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'Hermitage Road' — capítulo 5
Mientras se duchaba y, más tarde, mientras se estaba secando el pelo, sonó el móvil. Dos perdidas. La tercera y cuarta aquella tarde respectívamente. Y si a eso se suman dos mensajes SMS, lo que Viktor hacía con ella se podría llamar acoso. Lo más preocupante era que se habían conocido no hacía ni seis horas atrás.
Eran casi las tres de la tarde y Hermione había comido en el comedor de 'Hermitage Road', donde había varios estudiantes almorzando, pero no conocía a nadie y tampoco ninguno de ellos pareció importarle que la chica comiera sola. Probablemente ni se habían fijado en ella.
Sabía que Luna y Rolf salía más tarde de las clases y que era poco probable que se encontrara con ellos a la hora de las comidas, pero tenía entendido que Ginny volvía a la residencia a la una y media, tan solo treinta minutos más tarde que ella. Esto le había hecho pensar que podrían comer juntas. A pesar de sus esperanzas, para cuando se retiró a su habitación con intención de pegarse una ducha, su amiga pelirroja no había aparecido ni para saludar a Winky.
Cogió el móvil, casi sin batería, y aún desenredándose con los dedos las ondas doradas de sus cabellos, echó un vistazo al mensaje de texto.
"
De
Viktor Krum :
Ola Herm
T apetec kedar sta tard?
Bss
"
Hermione sonrió enternecida.
Viktor le había caído muy bien. En la hora libre habían estado en la cafetería de la universidad, un lugar inmenso con muchas mesas y sillas de picnic tanto dentro como fuera, lo que permitía a los estudiantes resguardarse del frío invernal y sentir la brisa del norte cuando apretaba el verano.
Allí, la muchacha se había enterado de que Viktor era un heredero directo de la familia búlgara Krum, una de las más influyentes en el este europeo. Según le había contado, hacía un año que los padres del chico se habían trasladado a Inglaterra por negocios. Desgraciadamente, sólo permanecería un año en el país, pero habían bastado unas pocas horas para que le hubiera cogido cariño.
Por las insistentes llamadas de teléfono, estaba claro que él también le tenía aprecio a ella, si no era algo más.
Releyó el mensaje. 'No pasa nada porque le conozca un poco más...', se dijo a sí misma. Realmente le apetecía quedar con él, pues era la persona con la que más había congeniado desde que había llegado a 'Hermitage Road'. El problema era el miedo que tenía de que Viktor se encaprichara rápidamente de ella y de que ella no pudiera corresponderle; o peor, de que ella se enamorara perdidamente del búlgaro y de que el chico sólo se aprovechara de ella.
Tras un par de minutos más pensando, finalmente pulsó el botón de 'responder'.
"
ok :)
dime hora y lugar
"
' Enviar'. Un pitido musical señaló que el mensaje se había enviado correctamente.
Y la batería del móvil murió.
Justo cuando lo puso a cargar, alguien tocó con los nudillos la puerta de su habitación.
-¡Ginny! -se sorprendió la huésped-. ¿Cómo es que no te he visto a la hora de comer? Me dijiste que irías al comedor entre las dos menos cuarto y las dos y cuarto...
-Lo sé y lo siento -se disculpó la aludida-. Siento haberte dicho que estaría allí para comer contigo, pero es que el primer día nos hemos tenido que quedar unos minutos más en clase para coger horarios de prácticas... ¡y adivina dónde me ha tocado!
-...
-¡En el Hospital General de Liverpool! -gritó de felicidad la chica.
-¿Es importante? -preguntó Hermione ya que no comprendía a qué venía tanta euforia por un hospital; a ella todos le parecían iguales.
-¿Que si es importante? ¡Es uno de los mejores hospitales del condado! -aclaró la pelirroja-. Qué digo del condado... ¡del país!
-Bueno, pues me alegro mucho por ti -dijo Hermione sinceramente.
-Gracias. La única pega es que, aunque el trayecto Chester-Liverpool sólo dura un hora más o menos, el billete no es precisamente barato... -reflexionó Ginny-. Pero, ¡qué mas da...! por hacer las prácticas de enfermería allí, lo que sea.
Las dos jóvenes rieron ante el ímpetu que despertaba la pecosa.
-¿Bueno, qué? ¿Bajamos a la sala?
-¿A la sala? -Hermione no entendía qué se les había perdido en la salita-. ¿Para qué?
-Allí solemos estar reunidos los de la resi -explicó Ginny-. Si quieres darte a conocer y enterarte de lo que se cuece, tienes que estar allí. Además, si te quedas aquí, todo el mundo pensará que eres la chica nueva-antisocial.
Obviamente, Hermione no quería que nadie tuviera esa impresión de ella, pero todavía tenía que prepararse.
-Es que mira cómo tengo el pelo... y tengo que vestirme -se excusó.
-Bueno, pues nos quedamos en la habitación hasta que se te seque el pelo.
-Sí, y así espero a que se cargue el móvil, que estoy esperando una contestación.
-Sí, -suspiró Ginny- los padres pueden llegar a ser muy pesados y sobreprotectores. Si conocieras a mi madre... ¡me llama cada dos días!
-No estoy esperando a que me llamen mis padres, Ginny.
La pelirroja abrió mucho los ojos castaños y la miró con la sorpresa maquillada en su rostro.
-¿Has conocido a alguien?
Hermione asintió ligeramente.
-¡Pero si sólo llevas un día de curso!
-Ya lo sé, por eso no me convence mucho... -Vio cómo Ginny la instaba para que compartiera más información-. Se llama Viktor. Viktor Krum.
-¿Krum? ¿De los Krum de Bulgaria?
Hermione sonrió cansinamente. Le hacía gracia que su amiga pareciera conocer a las personas por el apellido familiar.
-Sí, es búlgaro.
-¡Ostia! -Abrió la boca desmesuradamente-. ¿Pero tú sabes la pasta que tienen los Krum?
-Pensaba que me echarías la bronca por interesarme por un chico -confesó la chica-. Como ayer estuvimos comentando todo eso de que enamorarse es una maldición y esas cosas...
-Enamorarse ES lo peor que te puede pasar, créeme -dijo Ginny recordando alguna experiencia pasada no muy positiva-. ¡Pero interesarse por un ricachón es algo lógico y racional!
-Qué retorcida eres, Ginny.
Las dos rieron como confidentes. Las interrumpió el sonido de la batería del móvil, ya cargada.
-Qué rápido se carga ese chisme... -comentó Ginny.
Bajaron por las escaleras de la residencia que comunicaba las plantas superiores con la planta baja.
Ya por los pasillos se oían las voces de jóvenes charlando en la sala común.
-Aggghhh...
-¿Qué pasa?
-Mi hermano está abajo -dijo Ginny con cara de asco-. Puedo oir su voz de orco.
-No sabía que tenías hermanos. Ojalá yo tuviera uno...
-En realidad, tengo siete hermanos. -Hermione la miró con asombro. Los señores Weasley debían tener un alto concepto de la natalidad. O no sabían lo que era un condón; una de las dos-. Éste es el idiota.
Se cruzaron con Filch, que llevaba una balleta con restos de lo que parecía ser bilis mezclada con restos de comida. Vómito.
-Cada vez que le veo me recuerda porqué merece la pena estudiar. -Ginny señaló una gran verdad irrefutable.
Las dos chicas, sin apartar la vista del carcamal, siguieron su camino hasta la sala. El despiste hizo que Ginny chocara violentamente contra alguien, que la sujetó para que no cayera al suelo.
-¡Oye, ten cuidado! ¡A ver si miras por donde andas!-regañó la pelirroja, aún siendo ella la que se había despistado. Así era Ginny.
-¡Ginny! -le dijo un chico de cabellos negros a juego con la montura de sus gafas-. Perdona no te había visto.
-¡Harry! No, perdoname tú. Creí que eras otra persona.
El chico sonrió sinceramente al ver que la pelirroja no se enfadaba con él.
-¡Eh, Harry! -Una voz llamó al chico desde la sala-. ¿No ibas a por las fotos?
-Mmmm... Sí, sí... -Harry no dejaba de mirar a Ginny-. Pero... es que me acabo de acordar de que no las he revelado todavía. Y mi cámara no tiene batería, así que mejor me quedo con vosotros.
Harry y las dos chicas entraron en la sala.
Hermione ya había visto la estancia el día anterior, cuando pasó por allí con Filch, pero no se había fijado mucho. En cambio, ahora tenía la oportunidad de denerse en cada detalle.
En sus pies, más allá de los zapatos, sentía la gruesa alfombra que cubría casi toda la habitación sin llegar a adornar demasiado ya que se camuflaba con el color del suelo.
Las paredes recubiertas con tablones de madera estaban decoradas con fotografías de estudiantes disfrazados con toga azul y birrete, lo que hacía pensar en ex-residentes graduados. Bajo las fotos de dos paredes contiguas (las dos que no tenían puerta de acceso) había una hilera de ordenadores de pantalla plana a disposición de los estudiantes que los necesitasen. De hecho, había cuatro usuarios trabajando en las modernas computadoras.
También se fijó en las puertas automáticas que tenía en frente, por las que había que pasar obligatoriamente para ver al conserje y salir de 'Hermitage Road'. Delante de éstas, dando la espalda a esas entradas traslúcidas y, por tanto, de cara a Hermione, había un sofá azul añil de cinco plazas.
Sentado en el brazo izquierdo había un joven desgarbado y de sonrisa boba que se hurgaba la nariz con ansia. Era la viva imagen de la estupidez.
Y medio tumbado en el sofá con expresión corporal pasota, encontró a un chico pelirrojo, con algunas pecas perdidas por la cara, cuyo polo rayado y sus pantalones vaqueros caídos no podían ocultar la estupenda forma física en la que se encontraba.
Miró a Ginny para comprobar que aquel era el hermano al que se había referido anteriormente. 'Nadie puede negar que son hermanos', tuvo que reconocer. '¡Se parecen una barbaridad!'
-¡Jo, tío! -Exclamó el chaval embobado que ya había conseguido 'pescar' algo en su océano nasal-. ¡Aclárate! Todo emocionado con las malditas fotos y ahora nos sueltas que no las tienes...
-Sí, las tengo -le aclaró el joven de las gafas-. Sólo que no están listas todavía. Mañana os las enseño, de verdad.
-¡A ver, gente!
Todos se quedaron callados ante la llamada de Ginny.
-Quiero presentaros a la nueva. -Señaló con el pulgar a su amiga-. Ésta es Hermione Granger. Estudia primero de Publicidad y Relaciones Públicas. ¡Y más os vale tratarla como se merece!
La amenaza de la chica pareció surtir efecto porque vio varias caras que la sonrieron amistosamente. Especialmente entre los internautas.
-Oye, enana. Preséntanos ¿no?
El hermano de Ginny se había incorporado del asiento.
-¡Cuántas veces tengo que decirte que no me llames así! -gritó Ginny-. ¿Acaso yo te llamo capull...?
-¡Valevale, Ginny! -la cortó Harry al ver que los hermanos iban entrar en otra de sus acostumbradas discusiones.
La chica inspiró profundamente por la boca y lo expulsó muy despacio para calmarse. Se volvió hacia su compañera.
-Hermione, estos son Harry Potter, -su dedo apuntó al chico moreno con el que se había tropezado en el pasillo- Neville Longbotton -el imbécil del moco- y Ronald -con la cabeza indicó a su hermano.
El último se acercó a Hermione y la dio dos besos descaradamente.
-Llámame Ron.
La joven sólo pudo asentir mientras tragaba con dificultad. La garganta se le había secado. Ron olía a hombre. A after-save, desodorante y perfume de lo más masculino.
El muchacho la sonrió con una sonrisa torcida de autosuficiencia. Sentía que la desnudaba con la mirada. Cuando empezó a sentirse incómoda, Ginny ahogó un grito.
-¡¿Qué os ha pasado?!
Hermione se giró y vio dos formas multicolor que, tras unos segundos, reconoció como Luna y Rolf.
-¡Éste...! -Luna miraba a Rolf buscando un calificativo para él, pero no podía o no quería seguir hablando-. Mejor me callo porque saldría una barbaridad de mi boca.
Rolf no dio explicaciones y se retiró a su habitación sin mediar palabra y dejando a todos con la boca abierta.
-...y yo me agarré a la estantería, los botes de pintura volcaron... y os podéis imaginar el resto.
Luna, todavía sin duchar y con los restos de pintura seca por todo el cuerpo, les había contado lo que le había pasado en la universidad.
-No lo entiendo... -dijo Ginny una vez que el relato de la rubia hubo finalizado-. ¿Por qué haría Rolf algo así? Si parecía un chico encantador...
-Pues es un amargado, en serio -contratacó Luna-. Que si el arte es un negocio, que si yo sólo pienso en chorradas... ¡será imbécil!
-¿Has hablado con él? -preguntó Harry.
-¡¿Para qué?! ¡Sólo se preocupa de su puto cuello! -Luna miró por decimoctava vez su estropeado cabello y ahogó un gemido-. ¡Mira cómo me ha quedado el pelo! ¿Me ves horrible, mi amor?
Luna miró a Neville haciendo un pucherito.
El chico pasó de ella como si no existiera. Simplemente se encogió de hombros y se sentó en uno de los ordenadores para ponerse a jugar en Internet. Si las miradas matasen, la de Ginny había dejado a Neville sin cabeza. Luna se conformó con hundirse más en el sofá y esbozar una triste sonrisa que no llegó a sus ojos cristalinos.
Hermione no se asombró de que Neville fuera el famoso novio de Luna; aquel que tanto odiaba Ginny. Si había alguien que reunía todos los calificativos que la pelirroja le solía regalar, ése era Longbotton. Sin embargo, asuntos más importantes reclamaban su atención.
¿Qué había pasado con Rolf? No podía creer a Luna sin oír la versión de su amigo. 'Algo más le tiene que haber pasado', se decía a sí misma; 'me niego a pensar que Scamander se haya portado tan mal con Luna así porque sí'. La impresión que le había causado cuando le conoció en el tren era la de un chico reservado, pero para nada orgulloso o egoísta.
-Rolf es un hijo de la gran puta.
Los seis miraron a Ron. '¿Por qué dice eso si no le conoce?', se preguntaban todos. Pero a uno le habían afectado más que a nadie esas palabras.
-¡¿Tú qué sabes?! -Hermione estaba furiosa por todo lo que estaba oyendo en contra de Rolf, y el comentario de Ron había sido la gota que había colmado el vaso-. No le conoces de nada, así que cierra el pico.
Nadie se quedó más sorprendido ante la reacción de la chica que Ron.
-No me digas lo que tengo que hacer, ricitos. -Ron se levantó y se sentó en el ordenador junto a Neville. Los sonidos del 'Game Over' fue lo último que oyó Hermione antes de retirarse a su cuarto.
¡Hola! :D
¡¡Apareció Ron!! (Por fin, pensará más de una jajaja)
Este capítulo ha sido algo más largo que el anterior, ¿eh? ^^
Por cierto, supongo que ya os habréis dado cuenta por el contexto, pero para los países latino americanos, el móvil del que habla Hermione es el celular.
Subiré un nuevo capítulo la semana que viene, aunque no sé si será el martes de madrugada (hora española) o si será el lunes por la tarde, porque, si todo va bien, me voy de viaje el martes y volveré en unos doce días (olvidaos de que actualice hasta que vuelva!). Bueno, cuando suba el próximo capítulo os cuento cuándo actualizo...
¡Besos! ^^