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Eva Monte & Alec Vulturi — capítulo 3
(EVA)
Me tumbe y volví a recorrer mi habitación con la mirada y en una silla vique estaba sentado Alex y me miraba, yo me lo quede mirando.
-has llegado un poco tarde ¿no?- dijo sin apartar la mirada.
-Sí, bueno, se me olvido el móvil y no podía llamar ni ver la hora. Lo siento - añadí, claramente decepcionada, al ver su mirada dura.
-¿Esperabas encontrar a alguien distinto sentado aquí?- pregunto alzando una ceja. Yo siempre había deseado poder hacer eso.
-No, ¿por qué?- respondí intentando perecer indiferente, sin mucho éxito.
-Por la cara de decepción evidentemente, ¿Dónde está tu collar?- pregunto frunciendo el ceño -nuca te lo quitas que yo sepa.
-Lo he guardado en un cajón porque… cuando duermo se me clava y no me apetece estar siempre con la marca en la cara.
-ya, vale- se levantó, se dirigió a la puerta y al llegar a esta se dio la vuelta y me miro fijamente - sabes ese pijama me gusta. .
Yo me puse como un tomate y él se puso a reír a mandíbula batiente, a la vez que yo como una niña le lanzaba un cojín a la cara.
Al cabo de un rato me volví a dormir.
(ALEC)
Estaba en los muros del palacio y Félix a mi lado, los dos estábamos listos para cualquier imprevisto, pero nunca se ocasionaban, caminábamos a paso humano y disfrutábamos de una noche estrellada. Pero mi mente estaba ocupada recordando lo ocurrido en el lago hasta que fui bruscamente sacado de mi reflexión
-Alec, ¿qué te pasa? Estas muy callado esta noche - dijo Félix parándose enfrente de mi.
-Nada… solo que no me apetece hablar, ¿vale?-dije pareciendo lo más inocente y sincero posible.
-Vale, ya sé que te pasa- dijo reanudando el "paseo".
- ¿a si?, y ¿Qué me pasa?- dije con un tono más brusco del que pretendía, esto hizo que Félix se parara y me mirara de arriba abajo.
-Vale, a ti te pasa algo y además gordo. Pero me parece increíble que te hallan molestado tanto las bromas de Jane y Demetri. - Félix parecía disgustado y me miraba con su mirada paternal y amistosa.
-no es eso, no me a molestado tanto, es que… mira estaba en el lago… y bueno no sé que he hecho… que…- me interrumpí ¿de verdad iba a contarle a Félix lo que había pasado?, sabía que no, así que me calle.
- Alec, que has hecho- dijo de forma tajante y mirándome fijamente de nuevo.
-nada, solo que… estaba absorto en mis cavilaciones y al saltar de un árbol a otro me he caído…-
-¿qué te has caído? ¿Desde cuándo te caes tú?, y además si es así ¿por qué no querías contármelo? No es tan malo. Un poco extraño, pero no malo-dijo casi riéndose, así que improvisé.
- Es que lo más vergonzoso es que me caí en… un… Charco de barro. ¡ALA YA LO HE DICHO!-
Dicho esto Félix se me quedo mirando, rompió a reír y acto seguido me agarraba de la muñeca derecha y me tiraba de ella, su mirada era dura y fría como el hielo.
-¿¡¿¡¿Por qué me mientes?!?!?!, ¿qué has hecho Alec?- dijo esto hechando fuego por los ojos. Yo no sabía a qué se refería y menos que era lo que pensaba que había hecho mal.
-Pero… ¿a qué te refieres? ¿Qué pasa?- estaba tan desconcertado que no había caído en que la muñeca que miraba era la derecha en la cual me había enrollado el collar de esa chica.
-¡¡¡ Alec no te lo voy a repetir otra vez!!! ¡¡¡¡ Respóndeme!!!- cada vez apretaba con más fuerza mi muñeca, y a pesar de que era un vampiro, él me estaba haciendo daño ya que era más fuerte.
-¡No he hecho nada! ¡Y lo que haga es asunto mío! ¡No tuyo! ¡Y SUELTAME ME ESTAS HACIENDO DAÑO!- no sabía por qué había pedido los estribos pero es que me acusaba de algo y no savia de que. Pero Félixno daba muestras de ir a soltarme, al contrario me apretó más fuerte.
- Alec tienes un trofeoen la muñeca y me dices que no has hecho nada- parecía calmado pero yo sabía que no era así - Alec ya sabes las normas, dime por favor que no has matado a nadie en el lago.
-¡¡que!!, ¡¡no!! No he matado ha nadie esta pulsera no es un trofeo si no que me la encontré y me gusto, nada más y !!! NO TE LO REPITO SUELTAME!!!! - Yo no quería gritarle pero es que había sentido como se me abría la muñeca.
Félix me soltó pero la muñeca todavía me dolía.
-A ver, trae que te la coloco para que se te cure, y… perdón pero es que al verte al muñeca pensé que habías atacado a alguien- sentí como se curaba pero seguía sintiendo un débil pinchazo.
- ya bueno, pues te equivocaste -dije en voz baja.
Caminamos en silencio un rato y no podía parar de pensar en ella .
-Félix,¿te importa si me voy?, es que bueno… quería hablar con Jane- se que era tener mucho morro y que le estaba mintiendo pero estaba decidido a averiguar donde vivía.
- no, no me importa pero sé que no vas a hablar con Jane, yo te cubro pero no vuelvas muy tarde es conveniente que nadie note tu ausencia ¿vale? -
-Sí, vale-
A veces parecía que Félix era como Cullen y que podía leer los pensamientos. Eché a correr hacia la muralla. Iba a seguir su rastro desde allí, no tarde en encontrarlo. Cuando me di cuenta me encontraba en el tejado de su cuarto y ella estaba hablando con alguien. Su casa no estaba lejos del palacio y esa idea me gusto demasiado, ¿pero qué era lo que me pasaba?
Oí como ella tiraba algo y el tío con el que hablaba se iba. Salte hacia el balcón que tenia en su ventana y me agazape en las sombras, vi que se tendía en la cama y al cabo de cinco minutos se hallaba plácidamente dormida.
Entre en su cuarto y ella se revolvió en sueños, estaba muy hermosa. Y allí velando su sueño fui consciente de lo que me pasaba. Yo estaba enamorado de ella, era imposible pero real. Sentí el impulso de tocarla, sabía que era una estupidez pero lo necesitaba. Me acerqué a su cama, me puse de rodillas en el suelo y alargue la mano para acariciar su mejilla. Ella no se despertó. Por algún motivo sonreía sin darme cuenta ella había alargado la mano y la había enrroscado en mi chaqueta, sonreí y quite su mano para acto seguido levantarsela y besarsela. Ella se dio la vuelta y de repente sonó su despertador. Alargó la mano para apagarlo. No me había dado cuenta de que hora era, con ella parecía que pasaba más deprisa de lo que deseaba. Salí por la ventana y salte al empedrado.
Al llegar al palacio me encontré con Félix claramente enfadado.
-Alec por fin llegas, le he dicho a Jane que estabas enfadado y que no querías hablar con nadie así que corre, cámbiate y le cuentas un cuento ¿vale?-
Me parecía algo lejano el hecho de volver a mi rutina y ahora debía retirar de mi mente a mi ángel porque debía pensar en un historia convincente que contarle a mi hermana.
(EVA)
Había tenido un sueño en el que besaba al chico del lago pero cuando quería volver a besarlo el desaparecía y me quedaba sola en el bosque neblinoso, justo hay había sonado el dichoso despertador.
Me levante, busque en el armario la ropa que iba a ponerme y me metí en la ducha. Una hora después salía de mi casa camino a la plaza y comiéndome un bollo de crema y chocolate. Hacia un día fresco y estaba nublado, pero me gustaba.
Pero cuando llegue a la plaza me quede pasmada y se me callo el bollo al suelo. Hay estaba ese chico hablando con una joven preciosa. Era rubia y el estaba hablando con ella o más bien discutiendo. Él le estaba diciendo algo y gesticulaba mucho, ella le respondió algo y se metió en el Palazzo dei Priori.
No había apartado la vista cuándo el me miro, me dio un vuelco el corazón. Él se estaba acercando y yo como una idiota no podía apartar la vista, él llego hasta mí y me sonrió.
(ALEC)
Había ido a hablar con Jane, se encontraba en el vestíbulo con Demetri. La había pedido salir fuera ya que estaba nublado y no quería que Demetri me ollera.
Le había dicho que me había enfadado porque me habían molestado las bromas de ayer. Ella se había quedado pasmada y me había dicho que solo eran comida, la había respondido que tenían sentimientos. Sin darme cuenta me había encontrado intentando razonarle el porqué había dicho eso y porque me molestaba el hecho ce que hicieran bromas al respecto. Había acabado llamándola hipócrita y ella había respondido que no era así, si no queera una Vulturi y acto seguido se había metido dentro.
Yo me encontraba fuera y suspire ante lo que acababa de pasar, cuando vino un fino aire impregnado de SÚ aroma. Al principio había pensado que mi mente me estaba gastando una broma, pero cuando mire la vi allí parada detrás de la fuente y me miraba. Estaba más bella que el día anterior su ropa le quedaba muy bien y además era de los colores Vulturi . Decidí acercarme y ella no apartaba los ojos de mí. Llegue justo enfrente de ella.
(EVA)
-hola, me llamo Alec Vulturi - era tan guapo que casi dolía el mirarlo
-
¿eh?, ¡A! yo soy Eva Monte- debía de haber quedado como una idiota, pero el sonreía.
-
quería pedirte disculpas por mi comportamiento de ayer noche, fuÍ mi osado -decía esto con el lenguaje de alguien del siglo pasado, pero eso no quiere decir que no me gustara ¿vale?.
-
no pasa nada eso me gusto - ¡¡ como podía haber dicho esto!! Y para colmo el me miraba desconcertado y divertido, definitivamente debía estar pensando que era una total y completa imbécil. Él cogió algo que tenía en la muñeca y me lo tendió. ¡¡¡Era mi collar!!! ¡¡¡No lo había perdido!!!.
-
esto se te cayó ayer, lo encontré y supuse que era tuyo-se encogió de hombros y dijo - bueno, es bonito.
No supe porque hice lo que hice, pero sin darme cuenta le había abrazado y él me devolvió el abrazo. Fui a separarme de él pero me retuvo y en el preciso momento en el alce los ojos para mirarle el, sin más,….