← Cuaderno (la vida fragmentada de una escritora) · de
Cuaderno (la vida fragmentada de una escritora) — capítulo 13
No quiero que estés sola, no quiero ver tus ojos vacíos, quiero que la luz de la luna te acompañe eternamente, que las estrellas te cuiden y te muestren el camino. Sí, hay estrellas en la tierra, yo tenía dos, una está ahora en el cielo, es la más hermosa y brillante, la otra… sei tu.
El frío en tu cuerpo delata la falta de ¿mi? No sé. No quiero que sientas frío, quiero darte todo mi calor. Deja que mis ojos te quemen como fuego, un fuego más ardiente que el mismo sol.
Te podrás dar cuenta que de lo que más escribo es de ti y el hermoso cielo que no siempre tiene que ser azul, pero sabemos cual es el color que hay detrás de las nubes.
No quiero tu rabia, créeme yo sola puedo odiarme. Pero ¿sabes una cosa? Tus palabras, así sean fríos puñales, las siento como plumas rozando mi piel, mi corazón.
A veces se te escapan miradas que sé intentas reprimir, pero así ates tu corazón, no lo dejes ver, ni escuchar… éste sigue latiendo. No quiero que estés sola, por eso te regalé dos estrellas, pero quiero que sepas que tuyo es el universo.
Se preguntó para quién eran estas líneas. Sólo ella sabía.
Pero podría ser un buen inicio de novela.