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Historia 54514 — capítulo 2

Cuerpos Pudriéndose

Estoy en la cama y siento algo que camina por mi garganta, por su interior, al principio solo es una sensación molesta pero lentamente se convierte en un dolor increíble, algo presiona mi garganta de adentro hacia afuera, me revuelvo en la cama e intento gritar, pero en vez de un grito de mi garganta salen miles de arañas y gusanos, brincan de mi interior hasta la pared frente a mi, estallando, manchando toda la habitación de una sustancia verde….

Despierto solo en la habitación de la casa de la abuela, en algún tiempo fue la habitación de mi padre, y también tiene ese aroma extraño, ese olor a viejo, a olvidado, reviso mi garganta, ni un solo insecto a salido por ahí, fue solo un sueño, veo por la ventana, aun no ha amanecido.

Tomo mi celular de la mesa de noche, aquí es muy difícil tener recepción así que es un armatoste inútil, veo la hora en el, son las 03:00 am, falta mucho para el amanecer pero el sueño me a abandonado así que me contento con ver por la ventana hacia la colina donde estuve el día pasado.

Vi ese cuerpo putrefacto, boca abajo, eso me helo la sangre, creí que saldría corriendo de ahí, y de hecho ese fue mi primer impulso, pero después me volví y contemple ese cuerpo, sin tocarlo, ese cuerpo putrefacto, apestoso, pero aun así lo vi, contemple la fragilidad de la vida, la decadencia de un cuerpo muerto, los gusanos e insectos caminar por el.

Volví a casa pero no le dije nada a la abuela. Toc, toc

-Leo, voy a salir vuelvo a medio día, el desayuno esta servido_ lo dice en un susurro y después escucho sus pasos alejarse, veo de nuevo el reloj, las 03:37, me pregunto si en verdad cree que la escuche, y ¿A dónde va?

No importa, intento dormir otro poco pero no puedo, me viene a la mente la imagen del cuerpo en la colina, me pregunto quien habrá sido.

Después del infructuoso intento de dormir me levanto, pienso en bajar a desayunar pero prefiero meterme a bañar, siento que ese extraño olor se esta impregnando en mi. Me meto al baño y me desnudo frente al lavabo, viendo fijamente mi reflejo, mis ojos son negros, de un negro intenso, tanto como mi cabello, mi piel es morena clara, pero soy muy delgado y pequeño, creo que podría pasar desapercibido en cualquier lugar, soy demasiado insignificante. Entro a la ducha y abro la llave, ¡Maldición! Lo olvide aquí no hay agua caliente, pero ni modo, me baño aprisa y bajo a desayunar.

Un plato enorme, es lo que comería en tres comidas me espera abajo, sobre la mesa, junto a una taza de café, supongo que la abuela cree que como mucho, toco la comida, esta fría, mas fría de lo que imagine, doy un par de bocados y un par de sorbos al café, después tiro todo.

Me siento afuera de la casa a ver el amanecer, el sol sale puntualmente, aunque yo quede dormido.

Se hace medio día y la abuela no vuelve, no importa, cierro la puerta y comienzo a caminar ¿A dónde? A la colina. Camino lentamente, creo que siento un placer al ir a ver ese cuerpo sin vida, veo el viejo árbol que hay en la cima de la colina, el cuerpo esta a unos veinte metros de el.

Llego frente al cuerpo y me quedo viéndolo, había un par de cuervos alimentándose pero al verme huyeron, no debería haberlos perturbado.

-Ah, vaya creo que lo has encontrado tu también._ dice una voz de mujer tras de mi, volteo lentamente, y me sorprendo al ver una la visión de una mujer hermosa, su largo cabello negro ondeando al viento, un rostro angelical, su piel casi blanca, con una falda negra que se agita con el viento, ella camino directo a donde estaba yo, al lado del cuerpo, se agacho y vio el cuerpo de cerca_ se han comido carne del cuello, pero es una suerte que ya no haya coyotes por aquí o ya lo hubieran destrozado.

Me alejo un poco de ella, asustado y le pregunto

-¿Q… quién eres?_ ella me ve con sus ojos grises enigmáticamente por un segundo, creo que me podría perder en su mirada.

-Ah si, yo soy ………_ me dice con una sonrisa que me parece aun más hechizante que sus ojos _ ¿y tú?

No le contesto y le vuelvo a preguntar

-¿Tú… tú lo mataste…?

-No, no lo hice, un día caminaba por aquí y lo vi, desde entonces he venido a verlo diariamente._ No le digo nada, solo la veo, ella va descalza, lleva sus zapatos en la mano izquierda, con la derecha toma una vara y mueve un poco la ropa del cuerpo sin vida_ ¿crees que estoy loca? No serias el primero

-No, no lo creo, yo lo vi ayer…

-¿Le has dicho a alguien?

-No

-¿Vendrás a verlo también?

-No se….

Nos quedamos callados viendo el cuerpo por el que se arrastran cientos de insectos, se parece al mundo por el que nos arrastramos cientos de millones de humanos.

-Tu no eres de aquí ¿verdad?_me pregunta sin quitar los ojos del cuerpo.

-No, me han dejado aquí por el verano._ ella sonríe pero de forma extraña, como triste._ ¿Qué pasa?

-Mis padres dijeron lo mismo, hace diez años, entonces yo tenia siete años, y no han vuelto, me dejaron aquí para siempre.

-¿Por qué?

-Hm, no te lo diré, nos va a escuchar_ dice señalando el cuerpo sin vida_ vamos a la sombra del árbol.

Camino tras ella, viendo el vaivén de sus caderas, ella camina como si fuese una niña, pero debe tener dieciocho años, dos más que yo, llegamos a la sombra del árbol, desde ahí podemos ver como los buitres vuelven.

-¿Por qué no le dijiste a nadie del cuerpo?

-No se_ le respondo y esa es la verdad no se por que no lo dije.

-Yo lo vi hace una semana, y ahora ya nadie lo reconocería

-¿S… sabes quien era?

-No, lo vi hace una semana, estaba boca abajo y decidí no tocarlo, no voltearlo, no saber quien era, solo verlo.

-¿Por qué?

-No lo se, tal vez es por que aquí no pasa nada, toda la gente es extraña,así que solo lo vine a ver..

-¿y si es alguien del pueblo?

-No importa, muchos jóvenes desaparecen sin dejar rastro, después dicen que han emigrado o nunca se sabe mas de ellos, ya la gente se ha acostumbrado a eso, ¿a quien le importaría un cuerpo en esta colina?

-Creo que te entiendo.

-¿Te quedas con la vieja Georgina?

-Si, es mi abuela.

-Perdón.

-No hace falta, es una vieja loca, hoy me dejo el desayuno a las tres y se fue.

-¿A las tres?

-Si.

-¿Y estabas despierto?

-Si, había tenido una… un mal sueño.

-Que mal, odio tener pesadillas, pero rara vez se alejan de mí, vamos a espantar los cuervos_ me lo dice y se pone en pie.

-Oye no me dijiste nada sobre tus padres…

-Sera después, vamos corre.

Corro tas ella y los cuervos salen volando,nos sentamos unos junto al otro, pienso que a la distancia podría parecer que estamos en una cita romántica, pero en realidad estamos juntos viendo un cuerpo sin vida.

-Sabes, a veces creo que todos somos cuerpos pudriéndose, solo que podemos caminar….

-……_ ella no dice nada pero asiente con la cabeza.