasillos. Su torre ahora era algo mas tranquila pero de todas maneras se podía respirar el aroma hostil. Fijo su mirada en el sofá de Malfoy pero el no estaba hay, la paso a la ventana. El miraba afuera casi con nostalgia hasta que noto su presencia y una sonrisa burlona apareció en sus labios. A Hermione se le escapaba una lágrima de rabia por las mejillas, camino hasta la sala y de sejo caer en uno de los sillones.

-¿Te dejo Weasley?- pregunto Draco burlándose de ella.

-para tu información Malfoy, el y yo nunca hemos sido novios.

  • Entonces te rompió el corazón

  • nada de eso

  • Tal vez no fue Weasley, estas llorando por culpa de cara rajada

-¿de que hablas?

  • no tienes porque ocultarlo, todos saben que estas perdidamente enamorada de el

-¿de donde diablos sacas eso?

-de algo que se llama sentido común

-pues tu sentido común esta por los pisos

  • ¿segura?

  • Yo no gusto de Harry, ni de Ron, ni de nadie

  • de nadie… me resulta imposible creérmelo

  • ¿a si?

  • tu pareja perfecta seria un muggle, ya que te relacionas mucho con ellos, después de todo antes todos te creían sangre…- no pudo terminar porque Hermione ya se había levantado y apuntaba su varita al pecho del chico

-Di algo y juro que te lanzo una maldición

-Pues para mí ya tú dejaste de serlo, pero creo que la rata de biblioteca nunca se te quitara.

-eres un imbécil Malfoy

-¿Y que yo soy para ti?- se acerco mucho a ella. Podía respirar su aroma tan varonil mesclado con el perfume.

-Eres…- las palabras se le quedaron atoradas, por su mente pasaban cosas que ella nunca le diría. "Eres malditamente guapo y tu aroma… ese aroma tan exquisito" pensó ella pero rápidamente se retracto y puso cara de asco al ver que estaba refiriéndose a Malfoy- para mi eres un arrogante y la persona mas despreciable que podía existir en esta vida- rápidamente se alejo de el dando un portazo en su habitación.

Draco sonrió, amaba poner a la castaña así. Se recostó en el sillón cerrando los ojos con una sonrisa triunfante.

-En el cuarto de Hermione-

Sus lágrimas de rabia caían por sus mejillas. ¿Cómo podía Malfoy preguntarle eso? Se creía tanto, la vida en esa torre era un tormento, apenas uno entraba no sabia que lo esperaba. Podía estar hay Malfoy sin siquiera notar su presencia, a veces se mostraba extrañamente agradable pero la mayoría eran momentos hostiles donde las pocas palabras que intercambiaban siempre terminaban en un portazo de parte de alguno de los dos. Estaba harta de la escuela, harta de las personas a su alrededor, harta de ser la hija de Voldemort. ¿Cómo podía su hermano comportarse normal cuando todo Hogwarts los odiaba? Claro que a muchos eso no les importaba, le daba igual que ellos fueran o no hijos de Voldemort, la mayoría de los de Slytherin la trataban mejor que antes pero no como para llegar a la fase de mejores amigos por siempre. Harry tenia que pasar mas tiempo con Ron ya que ella y el no soportaban verse a la cara, Ginny nunca le prestaba atención pues le había comentado que estaba empezando a atraerle Dean. Su hermano solo tenía ojospara una chica castaña de ojos grises que desde el momento del choque de la torre de Gryffindor se podía decir que eran muy buenas amigas. Gillian y Nicholas eran los mas amigables, se podían comparar con Fred y George menos revoltosos, pero sus eran igual de alocadas aunque no las pusieran a prueba.

Se limpio las lágrimas con su brazo y se tranquilizo un poco, no podía estar así por culpa de Ron y de Malfoy. Si la querían ver triste no lo lograrían, ella era fuerte así que no caería tan rápido. Se levanto fijándose en el espejo su aspecto y con un simple hechizo mejoro un poco. Al salir de su cuarto vio que Malfoy no estaba, lo mas probable seria que se había metido a su cuarto. Salió de la torre sin dirección fija pero con solo unos segundos de caminar a su suerte se encontró con algo que la puso feliz, Anna y Nicholas venían caminando juntos directo hacia ella. Los saludo con un beso en la mejilla a ambos.

-¿Te pasa algo Herm?- le pregunto Anna que por ese instinto de chica sabia que su amiga había estado llorando.

-No, nada pero gracias por preocuparte.

-tengo hambre- dijo Nicholas que últimamente solo pensaba en comer

-Nick tu siempre tienes hambre- Anna rodaba los ojos

-no es cierto, hace 5 minutos no la tenia.

-entonces podemos decir que te da hambre cuando me ves- dijo Hermione con una sonrisa.

-tal vez es una buena deducción, pero no muy segura, tendrías que presentarme pruebas contundentes que aclare tu versión- Nicholas puso una cara chistosa como si estuviera pensando.

-Estas loco Nicholas- le respondió Anna

-Tal vez si, tal vez no, quien sabe

-¿Adonde iban?

-Paseábamos por hay, también buscábamos a Gill… ¿Lo has visto?- le pregunto Anna

-No, ¿han visto a mi hermano?

-Si, estaba buscándote, creo que ahora debería estar por… las mazmorras- dijo Nick

-Bueno, chao chicos

-chao- dijeron al unísono mientras seguían caminando.

Bajo las escaleras con tranquilidad mientras que algunas personas la miraban con malos ojos. Llego a las mazmorras en unos minutos pero ahora la cosa era encontrar a su hermano, mediante pasaba cerca de los estudiantes de Slytherin la miraban con una sonrisa y algunos hasta la saludaban. Vio a su hermano, bueno se puede decir que tropezaron. Su hermano esbozo una sonrisa y le paso un brazo encima de los hombros. Empezaron a dirigirse sin decir una sola palabra a las entradas de las mazmorras.

-Hermanita, hermanita, hermanita

-¿Qué quieres Cole?

-He visto como te tratan y eso no me gusta mucho así que se lo comunicare a papá

-¿ESTAS LOCO? Cole no puedes hacer eso, es mi vida privada

-pero no me gusta verte sufrir

-Creo que estoy bastante grandecita para cuidarme yo sola

-¿Malfoy se esta portando bien?

-¿Por qué preguntas?

-Pues papá me dijo que le avisara si a Malfoy se le ocurría hacerte algo

  • No es necesario, todo está bien- le mentí

-Pues mas le vale, porque si no se las vera conmigo

  • ¿Celoso?

-¿Celoso de que?

  • De que Malfoy este cerca de mí

  • no, para nada, solo que no me da muy buena espina

-No es el mejor compañero de cuarto, pero trato de evitarlo a toda costa.

-Pues tu amiguito Potter tampoco es la quinta maravilla- Hermione comenzó a reírse por el comentario de su hermano

-¿Sabes que planea nuestro padre?

-¿De que hablas?

-Tú eres compañero de Harry, me imagino que ya lo sabe

-si, tienes toda la razón

-¿entonces?

-¿entonces que?

-Vamos Cole no te hagas, sabes muy bien de que hablo

-Hermana, nuestro padre no me ha dicho nada, no creo que quiera ponernos en sus planes. Somos sus hijos no otro grupo de estúpidos mortifagos

-¿Acaso no te gustan los mortifagos?

-No, solo son unos perritos falderos, me dan lastima

-Cole Riddle, como se te ocurre hablar así de los "amiguitos" de nuestro padre

-solo digo la verdad, ¿acaso a ti te agradan?

-ni me agradan ni me agradaran

-pienso lo mismo, choca esas 5- Después de haber chocado las palmas de sus manos ambos comenzaron a reírse de sus ocurrencias.

Al rato de haber estado platicando a Hermione le dieron ganas de volver a su torre pues ya era algo tarde. Dijo la contraseña y paso a la torre, se sentía un extraño olor a té de manzanilla, algo que la tranquilizaba. De repente se mesclo con el olor a hierba recién cortada y pergamino nuevo. Dio un paso mas a la olorosa habitación, dio una rápida vista ala cocina y noto que alguien estaba haciendo té. Malfoy estaba hay con un nuevo libro y recostado en su sillón. El la miro un momento pero decidió a seguir leyendo que perder su tiempo discutiendo. Después de que ella se encerrara en su cuarto él sabia que estaba llorando y parte había sido su culpa. Sintió nostalgia y arrepentimiento, tanto como para ir y pedirle perdón pero su orgullo Malfoy se lo impedía.

Ella dio unos pasos mas llegando al sillón desocupado y se dejo caer curiosa a lo que Malfoy en ese momento estaba preparando en la cocina. Como el no le decía nada ella decidió dar el primer paso para la conversación.

-¿De donde viene ese olor Malfoy?

-De la tetera, preparo té de manzanilla para poder dormir mejor

-¿y el otro?

-es mi perfume favorito, por descuido lo deje en mi habitación de mi casa y mi madre me lo mando.

Hermione aspiro un poco más del olor, era realmente delicioso al olfato. Malfoy se dio cuenta y sonrió pero no se notaba burlona o de ego como siempre sino que esta era ¿sincera?

-¿te gusto?- le pregunto a ella

-es un olor muy… peculiar

-recuero cuando era chico iba a la oficina de mi papa y me sentaba alado de una ventana para oler el césped recién cortado mientras se mesclaba con el olor de pergamino nuevo, mi lugar favorito

-pues tuviste mucha suerte de encontrar uno que oliera igual

-¿encontrarlo? Mis papas lo mandaron a hacer para uno de mis cumpleaños

-Que detallistas

-no hay ninguno igual, se puede decir que es mi propio aroma.

-mesclado con el té de manzanilla huele mucho mejor

-si, ya descubrí eso, me alegra saber que tienes buen olfato Riddle

-¿eso es un cumplido?

-tómalo como quieras

Draco suspiro e inhalo un poco mas de ese delicioso olor para después acercarse donde Hermione estaba y se sentó alado de ella. Comenzó a jugar con sus dedos en señal de nerviosismo, iba a pedirle perdón por lo que había dicho esa mañana. Ella lo miro, estaban tan cerca pero sin embargo no le importo. Lo notaba nervioso, algo muy raro de el ya que siempre andaba relajado como si nada ocurriera.

-Riddle, yo… quiero disculparme

-¿disculparte de que?

  • por lo que te dije, no quise herir tus sentimientos, y si lloraste por mi culpa perdóname

-¿TÚ Draco Malfoy me pide a mi perdón?

-si, de verdad me siento mal, no se porque

-no se Malfoy

  • solo respóndeme una cosa, ¿lloraste por mi culpa?

-Yo…

-no tienes porque hacerte la fuerte, solo respóndeme- Hermione dio un fuerte suspiro, de verdad no quería responderle.

-Yo si llore

-¿fue por mi culpa? ¿mis palabras te hacen tanto daño?- en otro momento esa ultima frase la hubiera tomado mal pero en ese instante el la veía con arrepentimiento, uno sincero .

-no fue toda tuya, eran lagrimas de rabia no de tristeza. Antes había peleado con Ron y entrar aquí para que me "atacaras" verbalmente creo que me dejo algo… molesta

  • de verdad lo siento

  • ¿Estas seguro que eres Malfoy?- el empezó a acercarse a ella acortando la distancia entre los dos.

  • ¿entonces? ¿me perdonas?- Ya los dos habían cerrado sus ojos. Hermione no quería… ¿o tal vez si? Algo dentro de ella le decía que estaba mal, pero una fuerza mucho mas grande de decía que ella quería y lo sabia.

Estaban tan cerca que ambos podían sentir sus respiraciones mientras que el olor a manzanilla y el perfume de Draco se les colaba en los pulmones. Las mariposas cobraron vida en ambos, era algo raro, nunca antes lo habían sentido. La tetera comenzó a sonar avisando que el té ya estaba listo, Hermione dio un brinco y ambos quedaron separados nuevamente, no querían comentar nada. Draco se paro del sillón despeinando su liso y rubio cabello con la mano, antes de servirse un poco de té miro a Hermione que estaba aun en estado de shock.

-¿Quieres un poco de té?- le pregunto

-si… si, claro- en dos tazas sirvió un poco de el liquido humeante y se lo paso- Muchas gracias

-de nada, iré a mi cuarto. Que duermas bien- se despidió con la mano y cruzo su puerta cerrándola con delicadeza para no formar ruido alguno.

En la cabeza de la castaña una guerra de pensamientos ya había iniciado. ¿Acaso ella quería? ¡No claro que no! ¿O si? ¡No se te ocurra pensar eso! ¿Por qué no quito la cara? ¡Fue el momento, los olores, el cruel destino! ¿Acaso el destino los quería juntos? ¡Estas loca, pensar eso es horroroso! ¿Malfoy había cambiado? ¡Claro que no, como se me ocurre! ¿Estaba verdaderamente arrepentido? ¡Ahora si te chiflaste Hermione! Pero sus ojos… expresaban tristeza, arrepentimiento, nostalgia ¡Todo fue un truco para besarte, abre los ojos!

Y así fue hasta que se dio cuenta de que su taza de te ya se había terminado, la puso en la cocina y camino hacia su habitación cerrando la puerta con llave desde adentro para no ser molestada.

Espero que les haya gustado. -Anna Weasley Granger