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Lo que una chica puede soportar — capítulo 31
-¿Y qué haremos?
-No lo sé Katia
-Yo si sé-dijo el señor y saco su teléfono celular-Llamare al hospital psiquiátrico para que lo internen de una buena vez, aprovechando que su madre no está.
-Señor muchas gracias por su ayuda-dijeron Katia y Alex al unisonó.
-No muchachos, no me lo agradezcan, esto llego hasta este punto solo por no querer comprender que mi hijo ocupaba desde muy pequeñito ayuda profesional, pero que padre quiere ver que tiene un hijo tan mal.
-Lo sentimos-dijeron ambos tristes.
-Descuiden, es lo menos que puedo hacer por mi hijo y por la jovencita que siempre se preocupo y cuido de mi hijo, saben ella es el primer amor de Isaac, quizás es por eso que hizo lo que hizo, su amor lo convirtió en locura.
Cuando llegaron Alex corrió al trabajo de su padre y encontró a Itzá aun dormida y la despertó con un tierno beso, ella al mirarlo se abalanzo a él temblando, lo abrazo y comenzó a llorar.
-Amor tuve mucho miedo de perderte-le dijo con ternura Alex
-Lo lamento Alex pero no quería que él te lastimara, por eso no te dije nada.
En eso se escucharon las sirenas de la policía y Alex, Katia e Itzá miraron como arrestaban a Isaac y lo subían a la ambulancia, Itzá sintió la necesidad de evitar que lo lastimaran pero Alex la detuvo.
-No amor deja que se lo lleven, se que te sientes culpable de lo que está pasando pero no lo eres, Isaac necesita mucha ayuda médica y esto es lo mejor.
-Pero lo están lastimando, el solo necesita cariño.
-Está bien pequeña-dijo el padre de Isaac-Escucha, mi hijo desde chiquito tenía serios problemas, pero jamás quise admitirlo, me cegué ante la posibilidad de meterlo con un especialista, así que esto es lo mejor que puedo hacer por él, esta es mi manera de demostrarle cuanto le quiero y quiero que se recupere.
Itzá sonrió y limpio sus lágrimas y miro como la ambulancia se alejaba y junto con ella, se alejaban las preocupaciones de Itzá.
Ninguno de ellos volvió jamás a tocar el tema, ni volvieron a hablar de Isaac, pero lo que Katia e Itzá no sabían era que ambas volverían a sufrir, la muerte de un ser querido y nuevamente una violación mas para una de ellas, y la otra encontraría el amor.