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Historia 52782 — capítulo 7

El salón de Transformaciones era una estancia grande que contaba con diversos pupitres para dos personas y una gran mesa al fondo donde se encontraba la Profesora leyendo un libro, habían ya varios chicos sentados Jose se sentó Junto a James mientras que los gemelos se sentaban en los pupitres que estaban al lado. -Buenos días alumnos de primero-dijo La profesora unos minutos después, era delgada tenía el cabello corto y de color azul al igual que sus ojos que eran grandes y bondadosos-Mi nombre es Amy Smith y seré su maestra de Transformaciones, como todas esta materia es muy complicada y peligrosa pero no por ello deben tener miedo-dijo al ver que todos los chicos se miraban asustados. -Deseo convertir a ese estúpido prefecto en una rana-susurró James -Bien, en cuanto sepan dominar muy bien la transformación podrán hacer cosas tan sencillas como esto-dijo tocando con la barita su escritorio y convirtiéndolo en un hermoso caballo blanco. -Increíble-gritó Lorcan. -Gracias señor Scamander-dijo la maestra sonriendo y volviendo al caballo a su forma original-bien la transformación no solo es cuestión de agitar la varita y esperar que algo se convierta en lo que desean, es cuestión de mucho estudio y fuerza mental. Pasaron hora y media anotando diversas y complicadas anotaciones las cuales incluían cálculos. Luego de transformaciones pasaron a la clase de historia de la magia, que era la única la cual impartía un fantasma, sin duda era la asignatura más aburrida de todas ya que pasados diez minutos de iniciada la clase todos los chicos tenían un sueño tremendo. -A mí que me interesa lo que les pasó a los duendes hace 60 años-dijo James enojado a la hora del almuerzo. -Creo que la historia antigua es muy interesante-dijo el prefecto detrás de ellos. -¿Qué tú no tienes más que hacer que estarte metiendo en la vida de los demás?-le dijo James -Solo digo lo que pienso -Pues guárdate tus… -Gracias-dijo Jose dándole un puntapié a James por debajo de la mesa-tiene usted razón todas las asignaturas son muy importantes. -Así se habla-dijo el prefecto y salió del comedor -Le daré una patada aquel que cuando lleguemos a quinto lo hagan prefecto-dijo James limpiándose la boca con una servilleta. Las clases en la tarde fueron igual de intensas, luego del almuerzo Jose y los chicos bajaron a las mazmorras del colegio a recibir su primera clase de pociones. Era un lugar muy frio y de aspecto tenebroso, ya que las paredes tenían un tono verdoso y colgaban varios candelabros. -Aquí debe ser-dijo Jose mientras la puerta del salón se abría y las chicas daban gritos de emoción. -Bienvenidos alumnos de primero-dijo el profesor que ara alto y atractivo, tenía el cabello negro y su sonrisa parecía de revista de farándula. Las chicas de Gryffindor sonrieron a las de Slytherin que increíblemente les devolvieron la sonrisa, se decía que estas dos casas se odiaban a muerte, pero parecía que el profesor de pociones unía a las chicas. -Mi nombre es Darien Chiba-dijo sentándose detrás de su escritorio-en esta aula aprenderán a realizar todo tipo de pociones que este establecido en el reglamento. Pasaron las dos horas anotando diversos tipos de antídotos, y les mandaron a investigar todo acerca de los bezoars para la próxima clase. Al llegar la noche los chicos ya tenían una apretada agenda para tratarse de su primer día de clases, pero algo que habían colgado en el tablón de anuncios de la torre de Gryffindor les hizo olvidar por completo sus deberes. Selecciones para Buscador y cazador de Quidditch

El día sábado a las 5 de la tarde se llevara a cabo la selección de buscador y cazador del equipo de Quidditch de Gryffindor, si estas interesado en ser parte del equipo pon tu nombre y te esperamos para que nos demuestres tus habilidades.

-Por fin se va a acabar ese equipo tan espantoso-dijo un chico detrás de Jose y James -¿Por qué lo dices?-le preguntó Jose -La mayoría de ese equipo son de último año-dijo mirando con emoción la tabla-tenemos 4 años seguidos sin ganar la copa

  • así que quedaran muchos cupos disponibles el año que viene-dijo James -Sí, es así-dijo el chico y se marcho. -¿Que dices, nos inscribimos?-dijo James emocionado -Pues, creo que si-dijo Jose-me da algo de miedo ya que enfrentarse a chicos que son mucho más grandes que tu no será cosa fácil. La primera semana de los chicos en Hogwarts pasó volando, para el fin de semana sus deberes estaban hasta el techo pero eso no les impidió a Jose y James bajar emocionados a presentarse esa tarde. -Aún sigo diciendo que ustedes dos son unos tontos-dijo James mirando a los gemelos -Te lo hemos dicho un millón de veces James-dijo Lysander cerrando los ojos -Nos gusta el puesto de golpeador-le dijo Lorcan dándole puños al hombro de James -Así que mejor nos presentamos el año que viene-dijo Lysander como queriendo concluir todo. -Es su problema-dijo James mientras llegaban ante el estadio de Quidditch -Genial, esto es increíble-dijo Jose al ver las enormes torres que tenía el estadio, se trataba de algo un poco más grande que un estadio de futbol, la diferencia era que a cada extremo del estadio habían tres grandes palos que sostenían un aro. Los gemelos se fueron a sentar en las gradas mientras Jose y James se acercaron al grupo que había en el centro del estadio. -Nombres-dijo una chica con un listado en las manos. -Jose Scamander. -James Potter. -Los dos buscadores, bien vallan con Michael Devis-dijo la chica señalando a un tipo de piel amarillenta que tenia a varios estudiantes junto a él. -Bien la prueba consiste en atrapar la Snitch en el menor tiempo posible-dijo Michael- se pondrán en parejas y el primero que la coja, pasa a la semifinal. Media hora después Jose y james estaban preparados para elevarse y atrapar la Snitch. -A la cuenta de tres chicos-dijo Michael -Buena suerte Scamander-dijo James mirando fijamente a Jose que se sorprendio -¿Qué?...a…veo…Pues, buena suerte Potter-dijo Jose seriamente. Michael soltó la Snitch mientras que Jose y James daban una patada al suelo y se elevaban en el aire, las escobas que tenían habían sido prestadas por el colegio de forma que no eran muy veloces. Jose giró tratando de buscar la Snitch por el campo pero no había rastro de ella, luego subió sobre los postes pero no había nada. James estaba sobre las gradas con la mirada fija en algo dorado que aleteaba sobre las cabezas de los gemelos -Oh no-dijo Jose bajando en picada pero ya era tarde, James tenía en su mano la pelota dorada.