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La 3º Generación: 5º año — capítulo 14

Albus estaba plantado en la mesa de la cocina con su padre enfrente, mientras notaba a su hermanita sollozar a su lado, pero conteniéndose, en cambio el seguía en silencio, sentía tan dolorida la garganta que le parecía imposible decir nada o gritar, en cambio su hermano opto por vagar por toda la cocina como un perro herido y rabioso por ello.

Albus despejo su mente un momento intentando entender como había llegado allí, después de salir corriendo de la clase de la Señora Prince, se dirigió a la lechucería, sabia que había dejado plantados a sus amigos, pero no podía ser, tenia que saber lo que le había pasado a su madre ya que la Señora Prince no le había dicho ni una palabra mas, mando a Fher con una carta apremiante a su padre y se quedo toda la tarde y parte de la noche esperando esa respuesta, y esa respuesta llego, no en la carta, sino en el primer día de vacaciones que tendrían por la Pascua…

-Mama… ¿no nos recuerda?-logro articular Lily, Albus tampoco podía creérselo, lo único que hizo fue mirar a su padre.

Casi ni le había reconocido, su padre siempre tuvo algunas canas y siempre decía de forma graciosa que prefería las canas a quedarse calvo, pero ahora no solo eran canas, su pelo se había blanqueado de forma alarmante, los restos de color que tenia eran grises no negros, veía un hombre completamente envejecido, sus arrugas mucho mas profundas y numerosas, mas delgado, de forma preocupante ya que siempre fue demasiado delgado, ahora le daba asta cierto coraje a Albus, con profundas ojeras y mas descuidado que nunca.

-Así es…-dijo simplemente su padre-la maldición estaba atada de cierto modo a los recuerdos de vuestra madre, los modificaba y creaba imágenes espantosas pasándolas por realidad…-añadió su padre con voz queda, Albus recordó la cara de miedo y susto que tenia su madre-solo encontraron una solución… borramos completamente sus recuerdos, es como empezar de cero…-añadió sin mas.

-Define desde cero-añadió James de forma agresiva, Albus se giro a mirar a su hermano molesto.

-Ginevra no recuerda nada, ni su infancia-dijo su padre con la misma voz queda.

-Pero esta sana y bien…-le dijo esperanzada Lily, su padre simplemente asintió.

-No tenias derecho ha hacer eso-le dijo James ofuscado, Albus y su padre se levantaron al momento.

-¿Entonces que?-le pregunto enfadado su padre a James-¿Dejarla así por el resto de su vida?-le pregunto molesto a su padre, a pesar de su enclenque aspecto tenia el carácter mas agrio.

-¡Es mi madre!-le grito James furioso-¡Tu me pides que me comporte como un amigo con ella y no pienso hacerlo!

-¡Si le dices que eres su hijo será un shock y estará mas confusa!-le grito su padre a James-¡Ahora es como si tuviese siete años, no tiene ni idea de magia y esta indefensa!-le dijo enfadado.

-¡¿Y nosotros que?!-le dijo furioso James-¡¿Acaso no teníamos derecho a decidir si queríamos que nuestra madre se olvidase de nosotros?!

-Claro que si…-le dijo su padre

-¡Yo no he recibido ni una carta, ni mis hermanos tampoco!-le grito James a su padre, Albus no sabia que hacer, aun estaba paralizado ante esa situación y Lily se había ido a su habitación para escapar de los gritos.

-¡James prefiero darle una nueva vida que verla todos los días envejecer sin vivir!-le dijo su padre con voz contenida, parecía que se reprimía las ganas de hechizarle.

-Así que mama era una carga para ti…-le dijo James con rabia contenida.

-¡Eso no es verdad James! ¿Cómo puedes pensar algo así?-le grito su padre furioso-yo quiero que todo vuelva a ser como antes…-añadió mientras se sentaba derrotado ante la mirada furiosa de James.

-Si no recuerda nada… no va a volver-le dijo con desprecio-mírate a ti mismo… que mujer querría volver contigo…

James había llegado demasiado lejos, Albus por fin había salido de ese aletargo que lo mantenía paralizado, cogió a su hermano por el cuello de la camisa y le empujo contra las alacenas de la cocina, estaba furioso con el por lo que había dicho, pero antes de que alguno pudiera golpear al otro ambos se quedaron paralizados.

Su padre les mantenía paralizados, en esos días había perdido muchas cosas, pero los reflejos y la habilidad no eran una de esas cosas, pero Albus y James se intercambiaban miradas de odio, nunca perdonaría a James por lo que había dicho.

-No iré mañana a La Madriguera-dijo con rabia contenida James, fue el primero que se repuso de la inmovilidad y aparto a Albus de un mal gesto, si en ese momento no hubiese recuperado la movilidad habría caído al suelo.

James se fue, Albus se quedo de pie, pensando muy detenidamente en seguirle, jamás se había encarado a su hermano de esa forma, pero era una manera mas que justificada para hacerlo, pero por una parte muy pequeña de su ser, parte a la que quería silenciar… le decía que tenia razón, una mujer como su madre no iba a volver con ese hombre al que apenas el reconocía como su padre, su familia estaba rota…

-James no sabe lo que dice…-dijo sin mas Albus intentando controlar la ira y la rabia que salía por cada poro de la piel.

-Lo se-dijo sin mas su padre, mientras guardaba su varita-de los tres, el que mas unido estaba a vuestra madre era el… es normal que sea al que mas le afecte…

-Pero eso no es excusa para decir esa mentira-quiso recalcar Albus, para auto convencerse a si mismo mas que a el.

-James se deja llevar por sus emociones, pero no es un mentiroso…-dijo sin mas su padre-me he mirado, me veo…

-Papa…-quiso decir algo Albus, pero no sabia bien el que, tener las palabras correctas para situaciones como esa era algo de su novia, no de el.

-Albus, quiero que tu madre tenga otra oportunidad, conmigo o sin mi-le dijo su padre- Albus quiero que subas a tu habitación y que duermas, no busques a James, hazlo como un favor personal-le pidió su padre, Albus se quedo helado, por primera vez en mucho tiempo le veía derrotado.

Albus simplemente asintió y camino a su dormitorio, paso por delante de la Señora Black que se miro de forma reprobatoria, hasta Hocicos, que estaba a la puerta del dormitorio de sus padres parecía lamentarse, Albus se agacho y le acaricio para calmarlo, pero el perro le devolvió una mirada miedosa y Albus siguió andando antes de que su padre subiera, pero cuando llego a su cuarto y abrió la puerta había alguien esperando dentro…

-¿Eleine?-pregunto Albus confuso, la miraba, era de noche y parecía que Eleine estaba pasando una mala noche tanto como el, tenia los ojos rojos e hinchados, su aspecto parecía preocupado y contenido, estaba en ropa de dormir.

-Espero no molestar…-añadió con voz dudosa.

-No...-dijo simplemente Albus y se acerco a ella y la beso con desesperación, nunca antes había necesitado tanto un beso de Eleine como en ese momento, pero ni eso era capaz de hacerle olvidar o distraerlo, de que su madre ya no lo recordaba.

-Albus lo siento-le dijo Eleine mientras le abrazaba- escuche a mis padres hablar, le pedí a Traicy que me transportara y te espere aquí…

-Eli, no puedo creer lo que me esta pasando…-le dijo Albus para desahogarse- mi padre cada vez le veo mas viejo y cansado, tengo miedo por todo…

-Eso es lo que pretenden…-le dijo Eleine con voz comprensiva, Albus le miro sin entender- le oí a mi madre decirlo, quieren desolar a tu padre delante de todo el país… sigue siendo su héroe, la esperanza de todos…-continuo diciéndole Eleine- si le derrotan ante todos, la población perderá la esperanza y el nuevo poder surgirá como la nueva fuerza, mucho mas fuerte e importante que Harry Potter, para darles mas esperanza...

-Pues lo han logrado, sin mis tíos, sin mi madre y con sus amigos en peligro directo… lo han logrado…-dijo sin mas Albus sentándose y apartado la mirada de Eleine.

-Albus no digas eso…-le dijo al momento Eleine-ellos le tienen miedo, tienen miedo de lo que tu padre y tu familia han hecho en el pasado, vosotros unificáis el país con vuestra esperanza, sin vosotros, mis padres, yo… habríamos perdido… saben que no tenemos a nadie mas a quien recurrir-le dijo Eleine con la mirada triste-me siento tan responsable…-le dijo Eleine dolida mientras caminaba de un lugar a otro.

-Eli… no tiene nada que ver con nosotros-le dijo Albus mientras la cogía con cariño y le miraba a los ojos bañados en lágrimas.

-Puede que directamente no, pero quieren separarnos, juegan con nosotros como si fuéramos títeres…-dijo Eleine agobiada-hasta yo quise alejarte de mi, por culpa de ellos…-le dijo y Albus simplemente la agrazo sintiendo la misma rabia, pero de pronto Traicy aparecía de golpe-mis padres me buscan, no puedo quedarme mas…-añadió Eleine con pena, Albus también quería que se quedase mas tiempo con el-Al, puede que tu madre halla olvidado, pero no dejes que tu padre también…

Eleine acorto la distancia del todo y le beso, Eleine nunca había besado a Albus de esa manera, se sentía mejor en ese momento, como si todo el dolor y toda la pena le diese esa pequeña tregua en ese momento.

-Te quiero…-le dijo en un susurro ahogado y desapareció, Traicy no espero a que Albus pudiera despedirse de la misma forma, pero en ese momento Albus se sintió con fuerzas suficientes como para encarar el día siguiente.

Al día siguiente Lily fue al dormitorio de Albus a despertarle de una terrible pesadilla, donde miraba a Eleine y no la recordaba…

-Al, despierta-le dijo su hermana zarandeándole-date prisa, quiero ver a mama… papa sigue levantado desde ayer… le encontré en el sofá-le informo preocupada su hermana.

-¿Que?-dijo Albus sorprendido, mientras Lily asentía-¿Y James?-pregunto Albus un poco molesto.

-No viene…-dijo sin más Lily y se fue.

Albus se vistió todo lo rápido que pudo evitando pensar en su hermano James, no podía creer como había llegado a ser tan cruel con su padre, tanto a el como a Lily le afectaban lo que pasaba, pero James se había pasado de largo.

-Kreacher-llamo Albus a la puerta del dormitorio del elfo, el elfo le abrió la puerta al momento, pero no le miro directamente, con la edad el viejo elfo tenia la movilidad muy limitada, así que Albus se agacho para mirar a los ojos del encorvado Kreacher-¿desde cuando papa no duerme?-le pregunto directamente.

-El amo, Señor, no duerme bien desde el accidente y menos en su dormitorio, no lo pisa, Kreacher piensa que le recuerda a la ama…-añadió el elfo con mirada triste.

-Gracias Kreacher, tu descansa y es una orden-le dijo concienzudamente Albus, este asintió con la cabeza.

Albus bajo a la cocina, allí ya estaban preparados su hermana y su padre, su hermana además agarraba con fuerza su Kneazle Lunita, por lo visto quería llevarse a su mascota, como le había dicho no había rastros de James por ninguna parte.

-Por favor, llamad a vuestra madre, Ginny, así la llamaban todos cuando era pequeña y no podéis decirle nada de que sois sus hijos-añadió severamente su padre, los dos asintieron, era la primera vez que Albus iba a ver a su madre y estaba nervioso, era una reunión en La Madriguera, estarían todos, hasta Rose y Hugo que estaban esos días en el loft que tenia el tío Charlie en el Callejón Diagon.

Albus y Lily cogieron un poco de polvos flu, Albus iría primero, por desgracia de Lily su padre no se fiaba mucho de ella, con sus ataque de espontaneidad.

Albus cerro los ojos para no notar tan intensamente la sensación de mareo a pasar por las distintas chimeneas de Inglaterra y al momento que noto que la velocidad aminoraba… el mar de llamas verdes lo expulso en La Madriguera. La cocina estaba desierta, no había absolutamente nadie allí, Albus noto como a su espalda alguien le empujo un poco y se aparto para dejarle sitio a su hermana con su furiosa mascota.

-¿Donde esta…?-quiso preguntar Lily mientras se deshacía de la ceniza del pelo de Lunita.

Pero en ese instante alguien llego del jardín a la cocina, Albus en cuanto vio a la persona no pudo evitar quedarse con la boca abierta, era su madre, pero estaba irreconocible, tenia una expresión feliz y una sonrisa cantaría, no parecía preocupada ni molesta, como estaban acostumbrados a verla, Albus nunca se había dado cuenta de lo guapa que era su madre sin ninguna preocupación… parecía simplemente feliz…

-Hola-les dijo con una enorme sonrisa, ni Albus ni Lily supieron que hacer-¿Os ayudo en algo?-les pregunto curiosa, pero ni Albus ni Lily supieron que decir, así que su madre sin prestarles atención se acerco a una alacena a coger los platos al mismo tiempo de que la chimenea ardía y apareció su padre, del susto su madre soltó los platos y todos se rompieron.

-Ginny, ¿estas bien?-le pregunto su padre preocupado una vez que se acerco y en unos segundos había arreglado todo.

-Si, Señor-le dijo su madre con una sonrisa-gracias…-Albus no pudo evitar intercambiar una mirada triste con Lily.

-Harry, llámame Harry, soy el amigo de Ron-le dijo sin mas su padre, intentando sonar desenfadado, su madre le miro un momento confusa, pero al momento asintió contenta-quiero presentarte a mis hijos… Lily y Albus-añadió su padre en una voz que intentaba sonar desenfadada pero era muy resentida a la vez.

-Me alegro de conoceros…-le dijo su madre, pero no les presto demasiada atención y como entro se fue.

-Harry-llamo alguien, Albus se había quedado tan nublado por su madre que no había notado a su abuela en el salón-pensé que tal vez… no quiero trataros como conocidos en vez de familiares-añadió profundamente desanimada, Albus al ver a su abuela vio a la otra persona junto a su padre que parecía peor con esa situación

-Señora Weasley, sabe como funciona, Gin no recuperara sus recuerdos, debe crear unos nuevos-le dijo su padre con cuidado mientras su abuela abrazaba a Lily.

-Pues no pienso resignarme-añadió de forma terca la abuela mientras abrazaba a Albus y se paro delante de su padre-pues la última vez que lo comprobé, Señor Potter autentico desconocido-añadió en un tono reprobatorio la abuela-tenias tres hijos…

-Yo también lo pensé…-añadió su padre en tono lúgubre.

-Harry…-añadió la abuela, ahora su tono cambio para volver a ser el cariñoso de siempre, mientras le daba un corto abrazo, por lo visto la abuela lo había entendido todo al momento, pero Albus no distinguió en su cara la sorpresa, por lo visto ella ya se lo esperaba.

-¿Necesitas ayuda en algo?-le pregunto amablemente su padre.

-No, todo va bien, Charlie llego temprano con Rose y Hugo, y nos ayudaron, el resto no tardara en llegar, comeremos en el jardín, también invite a los amigos de Ginny…-añadió la abuela.

Albus al salir de la cocina hacia el jardín vio a quien se refería con los amigos de Ginny, estaban también allí sola la Señora Scamander y el profesor Longbottom con su familia. Albus volvió a centrar todo la atención en su madre, parecía muy entretenida hablando con los tíos Charlie y George, no sabia lo que le contaban pero su madre se reía despreocupadamente, hasta que noto una mano en el hombro que le hizo asustarse.

-Abuelo…-le llamo Albus asustado, tenia es mismo aspecto que su abuela.

-¿Todo bien?-le pregunto preocupado, Albus quiso mentirle, pero pensaba que perdía el tiempo con solo intentarlo.

-No, la verdad…-le dijo sinceramente Albus sin intentar disimular un poco el miedo que sentía.

-Confía en nosotros-le dijo su abuelo con un sonrisa bonachona-con nuestra ayuda Ginny sabrá quien es… solo necesitamos tiempo-añadió con seguridad.

-Lo se…-dijo Albus fingiendo una sonrisa convincente, pero fingida de todos modos.

Se alejo un poco de la concurrencia que rodeaba a su madre, sus hermanos se afanaban en contarle las mismas historias que les contaban a ellos de pequeños, le gustaban esas historias, pero contadas por el tío Ron y siempre se reía cuando su madre le corregía haciéndole retratarse de algunas cosas de las que el decía.

Albus andaba desconcertado sin saber a donde dirigirse cuando observo que cerca del estanque de La Madriguera le miraba una chica con una gato canela, Albus instintivamente se acerco a Rose, que también parecía triste y desanimada.

-Hola-le dijo Albus simplemente y se sentó a su lado, era un desconcertante día soleado.

-¿Estas bien?-le pregunto dudosamente Rose mientras acariciaba a la mascota de su madre.

-Claro…-le dijo Albus pero no pudo evitar que sus palabras volviesen a sonar huecas-mi madre a pasado de mi, de Lily y mi padre, no volveré a hablarle a James en lo que me queda de vida… ¡Ah! Y mi novia se siente responsable de esto-le soltó con resentimiento Albus.

-Mis padres están en el exilio porque el mayor asesino de los últimos años persigue a mi madre, no puedo ni ir hasta Hogsmeade sin un escolta, mi hermano y yo casi no tenemos dinero, mi tía ha perdido la memoria, mi mejor amigo resulto ser un cretino…-dijo Rose con el mismo resentimiento

-No tenemos nuestra mejor época…-le dijo Albus mientras Rose apoyaba la cabeza en su hombro para buscar consuelo-pero con Scorpius…

-No me hables nada de el-le dijo Rose con rotundidad y seguridad, Albus no lo hizo.

Después de un rato, la abuela les llamo a todos para comer, Albus observo entonces que Lily no paraba de hablar con su madre, algo que le preocupo un poco al principio pero al final vio a todos tranquilos, por lo visto solo escuchaba algunas historias.

Su madre se sentó con sus hermanos, mientras seguían hablando y también con la Señora Scamander, ya que había sido su mejor amiga cuando estudiaban en Hogwarts, en cambio el se sentó con una silenciosa Rose acompañando a su padre. La comida transcurrió mas o menos normal hasta que…

-Pero aun hay algo que no entiendo-dijo su madre con la mirada a sus hermanos Charlie y George-me habéis dicho que tengo seis hermanos, ¿no?-les pregunto, ellos asintieron y Albus tuvo una pequeña idea en que derivaría eso-pues entonces, Bill, Charlie, Percy y George hacéis cuatro-añadió mientras se servia de los dedos de las manos de forma infantil-Ron, que aun no le conozco, trabaja mucho- Albus no pudo evitar intercambiar una mirada con Rose-son cinco… entonces, ¿quién falta?-pregunto mientras miraba a todos los presentes, todos se quedaron en silencio aunque sabían de que hablaba.

-Ginny, cielo-dijo con cariño el abuelo Weasley con voz suave-tu no lo sabes, pero hace ya muchos años hubo un mago muy malo, Fred, tu hermano, murió mientras combatíamos contra el…-añadió con cuidado, como si le hablase a una niña pequeña.

-¿Murió?-pregunto con voz inocente y triste a todos los presentes-¿y como era?-pregunto con curiosidad.

-Pues igual que yo, aunque supongo que el tendría las dos orejas-le dijo su hermano George, ella le miro sin entender-era mi gemelo…

-Que triste… ¿Quien era ese mago malo?-pregunto al momento la madre de Albus, mientras volvía a mirar a sus hermanos.

-Ginny-llamo su padre y su madre se volvió a poner nerviosa y se le cayo algo al suelo, por lo visto a su madre era muy tímida con los desconocidos, o las personas que no recordaba-ahora no te preocupes, el ya murió-dijo su padre cortando de raíz el tema, por lo visto tanto George como Charlie iban a contarle todo, pero eso le iba a llevar a el.

-Ginny, ¿quieres probar mi pastel?-le pregunto amablemente la Señora Scamander para cambiar de tema, pero al moverse, Albus y Rose vieron una enorme quemadura en su codo, donde la holgada túnica no le cubría.

-Al…-le llamo Rose en un susurro asustado-el día de mi vista con Neville vi una foto donde la casa de la Señora Scamander estaba rodeada de llamas…

-¡¿Que?!-le pregunto sorprendido Albus en un susurro asustado a Rose-¡¿Le han atacado?!-le pregunto asustado.

-¿Por qué iban a atacarla?-le pregunto Rose preocupada y nerviosa a Albus.

-Nada, no te preocupes…-le dijo Albus pero evita la penetrante mirada asustada de Rose.

-James…-dijo de pronto su abuela.

-Hoy no va a venir…-empezó a decir su padre.

-No, Harry, ¡es James!-dijo emocionada su abuela, Albus se dio la vuelta de golpe y se sorprendió, su hermano estaba allí.

-Siento llegar tarde…-dijo sin más, evitando la mirada de su padre y la de Albus, aunque también evitaba mirar a su madre directamente, Albus se imagino que se sentía culpable.

-James me alegro que llegaras…-le dijo emocionada la abuela, mirando a la mesa, Albus no se mostraba muy emocionado, mas bien todo lo contrario, pero se encontró con la severa mirada de su padre y se acerco mas a Rose para dejarle sitio a James en la mesa-iré a buscarte un plato para ti...

-No se moleste-dijo de repente Alice Longbottom levantándose al instante, los Señores Longbottom le miraron enfadados los dos-yo iré a buscarlo, ¿me acompañas?-le pregunto a James que se quedo sorprendido.

-Si…-añadió al momento desconcertado James-supongo…

-Rose, Albus… seguidles-les pidió el profesor Longbottom con la mirada al cielo- conociendo a Alice… será un mínimo mas sensata si hay testigos…

Albus y Rose rieron como todos en la mesa, aunque su madre les miraba sin entender y hicieron lo que el Señor Longbottom les pidió, entraron con cuidado en la cocina, pero observaron que Alice abría una de las ventanas y se escapaba por ella.

-¿Que haces?-le pregunto James sorprendido.

-No me vengas diciendo que nunca te has escapado de casa…-le contesto burlonamente Alice.

-Pues la verdad es que no-le dijo seriamente James.

-No sabes lo que te pierdes-le contesto Alice con un sonrisa burlona.

James pareció meditárselo un poco y la siguió, Albus intercambio una mirada con Rose, que también parecía un poco sorprendida con el comportamiento de Longbottom.

-¿Les seguimos?-pregunto Albus dudoso.

-Pues claro…-dijo Rose al momento y ella también salio por la ventana, con mas acierto y agilidad que Albus, ya que este se cayo-eres un poco torpe, ¿lo sabias?

Albus miro mal a Rose y se acerco un poco mas a donde estaban su hermano y Alice, la hierva estaba muy alta y no les descubrieron, Albus tampoco estaba seguro si lo que hacia estaba bien, pero considerando que seguía molesto con James no respeto mucho su intimidad.

-Alice, nos conocemos, ¿para que me has traído aquí?-pregunto directamente James sin andarse por las ramas.

-Para contarte una cosa de la que no quiero que nadie se entere y si la divulgas por hay la negare-le dijo simplemente Alice, Albus intercambio una mirada con Rose, ahora si que no quería que le descubrieran, Alice era muy buena en los duelos.

-¿El que?-le pregunto James con una sonrisa socarrona.

-Digamos que mi padre no le gusta nada de lo que hago...-le dijo simplemente.

-Menuda novedad-bufo James.

-Ya, raro ¿no?-le dijo burlonamente Alice, sin molestarse no lo mas mínimo-pero hay algo que hago desde siempre-añadió en tono mas serio, James ahora no hizo ninguna aportación-se que le doy disgustos casi a cada hora, pero todas las noches antes de dormir le digo que le quiero, es lo ultimo que escucha de mi y lo primero que sabe al levantarse, porque no quiero que dude de eso ni un instante-añadió simplemente.

-¿Has hablado con mi hermano?-le pregunto seriamente James a Alice.

-Con Al no, no me soporta-añadió Alice sin importarle, Albus se apunto mentalmente corregir esa información, no le caía mal, simplemente no entendía a esa chica-me lo contó Lily, lo esta pasando mal…

-Ella es una niña de papa, como tu, por lo que veo-le dijo James esquivando el tema.

-Puede-le dijo simplemente Alice-pero no eres el único que sufre al ver así a tu madre…-le dijo simplemente Alice mientras le daba la espalda a James.

-¿Por qué lo has hecho?-le pregunto simplemente James, antes de que Alice se fuera.

-¿El que?-pregunto confusa Alice.

-Salvar a Ángela de Borgia-le contesto simplemente James.

-Eso…-dijo simplemente Alice de forma pensativa-digamos que no me gusta que Borgia abuse de los pequeños…

-¿Y que fuera mi novia no ha tenido nada que ver?-pregunto con curiosidad James.

-¿Fuera?-le pregunto con suspicacia Alice.

-Ángela me ha dejado, no me sorprende la verdad…-le confeso James, Albus se miro con Rose sorprendido, no sabia eso.

-Chica lista entonces-dijo con suficiencia Alice-James, en serio, siento que no fuera bien-añadió con el tono serio que parecía el más sincero.

-Me dijo que empezaba a gustarle un tal Zac Spenser y que podía ser mutuo, así que no había más que hablar…-dijo James a modo de conclusión.

-Pero no ha estado bien que te dejara precisamente ahora…-añadió Alice molesta.

-Nadie sabía lo de mi madre…-dijo simplemente James en tono triste mientras tenia la mirada perdida.

-James, quiero que conste que esto no significa nada-dijo Alice, James se volvió y la miraba con curiosidad-que nunca mas se volverá a repetir, pero puesto que no tienes novia y se ve que necesitas un estimulante…-y Alice ante no solo la cara de sorpresa de James, sino la de Albus y Rose, le beso.

-Creo que será mejor que volvamos, no creo que se peleen…-añadió Rose mientras intentaba contener la risa.

Albus asintió un poco avergonzado, nunca se había imaginado que podría ver por fin a su hermano besar a la chica de sus sueños, volvieron sigilosamente, para que James ni Alice les descubrieran y entraron otra vez en la cocina.

-Reconozco que ha sido un detalle lo de Alice, pero tampoco no es que un beso lo solucione todo…-dijo de forma rotunda Rose.

-Puede que no…-reconoció Albus, pero se acordó del último de Eleine-pero reconozco que ayuda muchísimo…

-Gracias Albus, pero no necesitaba esa información…-añadió Rose con cierta burla.

Se sentaron y al poco tiempo llegaron Alice y James, ninguno de los dos parecía cambiado ni nada particular, pero Albus sabia que James iba a tardar mucho tiempo en olvidarlo y se sentó de lado de su hermana.

La tarde siguió sin muchos inconvenientes, solo que de vez en cuando su madre un poco avergonzada y torpe por ello dejaba caer algo al suelo, pero nadie le dio importancia, pero Albus si y se le ilumino el rostro.

-Papa, ¿podemos hablar un minuto?-le pregunto directamente.

-Claro-dijo su padre desconcertado por su cara de felicidad y se alejaron entrando en el saloncito de La Madriguera-Albus, ¿qué pasa?

-Mama, el año pasado me dijo que de pequeña era muy torpe siempre que estabas tú cerca de ella-Albus recordó nítidamente esas palabras, se las había dicho en el baile de Slughorn porque destrozo su copa cuando Eleine le había rozado.

-Si…-dijo su padre de forma distraída sin entender.

-¡Hoy siempre que le hablas deja caer todo lo que tiene en las manos!-dijo al momento Albus como si fuese lo mas evidente del mundo.

-Si, pero esta despistada y descentrada…-quiso explicarle su padre.

-¡Papa!-le grito Albus para despertarle-por ejemplo, recuerda cuando llegamos, dejo caer todos los platos, ¡solo le habéis borrados sus recuerdos no sus habilidades!-dijo Albus haciendo memoria- mama siempre ha recibido muchos reconocimientos porque en una misma temporada no perdió el quaffle ni una sola vez…

-¿A dónde quieres llegar?-le pregunto su padre.

-Pues que mama aun es pequeña, pero al pasar el tiempo… te vera-le dijo sin mas Albus, su padre se sentó pensativamente.

-¿Crees de verdad eso?-le pregunto de forma distraída su padre.

-Si, porque ella me lo dijo-añadió con seguridad Albus, mientras veía quitarse del bolsillo un anillo, Albus lo reconoció era la alianza de su madre, Albus se fue para dejarle meditar un momento a solas…

Después de unas horas, cada cual volvió a sus hogares, Albus siguió sin hablarse con James, pero Lily parecía mas animada, ya que James volvió a ser el mismo de siempre, los tres se despidieron de su madre, no les recordaba, pero Albus tenia esperanzas de que algún día si y deseaba que ese día no fuese muy lejano.

Llegaron a Grimmauld Place, pero no tardaron en subir a su habitación, el día siguiente quería regresar a Hogwarts, porque tenia que estudiar muchísimo para sus exámenes, allí se había quedado Scorpius y lo esperaba, pero el día siguiente, antes de volver al colegio le pregunto a Kreacher por su padre, y este le dijo que por primera vez el Señor había dormido bien y en su dormitorio, después de hablar unos minutos con su hijo mayor, Albus agradeció esa información, acabaría perdonando a James, pero no lo haría de inmediato… por lo menos su padre parecía que había recobrado las fuerzas… empezando por un merecido descanso…