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Tu Orgullo, Mi Prejuicio — capítulo 4
¿¡Tú!?
Salieron del restaurante callados. Por primera vez en varios años, ninguno tenía nada que decir al otro. Harry le abrió la puerta de sus auto y su amiga entró lentamente, como queriendo desistir de la propuesta de llevarla a casa.
El moreno arrancó el auto y condujo en silencio. Hermione miraba por la ventana, le había cogido costumbre hacerlo. Cuando Harry se detuvo en el mismo semáforo en el que Malfoy se detuvo el día anterior, la chica recordó que no le había contado acerca del rubio. Le miró tratando de decirle algo pero cerró la boca al instante cuando él habló.
-¿No vamos a hablar el resto de la noche? - la chica frunció el ceño y respiró profundamente.
-Lo siento, Harry. Estoy cansada. ¿Hablamos mañana? - Harry le miró haciendo un gesto y ella frunció el ceño. El moreno en serio, la notaba cansada. Los ojos estaban entrecerrados pero brillaban con la casual chispa que Hermione siempre tenía. Aparcó al frente de la casa de la chica y apagó la radio - ¿no me abrirás la puerta, Harry? - le preguntó ella, mirándole extrañada. El chico resopló pero antes de que ella pudiera contestarle, ya estaba fuera del auto. Le abrió la puerta y ella salió mirándole fijamente. Cuando Harry cerró la puerta del auto, Hermione le cogió de la muñeca, impidiéndole irse y se acercó para abrazarlo. Él no se contuvo y le rodeó con sus brazos
-Lo siento - susurró el chico - Soy un mal amigo, te veo cansada y aún así quiero que me acompañes. Deberías lanzarme una maldición - la castaña rio quedamente y apoyó su cabeza en el hombro de su amigo.
-No eres un mal amigo, Harry, no bromees con eso. Y sí, debería lanzarte una maldición porque te olvidaste de ser un caballero - Harry gruñó en su oído - Ya sabes que a mí no me importa mucho eso, pero me extrañé cuando tú no eres así - se separó de él y le apartó el pelo - Creo que te debo una salida…
-Oh, no. No te preocupes. Ya veré que hago mañana - replicó él sonriéndole, mientras se apoyaba en su auto.
-¿Me estás rechazando? - le preguntó ella, poniendo sus manos en jarra. Harry se metió las manos en el bolsillo de su pantalón y se encogió de hombros - ¡esto es increíble! ¡te has molestado conmigo! - exclamó la chica sonriendo. El chico negó con la cabeza y empujó cariñosamente a la castaña - ¡Oh! Ya entendí. Mañana verás a tu novia y no hay espacio en tu agenda para tu amiga… no te preocupes.
-No tengo novia, Herms. ¿esta es la cuarta o tercera vez que te lo digo?
-La quinta, pero me vale. Siempre resultas saliendo con alguien con menos de una neurona. ¿Cuándo te convertiste en un Don Juan?
-Vamos, Hermione. Ni que fuera como Sirius - dijo y Hermione se tensó. No había hablado todavía con él de eso.
-¿quieres entrar para hablar de él? - Harry le miró enarcando una ceja. Y sonrió sospechosamente.
-A ver si entiendo. No quieres primero aceptar mi invitación a ir a mi casa, porque estás cansada. Y ahora, me estás seduciendo para que entre a tu casa para disque hablar de Sirius…- Hermione abrió mucho los ojos.
-Eres un idiota, Harry - y le pegó con su bolso - Creo que ahora prefiero pelearme con mi vecino que conversar acerca de la sorpresiva aparición de tu padrino contigo. Buenas noches - le dijo y se volteó para entrar en el edificio.
-¡ey! ¡Espera! ¡No te despediste! ¡y quien es de todos modos ese tal vecino al que quieres fastidiar? ¡me pondré celoso! - Hermione dejó de caminar y volteó a mirarle seria, con una ceja enarcada. Harry avanzó hasta ella y entró a su edificio. Hermione se sentó en los sillones de recepción y Harry le siguió - ¿no querías que te acompañara a tu departamento? - Hermione se detuvo (se estaba sacando el abrigo) y entrecerró los ojos.
-Definitivamente, hoy estás imposible. Y creo que Ron tiene parte de culpa. Ya hablaré con él mañana.
-El lunes - le corrigió él
-No, mañana, porque él a pesar de salir con Luna me invitó a almorzar con ellos. ¿Cómo la ves?
-Vale, lo siento. Ahora, ¿Quién es el vecino? ¿algún pretendiente? - preguntó sonriendo. Hermione rió con ganas. Si Harry supiera quién era el chico.
-Nada que ver. Te sorprendería saber quién es - Harry frunció el ceño. Él estaba sentado de frente mirando a la puerta del edificio, mientras que su amiga estaba de espaldas a la puerta - Intenta adivinar.
-¿alguien de la ADA? ¿Landers? - preguntó entre dientes, molestándose
-No. Me hubiese mudado en ese mismo instante. Dale, tienes otro chance - añadió divertida. El ceño fruncido de Harry, que denotaba su concentración le hizo dar pena y le dio una pista porque si no, no lo averiguaría en años - Estudió con nosotros en Hogwarts.
-Mmmm… no se me ocurre nadie de Hogwarts que quiera vivir en una zona muggle… excepto tú claro.
-Te recuerdo tu también vives en un zona mugg…
-¿Malfoy? - preguntó Harry y Hermione le miró a la cara. ¿Cómo pudo adivinarlo tan rápido? Entonces, vio que los ojos de Harry denotaban odio y siguiendo en transcurso de su mirada… sus ojos se detuvieron en el hall. ¡Oh, no!
-¡San Potter! ¿Acompañas a Granger para que luego los borrachos no la sigan? - Harry se levantó como un resorte del mueble y desfundó su varita al instante. Hermione le sujetó del brazo - Muy inteligente, Potter. Hechízame frente a todos estos muggles - le provocó el rubio.
-Vete, Malfoy - ordenó Hermione y Draco le miró enarcando una ceja - Y sin trampas ¿Recuerdas que el Ministerio puede captar cualquier señal de magia aquí? - le dijo la castaña, sin duda refiriéndose al tema que habían "tratado" ellos en la mañana. Malfoy le fulminó con la mirada y pasó de frente hasta el ascensor. Harry no despegó sus ojos verdes de los grises de Malfoy hasta que las puertas se cerraron. Hermione volteó a mirar a su amigo.
-Te mudas en este preciso momento de aquí - le dijo Harry, recogiendo su abrigo y el de ella, y caminando hasta la puerta. La chica se quedó en shock.
-¡Harry! ¡lo estás haciendo de nuevo! - el chico volteó a mirarle, confuso - Me estás dando órdenes de nuevo - él enarcó sus cejas, como diciendo "¿y?" - No me voy a ir solo porque Malfoy vive aquí. Pensara que me fui por su presencia y se regodeará de eso. Además, yo no tengo ningún problema con ello. No nos cruzaremos. Y en ese caso, ¡Sé cuidarme sola! - explotó, arranchándole su abrigo y subiendo por el mismo ascensor, ahora con un par de muggles, que la observaron con desaprobación.
-¡Estos jóvenes de ahora! - dejó escapar una señora mayor que había observado toda la discusión.
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-¡Harry! ¡Hermano! ¿Qué tal te fue anoche con Herms? - le saludó el pelirrojo, entrando en la casa del de la cicatriz (o Cara rajada como diría Malfoy xD!J)
-Si, sobre eso quería hablar yo contigo. Escucha Ron - le dijo, invitándole a sentarse - Herms y yo no…
-¿no quieren que nadie se entere? ¡No hay problema! Luna no le dirá nada a nadie. Se lo diré.
-No, Ron. No es eso. Mira… lo que pasa es que…
-¿Harry? ¿Por qué estás tan nervioso?
-¡No estoy nervioso, Ron! - exclamó el chico parándose y tapándose la cara con las manos - ¡es solo..! ¡no me interrumpas, si? - el pelirrojo asintió, asombrado por la actitud de su amigo - Ya se me olvidó que te iba a decir… ¿en que estábamos?
-Oh, bueno. Hasta ahora estás tartamudeando como un loco enamorado, y te entiendo porque a mí me pasó lo mismo con Luna - Harry resopló y se tiró al sillón sujetando su cabeza - Al principio, no quieres arruinar una amistad pero luego te das cuenta de que por ella vale la pena enfrentarlo todo y… - Harry le miró sorprendido. ¡Ron estaba verdaderamente enamorado de Luna! - ¿Por qué me miras así? ¿pasó algo importante con Hermione y me lo quieres contar? - Harry le miró con el ceño fruncido - O tal vez no…
-¿Por qué insistes en que pasó algo ayer con Hermione?
-¡oh, vamos, Harry! ¡Es lo normal! Te quedas con ella a acompañarla porque eres un caballero y luego sucede eso que tu no pensaste que iba a pas.. - comenzó el Weasley, sonriendo burlonamente.
-¡RON! ¡No pasó nada entre Herms y yo! - gritó Harry y Ron parpadeó.
-¿Nada, nada…de nada? - preguntó su amigo y Harry rodó los ojos, hastiado
-No. Nada. De nada.
-Y estas preocupado por eso, ¿no? ¿quieres que te ayude a …?
-Ron. No. Solo quiero que me digas porque estás tan seguro que entre Hermione y yo hubo algo - soltó el pelinegro y Ron abrió la boca. Pero la volvió a cerrar.
-Bueno, ayer te llamé muy entrada la noche y no estabas en tu casa… bueno, en realidad, te llamó Luna porque yo no entiendo todavía el felétono… - contestó, moviendo las manos despreocupadamente.
-Teléfono, Ron - le corrigió su amigo.
-Si, eso. Y no estabas, así que pensé que… ¡Tin! - chasqueó los dedos - ¡Pensé que te habías quedado durmiendo con Herms! - Harry cerró los ojos presa del pánico. ¿Hasta que extremo había llegado Ron? ¿Por qué no le entendía? ¿Hablaba en pársel a caso?
-No me quedé a dormir con Hermione.
-Si, ya entendí eso. ¿Pero te hubiese gustado, verdad? - Harry no supo si esa era la voz de su amigo o de su conciencia. Había pensado la noche anterior en lo que Ron había insinuado y en la escenita que le había hecho por Malfoy pero nada encajaba. Cierto, Ron no sabía lo de Malfoy. seguro que él reaccionaría igual.
-Ayer me enteré de otra cosa - continuó Harry y Ron levantó los ojos - Malfoy está viviendo donde Hermione - soltó a boca de jarro. Ron peló los ojos. *Vaya, hasta para él eso había sonado feo.*Su cuerpo se estremeció ante la sola idea de Malfoy con su amiga. Negó con la cabeza y se corrigió - Es decir, no en la misma casa. No. Pero si en el mismo edificio.
-¡¿QUÉ!? - Gritó el pelirrojo, saliendo de su trance - ¿¡CÓMO QUE HERMIONE ESTÁ VIVIENDO CON ESA BASURA!? ¿QUE ESTÁ LOCA? - exclamó el chico levantándose y caminando por la sala.
-Ron…
-¡ESE MALNACIDO, HIJO DE P…!
-Ron.. espera…
-¿QUE LE PASA POR LA CABEZA? ¿ACASO NO SE ACUERDA DE QUE ES HIJO DE UN MORTIFAGO? ¿LE HIZO UN OBLIVIATE?
-¡RON! ¡CARAJO, QUIERES ESCUCHARME POR UN MOMENTO? - el chico respiró hondo y se sentó de nuevo - Gracias. Ahora. Ella al parecer, recién se entera. Y al parecer, Malfoy tampoco sabía que ella vivía ahí… Dudo mucho que él hubiese elegido el lugar. Voy ahora al Ministerio a preguntar por él. ¿vienes, conmigo?
-¿Estás preocupado por ella verdad? - le preguntó Ron, más tranquilo. Harry cogió las llaves de su mesa de centro y le alcanzó su saco a su amigo.
-Sí, pero no de la forma en que te lo imaginas - repuso el pelinegro, cerrando fuertemente la puerta tras ellos.
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-¡Estúpido despertador de porquería! - rezongó Hermione, levantándose y apagando el aparato.Se destapó y caminó descalza, (ya se le había hecho costumbre) hasta el baño. Se miró en el espejo. ¡Pero qué ojeras!
Agg. Movió su varita y al instante, apareció una crema que se pasó por debajo de los ojos. Se preparó una tina y se relajó 30 minutos. Cuando salió, descubrió una lechuza balnca. Hedwig. La castaña frunció el ceño.
Hermione:
Ron y yo salimos al Ministerio a buscar información acerca de Malfoy.
Ni intentes quemar esto. Primero lee. Hoy te pasaremos a recoger para ir a la casa de Luna. Dentro de una hora. Y de paso para saludar a tu "lindo" vecino.
Ron quiere matarlo.
Harry
PD: alimenta a Hedwig, ¿si? Es que no me ha dado el tiempo. Gracias.
-Claro. Alimenta a Hedwig, Hermione. Te iremos a recoger, Hermione. No te juntes con Landers, Hermione - remedó la chica. Estaba harta. ¿Por qué tanta protección hacia ella? ¡ni que tuviera cinco años!
Se puso una blusa, unos vaqueros y sandalias de tacón bajo. Eligió un saco blanco largo de lana y bajó las escaleras de dos en dos, con Hedwig atrás. El ave se plantó en la mesa y comenzó a picotearla.
-Ya Hedwig, espera - cogió un bol de la despensa y sacó algunas chucherías, vertiéndolas en el recipiente que Hedwig atacó con frenesí - si que tenías hambre - le habló Hermione, acariciándole las plumas. Se llevó la taza de café a la boca y casi gimió de placer ante el reconfortante calor que iba bajando por su garganta. Nada más rico que tomar un café caliente un domingo en la mañana. Estaba lavando la taza cuando le tocaron a la puerta.
-Srta. Granger - era el botones - hay un joven en la entrada, que pide hablar con usted. ¿lo dejo subir?
-Mmm… ¿le dijo quien era? - preguntó la chica, cerrando la puerta tras sí. El sonido de otra puerta distrajo su atención. Miró a su costado justo a tiempo para ver salir a Malfoy de su departamento. El también la miró, despectivamente y se subió al ascensor.
-No. Pero dijo que usted lo conocía. ¿Qué le digo?
-Ya bajo - y entró de nuevo a su casa. Recogió su bolsa, sus llaves, el celular y dejó la ventana abierta para que Hedwig pudiera salir. Movió su varita en círculos, protegiendo su casa de posibles apariciones, como precaución por Malfoy. Salió de la casa y se metió en el ascensor ya vacío. Ojala que Harry y Ron no llegaran porque si no se iban a ver con el rubito y ahí sí que se armaba. El ascensor se abrió y ella salió con paso tranquilo. El botones estaba hablando con un hombre alto. Hermione no le reconoció. El hombre estaba de espaldas y el botones parecía intimidado. Ella pasó de largo y se sentó en el mueble que estaba en el centro y cogió una revista para pasar el rato mientras esperaba a los chicos.
-¿Srta. Granger? - le instó una voz. Hermione se volvió blanca cera. Bajo la revista lentamente y al encontrarse con esos ojos grises, casi se desmaya - ¡Qué grande y bonita estás! Oye, ¿estás bien? Parece que hubieses visto un muerto - habló el hombre y Hermione tragó en seco. ¡Dios mío, está vivo!
-¡S-Sirius! - exclamó la castaña levantándose y avanzando hacia él.
-¡Si me recuerdas! ¡Ya decía yo! - contestó el Black y la abrazó fuertemente. Hermione asintió grogui y estática - Te lo repito: Estás más hermosa que nunca. La verdad, si yo tuviera unos añitos menos… - la chica parpadeó incómoda y le invitó a sentarse con un ademán.
-¿C-Cómo? - solo atinó a decir la chica y Sirius sonrió haciendo que la recepcionista, (que no le había quitado los ojos de encima) suspirara al extremo de tropezar con el mostrador. Sirius soltó una risita y Hermione no pudo culpar a la recepcionista por mirarle tanto. Sirius estaba cambiado: tenía el cabello más negro que nunca, los ojos le brillaban intensamente y su cuerpo no parecía del de un hombre de 40 años.
-Bueno, preferiría que Remus te lo contara con lujo de detalles. Él tiene la versión oficial. Solo puedo decirte que técnicamente no morí cuando caí del velo. Estuve inconsciente un tiempo y luego, recordé lo que mi querida primita Bellatrix me había hecho. Uno de los Inefables dice que solo hay dos sentimientos que podrían haberme ayudado a sobrevivir en la oscuridad: el amor, y el odio. Yo creo que sobreviví por el…
-Amor, Sirius. Por Harry. Por James y Lily. Por tus amigos - le cortó la chica apretando una de sus manos - No dejes que el odio te trunque el corazón, ¿Si? Guárdalo. Y cuando sea el momento adecuado, déjalo fluir - Sirius asintió sonriendo - ¿Cómo te sacaron?
-Bueno, estuvieron haciendo varias pruebas. A un Inefable mientras limpiaba la sala se le cayó un balde con nosequé sustancia. El líquido se evaporó pero el balde me dio de lleno en la cabeza. Y grité. El hombre me escuchó y alertó a sus compañeros. Al principio, no le creyeron porque le dijeron que se escuchaban miles de voces. Pero él siguió insistiendo así que hicieron una prueba igual. Esta vez estaba preparado y grité a pleno pulmón. Estuve afónico todo un día. Según los estudiosos, la voz de alguien que ha pasado el velo pero no ha muerto, directamente por lo menos, se escucha claramente. Las voces o susurros que los demás escuchan son almas que si han muerto físicamente. En fin, se dieron cuenta que estaba todavía luchando por mi vida e intentaron lanzando una escalera pero no sirvió. Era como si se evaporara. O eso me contaron. Entonces, lanzaron una rama, no sé de qué material y yo la vi, me sujeté y salí. No sé cómo, pero salí. La cosa es que me salvo la vida ese Inefable. Le di una remuneración muy generosa y está contento de estar a mis servicios. Ahora cuéntame tú, ¿Qué ha sido de tu vida? - Hermione abrió la boca para contestarle pero él la interrumpió de nuevo - Oye, le pregunté al chico de la puerta que hacía Malfoy aquí y no supo que contestarme. ¿estás viviendo con él?
-¡NO! - exclamó la chica, levantándose. Sirius se apoyó en el mueble - Claro que no. Desgraciadamente vive en mi mismo edificio. Pero no en mi casa. ¡Eso jamás!
-Vale, ya tranquilízate. Aunque tengo que admitir que cuando le vi salir por esa chimenea de metal, estuve a punto de jugarle una broma - Hermione enarcó una ceja, divertida
-Se llaman ascensor, Sirius - le corrigió.
-Bueno, eso. En sí lo que le iba a decir, era que venía del más allá para llevármelo, para que pagara por los crímenes que su padre cometió… pero luego me dio pena. Sin duda alguna es de sangre Black.
-¿A qué te refieres?
-A que tiene un buen físico - Hermione frunció los labios, ceñuda - ¿no me vas a decir que no te parece guapo?
-Podría ser el hombre más hermoso del planeta y todo lo que quieras Sirius, pero eso no le quitaría que es un pedante y un estúpido hurón bailarín - espetó la chica y Sirius soltó la carcajada. Hermione también rió. Eso había sido bastaste gracioso.
-¡Vaya, vaya! ¿Por qué tantas sonrisitas? - Llegó Ron mirando de uno a otro que se partían de risa.
-¡Sirius! ¡Aún no puedes salir! ¡Te dijeron que tenías que esperar a que avisaran tu aparición e inocencia! - exclamó Harry, saludándolo con afecto. Sirius sonrió y se estiró en el mueble a sus anchas.
-¿aparición e inocencia? - preguntó Hermione confundida. Harry se sentó a su lado y le dio un beso en la mejilla. Ron se sentó al otro lado y saludó de igual manera a su amiga.
-Si. Kingsley nos prometió que publicaría en el diario en noticia super importante el rescate de Sirius. Este se extendería hasta que se terminara el papeleo del juicio de inocencia - Dijo Ron con voz de experimentado, a lo que la castaña rio.
-Pero Kingsley nos dijo que aceleraría el proceso lo más que pudiera. Aún así durará algunos meses - añadió Sirius, moviendo las manos despreocupadamente.
-Eso es si es que algún periodista no saca en primera plana un reportaje acerca de Sirius - comentó Harry, volteando a mirar a Hermione.
-Tal vez Rita quisiera regresar a las andadas - sugirió la chica, haciendo que Sirius levantara la mirada. Hermione se encogió de hombros.
-Esperaba que lo entendieras - le agradeció Harry, plantándole otro beso en la mejilla. Hermione asintió aturdida.
-Ay, no. No. No, No - los otros tres le voltearon a mirar. Sirius continuó - Por favor, todo menos eso. No quiero una entrevista con Rita Skeeter - movió las manos delante de él como queriendo apartar algo.
-¿por qué?
-¡Hermione! ¡Es Rita Skeeter! ¡Es desesperante! Inventará parte de la entrevista y solo pondrá la declaración que escuche. Esa mujer es intrigante. ¡Se la pasara mirándome!
-Pero eso te gusta, ¿no? - le empujó Hermione, sonriendo mientras los cuatro se levantaban y caminaban hacia la entrada.
-Solo si eres tú, cariño.
-¡Sirius! - le riñó la castaña, pegándole con el bolso. Él rio y la abrazó disculpándose.
-Lo siento. Fue una broma. Oye, Herms. ¿Crees que la recepcionista esté dispuesta a salir conmigo?
-¡Oh, no, Sirius! ¡no lo hagas!
-¿Por qué no? ¿te pones celosa? - le pinchó él y recibió una mirada de reproche de Hermione. Harry y Ron se reian de la pelea entre Sirius y Hermione, ajenos a todas las personas que les miraban con burla.
-Esa recepcionista era una de las salidas de Harry.
-¿era ella? Yo pensé que era la de la tarde - susurró Harry pensativo y Ron se rio entre dientes.
-Y créeme cuando te digo que puede llegar a ser muy insistente. ¡le mandaba cartas a Harry, tomándome como lechuza mensajera! Menos mal que duraron menos de una semana…
-Ah, entonces de la que estás celosa es de Harry, ¿no? - preguntó Sirius, sonriendo sugerentemente. Hermione le miró advirtiéndole y Harry dejó de reír de golpe.
-¡oh, si! ¿no te lo han dicho? Están saliendo juntos…
-¡RON! - gritaron los implicados, haciendo que la recepcionista les mirara mal.
-Ya vale, ya entendí… ¡lástima! - se resignó Sirius.
-¿Por qué lástima? - preguntó Harry, abriendo la puerta para que todos salieran.
-Si, lástima. Yo iba a invitar a salir a Hermione a tomar una copa por ahí. Pero veo que ya tiene dueño.
-¡Yo no tengo dueño!
-¿Eso significa que me la prestas, Harry?
-¡SIRIUS!
-Ay, uno no puede divertirse un rato - rezongó el aludido cruzándose de brazos como un niño. Hermione rompió a reir tanto que Ron tuvo que sujetarla pues parecía que de un momento a otro se iba a sentar en el piso a golpearlo. Cuando se les pasó, (el ataque de risa de la chica había desatado el de los otros tres) Sirius se despidió de cada uno y cuando llegó a la chica, suspiró resignado.
-Si algún día dejas a Harry, ya sabes que yo estoy para lo que sea - le dijo y la chica le sonrió asintiendo - Para lo que sea, ¿entiendes? - añadió alzando las cejas insinuantemente. Hermione asintió y se puso de puntillas para darle un beso en la mejilla.
-Cuidate. Y me saludas a Remus. No he ido a recoger el libro…
-¿De runas? Ya lo saqué. Creo que Remus lo está leyendo… Quiere saber que te tiene tan interesada en él. En fin… ¡disfruten el día, jóvenes! - exclamó suspirando y antes de que le pudieran advertir, desapareció.
-¿Sirius se apareció en el hotel? - preguntó Harry, perplejo.
-Ojala que no. Tal vez eso explique la cara que puso el portero cuando hablaba con él. Deberías advertirle de eso, Harry. Me puedo ganar un problema por eso…
-¡Ay, Hermione! ¡Nadie pondría en problemas a la novia de Harry Potter!
-¡RONALD! - le gritó la chica, exasperada - ¿Cuántas veces te tengo que decir que Harry y yo no…
-¡…Quieren que nadie sepa, ya, ya sé! - completó el pelirrojo, exasperando más a la chica. Harry le tomó de la cintura, calmándola mientras Ron rodaba los ojos - ¡pero si es más que obvio!
-Y un rabano, Ron. ¿qué parte del…?
-Ya lo he intentado miles de veces, Herms. No me entiende. Y siempre me cambia de conversación… ¿nos vamos? Luna nos debe estar esperando hace horas.
-Si es cierto. Ya quiero que los vea juntos. ¡se va a emocionar tanto como yo! - añadió el Weasley, avanzando hacia un callejón para desaparecerse. Hermione atrás con Harry, todavía luchando para que no se le fuera encima a su amigo, le amenazaba con la mirada.
-Dice que Luna no dirá nada…
-¡No me preocupa Luna, Harry! ¡Me preocupa él! - exclamó Señalándolo. Ahora, Ron estaba parado frente a una cabina de teléfono y miraba escudriñando con la mirada el edificio del frente.
-¡Eh, Harry! ¿hay otra sucursal del ministerio? - preguntó el pelirrojo, y la gente que pasaba por ahí le miró como si fuera un loco. Harry se llevó las manos a la cabeza, soltó a su amiga y corrió hacia Ron. Hermione bufó, molesta.
¿En que estaba pensando Ron en juntarlos a ellos dos cuando no había nada de…? Bueno, ahora que lo pensaba… tal vez, ellos llevaran el nivel de la amistad, al de camaradería. Tal vez, ellos supieran lo que el otro pensaba. Tal vez, podrían saber como se sentía el otro. Tal vez, supieran cuando el otro andaba en peligro… PERO NO MÁS. PUNTO.
-¿Hermione? ¿vienes? - le preguntó Harry, suavemente, sacándola de su trance. Ella asintió y avanzó hasta ellos. Harry rodeó su cintura con una mano y tocó el hombro de Ron con la otra. Desaparecieron en el callejón "Knight" rumbo a la casa de Luna Lovegood.
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¿Que tal?
¿Que novedades!
Mayi esta contenta con los ultimos 7 comentarios.
No puedo poner agradecimientos a todo aquellos que me han seguido y siguen jajaj porque estoy en un "cibercafe" pero en cuanto este en mi casita les contesto. ¡Gracias!
¡Mayi esta muy contenta!
¡y los quiero mucho!
¡Mayi está emocionada!