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Bellatrix. Simplemente, Bellatrix. — capítulo 31
1971
Regulus saltaba de emoción mientras el enorme tren reducía velocidad. Dentro de poco, se sentaría junto a sus futuros compañeros de clase, comería golosinas y finalmente llegaría a Hogsmeade, seguiría al gigante y navegaría por el lago, sería seleccionado para una casa y comería un festín... Estaba impaciente. Seguro que el sombrero lo mandaría a Slytherin, como toda su familia...
Se detuvo en medio de un salto, y miró de reojo a su hermano. Bueno, casi toda la familia había ido a Slytherin. Él no sabía qué quería. Por una parte, deseaba seguir a su hermano mayor, su ídolo, su icono a seguir. Pero también quería ser una serpiente, un orgullo para sus padres y su linaje. Quería que la prima Bella siguiese buscándolo para enseñarle magia, que la prima Cissy lo abrazara cada vez que se encontraban y que sus padres siguiesen dándole regalos para su cumpleaños y navidad. Era una decisión muy difícil. No quería que todos lo trataran como trataban a Sirius, no quería que lo miraran feo o que lo ignoraran. Quería seguir siendo el regalón de la familia. Y quería que Sirius lo siga queriendo. Su mundo se desmoronaría si su hermano decidía ignorarlo. Sabía lo mucho que él esperaba que no fuese un Slytherin.
El tren abrió sus puertas y él entró. Caminaba tras su prima Cissy, que cursaba su último curso, y los mellizos Rodolphus y Rabastain, que cursarían cuarto. Varios vagones más allá, vio a su hermano con los tres idiotas de siempre. Realmente los odiaba por haberle arrebatado a la persona más importante de su vida. Se había dado cuenta la primera vez que volvió, en vacaciones de navidad.
Sirius había subido al Expreso casi obligado por sus padres, y no recibió ningún regalo. Sus padres lo habían ignorado por completo, y él no había hecho mucho para cambiarlo. Por más que intentaba preguntarle que sucedía, Sirius lo evadía o hacía como si no lo hubiese escuchado. Finalmente, una noche, decidió hablarle de cómo lo había pasado en Hogwarts.
Primero le había hablado de las escaleras, y los cuadros, y los profesores, y los elfos domésticos, y la magia, y las clases... y luego comenzó a contarle de sus compañeros, de la rivalidad que había entre los leones y las serpientes, de sus ideales pro-sangre sucias y muggles, de su grupo llamado "Los Merodeadores", de sus travesuras, de lo mucho que odiaba a los primos, de que quería luchar contra su familia cuando grande... Y mientras que su hermano se entusiasmaba más con cada palabra, él se iba asustando.
Nunca más volvió Sirius para navidad o pascua. Cuando volvía en verano, se encerraba en su pieza y no cesaba de mandar cartas al tonto de Potter y sus amigos. No bajaba a comer y nadie parecía echarlo de menos. Regulus sabía que todos especulaban y hablaban de él y eso le enfurecía. Por más que tuviese miedo de su hermano, de que destrozara el orden en el cual había nacido, seguía queriéndolo y admirándolo.
La noche anterior, antes de que se durmiera, Sirius había entrado a su pieza y había hablado con él. Le había pedido que lo pensase bien, que no se dejase influenciar por toda la familia y que eligiera la casa correcta.
-¿No es el Sombrero Seleccionador el que elige?-le había preguntado
-Nadie puede elegir por ti. Recuérdalo siempre.
Y se había ido.
Ahora, totalmente empapado, miraba la mesa verde y la roja, los ojos de las serpientes y los de los leones. La profesora McGonagall lo llamó y él caminó indeciso al sombrero, sin saber qué elegir.
Al mismo tiempo, Rosier caminaba de un lado al otro del pasillo. Frente a él, estaba la puerta de su Señor, pero no podía decidirse a cruzarla. Desde que había aceptado la petición de Black, las cosas habían empeorado. El Señor Tenebroso se había reído de él por recomendar una mujer, y Black lo había castigado por no haberlo logrado. Luego, al comenzar a insistir, Él se había enojado y comenzó con las torturas. Eso fue todo lo que consiguió al doblegarse ante Black, recibir el doble de torturas.
Había dejado pasar una semana desde la última vez que lo intentó, y no lograba decidirse para volver a presentarse ante al Señor Tenebroso. Estaba preocupado por el hecho de que su Señor comenzase a fijarse en el chico Malfoy, ya que esto enfurecería aún más a Black. En eso, salió Avery.
-Si vas a volver a pedirle que reclute a la niñata de tu sobrina, olvídalo. Está ocupado en asuntos importantes -dijo con tono intencionado-, en unos momentos, está terminando de dar órdenes a los títeres del Ministerio de Magia para que liberen a Greyback…
-¿Greyback dijiste? No me habían informado
Avery lo miró con burla.
-¿Y por qué habría de informarte alguien a ti, si no vales nada? En todo caso, ya da lo mismo que lo sepas… mañana por la tarde podrás ver al licántropo ese, y veremos si tan útil como le prometió a nuestro Señor que sería.
El escalofrío que recorrió a Rosier nada tuvo que ver con el miedo a un hombre lobo, sino más bien con la futura reacción de su sobrina.
Demasiadas cosas en las que pensar. Eso era lo que le sucedía. Aunque toda la familia aún confiase en que un milagro les devolviera a Sirius y que este reclamase su puesto de primogénito, era ella la que tenía la responsabilidad de manejar el clan. Regulus, quien portaría el título de su hermano en caso de que este fuese desheredado, no quería mezclarse en los negocios. Decía ser demasiado pequeño. Solo le interesaba aprender magia. Por descarte entonces, era ella la cara visible de la próxima generación.
No es que le molestase, para nada, pero en el momento había asuntos más importantes que las relaciones públicas con familias de poca relevancia. Los Lestrange, por ejemplo, que habían quedado muy ofendidos luego de que se anulara el compromiso de su hermana, o los Chang, que resultaron no ser la mejor opción para el perturbado Sirius.
Su tío aún no obtenía ningún resultado. Sabía que se esforzaba, pero su frustración iba más allá de una estúpida compasión. Comenzaba a pensar que tendría que presentarse ella misma frente a frente, pero era arriesgado.
A cada segundo, se desesperaba aún más. Su boda estaba a apenas cuatro años de distancia, y temía no lograrlo antes de verse desplazada y convertirse en la esposa del señor Lestrange. Quizá si hacía algo grande podría llamar la atención…
Estaba pensando en qué podría hacer cuando llegó Rosier. No tuvo necesidad de preguntarle para adivinar que no había tenido buenos resultados y que algo malo había pasado. Un vistazo a su mente la dejó estática, frente al hombre que temblaba de pavor.
Mil cosas pasaron por su mente. El miedo fue ganando terreno. Por primera vez desde que la torturaron, volvió a sentirse indefensa. Necesitaba protegerse. Necesitaba esconderse. Necesitaba huir. Necesitaba...
No. Se obligó a recapacitar. No huiría, ni se escondería como una rata cobarde. Debía ser fuerte y enfrentarlo. Y debía penetrar en sus filas antes que Greyback.
-Tienes cinco minutos para estar listo. Quieras o no, hoy voy a presentarme al Señor Tenebroso.
Rosier empalideció al escucharlo. Podía darse por muerto si su Señor no aceptaba a Black. Por lo menos, hoy ella no lo torturaría.
H0la!
Perdón por la tardanza, apenas acabo de terminar la primera semana de colegio y... ni siquiera he tenido tiempo para meterme al compu. Una que otra tarea, pero lo más estresante fue organizar una venta de cafés y sandwiches del martes al jueves... sin ni siquiera haber tenido una reunión con mi curso previamente (para juntar para la gira de estudios). Estuve vuelta loca pidiendo permisos y comprando las cosas y más ensima una amiga andaba de cumple y estaba organizando la fiesta y y y...
Pero ya estoy. No, aun no calculo los comentarios. Lo haré pronto, no se preocupen.
Hablando del cap, se acercan tiempos difíciles. El fic comienza a llegar lenta e inexorablemente a su fin, y Black debe pasar por una última prueba antes de conseguir su meta.
El cap va dedicado a Nadie ... y recomiendo leer sus fics ;D
Agradezco a Anhul Riddle, lara escritora, Dangelin, Bella Riddle y sofi cullen por comentar... siento mucho haber tardado tanto >.<
Hoy recomiendo un fic de una lectora, un fic que aun no termino de leer pero que me tiene enganchada. Hoy no recomiendo de esos fickers que tienen años de experiencia o que logran imitar estilos a la perfección, hoy recomiendo a Dangelin , la cual escribió " Las hijas de Bellatrix " ( http://potterfics.com/historias/61358 ), uno de esos fics con una idea excelente y en donde podemos admirar cómo la autora se mejora poco a poco. He de admitir que yo me enganché recién luego de algunos caps, pero que una vez que le tomé el gusto no lo he podido dejar (y lamentablemente, apenas tengo tiempo para leer ¬¬) Denle una oportunidad chicos, que está genial :D
Saludos1