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El dulce sabor de la miel — capítulo 40

POV Edward

-Lo mejor es que descanses - repuso Rose, observando a Amy.

-Estoy bien - contesto, aunque se mostraba cansada.

-No has dormido, en días, - le espeto - y si no quieres que te suba de la mano, es mejor que me hagas caso.

-Rose tiene razón - le susurre al oído - te avisaré, cualquier cosa que pase con Bella.

Me miró indecisa, le di un suave beso, y ella soltó un suspiro, aceptando su derrota de que debía ir a dormir, Rosalie la siguió y se perdieron en las escaleras, y quede solo en la sala. Clave mi vista en el teléfono, ya que Alice, Jasper, Emmett, los amigos de Jacob y él mismo, estaban en busca de Bella.

Que cuando salió de la casa de mis padres, y nos vio besándonos a Amy y a mí, trate de explicarle lo que estaba pasando, pero ella simplemente dijo que necesitaba ir a casa, mi hermana se ofreció a hacerlo, todo parecía bien hasta ese punto, pero una hora después, Charlie que era el nombre de su padre había llamado, pidiendo que se le comunicará con su hija.

Así que desde las diez de la noche, se estaba llevando una búsqueda, Amy había deseado ir también, pero Rose junto conmigo la obligamos, a que se quedará en casa, y bueno nosotros también tuvimos que hacer lo mismo, para que ella se quedará.

Y ahora el reloj marcaba las cuatro de la mañana, y aun no parecía haber indicio de Isabella, esto no era bueno, y en verdad me sentía culpable, y suponía que My también, pero ¿cómo diablos le decía al corazón, a quien amar?

-Por fin, se quedo dormida - anunció Rosalie.

-Gracias,

  • ante aquello, me observo con la nariz arrugada - por cuidar de ellos.

-Es mi mejor amiga - fue su respuesta - y bueno espero ser la madrina de ese bebé.

-Creo, que eso tendrán que discutirlo tú y Alice - dije suavemente.

Solo rodo los ojos, mientras yo de nuevo observaba mi teléfono, esperando alguna llamada, pero simplemente no había nada.

-Ella va a estar bien - repuso con cierta irritación.

-¿De qué hablas? - arrugue la nariz al no entender.

-Isabella, está bien - se sentó en el sillón frente a mí - lo único que quiere, es que quien la busque seas tú, ella no quiere perderte.

-Pero yo…

En ese momento me vi interrumpido por el sonido de mi móvil, observe que en la pantalla, aparecía el nombre de Bella, así que sin esperar, conteste. Vi a Rose subir las escaleras, parecía que quería darme privacidad.

-Bella, ¿dónde estás? - mi voz fue casi una súplica.

-Edward - su voz se escucho temblorosa - solo dime que me amas, que yo soy la única mujer en tu vida.

-Necesitamos hablar - no podía seguir mintiéndole.

-Ed, dime que fue ella quien te beso - me dolía escucharla así - por favor, dime que Amy es la que está enamorada de ti, que tú solo me amas a mí.

-Por favor - susurre - es importante, que hablemos frente a frente, esto no se arregla por teléfono.

-Dímelo, - eso fue una orden - que fue ella quien te busco, que fue quien se te insinuó, que tu no le correspondes en lo absoluto.

-Edward

  • la voz de Rose, me evito contestar a eso - no está.

-¿Cómo que no está? - me levante de un brinco del sofá.

-Acabo de ir a ver en su habitación, y no hay rastros de ella - ante aquello colgué, sin recordar que estaba hablando con Bella.

Enserio que no podía creer que me estuviera haciendo esto, me iba a volver loco, pero me iba a morir si le llegaba a pasar algo, enserio que Amy era una irresponsable, no estaba pensando en que podía pasarle algo y no solo a ella, sino también a mi hijo.

POV Amy

Estaba pensando en todos los lugares que ella podría estar, y entonces llego a mi mente, la cafetería, en donde Edward la llevaba casi siempre, después de la Universidad, era una pésima amiga, pero tenía que hablar con ella, iba a aceptar todo lo que me dijera, después de todo lo merecía.

Me tarde unos veinte minutos en llegar, pero no había rastro de ella, esto me estaba estresando, no podía creer que se la hubiera tragado la tierra. Sin importarme la hora, y que la calle estaba desierta, comencé a andar, no me interesaba el frío, ni que pareciera que iba a llover.

La culpa me estaba carcomiendo, no podía creer que le hubiera hecho lo mismo, que Jake me había hecho a mí, la había traicionado de la peor manera, después de todo ella confiaba en mí, y ¿cómo le había respondido yo? Acostándome con su novio.

Y no solo eso, porque podría haberlo callado, sino que además por irresponsable, estaba esperando un hijo de él; sabía que no merecía que me perdonará, pero al menos debía intentar encontrarla y saber que estaba bien, aunque después de eso me odiará, no la iba a culpar.

Fije mi vista, ya había caminado como seis cuadras, y en ese momento vi un parque, estaba bastante obscuro, nadie en su sano juicio estaría ahí a esas horas, y bueno yo siempre había estado loca, así que no me importolo siniestro que se veía, camine hacia los columpios.

-Bella

  • susurre, al ver la sombra de una figura delgada en el columpio - Bella - esta vez fue más fuerte.

Ella giró y bueno un faro alumbraba pobremente su cuerpo, pero la imagen me causo que me doliera el estómago, seguí mi camino hacia ella, aunque yo fuera la última que deseará ver ahí.

-¿Qué quieres? - sus ojos se clavaron en mí.

-Sé que todo lo que te diga, no tendrá una disculpa a lo que hice - no la mire a los ojos, no podía - pero yo no lo busque.

-Eres una mentirosa, - sentí un ardor en mi mejilla, ante a bofetada que me había dado - siempre lo quisiste, e hiciste lo que pudiste para quitármelo.

-No fue así - di unos cuantos pasos hacia atrás para alejarme de ella - yo ni siquiera, sabía que lo amaba, siempre lo trate como un hermano, jamás lo vi como nada más, no sé qué paso, en verdad no lo sé.

-Eres tan poca cosa, - las lágrimas no paraban de salir, le daba un aspecto bastante desmejorado - no vales nada como mujer, andas revolcándote con quien se te pone enfrente, pero mi Edward no te acepto, fue por eso que lo…

-Yo no ando revolcándome con cualquiera, - mi voz fue seca - es cierto, que cometí errores, pero yo no busque a Edward, solo pasaron las cosas.

-¿Por qué sigues mintiendo? - me miró fríamente - no hay nadie, que pueda escucharte, puedes decir con toda confianza, la clase de perra que eres.

-Mi único error, fue creer estúpidamente en que Jacob me amaba, - sentí aparecer el nudo en mi garganta - si yo lo hubiera tomado a jugo como él lo hizo conmigo, no habría descubierto que Edward me amaba, y que yo lo amo a él.

-¡Mientes!

  • grito - Edward, solo me ama a mí - me miró con odio - jamás, podría fijarse en una zorra como tú.

-Si supiera, que eso es cierto - el alma me dolía - te prometo, que yo no habría regresado, los habría dejado ser felices.

-Eres una maldita perra mentirosa, - gruño - las dos sabemos, que desde siempre amaste a Edward, que por eso lo alejaste de Tanya, y ahora que él es feliz conmigo, por fin decides confesarle lo que en verdad sientes, para hacerlo sentir mal y culpable, por no corresponderte y te aprovechas de que te ve como su hermana, para que él finja que cor…

-Deja de hacer una telenovela esto, - le espete - tu no amas a Edward, como lo amo yo

  • abrió los ojos, estaba por decir algo, pero no la deje - porque si alguien conoce a Edward soy yo, conozco cada defecto, cada miedo, cada detalle de él; de hecho sé cuantas mujeres pasaron por su cama, sé lo que te dio en su primer aniversario, cuando te acostaste con él, conozco cada detalle de su relación, podría decir que cuando estaba enojado contigo iba a hablar conmigo, sobre lo fastidiosa y obsesiva que podías ser.

<< Sé que con la única mujer que fue fiel fue con Tanya, - ante aquello apretó los puños - que fue el amor de su vida, aunque no lo diga lo fue, a pesar del tiempo, aun sigue bebiendo por el recuerdo. Y sé también que muchas veces mientras estaban juntos pensaba en ella, deseaba que fueras esa maldita bruja, y de hecho en algún momento mientras estaba conmigo, también lo deseo - las lágrimas estaban a nada de brotar de mis ojos - y a pesar de saber, que me quiere, sé también que siempre la querrá a ella.

-¿Se acostó contigo? - en ese momento me di cuenta que había abierto demás la boca.

-Lo siento - mi voz se cortó - en verdad lo hago, porque además de hacerte sufrir a ti, lo haré sufrir a él - arrugo la nariz.

-Pensé que lo amabas - replico - ¿Por qué habrías de lastimarlo?

-No me refería a Edward, - en ese momento, sentí como si estrujarán mi corazón - sino a Jacob - fue ahí, donde solté el sollozo - porque a pesar de todo, no puedo sacarlo de mi mente, ni del corazón, - me sentía tan débil - esta es la única vez que lo diré, solo a ti, porque en este momento, estás sintiendo lo que yo, y lamento tanto que yo sea la causante, y debes saber que si no estuviera embarazada, me haría a un lado, para que tú fueras feliz con Edward.

-¿Estás embarazada? - ante aquello sollozo con más fuerza.

-Perdóname

  • me acerque a ella, y tome su mano - si pudiera, te daría a este bebé, lo pasaría a tu vientre, porque a pesar de quererlo,me aleja finalmente de Jacob, y sin importar todo el daño que me ha hecho, desearía que en vez de sangre Masen, llevará los genes Black, pero no puedo - ella apretó mi mano - amo a Edward, en verdad lo hago, pero Jacob es el amor de mi vida, y sé que debo dejarlo, porque además de romperme el corazón, espero el hijo de otro hombre.

-Ese será tu castigo - clavo sus ojos en los míos - desear a otro, mientras estás con Edward.

-Tratare que no sea por mucho, - solté su mano - pero ahora debo llevarte a casa, tu padre esta como loco.

-Vamos

  • y sin más se adelanto.

Caminamos hacia el auto, Bella se veía más tranquila, no dijimos una sola palabra en el transcurso hacia su casa, sabía que en ese momento ella había renunciado a Edward, como yo lo había hecho con Jacob, solo que yo tenía a alguien que me consolaba.

En su casa había varias personas, me detuve delante de su casa, esperando a que ella bajará, cuando estaba por hacerlo, la retuve de la muñeca.

-Encontrarás un hombre, que en verdad te adore, y verás que Edward solo fue uno en tu camino

  • sonreí amargamente - tú encontrarás al amor de tu vida, después de todo eres la única inocente en todo esto.

-Siempre supe lo de Jake y Leah - soltó un suspiro - y a pesar, de que le dije a Jacob, que no lo merecías, en el fondo lo disfrutaba - no dije una sola palabra - así que mi castigo, es que tú te quedes con el amor de mi vida.

Solo sonreí, soltando su mano, ella bajo del auto y camino hacia la casa en donde el primero en abrazarla fue su padre, observe a Jacob que estaba a unos pasos de Bella, este no era el clásico final de novela romántica, en donde la dama se queda con el hombre que amo siempre. Además cuando se había visto que la protagonista amará a dos hombres al mismo tiempo, y de formas muy similares, creo que un libro así no se vendería.

Reí ante mi pensamiento, y sin mirar atrás eche andar el auto, un nuevo ciclo de mi vida comenzaba a partir de ahora, al igual que de Edward, de Bella, y de Jacob, los cuatro empezábamos una nueva página, y esperaba que esta vez, fuera más alegre en mi vida, aunque tenía la certeza de que así sería.

Espero que les guste este capitulo, y pues ya solo nos queda otros dos capitulos.

Capitulo dedicado a:

AndreaMarieG

andrelara

Paoola