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Historia 53277 — capítulo 5

Capitulo 5: Despedidas.

La castaña volvió a comprobar su reloj nerviosa, hacia quince minutos que tenía que haber aparecido, miro el interior de su vaso traspasando con su mente el líquido naranja. ¿Por qué la habría llamado? Tal vez aun seguía enfadada con ella, suspiro, era normal que estuviera enfadada, ella también lo estaría en su lugar, sabía que ella tenía la culpa y eso la ponía aun más nerviosa…

-¿Mimi?

Los ojos miel miraron sorprendida a la pelirroja que se sentaba en frente de ella, estaba tan metida en sus pensamientos que no se había dado cuenta de que la chica estaba en frente suya. Sonrió sonrojada sin saber muy por qué.

-Hola no me di cuenta que habías llegado.

Sora bajo la mirada.

-Ya, me imagino que estarás muy ocupada con toda la preparación de la…- trago saliva- boda y el bebe…

El sonrojo de la castaña se acentuó. Que se limito a asentir con la cabeza.

-Yo lo siento mucho Sora- soltó el aire que tenía en su cuerpo, como si soltara con él una culpa que la oprimía el pecho- no fue algo premeditado, no queríamos hacerte daño…

Sora intento sonreír aunque la pena la oprimía.

-Mimi no me enfade por eso- ladeo la cabeza- bueno reconozco que no me sentó bien, y que no entiendo por qué… Matt y tú nunca habéis estado unidos, nunca me dijiste que sentías nada por él…

Mimi se sonrojo aun más y sus ojos se tornaron cristalinos.

-Y así era… yo… hacía años que no veía a Matt, más que a vosotros… yo simplemente no sé lo que me paso… fue como si no pudiera evitarlo…

Sora la miro seria.

-Mimi no te cases con Matt.-Los ojos de la castaña se abrieron por la sorpresa. Sora apretó los puños sobre su falda- No es lo que piensas, lo digo por tú bien, Matt no se merece a una chica como tú… él es incapaz de querer, de ser fiel…

-Sora…

-Nunca te he contado por que acabo nuestra relación, tal vez de vería habértelo dicho antes … - Sora tomo aire y lo soltó lentamente- hace un año meses Matt se fue de gira, su carrera empezaba a ser más importante que yo, apenas pasábamos ya tiempo juntos, y siempre que lo hacíamos discutíamos por cualquier tontería…- volvió a tomar aire- cuando se fue de gira, tal como ahora, tuvimos una gran pelea, él me dijo que me quería y que no quería perderme así… pero yo le dije que se fuera a su maldita gira y ya hablaríamos cuando regresara, como siempre.- se mojo los labios- dos días más tarde hable con Tai y él me convenció para que fuera a verle en su "gran" concierto a Kioto, no me preguntes cómo- una leve sonrisa apareció en sus labios- ya conoces a Tai, llegue a Kioto y fui al hotel de Matt dispuesta a decirle que podíamos intentar solucionar lo nuestro si ambos dábamos un poco más de nosotros- Sora frunció el entrecejo- Pero cuando llegue… una chica desnuda me abrió la puerta de su habitación y él estaba tumbado en la cama en las mismas condiciones que esa maldita rubia, - apretó más fuertes los puños- Yo no pude decir nada y me marche corriendo, cuando regreso vino a verme totalmente ilusionado con su concierto- Mimi escuchaba la historia de su amiga incrédula, viendo como los ojos de la chica se volvían líquidos- diciéndome que era feliz y que quería compartir esa felicidad conmigo, cuando le dije que estuve en su habitación y había una rubia, me invento una estúpida historia sobre que él estaba dormido y que era una fan loca que entro en su cuarto desnuda…

-Tal vez fuera cierto…

Sora miro a Mimi con el ceño fruncido.

-Era demasiado guapa…, le dije que no le creía y él se enfado, culpándome a mí de no creer en él…, desde entonces nuestra relación es como la has visto… - La miro intensamente a los ojos- Mimi no te cases con Matt, él no te hará feliz…

Mimi bajo la mirada avergonzada.

-No puedo hacerlo Sora…- Sora la miro ceñuda- Mi padre ha amenazado a Matt con llevarnos a mí y al niño lejos de Matt… -Se humedeció los labios- Yo lo siento Sora, pero en estos últimos días he conocido mejor a Matt y creo que podremos hacerlo bien… yo… yo confió en él…

Sora pestañeo varias veces sorprendida y luego sonrió a su amiga.

-En ese caso espero que seas muy feliz Mimi.

Yamato apoyo los antebrazos en la piedra del balcón y observo la cálida noche, se paso la mano por los ojos rojos de humo. Maldito Tai, tenía que haber sabido que organizaría alguna así…

-¡Ey Matt!- Matt volvió la cabeza hacia su amigo que salía con lo que parecía un sujetador rojo en la cabeza- Te estás perdiendo tú despedida de soltero…

El rubio sonrió con desgana y volvió a mirar el paisaje que le ofrecía el balcón.

-Necesitaba tomar el aire.

Tai soltó una carcajada y se acerco a él colocándose apoyado de espaldas al balcón, con la vista en la puerta de cristal que dejaba ver la fiesta.

-Pues te estás perdiendo como le da un infarto a tu hermano, la stripper le ha subido a bailar- rio - Ken y yo nos hemos jugado 1000 yens a que se desmaya antes de que se acabe de desnudar.

A pesar de su deseo Matt rio.

-Pobre TK.

-Pobre Stripper- protesto Tai- solo te ha dado un baile a ti, y ahora soporta a quince tíos borrachos y a Davis que ya la ha pedido matrimonio tres veces- volvió a reír- creo que después de esta dejara el trabajo.

El rubio sonrió.

-Es posible.

Tai ladeo la cabeza.

-¿Estas nervioso?

Matt volvió la mirada al perfil de su amigo. Suspiro mirando de nuevo las estrellas.

-Supongo…

-Aun estas a tiempo de echarte atrás…

Matt bajo la mirada a la acera donde las luces de los coches iluminaban un rio amarillo, echarse atrás…, eso no iba con él… siempre seguía hacia adelante… era su ley, su modo de vivir, sonrió, eso lo había aprendido de sus amigos, dios parecía que había pasado una eternidad… No, no iba a echarse atrás, iba a ser padre e, abrió los ojos sorprendido, iba a casarse con Mimi, dios, meneo la cabeza, si se lo hubieran dicho con once años no se lo habría creído, era increíble que esa niña mandona y llorona con complejo de princesa y obsesionada con el rosa fuera a ser su mujer… y lo más sorprendente de todo es que no era algo que le disgustara…

-Su padre me mataría.

Tai elevo una ceja sonriéndole.

-Sí, eso es cierto. Aunque puedes mandar a tu ejercito de fans a que luche contra él.

Matt sonrió divertido y rodo los ojos pensativo.

-Creo que Jun sería un gran general.

-No lo dudes- rio su amigo- Entonces,¿ mañana vamos de boda?

Matt se volvió a su amigo y suspiro aparentando una resignación divertida.

-Vamos. - Miro a la puerta de cristal- Aun que quizás deberías primero reanimar a TK y soltar a Davis de la pierna de la stripper…

El dolor de cabeza de TK era inversamente proporcional a los nervios de su hermano, sonrió mirando como su hermano luchaba por respirar con la corbata blanca bien apretada, al lado de él se encontraba su madre con la mirada fija en la puerta de la iglesia, TK sonrió por lo tensos que estaban ambos, al final su madre había accedido a hacer de dama de honor con un poco de ayuda de él, pero eso ahora era lo de menos, desvió la mirada para observar los invitados, su padre parecía aun más nervioso que Matt, estaban todos, la banda de Matt, los amigos de Mimi del extranjero, Joe, Cody, Izzy,… Su vista se fijo en Davis, tenia peor cara que él y unas ojeras que le llegaban al suelo, al lado de él Jun lloraba desconsolada, sonrió, Tai y sus padres estaba justo delante de ellos, se sonrojo al notar la mirada de Hikari, que guapa estaba…

-TK

Takeru se volvió a la pelimorada que arrastraba a Ken por el pasillo, para sentarse a su lado.

-¿Qué pasa?

-¡Ya ha llegado!

La luz bañaba la iglesia, Mimi pensó que moriría por falta de aire ceñida en el claro vestido, desvió la mirada a su padre que hacía esfuerzos por controlar las lagrimas, bajo la mirada al precioso ramo colgante que llevaba en sus manos y sonrió, todo saldría bien, todo saldría bien, las puertas de madera se abrieron imponentes dejando que la luz amarillenta del interior la bañara, levanto la mirada ante la atenta mirada de los presentes, pero Mimi solo andaba por pura repetición, como respiraba, no oía la música, ni veía los cientos de invitados, su mirada estaba totalmente fija en unos ojos azules brillantes, cómplices de algo que no sabía explicar, unos ojos que a cada paso veía más cerca, notaba como su corazón se encogía a cada paso, y como su respiración se llenaba, deseaba llegar hasta él, si su padre no la hubiera estado sujetando es posible que se hubiera quedado parada, estática, trago saliva y miro más adentro de esos pozos azul brillante que la esperaban al final del camino, ¡se había enamorado de Matt¡ en esas semanas había llegado a necesitarle, es posible que se hubiera enamorado nada más verlo… lo amaba. A cada palabra que su cerebro traducía de su corazón , su corazón parecía desbocarse, finalmente se detuvo tan cerca que podía sentir su calor, su necesidad de él, su padre cedió su mano con desgana y una mirada de oído y recelo al rubio, y Mimi noto su calidez, su cercanía… dios mío, cerró los ojos, que todo vaya bien.

Matt bebía una copa de champan alejado de todos los invitados que le daban la enhorabuena por su boda, dio un sorbo de su copa observando a la princesa de vestido blanco que sonreía cortésmente a la gente, recibiendo besos. Sonrió al ver la mirada de socorro que pedía a una morena, sin duda amiga suya del extranjero… ¿Jessica? Trato de recordar el nombre de la persona ciento tres que le habían presentado ese día, suspiro, iba a ser un día dura, volvió a mirar la chica a la vez que el dorado liquido caía por su garganta. Y comprendió que el día se le hacía duro porque esperaba ansioso la noche…, vestida así parecía un ángel, una

princesa celestial, ladeo la cabeza, el champan debía empezar estar subiéndole a la cabeza, pero no podía dejar de sorprenderse de lo hermosa que era, era perfecta, ¿Siempre había sido así Mimi? ¿por qué no la había mirado antes? Pero no solo era bella, eso cualquiera podría darse cuenta, era algo más, era dulce y aun que intentaba hacerse la fuerte, seguía llorando y frunciendo el ceño cuando algo le salía mal, sonrió, se la seguían iluminando los ojos al ver chocolate y vestidos bonitos, y seguía teniendo aquella sonrisa que podía iluminar y solucionar cualquier cosa…

-Si la miras tanto acabaras desgastándola.

Matt se volvió a Tai que se encontraba al lado de él con otra copa entre sus manos. El rubio se encogió de hombros dando otro trago.

-Esta embarazada, la miro por si en algún momento veo más fatiga de la necesaria.

Tai elevo una ceja.

-Si te quieres engañar a ti vale, pero tío nos conocemos demasiado, la miras embobado- Tai sonrió al ver la mirada helada de su amigo y bebió un trago- Es bonito ver una boda donde hay amor…

-No es…- callo de pronto, ¿amor? Él no podía estar enamorado de la castaña, no en tan poco tiempo, la tenía mucho cariño, le enternecía, y estaba dispuesto a admitir que deseaba frenéticamente llevársela a la cama, pero eso no era amor, eso era… ¿una amiga deseable? Tsk, no era algo más pero no era… - Bonito molestar a los novios el día de su boda.

Tai sonrió y bebió el resto de la copa.

-¿Matt?

Matt giro la mirada a Sora que se encontraba delante de él con un bonito vestido violeta, el rubio apretó las mandíbulas y se posiciono en defensa.

-¿Qué quieres Sora?

Sora lo miro a los ojos tomando aire.

-Enhorabuena por tu boda, seguro serán muy felices…

Matt no podía creer lo que oía, pestañeo, y sin saber por qué sonrió.

-Gracias.

¿Por qué seguía ahí mirándolo sin moverse? ¿y por qué el idiota de Tai no cerraba la boca de asombro?

-Es solo… me preguntaba si podríamos hablar en un lugar privado, hay algo que querría decirte…

Todas las sirenas se encendieron dentro de la cabeza del rubio, llevaba sin hablar con ella desde aquella noche que volviera de Kioto… habría pagado por oír esas palabras antes, pero ahora, era el día de su boda… con Mimi.

-Claro.

Las neuronas del rubio se sublebaron por sentirse ignoradas, Matt entro en un despacho seguido de Sora que cerró la puerta, ¿por qué se sentía tan mal? ¿ por qué sentía que estaba haciendo algo malo? Tal vez sería mejor salir de ahí..

-Sora yo creo que sería mejor que..

-Déjame hablar a mi primero- Matt cayó al ver los ojos rojos de la chica.- Yo… el otro día entendí algo… yo no creí en ti… debí haberlo hecho, yo solo di por hecho que tú me engañaste… - Sora trago saliva- ahora entiendo que debí haberte escuchado…

-¿Por qué ahora?

Sora sonrió con tristeza.

-Porque hable con Mimi-¿Sora había hablado con Mimi?- Y le conté lo que paso… ella… ella aun así cree en ti, - sora lo miro secándose las lágrimas- es curioso que haya sido tan cabezota como para no verlo hasta ahora, que es demasiado tarde.

Matt miraba asombrado como las rebeldes lágrimas corrían por las mejillas sonrosadas de su ex novia, eso que le estaba diciendo era exactamente lo que había esperado oír durante el último año, y sin embargo ahora en vez de alegrarlo, lo inundaba la pena, se acerco a ella

lentamente y la abrazo, la abrazo pidiéndola perdón, dios Tai tenía razón amaba a Mimi…

-Sora, yo me alegro que al fin lo comprendas- La chica lo miraba con los ojos anegados en lágrimas- pero Sora yo me he casado con Mimi.

-¿La amas?

Matt sonrió a la pelirroja.

-Sí, me temo que sorprendentemente estoy enamorada de la princesa… lo siento Sora.

Le rompía el corazón ver a la pelirroja llorar así…, aun sin saber muy bien por qué, tal vez como despedida, tal vez para que dejara de llorar, se agacho ha ella para besarla en la mejilla, pero en ese momento ella levanto la cabeza para mirarlo y sus bocas se unieron.

Matt se quedo quieto, estático por la sorpresa, cuando oyó un ruido en la puerta y levanto la cabeza para ver a Mimi con los ojos muy abiertos y su precioso vestido blanco, ni siquiera se dio cuenta de la gente que estaba tras de ella, su padre, Tai, TK. Él solo podía ver a su mujer y la pena que reflejaban sus preciosos ojos castaños.

-Mimi…- Mimi dio la vuelta frenéticamente y salió corriendo, Matt grito de nuevo su nombre- ¡MIMI¡

Salió corriendo tras ella, deshaciéndose por el camino de su furioso suegro, solo importaba ella, tenía que escucharle, tenía que creerle, tenía que pararla. Sus pupilas se dilataron, su mundo se detuvo, la respiración se le corto al ver hacer a Mimi por las escaleras del hall, no oía los gritos de la gente, no podía moverse solo podía oír como su propio corazón se detenía…

-Cuatro años después-

-Has estado genial.

Matt se rasco la nuca con desgana y bostezo mirando a su manager. Parecía muy contento, aun que al rubio la televisión no le hacía mucha gracia, él prefería cantar, los conciertos, los discos, todo lo demás no era más que marketing.

-Gracias.

-Bueno la semana que viene llenaremos el madison square garden, deberías estar más animado,- Matt elevo una ceja a modo de contestación, J.T. su manager lo miro cansado y movió una mano en el aire- muy bien amárgate si quieres, ah, ya ha llegado tu abogadillo, debe ser importante para volar desde Japón…

-Dile que pase.

J.T se dirigió la puerta resignado y llamo a alguien, en seguida apareció en el quicio un castaño de pelo perfectamente peinado y de ojos serios con traje, Matt sonrió al verle, era increíble que fuera más pequeño que él… aun no era mayor de edad, pero su inteligencia había hecho que ya estuviera en 2º año de derecho y trabajara de becario en el despacho de los abogados de Matt, el rubio confiaba en él, y le dejaba ojear sus asuntos, tenía mucho más talento y olfato legal que la mayoría de los socios de ese caro bufete. Por eso lo había sorprendido la llamada urgente que había recibido de Cody el día anterior.

-¿Qué sucede?

El castaño se aproximo a él y le tendió una carpeta amarilla con papeles dentro.

-Son tus papeles del divorcio.

El estomago de Matt se contrajo llevaba cuatro años sin ver esos malditos papeles… intentando olvidar que por su culpa había Mimi había perdido al bebe, y lo peor de todo que él la había perdido a ella…

-Ya los conozco.

-¿Y no viste nada raro en ellos?

Matt frunció el entrecejo. Y abrió la carpeta, el texto parecía estar bien, el abogado del padre de Mimi se había dado mucha prisa en redactar ese puto acuerdo…

-Cody de esto hace cuatro años si hubiera estado mal mis abogados…

-No es válido.

Matt callo se golpe con la carpeta aun en la mano.

-¿Qué?

-Que aun estáis casados.