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El dulce sabor de la miel — capítulo 34
POV Isabella
Ver a mi mejor amigo de esa manera no era agradable, había llegado hacía dos horas llorando, como jamás imagine verlo. El chico que siempre pensé fuerte, ahora estaba deshecho, en cierta forma comprendía a Amy, pues no debe ser fácil saber que tu novio te ha sido infiel, pero lo había dejado devastado.
-Me dijo que se había acostado con otro - su voz apenas fue audible - y necesito saber, que solo es para hacerme daño, porque si alguien más la tocó, voy a matar al desgraciado.
-Jake, no es que quiera decir esto - acaricie su cabello - pero ella tiene derecho a buscar a alguien más.
-Ni siquiera llevamos un día separados, - clavo su mirada en mí - ella no pudo buscar a alguien más, no sí me ama tanto como dice.
-Le rompiste el corazón - replique - ella debe estar devastada.
-Exacto
- susurro - ella me dijo todo eso, para lastimarme, porque está dolida y ella no se ha acostado con nadie.
No conteste, después de todo dudaba que Amy se hubiera ido a acostar con alguien, no era esa clase de persona, ella se entregaba por amor, y no por venganza o placer como en el caso de Jacob.
-Bell
- ante aquello clave mi mirada en él - habla con ella, dile que estoy arrepentido de lo que hice, que no volverá a suceder, que la amo como idiota.
-Ambos sabemos, que eso de no va a volver a pasar, es una mentira - dije fríamente - porque Leah volverá a buscarte, y tú como imbécil volverás a caer.
-No pasará
- su voz se escuchaba tan firme, peros sus ojos había duda.
-Es mejor que la dejes - trate de que sonará suave - Amy, no merece que la lastimes más.
-Ella es mi vida - gruño - y necesito que tú como mi mejor amiga, la hagas entrar en razón y le digas, que no volverá a ocurrir, porque Leah se ha ido.
-No pienso mentirle - le espete - es mi amiga, no puedo.
-Soy tu mejor amigo - tomo mis manos - y debes ayudarme, la necesito - se hinco - es mi marca personal de heroína, me es más necesaria que el agua, por favor, Bella ayúdame a que ella me perdone.
Pero antes de que pudiera responder, el móvil sonó, por lo cual me sentí aliviada para no tener que responder.
-¿Sí?
- respondí.
-Lamento llamarte - esa voz, se escuchaba que había estado llorando - pero, no quiero que nadie más se enteré sobre lo que paso con tu amigo.
-Entiendo
- me aleje de Jake - enserio, lo siento, no tenía ni idea de lo que él te estaba haciendo.
-No importa, - supuse que estaba tratando de sonreír - solo llamaba para ver como estaba.
-¿La verdad? - en verdad Amy, adoraba a Jake, ahora se notaba.
-Sí- su voz fue débil.
-Devastado
- observe a mi mejor amigo, que en ese momento tenía la mirada perdida - está más que arrepentido.
-Es tarde - su voz tembló - me duele demasiado, y dudo que pueda perdonarlo.
-Esa es tu decisión - repuse tranquilamente - nadie, te va a obligar a nada, tú decides si lo perdonas o no.
-Lo amo, - confesó - pero el corazón está destrozado, y no sé si se vuelva a recuperar, para poder amarlo como siempre.
-Suelen decir que el tiempo cura las heridas - comente - y si lo amas, date el tiempo, para poder perdonarlo y olvidar este desagradable momento.
-Lo intentaré - la escuche suspirar - pero ahora, solo dile que necesito tiempo, que en verdad no me busque, si logró perdonarlo, yo iré a él.
-Se lo diré - le aseguré.
-Gracias, Bell - sonreí levemente - nos vemos, mañana.
-Hasta mañana - me despedí.
POV Amy
Ante el momento de debilidad que acababa de tener, me maldije, no debía volver a ocurrir, así tuviera que arrancarme el corazón y encerrarlo, para que dejará de pedir por él.
Lleve mi mano al cuello, en donde había quedado una enorme marca morada, que aun dolía, y no era tanto lo físico sino lo emocional, me había sentido tan indefensa ante él, su rostro furioso aun me hacía estremecer.
-¿Estás segura? - escuche la voz de Rosalie.
-Siempre viene bien, un cambio - sonreí, acomodándome la bufanda, para que nadie notará la marca.
En verdad era una tonta, porque a pesar del daño, aun me preocupaba y trataba de protegerlo, a pesar de todo, aunque solo llevaba un día, con el corazón hecho pedazos.
Pero el olvido por Jacob Black, venía con un cambio para mí. Llegamos al salón de belleza, una mujer como de unos treinta años, se acerco a nosotras, y después de preguntar a quien iba a atender, la seguí.
No sé cuánto tiempo paso, pero en ese momento mi cabello antes a la mitad de la espalda, ahora me llegaba a nivel de la barbilla, jamás me había gustado el cabello corto, pero en ese momento era necesario el cambio.
-Te ves, muy bien - me sonrió Rose - aunque no entiendo, pensé que adorabas tu cabello largo.
-Era momento del cambio - eleve los hombros.
-Creo que estás muy mal - sonrió aun más.
No respondí, mejor dicho le dije que tenía hambre, así que nos dirigimos hacia la zona de comida, la verdad es que en ese momento deseaba llenarme de comida chatarra, sin importarme nada, solo atragantarme de comida, tal vez así el hueco del pecho disminuiría.
-Pero, mira que sorpresa - ante aquella voz, desee que la tierra me tragará.
-¿Marco?
- Rose mostraba la sorpresa de ambas - creí que te habías ido a Singapur.
-Pues vine de vacaciones - respondió con una media sonrisa - debo decir, que ambas se ven espectaculares, parece que aquí, hay algo que hace hermosas a las mujeres.
-Siempre tan amable - aunque mi amiga, no parecía muy feliz, de que el hombre estuviera ahí.
Pero antes de que pudiera deshacerme de él, el teléfono de Rose comenzó a sonar, y como supuse, su queridísimo novio, era quien hablaba, se alejo de nosotros, olvidándose completo de mí, aunque no debía sorprenderme, si siempre que Emmett le hablaba, olvidaba todo.
-¿Y a que debemos este cambio de look? - cuestiono con una ceja elevada.
-Era el momento de cambiar - eleve los hombros.
-¿Qué es lo que escondes? - y antes de que pudiera hacer algo, ya me había quitado la bufanda - ¿Qué diablos te paso?
-Nada que te importe - ya que no tenía una excusa, para el enorme moretón de mi cuello, pues se veía bastante feo.
-¿Te lo hizo Black? - clavo sus ojos en mí, solo pude bajar la mirada - ¿y aun sales con él?
-Marco
- en ese momento, el nudo de mi garganta volvió a aparecer - ¿Por qué me dijiste, que él me haría lo mismo?
-Porque conozco a los de mi especie - me colocó la bufanda, ocultando mi marca - y Black, puede amarte, porque lo hace, pero jamás dejará ese lado del cual le gusta divertirse y saber que puede tener a la chica que desee.
-Soy un imán, para esos hombres - susurre.
-Tu eres un imán para cualquier hombre, - me acaricio la mejilla - solo debes, abrir los ojos y ver al hombre correcto.
-Dolió
- necesitaba decírselo a alguien - y más de lo que me dolió contigo, en cuanto supe de tu traición, decidí olvidarte; pero con Jacob mi cerebro no logra dominar al corazón, me suplica por él.
-El tiempo trae olvido - me sonrió levemente - y cualquier casa que quieras, llámame - me entrego un trozo de papel después de haber escrito su número - siempre voy a estar para ti.
-Gracias
- dije en voz baja.
Tal vez con Marco podría abrirme y decirle todo lo que en ese momento sentía, después de todo, creo que sería el único neutral en todo esto.
la nueva imagen de Amy
Capitulo dedicado a:
lokka black