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La 3º Generación: 5º año — capítulo 15
Rose, como Hugo y sus primos volvieron a Hogwarts el día siguiente a la reunión de La Madriguera, Rose siendo sincera consigo misma no envidiaba en absoluto a su primo Albus, a ella también le había dado mucha pena encontrarse a su tía así y no quería imaginarse lo que ellos debían de sentir, por otra parte su paranoia con el Apagador de su padre iba en aumento, muchas veces se quedo en silencio atenta a escuchar algo mas, pero no había nada mas que escuchar, el aparato no emitía mas ruidos…
Pero los alumnos de quinto no tenían tiempo para pensar en otra cosa que no fueran los TIMO… Rose esos días se enfrento a las clases mas duras y solitarias de cuantas había imaginado, muchos alumnos usaban el famoso surtido Saltaclases Weasley, para escapar de las asignaturas mas tediosas o pesadas, la mayoría optaban por saltarse de forma sistemática Historia de la Magia, aunque Rose se negaba a hacerlo, (Albus y Eleine lo hacían) le gustaban esas clases con todo, le distraía, además una de las pocos que no quería saltarse esa clase, era también Scorpius, aunque para ella eso era malo, no quería verle.
Pero desgraciadamente era su compañero en las rondas y no podía cambiar de compañero, Rose en ese momento odio ser prefecta… cogió algunos apuntes de Pociones, (era la asignatura que mas temía, también la que mas estudiaba) y bajo a la Sala Común donde ya le esperaba Scorpius y el también traía consigo un cuaderno, sin dirigirle ni una palabra paso a través del cuadro de la Señora Gorda y noto que Scorpius le seguía.
Bajaron el resto de los pisos para patrullar el tercer, cuarto y quinto piso, aunque Rose estaba segura que pocos alumnos harían fechorías con los exámenes tan cerca, pero Rose envidio un poco a Eleine y Albus ya que ellos patrullaban el patio ese día, y le apetecía pasear y respirar aire limpio, porque últimamente, las únicas veces que salía al exterior era para entrenar…
Llego al tercer piso y camino como si nada, ese corredor estaba bien iluminado, así que no necesito su varita para poder seguir repasando sus apuntes, a cada paso que daba notaba los de Scorpius siguiéndola, eso la incomodaba, pero sabía que era algo por lo que tendría que pasar.
Pero de repente noto otros pasos apurados que llegaban hacia ellos, Rose se distrajo del todo de sus apuntes y Scorpius paso a su lado adelantándola cuando de repente vislumbraron a un chica que corría hacia ellos cubriéndose el rostro, sin necesidad de mirarla a la cara Rose la reconoció al instante, se trataba de Cataline Hoyne, de su mismo año, pero de la casa Hufflepuff y Rose nunca había hablado mucho con ella.
-¡Cataline!-dijo Rose preocupada, pero la chica con la impresión de su voz, se quito las manos de la cara y tanto Rose como Scorpius no pudieron evitar reprimir un grito sorprendido.
-¡Sabia que había ido a peor!-dijo la chica angustiada y volvió a taparse la cara con las manos, Rose no supo que hacer de inmediato, en toda la cara de Cataline podía verse manchas que parecían ronchas casposas de color naranja.
-¡Lo siento mucho!-dijo Rose al momento acercándose a la chica-¡Perdona, no quería…!
-¡¿Quien te ha hecho eso?!-pregunto al momento Scorpius interrumpiendo a Rose, esta le fulmino con la mirada, pero era un pregunta mas que acertada.
-Nadie…-dijo Cataline resignada, Rose la miro sin entender-estaba estudiando para Transformaciones y algo me salio mal…-dijo agobiada.
-Tranquila, te acompañare a la enfermería-dijo Rose en tono amable y Cataline asintió mas relajada-seguro que Madame Pomfrey te ayudara-le dijo Rose con confianza.
-Que suerte tenéis vosotros, seguro que no os pasan estas cosas…-les dijo Cataline con cierta envidia, Rose se acordó de las palabras de Kurt Lance.
-¿Por qué dices eso?-le pregunto Rose poniéndose un poco a la defensiva.
-Sois los mejores de clase…-les dijo Cataline suspirando-ojalá yo pudiera serlo también…
-Nosotros también estudiamos-dijo Scorpius con contundencia, Rose no se había percatado de que el también las seguía a la enfermería
-Ya… pero seguro que aprobáis todo…-le dijo Cataline convencida, Rose empezaba a molestarle, no le gustaba que diera por echo tantas cosas sobre ella.
-Si tú lo dices…-le contesto Scorpius encogiéndose de hombros.
Llegaron a la enfermería y se despidieron de Cataline, lo cierto es que Rose se lo agradecía, odiaba que todo el mundo la admirase por su facilidad con los estudios, pero ellos no sabían que estudiaba muy duramente por las tardes y prestaba atención en clase, su padre siempre le decía que…
Rose dio un pequeño salto al momento, se llevo la mano al bolsillo y cogió el Apagador de su padre y lo acciono, el pasillo de la enfermería era muy oscuro y una pequeña bola de luz se quedo suspendida unos minutos, antes deperderse a través del cristal y desapareció en la lejanía.
-¿Cómo has hecho eso?-le pregunto asombrado Scorpius, Rose ni siquiera le importo su presencia.
-No lo se…-dijo Rose pensativa y emocionada-solo pensé en lo que mi padre me dijo… y el Apagador vibro…-dijo pensativamente, pero al momento se dio cuenta de con quien estaba hablando-¡nada que te importe!-dijo Rose al momento a la defensiva.
-¡No te he dicho nada malo!-le contesto Scorpius molesto.
-¡No, eso ya lo hiciste! ¡¿Verdad?!-le contesto Rose furiosa, esa vez no se iba a dejar intimidar aunque notaba un nudo en la garganta al que ignoraba.
Scorpius se quedo mirándola detenidamente, Rose le sostuvo la mirada mordiendo por dentro los labios para no ceder ante el dolor de su garganta que aumentaba.
-Eleine y Albus tenían razón-dijo simplemente Scorpius ahora era el quien esquivaba su mirada- por lo del otro día… estuvo fuera de lugar… -le dijo Scorpius sin mirarla.
-¿Que quieres que te diga?-le pregunto mordazmente Rose, aunque sintió su voz muy áspera.
-Que me perdonas…-le dijo Scorpius con la mirada suplicante.
-¡No!-le grito Rose al momento indignada-¡Con todo lo que me has dicho…! ¡Y espera que te perdone sin mas!-se burlo Rose-¡eso nunca!-añadió de forma contundente.
-¡¿Que mas quieres que te diga?!-le grito Scorpius molesto-¡Solo me preocupe por ti!-le echo en cara una vez mas-Vamos Rose… con Lance, ¿enserio?
-¡Vuelves a empezar!-le grito Rose enfadado-¡Tu no tienes ningún derecho…! ¡Y yo he soportado a la inútil de Zabini!
-Eso fue distinto…-se defendió Scorpius
-¡No!-bramo Rose furiosa y dejaba que las lagrimas escaparan de sus ojos, no iba a contenerse con Scorpius esta vez, ella no había echo nada y Scorpius había ido muy lejos con sus celos-¡¿Que debo hacer entonces?! ¡¿Esperar toda la vida hasta que tú olvides tus estúpidos complejos de inferioridad?!-le soltó con rabia Rose, Scorpius retrocedía ante sus gritos, ahora no le importaba que todos la escucharan-¡No me importa nada tus tonterías! ¡Pensaba que eras mi amigo, que de verdad estabas conmigo y me haces esto ahora! ¡¿Que demonios tienes en esa cabeza para no ver que en lo único en que pienso son mis padres?! ¡¿Que no se si están vivos o muertos?!-se desahogaba Rose toda su frustración-¡Que me siento sola y que yo y mi hermano somos una carga para mi familia! ¡Tu no tienes ni idea de lo que estoy pasando!
-Rose…-intento decir Scorpius mientras se acercaba, pero Rose le empujo y no dejo que la tocara.
-¡No te acerques!-le grito Rose al momento dolida-¡Pero a ti lo único que te importa eres tu! ¡Y tus malditos celos sin fundamento!-le dijo Rose furiosa, cogió su varita y apunto a Scorpius-Expelliarmus…-pero el hechizo reboto y le dio lanzándola contra la pared. Rose se sintió mareada y dolorida, pero lo que mas le dolía de todo era la mano donde había sujetado la varita que no sabia donde había ido a parar.
-¡Rose!-grito Scorpius preocupada y se acerco a ella-¡¿Estas loca?!-le pregunto pero a pesar que Rose lo intento no la soltó, lo cierto es que su mal humor mitigo muchísimo con el golpe-no me puedes hechizar… y quédate quieta por favor…
-Con otra varita te daría tu merecido-le amenazo Rose fulminándole con la mirada.
-No te culparía, no te muevas… Sarzitem-le pidió Scorpius y este hizo algo y una pequeña herida que Rose tenia en el labio cicatrizo al momento-lo aprendí en un libro de la biblioteca…
-Tu varita no te desobedeció-dijo Rose resentida.
-No te he atacado…-le dijo Scorpius moderando su voz-Rose, me siento culpable por lo que dije, pero no me voy a retratar, solo en lo ultimo, tu si que lo mereces… solo que no se… me deje llevar y se que te he fallado… perdóname…
-No…-le dijo Rose tozuda y no le miro girando la cabeza en la dirección contraria, Scorpius le dio la vuelta para colocarse del otro lado.
-Rose… ¿me vas a hacer suplicar?-le pregunto Scorpius cansado.
-No tienes nada con lo que compensarme-le dijo Rose molesta, noto que cada vez su muñeca le dolía mas, sospecho que la había torcido a causa del movimiento tan brusco de su varita.
-¿Te duele?-le pregunto preocupado Scorpius, Rose pensando que era ridículo mentirle asintió-¿me dejas?-le pregunto con cuidado mientras le cogía de la mano con suavidad, Rose volvió a asentir-Sanatum citus a um-conjuro Scorpius y al momento el dolor que tenia sano casi de forma inmediata, Rose se impresiono con esos conocimientos y se sintió ridícula por no tenerlos, ya que ella quería ser sanadora-y si puedo compensarte…
-¿Con que?-le pregunto Rose descorazonada.
-Se que tus padres están vivos-le dijo Scorpius, Rose le miro sorprendida.
-Se que intentas que te perdone pero... no juegues con eso-le dijo Rose al momento a la defensiva.
-Escúchame, por favor-le dijo Scorpius-mira, no le he dicho nada a Albus, porque tampoco no esta muy bien que digamos… Rose no se si sabes que la Señora Scamander ha sido atacada…
-¡Si!-dijo Rose al momento, pero no entendía mucho eso de ataque-tenia una quemadura…
-Rose, veras, en pascua acompañe a mi madre a San Mungo a visitar al Señor Scamander, mi padre no quería que fuera ella sola-Rose no le entendía, que tenia que ver el marido de la Señora Scamander con la madre de Scorpius-yo tampoco lo sabia, pero por lo que se ve fueron novios en la juventud y no se llevan mal…
-¡¿Que?!-pregunto Rose sorprendida.
-Hazme caso, cuando mi padre me lo dijo, puse una cara peor-le dijo Scorpius-ellos son de la misma edad y fueron compañeros… lo que intento decirte, es que cuando le visitamos, el estaba bastante herido, nos dijo que Thor ataco su casa, la imprenta Lovegood, porque tus padres estaban allí, por lo visto ellos volvieron, porque se enteraron de lo que le paso a la madre de Albus, pero Thor vigilaba a la Señora Scamander y al profesor Longbottom y lo saben-ahora Rose empezó a asustarse y recordó la imagen que había visto en el despacho de su padrino-y les ataco, gracias a los hechizos de defensa de la casa Thor no consiguió hacerles daño y escaparon una vez mas…
-¡No sabia lo del Señor Scamander!-dijo Rose alarmada, y ahora que lo recordaba, los mellizos Scamander no salieron de Hogwarts porque sus padres no les dejaron-¡Ni Lysander ni Lorcan lo saben!-pero Rose se dio cuenta de algo…-¡Si ellos resultaron heridos…! ¡MIS PADRES…!-grito Rose al momento, pero Scorpius no le dejo.
-¡No!-le dijo al momento Scorpius-¡Ellos están bien! ¡Por lo visto tu madre es muy buena con los escudos, gracias a ella los Señores Scamander se salvaron!-le dijo Scorpius con seguridad-ellos están bien… no se donde, pero bien…-concluyo mirándola.
Rose se quedo dudosa sin saber que pensar, Scorpius tenia algunos motivos para mentirla, pero eso cuadraba con la historia, además sintió en su casa que todo el mundo ocultaba información y en parte coincidía con lo que sabia ella misma de sus padres, ellos nunca darían la espalda a la tía Ginny ni al tío Harry, pero por lo que vio atrajeron mas el peligro que la ayuda.
-Te creo…-dijo Rose, no sabia se sentía mejor o peor, solo que no le parecía una mala información del todo- pero que conste que sigo enfadada contigo...
-Al menos es algo…-le dijo Scorpius mientras convocaba su varita que había acabado a unos metros de donde estaban.
Mayo había empezado en una tensa atmósfera para todos los alumnos de quinto, Rose apenas salía de la biblioteca y de su Sala Común, las únicas conversaciones que tuvo con sus amigos fue debatiendo datos, copiando apuntes o cortas explicaciones entre ellos.
Rose por una parte noto conformes a Albus y a Eleine, cuando salieron que ella y Scorpius se daban una tregua, pero Rose no sabia perdonar tan fácilmente y solo para si, se prometió pagarle los esfuerzos a Scorpius para que no le pudiera echar en cara nada más.
Por otra parte el quidditch era mas matador y tenso, los Ravenclaw habían perdido dos de tres partidos y la casa de los águilas parecía molesta con su pequeña estrella, pero a Lorcan no le importaban tan ñoñas trivialidades como que todos tus compañeros te odiasen por hacer perder a tu equipo.
Los Slytherin también habían quedado descalificados, todos se lo esperaban, sin Lía Borgia el equipo no valía gran cosa, la única buena jugadora de verdad era su guardiana Jody Bulstrode, pero con todo Slytherin perdió todos sus partidos.
La final quedaba entre Gryffindor y Hufflepuff, otra cosa que a Rose le llamo poderosamente la atención fue la increíble indiferencia de James y Alice el uno con respecto al otro, no se mencionaban ni se trataban de forma diferente, al contrario Alice hizo algunos comentarios ofensivos cuando supo que James se había golpeador sin querer con el bate a si mismo en el ultimo entrenamiento, pero James la ignoro… si no fuera porque ella misma lo vio, nunca habría jurado que Alice y James se habían besado.
-Definitivamente…-añadió Eleine en un susurro en la biblioteca-abandonare Historia de la Magia… el año que viene Binns no contara conmigo…-dijo Eleine en un susurro estresada.
-Ni yo… no veo la utilidad…-dijo Albus mientras alejaba de si los apuntes y cambiaba de asignatura-no tengo ningún interés en la revuelta de duendes ni en el concilio de las brujas…
-En ese concilio se estableció el decreto del secreto de brujos…-dijo Scorpius de memoria.
-Y en la revuelta de los duendes dio como resultado la supremacía de estos sobre Gringotts frente a los magos…-recito Rose con seguridad.
-En algunas ocasiones os odio… cerebritos-dijo Eleine convencida intercambiando una mirada con Albus.
-Que graciosa…-dijo Scorpius de forma sarcástica.
"TODOS LOS ALUMNOS INMEDIATAMENTE AL GRAN COMEDOR, SIN PERDER TIEMPO"
Rose inmediatamente intercambio una mirada alarmada con sus amigos, esa era la voz de la Directora McGonagall que se escucho por todo el colegio como una megafonía y parecía preocupada, y aun mas angustiada.
-¿Que ha pasado?-pregunto inmediatamente Eleine mientras los cuatro recogían a toda prisa sus libros.
-No tengo ni la más remota idea-le contesto Albus.
Rose descendió por las alborotadas escaleras que conducían a la biblioteca, que estaba atestada de alumnos, muchos de su curso y los superiores.
-¿Alguien mas noto a la Directora preocupada?-pregunto por encima del tumulto una voz que Rose reconoció como Cataline Hoyne.
Rose empezó a bajar los escalones corriendo sin importarle los empujones que le daban a los que pasaban a su lado, tenia un terrible presentimiento y su madrina no se asusta con cualquier noticia.
Rose entro como una exhalación en el Gran Comedor, donde distinguió a su hermano que también la buscaba con la mirada, Rose corrió hacia el y se sentó a su lado.
-Rose…-le llamo Hugo asustado-eres prefecta, ¿sabes algo?-le pregunto inmediatamente.
-No, no tengo ni idea…-le contesto preocupada Rose, a la mesa ya se acercaban todos y el Gran Comedor quedo plagados de alumnos que miraban en todas direcciones, no había nadie en la mesa de los profesores y no sabia como interpretar esa noticia.
-Rosie… esto me trae muy malos recuerdos…-le dijo nervioso su hermano, ahora no era capaz de estar quieto y se movía de un lado a otro.
-Calla Hugo…-le pidió Rose también nerviosa… era cierto que le traía malos recuerdos esa escena, la ultima vez que fueron llamados todos un fin de semana al Gran Comedor fue para informarles del que parecía el fallecimiento de los Señores Prince, Rose imagino que no seria una buena noticia y alguien parecía sentir su ansiedad, porque Scorpius se sentó a su lado y le paso un brazo por los hombros para reconfortarla, Eleine y Albus le miraban preocupados desde el otro lado de la mesa y Rose tendió su mano y Eleine agarro la suya, mientras ella seguía abrazada a Albus.
El Gran Comedor se quedo en absoluto silencio al ver que la puerta detrás de la mesa de los profesores se abría y por ella pasaron todo el profesorado, incluida la Señora Prince y Homelore, al que no le gustaban nada las multitudes.
-Os doy las gracias, por presentaros con esta rapidez y el orden que estáis demostrando…-dijo la Directora McGonagall-tenemos terribles noticias… nada es seguro… ni Hogwarts…
Rose intercambio miradas con sus amigos y noto que Eleine le cogía con las fuerza, Rose también estaba asustada, no entendía lo que la Directora intentaba decirles.
-Hoy, hace pocas horas se ha producido… la mayor fuga de Azkaban de todos los tiempos…-dijo la Directora McGonagall con tono lúgubre-Azkaban ha caído…