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Historia 52782 — capítulo 6
La ceremonia de selección terminó con una chica para Hufflepuff. La profesora Bunsheter se llevó el sombrero y el taburete mientras el director del colegio se levantó sonriéndoles, era un hombre alto de cabello lacio hasta los hombros. -Muy buenas noches a todos-dijo el director sonriéndoles-creo que ya pasaron muchas horas desde que dejaron sus respectivos hogares y no han comido nada aparte de dulces en el tren-hubo un montón de risas entre los estudiantes-así que todos a cenar. Ante todos los chicos, sobre las mesas habían copas y platos de oro, los cuales se llenaron mágicamente en un segundo: Pasta, arroz, carne, pollo, pescado. Jose nunca antes había visto tanta comida en un solo momento, tomo dos perniles de pollo y comenzó a comer rápidamente. Entre risas, y charlas la cena pasó, luego los platos vacios fueron sustituidos por toda clase de postres inimaginables: Grandes torres de gelatina de todos los colores, chupetas, pasteles de fresa, chocolate, vainilla. Grandes tabletas de chocolate y hasta plumas de azúcar. Jose guardo varios dulces en sus bolcillos para comérselos mas tarde. -Muy buenas noches a todos-dijo el director poniéndose en pie, luego de que los platos quedaron nuevamente limpios-Un nuevo año está a punto de iniciar en Hogwarts y tengo varios anuncios que darles antes de que vallan a sus dormitorios-el director tenía aspecto muy bondadoso parecía ser muy joven, tenía el cabello largo hasta los hombros y una barba rala, sus ojos eran negros y trasmitían confianza y cariño-Este año como todos los demás, desde ahora están abiertas las convocatorias para el equipo de Quidditch de cada una de las casas-Jose miro sonriente a James que no se perdía palabra de lo que el director decía-los interesados favor comunicárselo a su director de casa. El bosque prohibido como su nombre lo indica está prohibido para todos los estudiantes y por ultimo espero que todos pasen un muy buen año escolar, hasta mañana. Todos los chicos se levantaron y en una gran marcha salieron del comedor, los de primero tenían que esperar hasta que uno de los prefectos (estudiantes de quinto curso ayudantes de los maestros) les indicaran el camino a sus dormitorios. -Primer año, síganme-dijo una hermosa chica que llegó hasta ellos -Por Dios si así son las prefectas yo me quiero convertir en uno cuando llegue a quinto-dijo Lysander -No creo que llegues ni a tercero cuando ya te han expulsado-dijo Jose andando tras los otros chicos de primer año. -No veo la hora de poder estar en el campo de Quidditch-decía James mientras subían las escaleras. -Igual yo, ya quiero demostrar que soy muy bueno-dijo Jose -Mi padre fue buscador, a mi igualmente me encanta ser buscador, pero pienso que ser guardián estaría mucho mejor -James tienes que decidirte, ya que las dos cosas son muy diferentes -No me digas, ¿en serio?-dijo James sarcásticamente-por Dios Jose eso lo sabe todo el mundo -Bien cuando los señores ya hayan terminado de hablar les diré cual es la contraseña-dijo la prefecta mirándolos fijamente. Jose no supo a qué hora habían llegado hasta ese lugar, estaban frente a un retrato de una mujer muy gorda con vestido color rosado, esta les sonrió. -Lo sentimos-dijeron los chicos -Bien, las contraseñas se cambian continuamente, para evitar que algún estudiante de otra casa pueda entrar en nuestra sala común, así que está prohibido informarles a algún amigo o hermano que este en otra casa. -¿Todas las casas son solo accesibles pro contraseñas?-preguntó una chica -No, algunas casas tienen sistemas distintos para proteger sus puertas-dijo la prefecta-en fin…la contraseña es: Omatentric El retrato de la mujer gorda sonrió y se abrió dando paso a un túnel, la prefecta entró y los alumnos de primer año la siguieron. -Por Dios esto es increíble-exclamó Jose al ver su nuevo hogar, esta sala constaba de una estancia mediana con una gran chimenea, varias ventanas y muchas sillas, cojines, butaquitas y mesas regadas por todas partes. La habitación de los chicos constaba de una grande habitación circular con cinco hermosas camas altas y con cortinas que proporcionaban mas intimidad, Jose y los chicos pasaron casi toda la noche hablando sobre lo poco que habían visto del castillo, estaban emocionados de ver que podrían descubrir al trascurso del año escolar. Luego de que un chico de quinto curso viniera a decirles que debían callarse y dormirse pues no dejaban dormir a los otros estudiantes, no tuvieron más remedio que meterse a sus camas y dormirse. Jose corrió las cortinas de su cama quedando casi a oscuras, por la ventana que había en el dormitorio entraba la luz de la luna. Sonriendo y pensando que era muy afortunado al poder formarse como un mago decente Jose se durmió por fin. -Buenos días Jose-dijo James al día siguiente, estaban en el gran comedor desayunando un exquisito manjar. -¿Han repartido los horarios de clase?-preguntó Lysander con cara de sueño. -Buen día James, no aún no reparten los horarios, supongo que no los darán luego del desayuno-dijo Jose secándose la boca con una servilleta. -Espero que las clases sean muy entretenidas-dijo Lorcan -Lo importante es aprender, mas no divertirse-dijo una chica detrás de ellos -¿Y tú quien eres?-preguntó James, la chica puso los ojos en blanco y se marcho indignada de allí. -Creo que era la que estuvo con nosotros anoche en el carruaje-dijo Jose viendo como la chica salía del comedor -Está loca-dijo James y terminó su desayuno. -Bueno, será mejor que salgamos ya para el salón de clase-dijo Jose poniéndose en pie- o de lo contrario llegaremos tarde, no tengo ni idea de donde quedará. -Señor Scamander el aula de transformaciones no es difícil de encontrar-dijo el chico que la noche anterior les había pedido que se durmieran -¿Tú quien eres?-preguntó James -Yo señor Potter soy Prefecto-respondió el chico cerrando los ojos -Ya… ¿y su trabajo es?-dijo Lysander acercándosele -Meterse donde no debe-concluyó James -Cinco puntos menos para Gryffindor-dijo el prefecto enojado-señor Potter sepa que aquí soy la autoridad así que muévanse o van a llegar tarde a su clase El prefecto comenzó a andar y los chicos lo siguieron algo atemorizados -¿Qué demonios le pasa a ese tipo?-decía James enojado mientras subían las escaleras -Cállate James o te va a oír-lo previno Jose tras unos minutos llegaron al salón de Transformaciones. -Aquí es-dijo el prefecto dándose importancia-La señorita Smith impartirá la clase de Transformaciones. -Gracias señor prefecto-dijo James entrando al salón. Seguido por los gemelos y Jose.