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Lo que una chica puede soportar — capítulo 32
Katia tenía ya tiempo que no veía a XureItza ni a Alex, los veía de lejos cuando pasaban en el carro, luego de lo sucedido Alex no dejaba salir sola a Itzá, la llevaba y la traía a donde fuera que iba.
Pero un día Katia se sorprendió al ver a Itzá parada a los pies de su cama.
-¿Itzá?
-Hola Katia buenos días dormilona
-Amiga y ese milagro que te acuerdas de mí, me tenías en el olvido.
-Ya lo sé, pero Alex no me deja sola más que para ir al wc
-Mmmm se te nota molesta por eso.
-Sí, la verdad es que me está enfadando, ya hace casi un mes que Isaac está internado y Alex no quiere entender que estoy a salvo, más que mi novio, ahora parece mi guarura.
-Tranquila amiga, ya verás que algún día se le va a pasar, y cuéntame que te trae por aquí.
-Pues que ya viene mi cumpleaños y mis padres me dieron permiso de hacer mi fiesta en una antro, pero no se en cual hacerlo.
-Mmmm buen punto, haber….ya lo tengo, que te parece si lo hacemos en este-dijo señalando uno.
-Sí pero en cual, ya sabes que ese tiene varias aéreas diferentes de discotecas.
-Mmmm que tal este, a todos nos gusta cantar, hasta a los chicos del salón.
-Ya esta entonces, mmm bueno será desde las 4 a las 8 de la noche te parece.
-Si, además de que a si no exponemos a ninguna de nuestras compañeras a que les hagan nada malo ya que esas todavía son horas decentes para llegar a salvo a nuestras casas.
-Oye y vas a invitar a Alex-pregunto Katia.
-Pues sí, recuerda que su sobrina esta en nuestra clase.
-Oh si es verdad, se me había olvidado ese detalle.
-Así que nos vemos hoy en la tarde en mi casa te parece Katia para hacer las invitaciones.
-Sí, hasta la tarde entonces.
Y el día transcurrió entre los preparativos de la fiesta de cumpleaños de Itzá.
Paso el fin de semana y con ella las vacaciones, pero Katia se llevo una gran desilusión.
-¡Katiaaaaa!-grito Itzá mientras entraba corriendo a la escuela.
-Hola Itzá.
-Oye te tengo un notición, me he enterado de que el profe Ángel también da clases aquí.
-Enserio, que bien, ya que no supe nada de el desde la grduacion.
-Pero te tengo malas noticias Katia-dijo Itzá muy seria.
-¿Tan mala es la noticia?
-Me temo que para ti si…
Itzá me miro como meditando si decirme o no, mientras que a mi me carcomía la curiosidad. Finalmente suspiro y dijo…
-Creo que lo mejor es que te enteres por mi y no por malas lenguas.