Batidora de Drabbles — capítulo 7
**RETO7: El principio de la
- y el final de la 7. / Severus hace una poción que |****| se clavó un cuchillo en el estómago.**
Allí se encontraba, debatiéndose entre la vida y la muerte por una maldita poción, una poción que le ha marcado de por vida. En ese momento de ofuscamiento, de ira irracional, se había clavado un cuchillo en el estómago. Llámalo sin sentido, llámalo irresponsable, pero las cosas de la vida, a veces, eran estúpidas.
Esa mañana él sabía que se había levantado con el pie izquierdo. Su primera clase fue un desastre: Longbottom había llenado a todo el mundo con su poción. Esa masa verde que había caído en su túnica le costaría mucho trabajo quitarla. Después, en el almuerzo, la comida le pareció vomitiva. Tendría que ir a los elfos de la cocina y dedicarle algunas palabritas. Y por último, lo peor de todo el día, fue esa poción.
Había decidido hacer una poción sencilla, una poción tranquilizadora para su estado de nervios, pero algo salió mal. No sabía si era por el desasosiego de todo el día, que esa poción tan sencillita acabó por convertirse en la peor poción de la historia. ¡Incluso Longbottom la habría hecho mejor!
Por eso se encontraba allí, su estado de ánimo había decaído de tal manera que lo primero que tuvo a mano fue ese cuchillo.
Ahora se arrepentía mientras se retorcía de dolor. ¡Estúpido Severus! ¡Estúpida poción! No acababa de entender como un mago de su calibre había caído tan bajo. ¡Ni con el mismísimo Señor Oscuro torturándole habría cometido aquella memez¡.
Con mucho trabajo y con una sola mano, sacó la varita del bolsillo de su túnica y comenzó a curarse. Cuando se recuperó y pudo levantarse trabajosamente, pensó que era el mejor momento para visitar a la señora Pomfrey.