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Historia 52654 — capítulo 2

Dentro del imponente salón decorado con pinturas de viejos magos, exóticos paisajes y notables castillos se encontraban veinte figuras encapuchadas vistiendo largas túnicas negras sentadas alrededor de una mesa finamente trabajada. Todos ellos bebían y conversaban alegremente unos con otros en medio de fuertes carcajadas. Todos parecían estar festejando y a la espera de alguien que ocuparía el único espacio vacío en la mesa.

Solo tres personas no llevaban mascaras y parecían no participar del festejo.

Dos de ellos se encontraban de pie en la entrada del salón y a pesar de ser hermanos no podían ser más diferentes. Uno era alto, de porte desafiante y llevaba el largo cabello negro recogido en una coleta que colgaba por un extremo de su cuello hasta llegar al pecho. Tenía los brazos cruzados y con una dura mirada recorría el salón como si la presencia de aquellos encapuchados le molestara en extremo. Su hermano en cambio era pequeño tenia el pelo corto y bien peinado su mirada denotaba nerviosismo y con una de sus manos dentro del bolsillo de la tunica aferraba fuertemente su varita.

La tercera persona era una alta y hermosa mujer de abundante y bien cuidado cabello negro que se encontraba mirando hacia fuera por uno de los grandes ventanales del salón y a pesar de que en el exterior un hermoso jardín lleno de rosas ofrecía una esplendida vista, ella tenia la mirada perdida como recordando los acontecimientos de una noche lejana.

-¡Señora Lestrange!. -Dijo uno de los encapuchados poniéndose de pie y alzando su copa- ¿Porque no se une a nosotros en la celebración? -Dijo señalando con la copa al resto de los encapuchados sentados a la mesa y prosiguió- Propongo un brindis por el innombrable y….

-¿El innombrable?. -Lo interrumpió bruscamente Bellatirx Lestrange que habia abandonado sus pensamientos al lado de la ventana y ahora se dirigía con paso decidido hacia la mesa donde todos estaban reunidos- ¿Que ya no lo llamas Mi amo… mi Señor…? ¿O solo te diriges a el de esa manera cuando suplicas por tu miserable vida Travers?

-¿Co…como sabes quien…?

-Claro que se quien eres… y se quienes son todos ustedes debajo de las mascaras.-Dijo y empezó a señalar uno por uno a los presentes- Rookwood…Karkarov…Dolohov..

-¡Cállate! -Grito uno de los encapuchados levantándose bruscamente de la mesa y apuntando con su varita al pecho de Bellatrix-.

En un destello de luz y con un fuerte estruendo el mago alto de la coleta apareció delante de Bellatrix interponiéndose entre ella y la varita del encapuchado.

-¿Como te atreves a dirigir esa pobre imitación de varita hacia mi esposa y en mi propia casa?. Dijo con una voz cargada de cólera.

-¿Y que piensas hacer eh? , ¿Desarmarme con la mirada?...ni siquiera tienes tu varita.

-¡Si hubiera sacado mi varita ya estarías muerto!

-¡Rodolphus!..¡Antonin! ¡Ya es suficiente¡. Dijo uno de los encapuchados que Bellatrix reconoció como Lucius Malfoy.

En el salón reino el silencio mientras todos observaban al encapuchado que acababa de hablar y que comenzó a ponerse de pie tranquilamente como si se levantara para ir a la cama después de cenar.

-Amigos…compañeros -Dijo arrastrando las palabras- Todos sabemos que el propósito de esta reunión es celebrar el triunfo de nuestro señor y que después de esta noche no habrá necesidad ya de ocultar nuestros rostros. -Hizo una pausa y dirigió la mirada hacia los tres que no usaban capuchas- Como nuestros anfitriones los Lestrange seremos recompensados por nuestros servicios….pero hasta que nuestro amo llegue… por favor no arruinemos la sorpresa. -Dijo en tono burlón dirigiéndose a Bellatrix-.

En el salón la mayoría comenzó a reír ante las palabras de Malfoy y poco a poco todos volvieron a sus copas y a sus conversaciones. Antonin Dolohov guardo la varita y tomo asiento pero sin perder de vista a Rodolphus Lestrange que lo seguía mirando amenazadoramente.

Por su parte Bellatrix regreso junto a la ventana y comenzó a recordar el momento exacto hace tres meses cuando empezó a sentir una asfixiante preocupación por el bienestar de su maestro. Lord Voldemort le habia revelado la existencia de una profecía a ella y a un selecto grupo de mortifagos entre los que se encontraban Lucius Malfoy, Evan Rosier y… <<¡Snape!>>. Rápidamente dirigió la mirada hacia el extremo izquierdo del asiento vacío de la mesa y vio allí una figura encapuchada que si no hubiera sabido que se trataba de Severus Snape hubiera pensado que era un muñeco de madera vestido con capucha.

Allí estaba Snape tiezo como una tabla sin denotar expresión alguna. -Entonces fue Snape. Pensó y comenzó a atar cabos. -Fue el, quien dio aviso a Lord Voldemort acerca del contenido de tan importante profecía, si no ¿porque mas Lord Voldemort confiaría en el tanto como para revelarle la ubicación de la Cámara secreta de Slytherin?. Sin querer recordó el vergonzoso encuentro con su amo y Snape que tuvo lugar una semana atrás en el que por escuchar la conversación que ellos tenían, estuvo a punto de ser asesinada por los basiliscos, al no percatarse de que estos habían despertado al sentir su presencia.

-Se necesita más que un infantil hechizo desilusionador para engañar a los basiliscos de Slytherin…me decepcionas Bellatrix. Le habia dicho su amo al tiempo que la salvaba de ser atacada por ellos. Esas palabras le hervían en la sangre al igual que la burlona mueca que hizo Snape al pasar por su lado mientras abandonaba la cámara dejándola sola con Lord Voldemort.

En esa ocasión ella le habia pedido a su maestro que la deje acompañarlo cuando vaya tras los aurores y el chico, pero tuvo especial cuidado de no mencionar que quería acompañarlo para ayudarlo, porque presentía que corría un grave peligro, sin embargo había argumentado que deseaba tener el honor de estar con el en su momento de gloria.

Lord Voldemort por supuesto se había negado a su pedido y le dijo que tenia preparado para ella y su familia un honor mucho mas grande: el honor de ser conocidos primero como sus mas leales siervos, y para ello se reunirían en su casa la noche antes de su gran victoria, cosa que nunca habían hecho, porque los mortífagos se reunían con su amo en lugares desolados y alejados y ninguno de los mortifagos conocía la identidad de sus compañeros ya que ese era un secreto que su amo guardaba celosamente, pero al ser ella la favorita, su maestro le habia revelado la identidad de varios de ellos y ella dedujo los nombres del resto debido a su inteligencia y astucia.

De pronto sintió como un par de fuertes manos la tomaban delicadamente por la cintura haciéndola volver de sus pensamientos y sintió una calida respiración cerca de sus mejillas.

-¿Te encuentras bien? .Le susurro al oído Rodolphus.

-Si, estoy bien…no te preocupes por mi -Respondió Bellatrix- Preocúpate en calmar a Rabastan que parece estar a punto de un colapso… y dile que ya suelte esa maldita varita…lo ultimo que necesitamos es que se vuele en pedazos sobre nuestra alfombra.

Rodolphus desvío la mirada hacia su hermano y vio que tenía una de sus manos muy tensa dentro del bolsillo de la tunica.

-El esta bien. -Dijo volviéndose hacia Bellatrix- Eres tu la que me preocupa, perder los estribos de esa manera en medio de una sala llena de asesinos, y todo por…el. La última palabra que salio de sus labios estaba impregnada de amargura.

-¡No seas tonto!. -Dijo Bellatrix en tono desafiante- Ninguno de ellos es rival para mi…no necesito que te interpongas en mi camino.

-Lo se. Dijo tristemente Rodolphus, la soltó se dio la vuelta y se dirigió junto a su hermano Rabastan.

Nuevamente la extraña sensación de peligro volvió a ocupar sus pensamientos, odiaba sentirse así. Siempre había tenido la seguridad de que su maestro era invencible ya que lo había visto realizar los mas grandes y terribles hechizos con apenas el mínimo de esfuerzo pero todo eso cambio aquella maldita noche cuando se entero de una profecía que decía que había alguien con el poder suficiente para hacerle frente. ¿Como podía ser posible que un simple mocoso nacido de padres que hubieran desafiado y escapado con vida en tres ocasiones del mago tenebroso mas poderoso de todos los tiempos tuviera el poder para detenerlo?. Al escuchar esas palabras algo dejo de funcionar dentro de ella, había algo que no estaba bien ¿era acaso que comenzó a dudar de su Amo?, ¿Seria posible que el hijo de Alice y Frank Longbottom derrotara a su maestro?.

Frank y Alice esos malditos aurores junto con los Prewetts y Moody eran lo mejor que tenia Dumbledore yhabían provocado numerosas bajas entre los mortifagos y como bien lo recordaba habían logrado desbaratar los planes de Lord Voldemort en tres ocasiones.

La primera vez habían matado a los gigantes que bajo las ordenes de Voldemort se disponían a atacar Hogsmeade y lograron advertir a los pobladores a tiempo para que no fueran sorprendidos por el ataque y su amo al ver sus fuerzas reducidas y a todos los pobladores resistiendo no tuvo otra opción que suspender el ataque.

En la segunda oportunidad lograron rescatar a los hijos de altos funcionarios del ministerio que su amo había logrado secuestrar gracias a la ayuda de un infiltrado en el ministerio. Crabbe y Goyle nunca fueron los mismos después que Lord Voldemort llegara y descargara su furia contra ellos por dormirse en la guardia y no dar la alarma a tiempo, pero al menos esa noche lograron deshacerse de Los Prewett.

Y la tercera ocasión un grupo de diez mortifagos enviados por su maestro habían planeado emboscarlos en su propia casa como represalia por haber despojado a Lord Voldemort de tan valiosos rehenes.

Eso fue un grave error, porque la casa de los Longbottom resultó ser una trampa mortal, y entre los dos acabaron con los diez mortifagos, no se podía esperar otra cosa de los mejores aurores del ministerio. En esa ocasión, no habían escapado precisamentesi no mas bien no quedo nadie con vida para retenerlos hasta que Voldemort llegara, así que tranquilamente recogieron sus cosas y se marcharon. Y desde ese dia permanecían ocultos por el ministerio. Pero seguramente su amo había descubierto su escondite porque precisamente aquella noche se dirigía a acabar con ellos.

De pronto Sintió un terrible dolor en su antebrazo izquierdo y una gran angustia en el corazón. Pero ella no fue la única, porque al momento de sentir aquel dolor en el lugar donde se encontraba la marca tenebrosa, la bulla y el festejo cesó en el salón quedando todos en completo silencio.

El silencio duró apenas unos segundos porque fue roto por el sonido de un encapuchado desapareciendo dejando el asiento de Snape vacío. El pánico y los gritos se apoderaron de los presentes a lo que siguieron otras desapariciones repentinas. Entre el caos, Bellatrix busco con la mirada a Rodolphus y lo vio junto a la chimenea, este se encontraba contemplando su antebrazo izquierdo mientras la marca tenebrosa desaparecía lentamente, vio también en sus labios dibujarse una sonrisa y en sus ojos grises un inusual brillo que solo había visto en el, en la ocasión en que se casaron.

Un mortifago choco con ella en su afán de escapar rápidamente, y dándose la vuelta le pregunto levantando la manga de la tunica dejando al descubierto su antebrazo donde la marca estaba a punto de desaparecer completamente:

-¿Que….que diablos significa esto?...¿qui…quiere decir acaso que el esta….

Pero no pudo terminar esa frase porque cayó fulminado por un chorro de luz verde que provino de la varita de Bellatrix.

-¿Qué es lo que pretendes? Dijo uno de los encapuchados sujetando el brazo con el que Bellatrix aferraba la varita y que se dirigía hacia otro mortifago que huía despavorido.

-¡Suéltame Lucius o correrás la misma suerte!

-¿Te has vuelto loca?, tienes que irte de aquí, desaparecer si es posible. Este lugar ya no es seguro para ti. Dijo Lucius soltando su brazo y enfrentándola.

La rabia que sentía repentinamente se transformo en dolor, al darse cuenta de la realidad, un dolor tan grande que no podía soportarlo, sintió como las fuerzas abandonaban su cuerpo.

-El no puede estar…no puede Lucius…tenemos que encontrarlo...tenemos que…el no esta…

Su cuerpo no pudo soportar más y cayo hacia atrás en los brazos de alguien que acababa de aparecer a su lado para sujetarla y lo último que escucho antes de perder el conocimiento fue la voz de Lucius Malfoy que decía:

-Rodolphus tienes que sacarla de aquí…