Tituladas 16.2% · 32,381 de 199,415 descubiertas
Rescatado 63.6% · 59,982 de 94,296 páginas identificadas · 59,972/60,586 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Historia 53050 · de

Historia 53050 — capítulo 1

Sentía la adrenalina corriendo por mis venas, si es que aun tenía. Victoria se hallaba delante, terminando de entrenar con los recién convertidos. Bueno, los recién convertidos hace poco, ya que todos éramos recién convertidos. Lo se, todo un rollo. Pero una vez que te acostumbras, comprendes que no lo es tanto. Me llamo Rachel, y soy una neófita. Si eres machista, puedes decir "un vampiro", si eres feminista puedes decir "una vampiresa", y si no te interesa ninguna de las dos (como yo) pues dime "una vampira". Les voy a contar un poco sobre mi vida humana, bueno, mi anterior vida. Vivía en Las Antillas. ¿A que suena increíble? Vivía en una casa playera, con mis padres y mis cinco hermanos. Mis padres eran rusos, pero como en Rusia la economía no era muy buena, nos vinimos al caribe. Mi madre, Ania, trabajaba en una empresa diseñadora en publicidad, mientras que mi padre Nicholas trabajaba en una tienda de mecánica, y mi hermana mayor, Eleonor de 22 años, trabajaba en una panadería. Mis otros cuatro hermanos eran más pequeños que yo. Las gemelas Katie y Anie de trece, Jhon de siete y Marcus de tres. Hablar de ellos me duele, porque ellos ya no están más conmigo, gracias a Victoria. Era mi cumpleaños 18 cuando ella llegó. Apenas notamos cuando entro a la casa. Primero mató a mis hermanitos, para que no griten, pero no le encuentro una razón lógica. Luego mató a mis padres y a mi hermana, todo eso en apenas tres segundos, y exagero. Lo último que vi fue la cara asombrada de todos, antes de sentir como me quemaba viva. Tres días después me desperté, y me encontré con que ahora era una vampira.

-¡Rachel!

  • grito la dulce, solo en apariencia, de la voz de Victoria. Salí de mis pensamientos

-¿Si?

-¡Entrena con Bree, es un desastre! - grito furiosa, antes de salir corriendo a cazar. Cuando se perdió de vista, me acerque a la chica en cuestión. Bree resultó ser la niña que transformaron hace poco, de unos 14 años. Ella fijó sus ojos rojos en el suelo, con vergüenza.

-Buenas, Bree - saludé contenta - Veamos que sucede. Te voy a atacar, tienes que esquivarme, solo eso ¿Lista? - ella asintió. Salte contra ella, y me esquivó con gran gracia - ¡Genial! Ahora tienes que pararme, solo eso, ¡Vamos! - La ataqué una vez más, y ella me detuvo el ataque con los brazos - ¡Buenísimo! Ahora tienes que esquivarme, para luego atacarme e inmovilizarme - ella me miró con horror - Es fácil, vamos, solo necesitas concentración - un segundo después la estaba atacando, pero ella falló en la parte de inmovilizarme, ella bajó la mirada otra vez - No es nada malo se puede mejorar...pero no quieres hacerlo ¿verdad? - ella negó, y sus ojos brillaron. Si fuera capas de llorar, ahora lo estaría haciendo a mares. Le puse una mano en el hombro, y la miré fijamente - No tienes porque hacerlo, Bree, no es lo tuyo pelear... -

-Pero Victoria asesina a quienes no quieren pelear - dijo con voz entrecortada. La mié un momento, antes de cargármela a la espalda, y llevarla lejos del campamento. Cuando llegué a un claro, la deje en el piso, y silbé una melodía triste. De entre los árboles, salieron tres chicas. Dos de ellas venían tomadas de la mano. Ellas eran mis amigas, como mis hermanas. La castaña era Angeline, una neófita mayor que yo, por eso me consideraba una hermanita menor. Ella tenía el don de controlar las mentes de los demás. Era muy alta, casi un metro ochenta, y tenía una presencia poderosa. Las que venían de la mano, eran Paris y Silva. Digamos que su relación era un poco...fuera de lo normal, ¿Desde cuando dos vampiras están juntas? Pero juntas, JUNTAS. Era como encontrar tu pareja vampirica, pero en una mujer. Ellas se aman, no hay duda en ello, pero son tan diferentes...

Silva es de cabello cobrizo, de nariz respingada, quizás demasiado, y unas piernas largas, pero no llegaba a ser alta como Angeline. Paris es de cabello rubio, y rostro angelical, es pequeña y parece muy frágil. Su don es el más increíble que yo halla visto, tiene alas. Si, como lo oyes, alas. Como las de un angel. (Si quieres más detalles, busca imágenes de las alas del mutante de X-men, que casualmente se llama Angel). ¡Ah! Me olvidaba, Silva tiene un don, es muy potente. Podía ver todo sobre ti, hasta lo que te causaba alergia de humano. Muchas veces, cuando se molestaba, te refutaba cosas de tu vida, y quedabas hecho polvo, pero ella no se enojaba casi nunca, es de carácter serio. Volviendo a Paris, el unico defecto que tiene su don, es como ponerlo en funcionamiento. Su ropa queda hecha jirones cuando despliega sus alas para volar, por ello se pone una de esos top deportivos sin espalda. Arriba de eso, solo se pone un sobretodo largo hasta el piso, para que nadie las vea.

-Buenas chicas - saludé con cariño

-Buenas Rachel - saludaron. Silva miro rápidamente a Bree, que las miraba asombrada - Ella es Bree, no está hecha para pelear, pensé que podría ser una de las nuestras - expliqué. Paris sonrió de inmediato, pero Silva y Angeline la miraron con precaución.

-Nosotras somos Angeline, Silva y Paris - saludó Angeline. Sonreí. Angeline la había aceptado.

-Encantada

  • murmuró Bree, sorprendida por la altura de la castaña. Silva suspiró.

-Bueno, bienvenida al club de las anormales entre anormales - Paris se adelantó un poco, y le puso una mano en el hombro a Bree, en un gesto cariñoso.

-Encantada de conocerte, Bree. Nosotras somos las únicas que poseen dones en el aquelarre de Victoria - dijo con un toque de rabia. Bree abrió desmesuradamente los ojos - Angeline puede controlar las mentes de todos, Silva puede saber todo sobre ti, aun en vida humana, y yo...bueno - se separó un poco de Bree, y dejó caer su sobretodo. Unas alas niveas se desplegaron. Eran imponentes, medían un metro cada una, de largo (En un día de aburrimiento, las había medido)

-Son...

-Imponentes

  • termine. Bree asintió, pero luego miro a todas apenada.

-Yo no tengo don... -

-No importa. Lo que nosotras buscamos es salir de aquí, antes que la batalla. Según Victoria, los Vulturis son los enemigos, al igual que unos que se llaman Cullen, aunque no es verdad, ella solo les tiene rencor, debemos unirnos a alguno de esos dos grupos, para destruir a Victoria. Ella sabe que esta en desventaja, por eso está transformando a cualquiera, y no solo a las personas que tienen cualidades especiales -

-¿Cualidades especiales? -

-Si, los dones más fuertes, como el de Silva, el de Rachel y el de Angeline, aparecen aun cuando eres humano - explicó Paris. Bree me miró.

-¿Cual es tu don? - me pregunto. La mire fijamente a los ojos, y comencé a transformarme. Mi cabello pelirrojo hasta la cintura se acorto un poco, y se volvió negro como la noche. Mis ojos verdes, pasaron a ser rojos, y mi estatura disminuyó notablemente. Dos Bree se miraban, una sorprendida y otra orgullosa.

-Este es mi don - respondí con la dulce voz de Bree, minutos después volvía a ser yo

  • Puedo transformarme en cualquier persona, y cambiar cosas de mi - dije con mi voz

-Por eso tienes los ojos verdes -

-Si, prefiero el verde que el rojo - dije guiñándole un ojo. Un aroma dulzón me llegó - Tenemos que irnos, Victoria vuelve - corrí hacia el campamento, seguida de Bree.