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Historia 5368 — capítulo 2
Capítulo 2
Harry aún sostenía el pergamino y pensaba en las posibles escritoras de la misiva:
- En realidad esto pudo escribirlo cualquiera de las chicas de mi club de fans, pero algo me dice que no, que a esta muchacha la conozco muy bien. Aunque pensándolo bien, con alguna chica que yo conozco... ¿Hermione?... No, no lo creo, no es su letra... pudo muy bien cambiarla con algún hechizo falsificador, pero... puedo contarla porque ese principio de: “...sino por tú valentía al enfrentarte a un mundo también desconocido para mí.” Hermione tampoco conocía el mundo el mundo de los magos, al igual que yo... pero si ella quiere a Krum... No, también puede ser un sueño inalcanzable el “alcanzar mi imagen”. La voy a tener en cuenta pero estoy casi seguro de que no fue la que escribió este pergamino.
En eso apareció por la puerta Ron. Tenía una expresión atónita y desconcertada.
-
¿Tal vez Cho Chang? – se decía Harry cuando vio a Ron - ¿Qué tal tu bravura con la carta de Hermione? ¿Qué te dijo?
-
Se la fui a entregar y empecé a pelearle por eso y a pedirlo una explicación. Ella, sin importarle para nada, tomó la carta y me respondió que no era asunto mío y que si quería reprocharle a alguien que le peleara al buzón mágico ¡Me dejó plantado y sin acabar de pelearle! Se fue y volvió a echar la carta y me dijo: Resuelto el problema, ya la recibirá Krum.
-
Ron, era lógico que no era tu asunto ¿O tal vez sí?
-
No, supongo que no... Mejor voy y me pruebo la túnica de gala nueva.
-
Si, creo que en realidad le dolió esa carta. – pensó Harry y siguió pensando en su problema actual.
En eso tocaron la puerta y Harry se encontró a Hermione y a Ginny.
- ¡Vamos Harry y Ron! – dijo la primera - ¡Ya empezó la fiesta y el banquete esperando por nosotros!
Harry enrolló el pergamino y lo guardó dentro de su túnica. Desistió de pensar en la pista del buzón porque no hallaba relación con “Alicia” y alguien que conociera. Definitivamente, aunque él quisiera saber quien era, la escritora no quería, quizás por temor a su reacción. Por esto, fue con sus amigos a festejar y si encontraba a alguien de quien sospechara le preguntaría sin rodeos.
Todo Hogwarts se congrego en el Gran Comedor. Las cuatro mesas estaban repletas de suculentos manjares. Pero Harry no alejaba el pensamiento del pergamino y no estaría tranquilo hasta saber lo que deseaba. Ron, por otro lado, estaba un poco indiferente hacia Hermione por la causa que ya conocemos. Hermione, iba por el mismo camino que Ron.
Después del banquete, McGonagall anunció que los puntos adicionales se darían a medianoche. Entonces los cuatro amigos empezaron a conversar sobre las felicitaciones que habían recibido. Ron y Hermione no charlaban del tema entre ellos. Esta se dio gusto debatiendo sobre los efectos del filtro amoroso, y en efecto, podía ser peligroso si no se utilizaba la receta de la pócima adecuadamente. A Harry se le cayó el pergamino, y al recogerlo, Ginny se puso pálida, y pidió a Hermione que la acompañara un rato afuera. Ron y Harry salieron del Gran Comedor, y al rato, Ron dejó a Harry para ir a buscar pareja de baile. Harry pensó en hacer lo mismo, pero después cambió de idea. Vio varias parejas de enamorados, y pensó que le gustaría estar con la persona que amaba, con Cho Chang.
Harry contemplaba el cielo nocturno lleno de luces y fuegos artificiales. Tomó su varita y pronunció: Relámpagus. De la punta de la varita salió un chorro de luz, que estalló en el cielo en un mar de rojo y azul.
-
¿Harry? – Harry sintió que le llamaba una voz dulce y conocida - ¿Te diviertes tan solo? – Era Cho Chang, hasta ahora el amor de su vida.
-
Divertirme no tanto, solo sí. ¿Y tú que haces aquí? ¿No estás con los de Ravenclaw celebrando?
-
Si, pero quería felicitarte, ya que no te envié una postal, personalmente.
Con esto Harry descontaba una de las posibles escritoras del pergamino.
- No importa. Gracias, te deseo igual.
-...Y también quería darte un regalo.
- No es necesario, tú... – pero no dijo más, porque el regalo se estaba consumando entre los labios.
Dos personas venían caminado hacia el lugar. Ante el suceso, una se cruzó de brazos, y la otra, no pudiendo soportarlo, salió corriendo con lágrimas en los ojos.
- Te espero en el Gran Comedor- y se retiró. Harry se tocó los labios para saber si el beso era real, porque si era así quería decir que el también le gustaba a Cho, y que tal vez le correspondía.
En esto se topó con Hermione, y pensándolo bien solo quedaba una persona en quien pensar como escritora del pergamino: Ginny