← HP El Hacedor de Sueños · de
HP El Hacedor de Sueños — capítulo 43
Capitulo 43 El cristal de Agua
Cuando Neville atravesó la puerta de la mano de Luna no tardo demasiado en sentir que los delgados dedos de la rubia desaparecían entre los suyos, La sensación de remolino le obligo a cerrar los ojos para evitar marearse, cuando los abrió la Sala de los Menesteres, el extraño portal y el resto de sus amigos habían desaparecido. En su lugar un enorme prado se extendía hasta donde alcanzaba la vista. El sonido constante delataba una corriente de agua cercana, y algo dentro de Neville le decía que tenía que acercarse a la fuente de ese sonido.
- Presta atención a continuación y sigue caminando - le dijo una voz conocida.
Neville obedeció, paso a través de arboles buscando ese arroyo, y atravesó varios metros de prados, el sonido era cada vez más claro, y a cada paso el eco llegaba con menos ruido. La sensación de paz y tranquilidad que se respiraba en ese sitio era estupenda, Cuando el chico creía que estaba a punto de llegar, giraba en una pequeña montaña de tierra y un nuevo camino verde se abría ante sí. Estuvo caminando un momento más, la soledad comenzaba a pesarle y la ausencia de sonidos a excepción del sonido del agua cayendo sobre mojado era sobrecogedora. Sin embargo algo hizo que se crisparan todos sus sentidos.
Un enorme bufido rompió el silencio, parecía venir de todos lados, y a la vez era imposible saber el lugar exacto del sonido. Aquel llamado helaba la sangre de cualquiera que lo hubiera oído. A continuación una completa ausencia de sonido, e inmediatamente después el sonido nuevamente del agua, aunque parecía ser que no fuera normal. Cuando Neville atravesó una espesa capa de arboles llegó a un claro, en el centro una figura femenina se alzaba en el pequeño prado. Cuando el chico se aproximó hacia la figura esta se giró para mirarlo. Sus piernas eran perfectas, estaba descalza, apenas mostraban lo que parecía ser una ropa prácticamente transparente a la altura de las rodillas a modo de protección;Unas finas hileras de tela azul cruzaban su pecho. Y su cabello caía en varias trenzas. Su apariencia era hermosa. Neville la reconoció enseguida, era su segundo encuentro.
-
¿Agua? - Pregunto el chico aunque sabía la respuesta.
-
Neville - Fue la muda respuesta del elemento que custodiaba al Hacedor de Sueños.
Se quedaron un momento en silencio, mientras el sol asomaba sus rayos en aquel lugar cubriéndolo con un nuevo amanecer. La última vez que Neville la había visto era un cúmulo de burbujas que se había materializado para fundirse con su poder. Finalmente rompió el incomodo silencio.
-
¿Qué fue ese sonido?
-
El guardián - Agua no parecía caracterizarse por ser demasiado habladora - Estas aquí para entrenarte, para controlarte, y para finalmente derrotar al guardián. En guardia.
Fue quizás el duelo más rápido jamás librado, Agua atacó a Neville rápidamente, unas olas golpearon fuertemente al chico en el pecho quitándole el aire, dejándole de rodillas.
- Eres débil - fue el veredicto de Agua - pero estas aquí porque tienes talento. Acompáñame - le dijo mientras comenzaba a andar por el prado.
Neville la siguió durante varios cientos de metros hasta una cabaña hecha de lo que parecía ser auténticos bloques de hielo. El interior, sin embargo, era cálido. Le tendió una pequeña copa de cristal, cuando Neville sujeto la copa se lleno con un liquido, Agua le indicó a Neville que bebiera, y al instante el chico se sintió mejor, como si nunca hubiera sido golpeado y hubiera disfrutado de una comida estupenda.
-
Pasaras aquí la siguiente semana - Siguió hablando Agua - siempre que tengas hambre o sed esta copa lo sabrá y te dará lo que tu cuerpo requiera, no necesitaras comer.
-
¿Una semana?
-
Le dijo Neville extrañado - No puedo ausentarme tanto.
-
No te preocupes por eso, tenemos autorización para medir el tiempo, en vuestra dimensión solo pasara una noche, quizás menos - Le dijo Agua previendo que Neville tendría reticencias - Te diré lo que haremos, te quedaras aquí y meditaras, esto hará que tu poder y capacidad mágica aumente, harás esto durante dos días, en los dos días siguientes practicaremos tu velocidad, también será necesario comprobar tus reflejos por lo que dedicaremos un día a ese campo. Finalmente nos concentraremos en tu resistencia y fuerza el último día, y siendo tu más poderoso te enfrentaras a mi nuevamente, y si te considero apto te enfrentaras al guardián - Le informo Agua mientras salía de la cabaña de hielo. Y llegando al prado donde se habían encontrado la primera vez.
-
De acuerdo, pero qué ocurrirá si no soy apto - accedió Neville siguiéndola
-
Nos preocuparemos por ello llegado el momento. Bien, quiero que relajes tu mente, concéntrate en las cosas pequeñas de todo este lugar - Agua levantó los brazos y un pequeño rio marco el límite de un circulo de unos quince metros de radio - Quiero saber que criaturas moran en él cuando regrese.
Dicho esto Agua se desvaneció convirtiéndose en miles de pequeñas gotas de agua desapareciendo de la vista de Neville. El chico entretanto se sentó en el centro del circulo, recordando las clases que había tenido con Cristine se concentró en no pensar en nada y mantener la mente totalmente en blanco, no fue difícil. La enorme paz y quietud le hacia el camino mucho más fácil. No tardo en darse cuenta que en realidad no era el único ser vivo de ese claro, cientos de hormigas vagaban haciendo sus túneles, microscópicos seres habitaban cada centímetro del aire. Neville intento contar cada organismo viviente que habitaba en el. A los pocos minutos se sentía hormiga, o se sentía volar a petición de la brisa que se encontraba en el aire cuando se sentía una de esas pequeñas partículas voladoras. Algo golpeo contra el escudo, que al parecer, había conjurado mientras meditaba, abrió los ojos, Agua estaba delante de él observándole.
-
Interesante - le dijo la chica mientras observaba su ataque acuático deslizarse por el escudo de Neville sin siquiera mojarlo, Neville la observó, el cielo se había oscurecido, había pasado todo el día meditando y ya era de noche, volvió a clavar la vista en su nueva maestra mientras se ponía en pie. Al observar su actitud Agua le dijo lo que Neville quería oír - Te enseñare el hechizo que derrotara al guardián y con el que podrías vencerme ¿Listo?
-
Claro - Respondió el chico por toda respuesta.
Agua se puso frente a él, el hechizo se llamaba Aqualis, extendió una mano y de ella salió un chorro de su elemento, a una orden de Agua, el torrente tomo forma de dragón, y nuevamente de águila, o de león, finalmente cuando consideró suficiente observo un árbol cercano y el león formado por aquel liquido cristalino ataco el árbol con suficiente fuerza para hacer un enorme aguiero en él. Una lluvia que parecía salir del hueco que había en el árbol fue el final de ese hechizo.
- Debes concentrarte en tu objetivo, tener las ideas claras, y para eso sirve la meditación. He visto que eres verdaderamente bueno así que he preferido explicarte esto directamente - Confeso Agua.
Neville alagado volvió a repetir los gestos que había hecho su maestra, dijo la palabra, y extendió el brazo, el efecto fue instantáneo, toda la fuerza que tenía salió por ese brazo, provocándole que estuviera a punto de caer inconsciente. De la palma de su mano solo salieron dos gotas que inmediatamente fueron a acompañar a la multitudinaria lluvia que aun caía proveniente del sacrificio del León. Perdió el sentido inmediatamente después.
- No está mal para un primer intento - le dijo Agua mientras sostenía la copa dándole de beber y despertándolo - Tienes potencial le dijo al chico. Descansa esta noche, mañana volveré y seguiremos entrenando.
Neville había bebido de la extraña copa, y no se sintió para nada cansado, las propiedades del líquido que se generaban dentro eran increíbles. Decidió ocupar esa noche para entrenar su meditación. La mañana siguiente Agua lo observaba con vista crítica.
-
Deberías descansar - le dijo solamente
-
Estoy perfectamente ¿Qué haremos hoy?
-
Lo primero, te hare un regalo - le dijo Agua - Metiendo la mano entre las finas línea de tela (o lo que parecía tela llena de agua) que tapaba su pecho, Neville no se había dado cuenta del estado casi desnudo que presentaba su profesora hasta ese momento, de lo que parecía ser su pecho saco un colgante en una cadena plateada, El colgante tenía la forma de una gota de agua perfectamente simétrica. Cuando Neville se lo coloco en el cuello todo pareció ser más liviano. Y fácil de hacer - Con el serás capaz de Hacer el hechizo - le dijo Agua.
-
¿Por qué me has hecho intentarlo sin él? - le pregunto Neville algo ofendido.
-
Quería saber de que eres capaz; y casi lo logras - Neville recordó las escasas dos gotas que salieron de su mano el día anterior. Se sintió contento consigo mismo. - Hoy quiero que intentes capturar los disparos de agua que lance, cada vez serán más rápido pero quiero que aumente tu velocidad. Ahí va.
De sus manos salió un chorro de agua que Neville palmeo fácilmente apuntándose el tanto, sin embargo a medida que pasaban los minutos los disparos eran cada vez más difíciles de parar, después de unos escasos tres minutos un chorro de agua llego a tocar el suelo y Agua dio por acabado el ejercicio.
- ¿Ves aquella montaña? - Le dijo Agua apuntando con sus dedos a una lejana meseta que estaba a unos tres kilómetros de distancia - Ponte esto - le dijo mientras le pasaba unas tobilleras. Cuando Neville las levanto eran verdaderamente pesadas, cada una eran más o menos cinco kilos. Aun así era posible e incluso fácil moverse con ellas, - Y estas también - agrego Agua al ver su cara. Unas muñequeras de dos kilos y medio fueron agregados a los brazos de Neville. - Te esperare allí. Ve a la carrera - dijo mientras desaparecía nuevamente.
Con quince kilos más en su cuerpo Neville comenzó a correr, a los veinte minutos se sintió verdaderamente pesado, y fue necesario que parara a descansar, Cuando retomó el ritmo debido al peso extra fue necesario hacer varias paradas, al llegar a la cima de la meseta donde Agua lo esperaba ya casi había anochecido, exhausto y casi sin aire se alegro de llevarse la copa a los labios. Y recuperarse casi al instante. Se puso en pie y observó a Agua, esta solo le dijo una frase.
- Vuelve a casa corriendo, allí te espero - Y desapareció nuevamente.
Neville parecía incapaz de creérselo. Debido al cansancio acumulado tardo casi cuatro horas en recorrer los escasos tres kilómetros de distancia en llegar hasta la casa. Agotado y casi sin poder moverse se dirigió al lecho de hielo y allí se encontraba Agua esperándole.
-
Has tardado mucho - le dijo criticándole.
-
No podía más
-
se sincero el chico. Mientras se dirigía a la cama.
Un par de horas de sueño en la cama de hielo fueron estupendas para recuperarse, cuando Neville despertó y encontró nuevamente en presencia de su maestra en el claro hubiera preferido mantenerse en la cama. Agua le entregó nuevamente los complementos y además añadió un par de quilos más. Ahora su cuerpo pesaba aproximadamente veinte kilos más.
- Repetirás la prueba - le dijo desapareciendo.
Neville comenzó su carrera, y fue accidentada, cada centímetro de su cuerpo se quejaba por el exceso de ejercicio, tardo casi todo el día en llegar hasta allí, y cuando estuvo al lado de su maestra bebió de la copa para recuperarse. Se levanto casi al instante.
- Sácate las pesas y vuelve a casa - Le dijo la mujer.
Neville así lo hizo, cuando todo el cargamento extra fue abandonado a su suerte en el suelo Neville se sintió ligero como una pluma, comenzó a trotar levemente y al comprobar que el ritmo se mantenía sin ningún problema lo aumento. En menos de media hora recorrió la distancia que lo separaba desde la cabaña helada que ocupaba, y que antes había tardado más de seis horas en recorrer. Cuando llegó se sintió tan ligero, la distancia no le había afectado en lo más mínimo.
- Interesante - admitió Agua y levantó su mano frente al chico.
Neville previendo lo que venía a continuación reaccionó a tiempo para parar el pequeño chorro de agua que vino después, Agua ya se había girado y disparó nuevamente, Un segundo después sin siquiera desaparecerse Neville lo había parado. Estuvieron en ese ritmo durante bastante tiempo y finalmente Agua se detuvo.
- Felicidades, ahora quiero que te concentres en el cristal que tienes en el cuello, genera todo tu poder mágico en ese cristal y solicita su ayuda para poder lanzarlo. Inténtalo.
Neville dio un paso al lado de su profesora, observo el cristal con forma de gota que se encontraba en su cuello, y lo sintió palpitar en el interior, se concentró en realizar el hechizo, y el cristal comenzó a vibrar, dijo la palabra y extendió el brazo, un pequeño torrente de agua salió de su mano pero al igual que antes se interrumpió poco después. El brazo le vibraba y Neville estuvo a punto de perder el conocimiento. Bebió un poco de la copa que le alcanzaba Agua.
-
¿Sabes que es lo que ha fallado? - Le pregunto una vez se hubiera recuperado.
-
No lo sé, sentí el cristal, pero no sé lo que paso.
-
Has concentrado tu energía en el brazo en lugar del cristal, solo tienes que extender el brazo una vez sientas que el hechizo esté listo.
-
Volveré a intentarlo
-
No sé si deberías, tu poder no se ha restablecido.
Neville sin embargo no la escuchaba. Se había puesto de pie sintió la fuerza que emanaba del cristal, era cada vez más palpitante y un golpe helado en su pecho fue la señal, Su brillo era cada vez más incesante; extendió el brazo y lanzó el hechizo. Al igual que la primera vez fue instantáneo, perdió el conocimiento. Agua se acercó a él.
- Deberías haberme escuchado, aun no te has recuperado de tu capacidad mágica - le dijo mientras recogía del suelo el cuerpo inconsciente de Neville. Mientras arrastraba el cuerpo inconsciente del muchacho escucho un enorme tronar a su espalda se giró para observar, atónita, el enorme hueco que se había abierto en el tronco del árbol donde un segundo antes había golpeado un león de agua.
Bueno pues aqui va otro capitulo de esta sub-saga; el primero de echo... debido a los comentarios del capitulo anterior he decidido publicar los capitulos de a poco para no haceros esperar tanto, quizas mañana publique otro.
Sobre las dedicatorias las hare cuando termine esta parte de la historia (pues pasa en un margen de tiempo real muy corto)
Como siempre tambien pueden enviar las criticas a la cuenta [email protected]
Un saludo y nos vemos en el siguiente cristal