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Bellatrix. Simplemente, Bellatrix. — capítulo 24

1966 *Cumpleaños feliz,**te deseamos a ti,cumpleaños, querida Bella,cumpleaños a ti Definitivamente, odiaba esta parte. ¿Por qué no podía ser una celebración disimulada? Quizá una simple entrega de regalos vía lechuza, o una discreta y muy ocasional tarjeta. Pero no. Los Black esperaban a que pusiese un pie fuera de Hogwarts para celebrarle su día en grande, ignorando que ya hace tiempo tenía quince años.  Lo único bueno de todo esto, era que se aseguraba muuuuchos regalos. Lo malo, era que después de ella tenía que escuchar como repetían la canción para cantarle a cada una de sus otras hermanas, lo cual significaba que todos también le regalaban cosas a las otras Blacks y por lo tanto el presupuesto para la mayor disminuía... ¿Conclusión? Hacía el ridículo, dejaba que la llamasen "Bella" y fingía ser feliz mientras soplaba quince velitas para recibir muchos regalos de muy baja calidad. Para eso, mejor se quedaba con los escasos y muy costosos presentes de sus padres y tíos y se ahorraba el escándalo... Oh, espera, creo que eso ya lo dejamos claro... En fin, todo con tal de mantener las apariencias. ¿No era este el lema de los Black? ¿O sería de todos los Sangre Limpia? Y hablando de pureza de sangre, Cygnus se levantó orgulloso para anunciar que su hija Drómeda por fin se había comprometido con Rabastan. Black hizo una mueca a su hermana y le preguntó al oído si había terminado por suplicarle de rodillas o si los Lestrange se habían vuelto ciegos y estúpidos, produciendo que la aludida se sonrojara notoriamente... y no de vergüenza, como supusieron todos los presentes.  Luego, se levantó Orión y anunció que tanto Sirius como Regulus estaban ahora comprometidos (lo cual explicaba las caras nuevas), el primero con una chica oriental que pertenecía al clan Chang (una familia que estaba decidida a superar a los Weasleys... lo cual era muy difícil) y el segundo con una de las gemelas MacDougal, daba igual cual.  Luego de algunos anuncios más, los elfos domésticos comenzaron a desfilar con el festín que habían estado preparando desde hace días, de manera que ningún Black, Prewett, Potter, Longbottom, Crouch, Lestrange, Malfoy, Chang, MacDougal, Crabbe o Rosier le faltase nada. La verdad, es que si había algo que a Black le sorprendía era el hecho de que a cada segundo sus padres conocían a más gente para invitar a sus reuniones. ¿Cuántos eran? ¿Cuarenta? ¿Cincuenta? y el número siempre crecía. La más feliz era Cissy, que jugaba sin cesar con aquellos primos que de otra forma no veía nunca. Aunque había que admitir que desde que había entrado a Hogwarts había aprendido a dejar atrás esas vergonzosas conductas. Llámese reír estrepitosamente y correr. -...y en dos años Sirius entra a Hogwarts...-...¿Chang? ¿Por qué se mezclaron con esos?... -...felicidades por el compromiso de Andrómeda... -...cuéntame, querida, ¿Cómo les va allá? ¿No volverán a Inglaterra?... -...y el otro día llegó un roñoso mendigo que decía apellidarse Black, ¿Te das cuenta? En mis tiempos... -...al final el Ministro de Magia terminó cediendo para... -..¿Leíste el nuevo ejemplar de Lockhart? Trata sobre los Hombre Lobo... Y las conversaciones seguían. Sentada derecha, luciendo una perfecta mueca de desprecio y altivez, tomando los cubiertos de la manera correcta y sonriendo sin alegría a cualquiera que le hablase, se encontraba Black. Llevaba un vestido negro de encaje, que dejaba sus hombros y piernas al desnudo, con un corsé que le resaltaba sus curvas y una caída de muchas capas, conformada por trozos de tul y telas varias cortada se forma irregular. Sus manos estaban enfundadas en unos finos guantes negros de terciopelo que le llegaban hasta bajo el codo, y sus pies descansaban en unos zapatos de tacón medio y punta. Unos aros de oxidiana pendían de sus orejas, y un lazo que hacía juego con su atuendo le recogía el cabello de forma que las ondas cayeran de manera libre y a la vez ordenada. El delicado maquillaje que llevaba esa noche, era el último toque: una leve sombra en los ojos, un rubor que se camuflaba entre su palidez y unos labios rojo intenso apagado. Los que aún no se habían percatado, lo supieron esa noche: Black ya no era una niña. Y habían varios primos que se habían dado cuenta. ¿Qué era lo que le concedía ese aire de superioridad? ¿Su postura? ¿Su mirada? ¿Su sangre? ¿Su belleza? La cierto era que parecía una rosa negra: increíblemente bella e igualmente inalcanzable y peligrosa. Su misterio se transformaba en seducción, su maldad en erotismo, su gracia en obscenidad. Cada movimiento ya no era ni delicado ni prepotente, sino que provocativo y elocuente. ¿Cómo había cambiado tanto en un año? Porque no es que antes no hubiese tenido una figura envidiable, sino que esta era la primera vez que demostraba ese... aura. Y Black era muy consiente de todo esto. ¿No lo demostraba acaso ese guiño fugaz? ¿Ese atisbo de sonrisa? ¿Ese movimiento de caderas cuando se levantó acabada la cena? ¿Esa preferencia por algunos regalos (llámese ropa escotada, maquillaje y lociones de belleza) sobre otros (llámese juguetes)? La verdad es que si bien hasta sus padres se mostraban sorprendidos, Drómeda, Lucius y Cissy ya venían preparados: En Hogwarts su hermana se había comportado igual. Algunos lo habían confundido con prostitución, pero Black se había encargado personalmente de corregir a cualquiera que intentase propasarse. Y no había que preocuparse, seguía virgen. Solo estaba... aprendiendo y experimentando sobre el control que posee toda mujer sobre un hombre. Digamos que se aseguraba de ser bastante cotizada, de seducir a sus compañeros, de hacerlos creer que sucedería algo, de torturarlos física y psicológicamente y luego desecharlos. Nada anormal. Y de hecho, esto era lo que planeaba hacer durante esta velada. Un rápido intercambio de miradas con Cissy le recordó a la rubia que debía vigilar a Druella y su primito, y luego pasó a la acción. Había un Potter que sería unos cinco años mayor que la miraba de manera poco discreta, y Bartemius iba apenas un curso más arriba y hace ya un par de meses que no dejaba de fijarse en sus curvas. Luego habían algunos Blacks por aquí y otros por acá, pero prefería presas que no pertenecieran al linaje para que sus padres no se enterasen de sus propósitos. -Ene-tene-tu, sa-lis-tes-tú -tarareó mentalmente mientras elegía. ¡Bingo! Crouch sería su víctima. Comenzó conversando con un Black (imposible acordarse quién era) y fue acercándose discretamente. -Tengo sed, ¿Tú no? -le preguntó, y ambos se encaminaron a la barra, para sentarse al lado del inocente Barty- Tú vas a Hogwarts, ¿Verdad? Te he visto en la sala común... ¿Eres de séptimo? -Sí. Bartemius Crouch -se presentó, mientras ambos Blacks hacían otro tanto. ¿En qué momento se deshizo de su molesto acompañante? Black nunca lo supo. La verdad, es que no le interesaba. Solo se concentró en que Bartemius bebiera varias copas de Whisky de Fuego, y luego se lo llevó al patio trasero. -La verdad es que me comienzan a gustar las fiestas Black -le confesó el Slytherin, bastante borracho.  Cuando estuvieron al refugio de los arbustos, Crouch comenzó a besarla con desesperación. Las manos de este vagaron torpemente sobre el busto de Black, buscando liberar las curvas de la chica. Esta, lo guiaba cuidando de su vestido, y cuando sintió que los dedos se internaban bajo la tela suprimió una corriente de calor. Se pegó cuerpo con cuerpo, y lo sintió duro, listo. Con una sonrisa provocadora, se separó del muchacho y se recostó en el césped húmedo de rocío. Cayendo en la trampa, Bartemius se recostó encima de la chica y en un dos por tres se encontró inmovilizado contra la hierba, con una retorcida varita aguijoneándole el cuello. -¿El gatito quiere jugar? No me digas que realmente pensaste que te dejaría tocarme -susurró Black, antes de conjurar mentalmente el hechizo silenciante y luego el inmovilizante. Una vez indefensa la presa, se levantó y lo estudió. ¿Qué podría hacer hoy? Le gustaba ser original, y a la vez bastante artística. ¿Quién dijo que no le gustaba la poesía? Comenzó invocando una poción inofensiva, una cuyos efectos eran provocar ardor e inflamación en las zonas expuestas, además de filtrarse por la piel alojándose en el cuerpo durante varias semanas. Ató a la serpiente antes de devolverle la movilidad, y luego tapándole la nariz le obligó a beber el líquido marrón. Fue divertido ver cómo se le llenaban los ojos de lágrimas y trataba de toser, mientras le seguía embutiendo más y más líquido. Luego, se le ocurrió que sería también divertido llenarle las fosas nasales con la pócima, y resultó que el chico comenzó a convulsionar al tiempo que le daba sangre de narices. Lo siguiente fue también del estilo inofensivo... físicamente hablando, claro. La gracia de los jardines era que por más bien cuidados que fuesen, siempre habían multitud de bichos por todas partes.  Seleccionó un ciempiés que correteaba por allí, y lo hizo entrar en la oreja derecha de su víctima. El terror que le produjo fue algo que la llenó de satisfacción. Se imaginó cómo sería sentir todos esos minúsculos pasitos rebotando en el oído, mientras el pobre bicho avanzaba sin saber dónde estaba, y se forzó a reprimir una carcajada. Luego, pasó a la siguiente fase: la sangre. Diffindo. El tajo que apareció en el pecho comenzó a sangrar de inmediato. Diffindo. Bartemius comenzó a boquear, mientras su traquea se inundaba de sangre. Diffindo, diffindo, diffindo. El charco carmesí que se formaba bajo el cuerpo era satisfactorio, la expresión de dolor y desesperación de Crouch excitante, y la forma en que el cuerpo de su víctima se retorcía y revolcaba en su propia sangre era placer puro. Ah, la sangre. Solo había una cosa que podría mejorar la escena, y era el hecho de oír los gritos de agonía del chico. Pero no podía arriesgarse a que alguien la escuchase, y por ese mismo motivo tampoco podía reírse como tanto le gustaba. Sí, igualito a cómo se reía el maldito chico de ojos cafés. -¿Bella? ¿Dónde estás? La voz de Druella la trajo rápidamente al presente, y maldiciendo su suerte realizó los hechizos de curación correspondientes antes de lanzar su "Obliviate" y hacer desaparecer el ciempiés y toda la maldita sangre. Ahora que lo pensaba, ¿Qué haría con la inflamación de la pócima? Desmalló y dejó en algún rincón al chico, y le dejó también un par de botellas de Whisky de Fuego. Luego, se marchó cómo si nada hubiese pasado. -Por dios, Bella, ¿Qué te ha pasado en el pelo? -la pregunta de Druella le recordó que debía tener cuidado, y su cerebro inventó alguna escusa estúpida.  Por suerte, solo estaba un poco despeinada, pero por lo demás se encontraba impecable. Cuando se miró en el espejo del salón para arreglarse, le gustó la imagen que vio: Una muchacha de increíble belleza, mirada desquiciada y aspecto salvaje.  Al final, su "cumpleaños" no había resultado ser tan malo. Solo debía procurar perfeccionar detalles... especialmente conseguir algún lugar en donde su víctima pueda gritar y ella reír. Hola!Pues aquí estoy de regreso, luego de responder todos sus comentarios y responderlos. La verdad es que este cap me costó mucho, porque no me convencía para nada (ahora, después de un montón de modificaciones, aún no me convence del todo). Solo como pequeña anécdota, les contaré que en un principio Black le iba a rebanar el abdomen a Bary y luego hurgaría entre los órganos... pero no logré darle sentimiento. Además, las torturas más fuertes se reservan para el final...Prox cap, referencia a cómo va el tema de la poción que tanto la captura, esa que comenzó con el chico de ojos cafés.Espero que les haya gustado este cap largo!Cap dedicado akarencita901118, por ser la primera, y aDkatus_Lovegoodpor hacerme una imagen de portada ^^**Sin olvidar mencionar a sofi cullen , Dangelin , lilian_LuNiiTa , dramione95 , luloca , paulispotter (Bienvenida!), LilyEvansGinny y Assasha Gothick ... me animaron el día de una manera asombrosa!!!Recomendación del día:Fic: Spam (http://potterfics.com/historias/53258**) en PotterficsResumen: Una crítica hacia todos aquellos Ban Fics que existen, junto a sus respectivos Bad Fickers... A mi me sorprendió la simpleza con la que expuso el tema, además de la forma divertida y a la vez recriminatoria que escribe... sin duda todos hemos leído/escrito fics que cumplen con estas característicasAutora: CHIMELEstado: En proseso (semi-abandonada desde julio)*Saludos1