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Historia 52387 — capítulo 7

Estaba sentada en un sillón leyendo las noticias, aun estaba muy oscuro. No podía dormir ya que normalmente la atacaban las pesadillas. Dio un fuerte bostezo y siguió leyendo hasta que un sonido la hizo mirar hacia la puerta de uno de los cuartos. La puerta del de Malfoy estaba abriéndose haciendo notar esa cabellera rubia y los ojos grises que asomaban solo sus ojos.

-¿Por qué estas despierta a esta hora?

-no tengo sueño

-que bien porque yo tampoco puedo dormir

Draco camino hacia ella y se sentó a su lado, dio un fuerte bostezo.

-a mi me parece que tienes sueño- dijo Hermione

-¿Yo? No, a que tú si tienes sueño

-Si tuviera estaría durmiendo, ¿no crees Malfoy?

-entonces yo también estaría durmiendo.

-¿Qué tal si quedamos en que ninguno de los dos tiene sueño?

-esta bien

-¿no tienes frio?

-no, ¿tu si?

-algo- al decir esto inconscientemente Draco paso uno de sus brazos alrededor de ella pegándola mas, pero al darse cuenta de lo que había hecho un así no la soltó.

Así pasaron unos minutos hasta que ambos habían quedado dormidos. La primera en levantarse fue Hermione, esta se quito delicadamente para no despertarlo y camino hacia su habitación y se dio un buen baño. Al bajar al gran comedor la mayoría de los estudiantes ya estaban hay, se sentó con Helen y Gillian ya que Ginny y Harry se habían sentado con Ron. Dumbledore se paro y esto hizo que todos los estudiantes presentes se sumergieran en un sepulcral silencio.

-Queridos estudiantes, solo quiero avisarles que el próximo fin de semana es la primera salida a Hogsmeade-los estudiantes estallaron en aplausos.

El desayuno siguió tranquilo y al final todos los estudiantes se dirigieron a sus respectivas clases, en su caso Pociones con los Slytherin. Se sentaron en los mismos grupos de siempre, pero el de la castaña estaba algo incompleto ya que su hermano no estaba, lo que era muy extraño. Nick solo se le acerco con una sonrisa, el debía saber donde su hermano se encontraba ya que era casi imposible separarlos.

-¿Dónde esta mi hermano?- pregunto Hermione

-ya vendrá, tranquila

En eso tocaron la puerta en el salón, Draco y Cole entraron y tomaron sus puestos normales.

-Hermione- Nick le susurro en el oído- ¿quieres ir conmigo a Hogsmeade?

-¿es una cita?

-de amigos solamente, no te preocupes

-esta bien

El profesor Slughorn se levanto de su silla y camino por el aula, en su escritorio había un poco de poción a lo que Hermione reconoció que era Amortentia.

-¿Alguien sabe que es eso?- pregunto el profesor y Hermione levanto la mano-¿si señorita Granger?

-Es Amortentia

-muy bien, esta poción es la mas poderosa en pociones de amor y además tiende a oler a las cosas que nos gustan, claro que casi nunca son las mismas, haber señorita Granger, ¿Qué usted huele?

-Yo huelo a: hierba recién cortada, pergamino nuevo y…- pero de pronto paro ¡El tercero era té de manzanilla!

-¿y usted señor Malfoy?- pregunto el profesor saltándose el tercer olor de Hermione

-yo profesor, huelo a: hierba recién cortada, pergamino nuevo y té de manzanilla

¿Malfoy olía lo mismo que ella? Dio un rápido vistazo a la mesa de su compañero de torre y no pudo evitar notar que el sonreía al darse cuenta cual era el tercer olor de ella. La clase paso normalmente entre diferenciar diferentes pociones y escribir algunas cosas en pergaminos, claro que al final quedaron con una tarea de escribir los efectos de la Amortentia. Tuvo que regresar a su torre para buscar algunos libros que necesitaba para su próxima clase. No sabia como pero Draco ya estaba sentado en el mismo lugar de siempre con su respectivo libro. Al verla se levanto y sigilosamente se puso enfrente de ella, la agarro por la cintura y la pego hacia el. Solo se miraban a los ojos como si estuvieran buscando algo. Ella se hundía cada vez mas en esos grises y fríos ojos mientras que el buceaba en los castaños que tanto le recordaban al chocolate. Ella desvío la mirada después de sentirse perdida en sus ojos pero el la agarro del mentón suavemente haciendo que se volvieran a mirar a los ojos. Draco le dio una sonrisa de lado pero ella seguía viéndolo sin expresión alguna tratando de descifrar su próximo movimiento. Con su brazo la abrazo de la cintura dejando su otro libre para que con delicadeza quitara un mechón de cabello castaño que caía en su cara. Se pegaron mas, ella podía inhalar su dulce aroma y él el de ella, tanto que estaban embobados y perdidos en su propio mundo. El se acerco un poco más pero no era para besarla ni nada de eso, no, con ella quería ir poco a poco porque ni siquiera sabia si ella le gustaba o era solo atracción física.

-Parece que tenemos el mismo olor de Amortentia- le susurro al oído

-¿y que con eso, Malfoy?- le dijo ella pero ninguno aun tenia intenciones de separarse

-no se, ¿acaso te gusta como huelo?

-me gusta tu perfume

-pero soy yo el que me lo pongo

-¿entonces?

-Si no hubiera pasado… ya sabes lo que paso nunca hubieras olido eso

-pues esos olores me gustaban desde antes

-¿Qué me dices de la manzanilla?

-¿de que hablas?

-Riddle, se te notaba en la cara. Tu tercer olor es la manzanilla, igual que el mío

-podía ser otra cosa, ¿no crees?

-no estoy muy seguro de eso, en tu cara se notaba- estaban a centímetros de besarse.

-¿vas a besarme, Malfoy?- eso sonaba a una invitación muy tentadora pero tenia que aguantarse.

-aunque se que te encantaría, no, no lo hare Riddle

-¿acaso se acobardo el pequeño?

-yo nunca me acobardo, pero contigo quiero ir paso, a paso

-¿paso a paso de que? Si se puede saber

-quiero irte conociendo, aprendiéndote, todo paso a paso

-interesante

-¿acaso quieres TÚ besarme?

-Ya quisieras que mis labios tocaran los tuyos, pero eso no pasara, créeme

-no ahora, pero si después, te lo aseguro

-¿quieres apostar, Huroncito?- ella le puso suavemente uno de sus dedos en los labios de el como para hacerlo callar, lentamente se fue alejando y cuando ya estaba a una distancia prudente camino hacia su cuarto dejándolo a el en la sala.

-<<El día del paseo a Hogsmeade>>-

Hermione se vestía para salir, en Hogsmeade siempre había sido de clima frio así que no era el mejor lugar para ir por hay con una mini falda. Se vistió con unos jeans, una blusa blanca con un abrigo de piel crema encima. Su cabello lo llevaba suelto y solo se puso un poco de maquillaje, salió de su cuarto y se encontró a Malfoy afuera desayunando algo. Desde el día de la "charla" no se hablaban mucho pero la mayoría eran cumplidos por parte de Draco. El traía una camisa roja con las mangas arremangadas hasta los codos, un jean de color azul muy oscuro, unas zapatillas, su cabello estaba particularmente desordenado.

-Buenos días- saludo

-Hola

-¿A dónde vas tan… arreglada?

-¿acaso una chica no puede ponerse bella?

-una chica nunca se arregla al menos que alguien le interese o si va a salir con una persona.

-tal vez alguna de las dos opciones sea cierta

-¿Quién te invito?

-¿Cómo sabes que alguien no me interesa?

-porque te conozco lo suficiente ¿Quién te invito?

-Nick

-Oh, esta bien

-¿y tu que harás?

-nada, paseare por hay

-¿no tienes cita?

-tal vez me consiga una por hay, no se

-¿y que paso con lo de "hombre de una sola mujer"?

-para ser "hombre de una sola mujer" tengo que tener una mujer

-suerte con eso

El para salir de la torre cruzo muy cerca suyo haciendo que el perfume de el se metiera por los orificios nasales de Hermione, ese olor sinceramente le encantaba. Salió de la torre en camino al Gran Comedor pero hiendo para haya Nick apareció casi de la nada asustándola. Ambos fueron al Gran Comedor para desayunar algo rápido antes de irse. Apenas tocaron la comida cuando todos los estudiantes desde tercer al ultimo año se encaminaron para que Filch notara quien tenia permiso y quien no.

Al llegar a Hogsmeade Hermione pensó mostrarle a Nick algunas cosas pero para su sorpresa la jalo del brazo llevándola a una cafetería que nunca había visto. Al entrar había muchas mesas de colores cálidos, se notaban salir de una ventanilla varios vapores que olían delicioso, muchos eran de algunos tés. Se lograron sentar en una mesa desocupada y una camarera muy joven se les acerco.

-¿Qué desean?- dijo con una voz chillona.

-yo quiero una cerveza de mantequilla- dijo Nicholas

-a mi me puede dar un té de manzanilla- dijo Hermione

-¿manzanilla?- dijo Nicholas después de que a camarera se hubiera ido.

-si, ese té me gusta mucho

Después de charlar un poco Hermione por cosas del destino hecho un vistazo a la puerta, justo en ese momento estaba entrando Draco con una chica de Slytherin que estaba en quinto, esta lo veía con una cara de boba. Para colmo se sentaron justamente en la mesa de alado. La camarera se acerco a la mesa de ellos y lo mucho que Hermione pudo escuchar fue a Draco pidiendo "té de manzanilla". Su perfume se hacia sentir aunque no estuvieran tan cerca, maldecía el momento en el que Nick había decidido llevarla justamente hay, ahora se tenia que soportar a Draco con su nueva muñequita. Tomó otro sorbo de té, en ese momento Draco se digno a ver a donde ella estaba. Ella ya había dejado de mirarlo y en ese momento estaba charlando con Nick.

Vio cada movimiento que hacia, ella era bella eso lo tenia que admitir. Ahora se hallaba sentado con una chica que no tenia ni un poquito de inteligencia en la cabeza cuando prefería mil veces que en su lugar estuviera Hermione con la que podría hacer una conversación decente sin que le respondiera solo con monólogos. La chica seguía hablando sobre ella mientras el solo asentía con la cabeza, estaba realmente aburrido con ella hay, ojala nunca hubiera aceptado ir con ella a esta estúpida cafetería.

El día se paso sin nada bueno que hacer, en la mente de Draco y Hermione pasaba lo mismo "¿Dónde estará?" cada vez que cada uno se desaparecía con su acompañante eso era lo que pasaba. Ninguno de los dos iba a aceptar que se estaba enamorando, ni siquiera se gustaban, solo era una simple atracción. Todos esos momentos cerca donde sus labios piden a gritos que se besen pero ellos prefieren la abstinencia, ellos saben muy bien que quieren, pero otra cosa es aceptar que es verdad. La convivencia… ya ni se hablaban por ¿miedo? ¿O solo era vanidad? Tal vez una pisca de las dos bañada con orgullo, pero de algo los dos estaban seguros es que nunca aceptarían que estaban empezando a gustarse.