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El dulce sabor de la miel — capítulo 41
POV Amy
-Luces hermosa - escuche la voz de mi madre.
Me observe en el espejo, el vestido blanco dejaba al descubierto mis hombros, la parte de arriba era un corsé, y la falda tenía como dobleces, pareciendo que había más. Mi cabello al estar corto, simplemente colocaron una tiara, y lo rizaron un poco, el velo caía en mi espalda.
-Cuñadita
- escuche la voz de Alice, giré hacia la puerta de la habitación, en donde entraba con una sonrisa - aun te falta esto - me mostro una liga.
-¿De dónde la sacaste? - pregunte, mientras me obligaba a levantar la pierna izquierda para colocármela.
-Tu tía Esme, me la dio - fue su sencilla respuesta, acomodándome de nuevo el vestido - eres una novia, preciosa.
No dije nada, pues ahora comenzaba a sentir nauseas, estaba a nada de tener que caminar hacia el atar, a darle el sí a Edward, comenzaba a sentirme aterrada y la respiración parecía dificultárseme a cada minuto que pasaba.
-Es mejor dejarla sola, - repuso mi madre - y avisarle al novio que no saldrá huyendo, y también al padre para que venga por ella.
Escuche la risa de Allie, pero no pude decir nada, mi voz parecía haber huido, y deseaba decirles que no me dejarán sola, pues estaba asustada, pero mi voz no parecía querer salir, las vi salir, mientras yo trataba de mantener mi respiración normal.
Cerré los ojos tratando de encontrar una tranquilidad, que parecía haber huido, y me había dejado abandonada delante de este enorme problema que no parecía muy seguro de lo que iba a hacer, pero sabía que amaba al hombre que me estaría esperando, y solo por eso no salía huyendo como deseaba.
Escuche la puerta abrirse, no creí que papá fuera a llegar tan rápido, además de que aun faltaba media hora para que la ceremonia comenzará, y mi padre jamás había sido una persona que hablará mucho, y no me gustaba pasar tanto tiempo sin decir una palabra.
-Pap…
- me quede con las palabras atoradas, pues delante de mí, no estaba papá, sino Jacob.
Mi corazón dio un vuelco doloroso, a pesar de que estaba a punto de casarme con otro hombre, no podía mentir, lo amaba de una forma tan intensa que me lastimaba, sus ojos cafés ya no tenían ese brillo que yo amaba, y me sentí miserable por ser yo la causante. No me interesaba el daño que él me había hecho, solo me importaba el que yo le estaba haciendo con esto.
Jacob Black era el amor de mi vida, y eso jamás iba a cambiar, me iba a casar con un hombre al cual adoraba y nos parecíamos tanto que llegamos a la conclusión, de que éramos almas gemelas, y todos creerían que era lo mismo que el amor de tu vida; pero no era así, pues mi corazón estaba perdido en las manos de ese hombre de piel morena casi rojiza, que se encontraba delante de mí.
Éramos más diferentes de lo que había visto al principio, pero lo amaba tanto, y era cierto que también amaba a Edward y era extraño que pudiera amar a dos personas a la vez, pero nunca era con la misma intensidad, y sabía quién ganaba.
-Bella, me dijo sobre tu embarazo - su voz sonó ronca, mientras caminaba hacia mí.
-Lo siento - fue lo que salió de mi boca, estaba a punto de ponerme a llorar.
-Podría ser mío - en sus ojos apareció el brillo de la ilusión.
-Si tuviera duda, de quién es el padre, no estaría a punto de casarme - susurre.
-Lo querré como si fuera mío, - poso su mano en mi mejilla - te amo, preciosa. No me importa cuántos hombres pasaron por tu vida, solo necesito que me ames, y lo demás quedará en el olvido.
-Ya nos hicimos el suficiente daño, - tome la mano que tenía en mi mejilla - es hora, de que cada uno siga con su vida.
-Se supone que era tu mejor amigo, - su tono de sufrimiento, hizo que mi pecho se oprimiera - le tenía confianza, no podía imaginar que él te amara, y ahora estás aquí vestida de novia, pero no es como yo lo imagine.
-Ni yo, - confesé - pero la vida suele ser mejor, sin imaginar lo que pasará, vivir el presente suele ser menos doloroso.
-Fue mi culpa - entrelazo nuestras manos.
-Fue culpa de ambos - trate de sonreír, pero no salió - y ahora, debemos seguir, pero cada uno por su camino.
-Solo un beso - me pidió - y después de eso, no volveré a molestarte.
-Haría esto más difícil y doloroso, - me negué - eres el valiente entre nosotros, necesito que tú te mantengas en pie, para yo también poder hacerlo.
-Es al revés - sonrió de forma amarga - tú eres quien siempre, se mantiene en pie, cuando vienen los malos momentos.
-Lo dudo, - sonreí levemente - me derrumbo con más facilidad, de lo que todos creen.
-Edward sabrá mantenerte a salvo, - trato de sonar indiferente - después de todo, creo que es el único que podrá lograrlo, pues es el que sabe todo lo que has vivido.
Escuche que alguien llamaba a la puerta, supuse que sería papá, pero lo conocía, y se iba a quedar fuera, hasta que yo saliera, y eso era mejor pues, no creo que fuera bueno que el día de mi boda, me encontraran con mi ex.
-Te deseo lo mejor, - clave mi mirada en él - y que todo lo que soñaste se cumpla, en verdad Jake, espero que seas feliz.
-Mi sueño se casa con otro, - me jalo hacia él, y me abrazo con fuerza - solo espero que sepa cuidarte y amarte como lo mereces, y que seas inmensamente feliz, lo mereces.
-Gracias
- susurre, dejando un beso en su mejilla.
Y sin esperar abrí la puerta, en donde como había predicho mi padre me esperaba, no dijo una palabra, giré hacia la puerta mientras caminábamos hacia donde se llevaría a cabo la ceremonia. Esto en definitiva era el adiós, no había vuelta atrás.
POV Edward
Observe la fotografía, en donde estábamos Amy y yo el día de nuestra boda, de eso hacía siete meses, esto era complicado para los dos, pues con los cambios de humores, había noches que llegaba a casa y ella había estado llorando, y otras en que todo lo que le dijera le molestaba.
En verdad de que esto de tratar con una embarazada, era bastante complicado, pues no sabía cómo tratarla, para que no se molestara, o llorara, y es que en estos momentos no era mi mejor amiga, pues ella nada tomaba enserio, pero ahora todo lo que decía era usado en mi contra.
Además de que despertar en la madrugada, y salir de casa, para buscar los antojos de Amy, tampoco era muy agradable, además de que hacía más de tres meses, toda intimidad se había ido, pues siempre estaba cansada o le molestaba mi olor o mi compañía.
Y en esos momentos me preguntaba, si hubiera sido con Jacob, lo habría tratado igual, y era cuando deseaba desaparecer a ese idiota, por la simple idea, de que mi esposa pudiera estar pensando en él.
Amaba a Amy, y me lastimaba pensar, que ella siguiera soñando con Jacob, me dolía imaginar que no sintiera lo mismo que yo, y en ocasiones no lograba controlar los celos, y le reclama y entonces se encerraba llorando y yo debía dormir en la habitación de huéspedes.
Nuestro matrimonio no era amoroso, o al menos no todos los días, pues la mayoría de las veces, o ella se la pasaba recriminándome qué pensará o en Tanya o en Isabella, mientras yo hacía lo mismo; era agotador, y extrañaba la época en donde, simplemente reíamos de todas las tonterías que pasaran por nuestra mente.
-Edward,
- ante el tono de voz, me imagine que vendría un reproche - esto no está funcionando, no podemos seguir peleando cada minuto que estemos juntos.
-Lo sé - acepte, fijando mi vista en ella, su vientre era bastante abultado, y a pesar de todo se veía hermosa.
-¿Me amas? - era la primera vez que lo preguntaba.
-Sí,
- camine hacia ella - y quiero que este matrimonio funcione, quiero formar una familia contigo.
-Yo también - sonrió levemente - y es por eso que quiero, irme a de aquí.
-¿A dónde quieres irte? - pregunte con la nariz arrugada.
-Donde tú quieras, pero no en Forks - respondió - si queremos que esto funcione, debemos alejarnos de este lugar, dejar todo lo que alguna vez nos hizo daño.
-Muy bien - sonreí levemente - buscaré, otro lugar, para que tú te sientas cómoda, y en donde podamos empezar de cero.
Y antes de lo pensado, me estaba besando, aunque con el vientre abultado era un poco complicado, pero ese beso me decía que ella también me amaba, y si me pedía que nos fuéramos, era para que las inseguridades se quedarán aquí. Que comenzáramos de cero, en un lugar en donde no hubiera nada, que nos trajera recuerdos del pasado, simplemente enfocarnos en lo que sería nuestra familia.
algo así sería el vestido de Amy, solo que sin las flores laterales
Lamento no haber actualizado antes, pero con esto de que ya comienzo a ir a hospitales, apenas si puedo respirar, así que espero me puedan tener paciencia porque no sé cuando pueda actualizar
Capitulo dedicado a:
nessiecullen
Paoola