Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← El dulce sabor de la miel · de

El dulce sabor de la miel — capítulo 42

-Respira profundo, - estaba pasando por el dolor más horrible de mi vida, y a Edward solo se le ocurría decir eso - saldremos de aquí.

-Las contracciones, están siendo más seguidas - mi voz apenas si fue audible.

-Todo va a salir bien - repuso Alice.

-Este bebé, quiere nacer ya - replique, casi mordiendo un cojín de la sala.

-No tiene mucho que comenzaron las contracciones, - comento Jasper - puedes llegar al hospital, perfectamente.

-Tú no has tenido dos partos más, para saber si llego o no - le espete, en verdad iba a matar a alguien - además esté parece que quiere partirme en dos - cerré los ojos, al sentir una contracción mucho más fuerte - además estamos hablando, de que el hospital queda a una hora de aquí.

-Jazz - trate de mantener la calma, después de todo sería mi tercer parto - es mejor que tú la revises.

-Es mi prima - su voz sonó más elevada - no pienso, ver nada de esa parte de su anatomía.

-En este momento, eso no importa, - Edward, era el más nervioso - eres médico y como tal debes ver, que tanto mi esposa como mi hijo estén bien; y si no lo haces te prometo que te mato.

Sentí como un líquido recorría mis piernas, y eso solo significaba que el momento ya había llegado, pues en los dos partos anteriores, después de que se rompía la fuente, como quince minutos después, ya estaba el bebé fuera.

-Jasper - gruñí - en verdad, llego el momento.

-Alice - esta vez se escucho serio - llévala a la recamara principal, ponle un camisón de quien sea, Edward, tu busca alcohol, hierve agua y busca toallas limpias.

Mi cuñada me tomo del brazo para ayudarme a llegar a la recamara, no sé como se me había ocurrido venir a la montaña, cuando estaba a semanas de dar a luz, pero claro esos dos remolinos, me habían hecho venir. Y ahora aquí estaban las consecuencias.

-Todo va a salir bien - aunque Alice, parecía más nerviosa que yo.

-Allie, tranquila - tome el camisón.

No hubo respuesta, simplemente me ayudo a desvestirme y a ponerme el camisón, aunque en los diez minutos que estaba sin contracciones, podía hacerlo sin mucho esfuerzo. Le temblaban las manos, en verdad si fuera mi primer parto creo que estaría mucho más nerviosa que ella, pero era el tercero y si debo decir que este era mucho más doloroso, pues con los otros dos, al llegar al hospital, me ponía medicamento para dejar de sentirlos.

Y ahora estaba sin nada, pero debía mantener la calma, porque tanto mi marido como mi cuñada, parecían a punto del colapso; en cuanto me puse el camisón, me ayudo a sentarme en la cama. Sentí una contracción mucho más fuerte, cerré los ojos tratando de soportarlo.

-Jasper, no tarda en venir - me aseguro.

-Necesito a Edward - dije con los dientes apretados.

-Voy a buscarlo.

Escuche como salía de la habitación, jamás imagine que en este viaje, pudiera tener a mi tercer y último bebé, porque después de enterarme que estaba embarazada obligue a Edward ha hacerse le vasectomía, porque no pensaba pasar por esto una cuarta vez, aunque debo decir que si habíamos planeado, tener dos bebés más, y después de saber de la existencia del tercero, fue cuando decidimos que era momento de que se operara.

-Amor - sentí la mano de mi marido tomar la mía - todo va a salir bien.

En ese momento, mi cerebro en lo único que estaba era en evadir el dolor, por eso lo demás me parecía bastante lejano, Jasper entro a la habitación, pero mantuve los ojos cerrados, esperando que esto pasará rápido, hice todo lo que mi primo me pidió, claro que parecía más como un sueño.

-Llego el momento - escuche - cuando te diga puja, quiero que lo hagas.

Gruñí como respuesta, puje con todas mis fuerzas, cuando Jasper lo pidió, este bebé fue mucho más tardado, ya que en los pasados con tres, había podido escuchar el llanto, y ahora fue en la quinta, pero en cuanto lo escuche, sentí tanto alivio, pues por fin estaba fuera, y estaba bien o al menos eso esperaba.

-Es un varón - informó Jazz.

-Quiero verlo - le pedí.

Alice lo coloco sobre mi pecho, era tan pequeño e indefenso, le acaricie la mejilla, su poco cabello era claro, sería todo un Masen.

-Es hermoso - susurre.

-Tenía que parecerse a la madre - comento Edward y dejo un beso en mi frente.

-La ambulancia no debe tardar - repuso Jasper.

En ese momento ya no importaba, porque tenía en brazos a mi bebé, y a mi lado tenía al hombre que amaba, con el cual había formado una familia.

POV Jacob

Observe de nuevo la invitación, esto debía ser una broma, porque desde hacía años que no sabía nada de Alice Maseny sin embargo tenía en mis manos la invitación para su boda, que sería dentro de una semana, y a pesar de que la había recibido hacía un mes, aun no sabía si iría o fingiría que tenía que hacer otra cosa.

-Jake - ante aquella voz, guarde la invitación el buro - ¿Qué escondes, cariño?

-Nada - dije con una media sonrisa.

-Yo creo que sí - camino hacia el cajón.

-Enserio, no es nada - le tome la mano y la jale hacia mí - es mejor, que te vayas a casa, porque debo irme a trabajar.

-Pensé, que ya podríamos pasar al siguiente nivel - me acaricio el pecho.

-Sabes, que entre nosotros no hay un siguiente nivel - trate de sonar amable - solo es sexo, nada de compromisos.

Tomo su ropa bastante furiosa, y después de abofetearme, salió de la habitación, en verdad que esa mujer tenía bastante pesadita la mano, y creo que tendría que buscar a alguien más, pues con Mary debía de dar por terminada mi relación.

Me levante para tomar una ducha, pues debía llegar al trabajo, aunque fuera mi propia empresa, tenía que poner el ejemplo. El agua caliente destenso un poco mis músculos, pues había sido una noche bastante larga, y necesitaba un poco relajamiento, para poder iniciar bien el día.

En cuanto termine de vestirme, camine hacia la sala, en donde tendría que tomar un poco de café, ya que Eva que era la mujer que me atendía y hacía el aseo de la casa, me había pedido el día libre, así que no me quedaría más que tomar café, y desayunar fuera.

Pero mi sorpresa fue ver a mi mejor amiga en la cocina, pues desde hacía cinco años que se había casado, apenas si la veía, y ahora estaba en mi departamento preparándome el desayuno, esto parecía un sueño que ella estuviera ahí, como en los viejos tiempos preparándome algo.

-¿Qué haces aquí? - pregunte, mientras me sentaba en el banco del desayunador.

-Demetri tuvo que irse a ver algunos pendientes del trabajo, a Paris - repuso, y siguió con el desayuno - y me dije, porque no venir a ver a mi mejor amigo.

-Pensé que te habías olvidado por completo de mí - dramatice - con eso de que ya eres toda, una mujer casada, y que debe estar al pendiente de su marido.

-Sabes, que eso es una mentira - replico - que no venga a verte, es porque no sé que me vaya a encontrar - giro y clavo su vista en mí - vas a cumplir treinta y dos años, y sigues comportándote, como si tuvieras dieciocho, creo que es hora de que madures.

-¿Qué estás tratando de decir? - eleve una ceja.

-Es hora de que dejes, de acostarte con toda mujer que pase por tu lado - replico ácidamente - que te concentres en lo que realmente quieres, y dejes de lado todo esto.

-Así quiero vivir - no quería discutir sobre mi vida - y no veo, que tenga de malo.

-Te estás haciendo daño - me espeto - es momento de que dejes las cosas en el pasado, y continúes con tu vida.

-Así me gusta vivir - replique.

-Creo que lo que has intentado hacer, es castigarte por lo que paso hace 12 años - me espeto.

-Amy, ya no está en mi mente

  • ante aquello arrugo la nariz.

-No había mencionado su nombre - su voz, se hizo un tanto ronca - y si no es por ella, no entiendo, porque no has buscado con quien salir de manera formal.

-Creo que el compromiso no es lo mío - fue mi sencilla respuesta.

-Tienes miedo, a que pase lo mismo - comento seriamente.

-No es eso - odiaba, que tratara de buscar cosas en mi mente.

-Si no es eso, creo que esperas, que ella se dé cuenta de que aun te ama, y regresé - ante aquello sentí a mi corazón dar un pequeño vuelco, bastante doloroso - pero ella está enamorada de Edward Cullen, y por más que esperes, Amy no va a regresar, porque tienen tres hijos que demuestran que su amor es real.

-¿Te gusta martirizarme? - le espete.

-Solo quiero que veas la realidad - se defendió - necesito, que olvides que Amy tuvo algo que ver contigo, porque ella se ha olvidado por completo de ti, ella formo su vida con su marido, y tú tienes que buscar la forma de rehacer tu vida.

-¿Rehacer mi vida? - eso sonaba tan sencillo, pero era bastante complicado - lo intento, Bell, enserio que lo hago, pero olvidar alguien como Amy no es fácil. La busco en cada mujer con la que estoy, y ninguna le llega a los talones.

-Pues deja de buscarla, - me miró con cierta compresión - conoce con quien sales, y deja que su forma de ser te enamoré como lo hizo con ella en su momento.

No respondí, pues todo mundo creía que era sencillo, pero no lo era, Bella dejo el desayuno frente a mí, pero ahora ya se me había ido el hambre. Aun no lograba sacarme de la cabeza a Amy Houston, y dudaba que algún día lo hiciera.

-Piénsalo, Jake - comento - y ahora voy a ir comprar la despensa, que ya no hay nada, regreso en un rato.

Y sin más salió del departamento, sabía que tenía razón que debía seguir con mi vida, pero no podía, por más que había intentado sacarla de mi mente, no había logrado nada. Camine hacia la sala, dejando el desayuno intacto; tome la agenda que estaba que estaba sobre la mesa de noche, y busqué el número que decía Amy Houston, que le había sacado a Emmeett a regañadientes.

Desde hacía dos años que habían regresado a Forks, y a pesar de eso había intentado mantenerme al margen, no la había buscado, ni siquiera la había visto, pero ahora si quería seguir adelante, tenía que verla una última vez, y esperar que todo lo que había sentido, ya estaba en el pasado.

-Buenas días, casa de la familia Masen - fue lo que recibí de contestación.

-Buenos días - respondí - ¿se encuentra Amy?

-¿Quién busca a la señora? - odiaba tantas formalidades.

-Jacob Black - mi voz sonó un tanto ronca.

-Permítame un momento.

En ese momento ya no sabía, si había sido buena idea llamarla, ¿Cómo iba a reaccionar, al saber que yo le hablaba? Tal vez no me iba a querer atender, y si era así ¿Sería porque aun sentía cosas por mí?

-Es una sorpresa recibir tu llamada, - su voz se escuchaba igual - de hecho sigo sin creer que quién me hable sea Jacob Black.

-Pues así es - me deje caer en el sofá - quería saber cómo iba tu vida, después de todo tiene años que no sé nada de ti.

-No he hecho gran cosa - supuse sonreía - después de todo, mis hijos me tienen un tanto limitada de tiempo, de hecho lo de la psicología, ni siquiera he podido ejercerla. Pero Rose me dijo, que lograste poner tu propia empresa, y que vas muy bien.

-Se hace lo que se puede, - trate de que mi voz fuera indiferente - de hecho estoy viendo, si abro algo en Paris, claro que con la ayuda del marido de Bella.

-Me agrada que te vaya tan bien, - sonaba sincera - de hecho pensaba llamarte, pero qué bueno que lo has hecho tú, porque hubiera sido un poco complicado encontrar tú número - eso hizo que mi corazón latiera con más prisa - Edward y yo, decidimos hacer una cena, para volver a reunirnos todos, mañana a las 8. Me encantaría que vinieras, al igual que Bella.

-Ahí estaremos - no sabía porque lo había dicho.

-Muy bien, entonces nos vemos - y después de eso colgó.

Después de esa llamada, entendí que ella me había olvidado, y yo debía hacer lo mismo, tendría que seguir con mi vida, para por fin encontrar el olvido, cosa que ella ya había hecho, y ahora tendría que hacerlo yo.

POV Edward

-En verdad no entiendo, porque invitarlo - gruñí.

-Porque prometimos, que íbamos a comenzar, bien con todos - me acomodo la corbata - y Jacob fue amigo nuestro.

-¿Amigo? - clave mi mirada en ella.

-¿Celoso? - me sonrió de lado, la separe un poco brusco, para yo seguir con el trabajo - Edward, enserio no puedo creer que a pesar de que tengamos, tres hijos te comportes de esta forma.

-¿Qué quieres que haga? - clave mi mirada en la azul - sé todo lo que Jacob significo para ti, no me pidas que no esté celoso, es inevitable.

-Te amo - me tomo el rostro - eso es lo único, que debe importarte, y que Jacob es parte de mi pasado, y tú eres mi presente y quiero que seas mi futuro.

-Yo te amo más - me incline para besarla - nunca lo olvides.

-No lo haré - me sonrió, mientras terminaba de acomodar mi corbata - luces perfecto.

-Tu luces hermosa - la bese de nuevo.

Ella se separo, y salió de la recamara, la escuche reñir un poco con Carlie, mi hija de casi doce años, y por la cual habíamos terminado juntos, había heredado el cabello de Amy, los ojos que eran miel como los de mi suegra, pero decían que era igual a mí, después seguía Emma de cinco años, había sacado el cabello rubio y los ojos verdes míos, pero debía decir que ella era la viva imagen de su madre, y por último Patrick de apenas cinco meses, que había heredado los ojos azules de Amy, pero debía decir que se parecía mucho a mi madre.

Esos tres pequeños, eran mi vida, junto con mi esposa, por ellos daba todo, y me daba terror poder perderlos, por eso temía que cuando lo viera, todo lo que ella creía muerto volviera, esa idea me había causado noches de insomnio.

Observe la fotografía de nuestras últimas vacaciones, en donde aparecían mis dos hijas, mi esposa con el vientre bastante abultado, y debo decir que dos días después de tomar esa foto, había nacido el más pequeño, que nos había tomado por sorpresa a todos.

Pues habíamos ido, mis padres, mi suegra, mi hermana, Jasper, sus padre y nosotros, pero Pat había llegado en el momento menos esperado, creo que eso lo había sacado de los Masen, siempre tomar desprevenidos a los demás.

Camine hacia la sala, en donde mi familia ya estaba reunida, mis dos hijas corrieron a abrazarme, mientras Amy llevaba en brazos a Pat, no cabía duda que a pesar de todo lo que había pasado, no habría cambiado nada, siempre que al final, pudiera tener el mismo final, tener a la misma familia. Katherine y Carlie Patrick Maseneste es el último capitulo, les agradezco que le hayan dado un minuto de su tiempo a este fic, que gracias a ustedes llego a esto, espero que les guste el capitulo Capitulo dedicado a: maryadorotaylornessiecullenPaoola****deike21041999