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Historia 53621 — capítulo 19
Al día siguiente, mi hermano y yo acabábamos de desayunar y estábamos por ir al instituto cuando mi madre nos detuvo.
-Jackie - dijo - vayan los dos juntos en el mismo coche, y no dejes a tu hermana sola, salvo para entrar al aula, por favor.
-Mamá, estaré bien - dije. Tener a mi hermano detrás de mí todo el día iba a ser bastante tedioso.
-Por favor, Jack…
-La voy a cuidar, nadie se acercará a ella, tranquila. - dijo con una sonrisa.
Salimos de casa y nos subimos al Ferrari de Jack. Los Cullen ya habían llegado y estaban apoyados en la pared al lado de la puerta de entrada. En cuanto vio el coche, Max se acercó a nosotros. Saludó a Jack y luego me dio un suave beso. Jack contestó el saludo mientras observaba hacia otro lado distraídamente.
-¿Te quedas con Max? - me preguntó. Yo asentí con la cabeza, con un gesto harto, y él comenzó a caminar hacia el edificio.
-Mi madre ahora cree que necesito niñeros. - dije algo molesta.
-No está mal - contestó Max.
Comenzó a llover, así que todos entramos. Mis compañeros comenzaron a preguntar sobre lo ocurrido ayer, todos habían visto que un hombre se me acercó y me tomó del brazo, que Max me defendió y que luego vino mi madre y se fue con el tipo. Yo decidí no darles ningún tipo de explicación, no les importaba, y yo tampoco sabía mucho qué decirles.
Las semanas que siguieron, mi madre estuvo de lo más tensa. Robert había comenzado el juicio, y ambos debían presentarse todos los días frente a un juez para defenderse y sostener los argumentos que habían presentado en contra del otro.
Robert había pedido la tenencia total, había presentado todos los requisitos y quería llevarme a vivir con él a su casa, en Palm Bay, Florida. Yo no quería saber nada con la idea, principalmente porque el lugar menos apropiado para que me pudieran seguir Max y mi madre, dos de las personas a quienes más amaba en el mundo, era una ciudad veraniega y soleada todo el año. Mamá me había prometido que si él ganaba, durante mi primera noche en Florida ella me raptaría y me sacaría del país con papeles falsos.
Los papeles que había hecho Carlisle también habían servido de mucho a mi madre, quien ya tenía un buen argumento de por qué había desaparecido de mi vida durante tanto tiempo.
Esa mañana, mi madre tenía que acudir al juzgado con su abogado y conmigo, yo debería volverme con quien sea que ganara. También podrían venir invitados y público. Mi tía Mel decidió acompañarnos, al igual que Jackie, Max, Edward y Jasper, la presencia de este último constituyó un gran alivio para todos.
Ingresamos a la sala, había un tribunal a un costado, un empleado judicial le indicó a mi madre que se sentara en un asiento de la parte delantera. Yo me senté detrás, entre Max y mi tía. Edward y Jasper se sentaron inmediatamente detrás de nosotros. Cuando vi entrar a mi padre sentí una oleada de miedo, que enseguida desapareció, seguramente a causa de Jazz. Primero declaró mi madre, que lo hizo muy segura, y con una tranquilidad absoluta. Luego fue el turno de Robert. Se lo veía excesivamente nervioso, tartamudeaba, se trababa en mitad de las frases.
-Bien - dijo el juez - ahora voy a dictar la sentencia. Bajo los argumentos de que…
-Vives con tu madre y tu padre puede visitarte un fin de semana de por medio, dos semanas al año tendrá derecho de llevarte a Palm Bay - susurró Edward en mi oído. Pude ver que el rostro de mi madre se iluminaba, seguramente ella también había escuchado.
Mi madre había salido aliviada ante el hecho de que yo siguiera viviendo con ella, pero que mi padre tuviera permiso para verme le parecía bastante malo. Yo no me preocupaba demasiado por eso, si bien había escuchado que él era un golpeador. No podría hacerme demasiado daño, o de lo contrario, le quitarían mi tenencia enseguida y se acababa el tema. Por otro lado, en poco menos de dos años, este tema ya habría terminado, yo cumpliría dieciocho y sería libre de estar en donde quisiera con quien quisiera.