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HP El Hacedor de Sueños — capítulo 46
Capitulo 46 El Cristal de Tierra
Hermione había reconocido la voz de aquel anciano, un mar de dudas asaltaba su mente sobre aquel extraño ser, pero lo único que estaba claro era que ese viejo, fuera lo que fuera, era de los buenos, y que no necesitaba de mayores explicaciones para saber que Bellatrix estaba completamente loca. Si lo que Harry había dicho cuando inspecciono sus sueños tenía sentido, había estado bebiendo sangre de unicornio para hacerse con vida, cualquier bruja o mago que fuera honrado sabía que la sangre de unicornio podía retrasar la muerte total, pero que te podría cada fibra de tu ser, y Bellatrix estaba viva, y ella sabía perfectamente que jamás podría formar una familia si Bellatrix seguía viva, observo a Neville, aun no le habían dicho que Bellatrix era la que perseguía el Hacedor, era mejor que no lo supiera, recordó a los padres del chico, y se vio a sí misma en San Mungo recordando lo que había pasado, enferma junto a Ron sin siquiera reconocerlo y con sus hijos siendo criados en otro lugar. No quería un futuro así, su futuro estaría libre de esa amenaza, y si para eso había que atravesar un portal el cual no sabía a donde dirigía, dio el primer paso sin siquiera vacilar mientras apretaba la mano de su novio.
Fue lo último que hizo ante la incesante sensación de mareo, la mano de su chico se separo de la suya, y simplemente lo perdió de vista ante el vórtice de colores que se abría a cada nuevo giro, golpeo con algo solido. Y se levanto, para abrir los ojos. La visión la dejo maravillada.
Ante ella se cerraba una enorme mata de vegetación que generaba una y otra vez la selva que tenía ante sí, comenzó a andar sin demasiado rumbo pero algo ocurrió que lo cambio definitivamente, un enorme aullido lupino había desgarrado el aire, cientos, quizás miles de aves del paraíso volaron en todas direcciones desde unos árboles más allá intentando huir de la fuente de ese sonido.Hermione recordó una vez que hacía años, incluso antes de entrar en Hogwarts fue con su familia al zoológico de la ciudad, una manada de lobos aullaba a la luna. No se parecía en nada a ese sonido. Y volvió a recordar, esta vez su tercer año, Remus se había transformado y había aullado nuevamente, eso sonaba como una pequeña campanilla al lado de lo que acababa de escuchar. Era el sonido más sobrecogedor que había oído nunca, algo estaba claro, no iría allí.
Fue en la dirección contraria, esquivando palmeras, pequeños roedores, o alguna que otra serpiente, el camino se acabo poco después. Un enorme acantilado bajaba varios cientos de metros, Hermione pensó en dar la vuelta pero una voz la detuvo,
-
Baja - fue la única palabra que escucho en su mente. Al principio pensó que la había imaginado y volvió a intentar girar su espalda - Baja -repitió otra vez la voz, parecía sonar de manera autoritaria.
-
De acuerdo - dijo la chica al aire captando la indirecta.
Algo estaba claro, los años que había pasado cultivando su mente no le sirvieron de nada a la hora de bajar un risco. Haciendo gala de su mayor punto fuerte, la inteligencia, pudo comprender de inmediato que cara del risco era mejor bajar, y como, pero eso no significaba que fuera fácil. Su escasa condición física hacia que fuera muy difícil bajar esa distancia en condiciones, y no eran más de cien metros, o quizás doscientos, las alturas no se le daban bien para calcular distancias. En una ocasión al aferrarse a una roca que consideraba segura esta se desprendió al instante haciendo que cayera al vacio, sin embargo algo lo impedía, al parecer aun sujetaba la roca que se había desprendido, sin embargo aquella roca del tamaño de un puño se había enganchado por lo que parecía un cordel a la saliente superior, Usando toda la fuerza de la que fue capaz se recompuso, y ya segura se puso a observar la piedra, era cierto, dos finas cuerdas doradas salían del centro de la roca, movida por la curiosidad comenzó a rascar el pedrusco, cuando saco los sobrantes descubrió que las cuerdas doradas se unían al final en una piedra tallada, algo que parecía ser una estalagmita unida con dos cordeles, aunque tosca resultaba atractiva. Y una vez limpia la cadena que ella supuso dorada en realidad era de un bonito tono plateado.
- Póntela - Dijo la voz grave en su cabeza.
Y Hermione le hizo caso, incluso antes de escucharlo ya se lo estaba llevando al cuello. Cuando el pequeño guijarro toco su piel sintió una sacudida eléctrica, pareció aumentar su poder mágico enseguida. O Simplemente estaba excesivamente cansada. Miró hacia abajo, faltaba menos de la mitad del camino, continuo bajando teniendo especial cuidado con las manos, no estaba segura de que aquel misterioso colgante tuviera un hermano gemelo.
En total tardo aproximadamente cuatro horas en hacer que sus pies tocaran tierra, y una vez se sintió a salvo comenzó a creerse estúpida, había bajado ahí porque una extraña voz le dijo que lo hiciera, y estaba agotada, muy agotada. Respiraba entrecortadamente y comenzó a vagar sin rumbo. Fue imposible deducir si habían pasado diez minutos o diez horas cuando tras arrastrar los pies por milésima vez tropezó con una roca, frustrada, e imponente comenzó a llorar tendida en el suelo, siempre había sido fuerte, había sido la más inteligente y todos los libros no le servían de nada en ese extraño lugar. Observo la roca que la había derrotado, tenía forma de coco, la saco de donde estaba y también se asemejaba a la fruta en que era hueca, solo era una mitad, tenía una curiosa forma de tazón, cuando la intención clara era lanzarla lejos aquella extraña roca se lleno de un liquido que sorprendió a Hermione.
- Bebe - volvió a escuchar decir a la voz
¿Y por qué no? Pensó la chica, si moría en ese sitio nadie la encontraría, si eso era veneno prefería que fuera rápido. Apuro el contenido de un trago. El efecto fue inmediato. Aquel líquido tenía un extraño sabor dulce, se limpio los ojos y se puso de pie, se sentía llena de energía, quería más, pero aquella extraña roca no se lleno. Pero su cuerpo parecía tener miles de energía dispuestas a ser quemadas, y se sintió nuevamente optimista, estaba haciendo esto porque así lo quería, estaba haciéndolo por encontrarse en un mundo mejor al lado de su prometido y mejor amigo, levanto la cabeza, orgullosa de lo que sentía. Y fue cuando lo vio.
Una enorme roca se había movido, y no solo moverse, más bien se había incorporado, Hermione se acerco a esa criatura. Sobre aquellas dos curiosas piernas era incluso más alta que Hagrid, y también parecía más duro. Cada centímetro de su cuerpo se confundía con la roca del fondo y era casi imposible saber cuando acababa su cuerpo y comenzaba el suelo. El torso al igual que las piernas era enorme, y conectaba dos simiescos brazos, cada uno de ellos tenía el diámetro de la propia Hermione, unas enormes manazas se encontraban en la terminación de los brazos. Y cada dedo tenía el largo de un brazo de la chica, la ausencia de un cuello hacia parecer que estuviera imbuido en una armadura gigante y la cabeza diminuta no tenía relación proporcional con el resto del cuerpo. Dos pequeñas rendijas rojas observaron a Hermione, y una curiosa abertura se abrió donde en condiciones normales estaría su boca.
-
Bienvenida Hermione Granger - saludo aquel ser - Soy Tierra.
-
Es un placer para mi estar aquí - dijo sincera.
-
Acompáñame - dijo mientras se incorporaba y comenzaba a caminar hacia una cueva que estaba detrás de él. Hermione le siguió. - He estado observando, eres inteligente y tu cerebro es complejo en comparación al resto de los mortales, pero tu condición física falla en exceso, pasaras los próximos días entrenándote para mejorarla.
-
Pero, ¿Días? No puedo ausentarme tanto, tengo que dar clases - dijo alarmada Hermione.
-
No te preocupes por eso, solo pasaran algunas horas en el sitio del que vienes - Hermione continuaba siguiéndole casi corriendo, cada zancada de Tierra equivalía a cinco pasos de la chica - La piedra que tienes te dará los nutrientes siempre que tu cuerpo necesite algo, y el cristal te dará el poder para el entrenamiento. Oblígale a que te lo dé.
Tierra se detuvo mostrándole a Hermione lo que tenía alrededor, aquella cueva estaba adaptada para que Hermione pudiera vivir en ella, poseía una cama y un cuarto de baño, por lo que había dicho Tierra, y ella misma había experimentado, lo demás vendría de la extraña piedra.
- Descansa un momento y ve fuera cuando estés lista para comenzar - le dijo Tierra, y antes de que pudiera decir nada, este se hundió en el suelo de aquella cueva desapareciendo de la vista.
Hermione dejo sus cosas y salió de aquella particular cueva. Cuando llego a la entrada el sitio era mucho más amplio, y Tierra la esperaba en el centro de aquel sitio.
- Prepárate para combatir - le dijo sin siquiera saludarla
Después del trago de aquella agua milagrosa se sentía capaz, un enorme torrente de tierra le vino de frente a la señal de aquel ser, se desapareció para esquivarlo, y apareció nuevamente el lado de su contrincante, nuevamente repitió la técnica para esquivar un manotazo y apareció al otro lado. Al instante recibió un golpe directo, era imposible que algo tan grande se moviese tan rápido. Recuperándose rápido intento atacarlo pero no pudo moverse, unas tenazas de roca se le habían formado en los pies impidiéndole moverse, pudo esquivar otro golpe de tierra que venía de frente pero no pudo hacer nada con el segundo que le venía de frente golpeándole en el estomago.
Arrodillada y adolorida sus pies fueron liberados, Tierra se le acerco.
- No eres mala joven elegida, esperaba derrotarte con un primer ataque, bebe, lo necesitaras.
Hermione recogió la roca que había traído y siguiendo el deseo de la chica esta se lleno el agua que posteriormente apuro de un trago, El efecto de esa agua era milagrosa. Un segundo después estaba de pie.
-
Maestro, ¿Qué es este liquido? - Le pregunto Hermione.
-
Es agua del árbol de Yggdrasil, solo crece en el reino divino, es imposible usarlo en vuestro mundo mortal, está lejos de mis dominios, todo lo que aquí se encuentra lo conozco, y es obra mía - dijo orgulloso Tierra.
-
¿Podría decirme entonces que es el aullido que escuche cuando llegue aquí? - esa pregunta le atenazaba la curiosidad desde hacia tiempo.
-
El guardián, te enfrentaras a él si te considero apta para hacerlo. - Fue la escueta respuesta de su maestro - ahora nos concentraremos en tu entrenamiento, pasaras los siguientes días formando tu cuerpo físico pues tu mente es perfecta y tu espíritu es fuerte. No nos moveremos de aquí, Quiero que subas el risco por el que has venido, podrás usar el agua de Yggdrasil siempre que quieras. Comienza.
Las instrucciones de Tierra echaron a perder las esperanzas que tenía la chica de no volver a subir aquel risco, sin embargo se sentía optimista, comenzó a escalarlo sin problemas, aunque sí con mucha demora, en tres ocasiones tuvo que detenerse a beber pero finalmente y después de tres horas llego a la cima.
Allí estaba tierra esperándole.
- Bien, ahora vuelve a bajar.
Aunque las instrucciones eras predecibles Hermione le costó hacerse a la idea, ¿Cómo era posible que él estuviera arriba? La respuesta vino rápido, Tierra volvió a fundirse con el suelo que tenía debajo, en la cima, un segundo después volvía a parecer en la base del risco.
Hermione se resigno y comenzó su lento descenso, después de algunas horas y algunos raspones llego a la base. Bebió un poco del agua de la piedra miro a su maestro.
Su maestro la miró sorprendido.
- Descansa por hoy - mañana continuaremos - dictamino.
A la mañana siguiente Tierra le esperaba en la misma postura que el día anterior, Hermione deseaba que no tuviera la idea de un segundo duelo. Sin embargo lo que vio la dejó sorprendida, delante de ella se encontraba una segunda Hermione, estaba hecha de roca, pero la estatua viviente era perfecta en cada uno de los detalles. Tierra le explico la razón del porque estaba allí.
- He creado un clon de ti, este hará exactamente tus mismos movimientos el día de ayer. Así podrás ver si mejoras.
La idea no era mala, más bien todo lo contrario. Hermione trepo por una cara distinta a la de ayer, y si clon repetía cada uno de los movimientos que había hecho el día anterior. Llegaron a la cima prácticamente al mismo tiempo, Cuando le clon toco la última piedra se disolvió en el acto.
Tierra apareció a su lado.
- Quiero mostrarte el hechizo que te ayudara a derrotar al guardián, observa con atención. - dijo señalándose a sí mismo y luego a una pradera cercana.
Tierra pareció trabar sus piernas flexionándolas un poco, y extendió los brazos, en un tono extremadamente grave dijo - Terrous - Hermione fijo su vista en el prado, donde apuntaban las manos un enorme hueco se abrió, y luego cuatro pilares se elevaron, Tierra cerró la mano, y las paredes de aquel hueco también ce cerraron sellando una trampa mortal.
- Inténtalo - Le dijo Tierra - Tienes que concentrarte en el cristal de tierra que tienes en el cuello.
Hermione intento hacerlo, era poderoso sin duda, y de pronto sintió una chispa, un pequeño golpe del cristal en su pecho que le indico el momento, se concentro en la palabra y extendió los brazos… El dolor fue insoportable, únicamente comparable a una maldición craciatus parecía que la propia vida se le escapaba de su cuerpo, primero ataco a sus piernas y luego a su cuerpo que pareció querer desentenderse del resto de sus partes, la cabeza pareció explotarle del dolor y los brazos comenzaron a temblarle, el dolor era insoportable, perdió el conocimiento pocos segundos después.
Se despertó en su cama, y Tierra la observaba.
-
No has obligado al cristal a que te de su poder - critico su maestro.
-
Lo siento, pensé que lo tenía - se disculpa la chica.
-
Volvamos fuera.
Ese día continuaron con la escalada, pronto Hermione dejo de depender de la roca para beber, El cristal que llevaba en el cuello comenzaba a darle poder siempre que ella lo pedía y fue un buen sustito a la roca y no requería tantas paradas, el cuerpo de Hermione se había vuelto más elástico y resistente y al cuarto día pudo ver a su propio clon, que continuaba repitiendo los movimientos que ella había hecho el primer día que apenas llevaba un tercio del recorrido cuando ella ya estaba en la cima, Cuando veía a la falsa Hermione no podía evitar reírse, lo cierto es que visto en perspectiva sus movimientos eran torpes y poco medidos, ahora mismo ella no se plantearía siquiera en aferrarse a las rocas que elegía su clon, también observaba que las paredes que hacia su clon eran excesivamente largas, En los descensos también había mejorado mucho, en comparación con el maniquí de roca Hermione lo había hecho mucho mejor, y le daba tiempo a conectar con su cristal, había comprendido que era mucho más fácil decirle al cristal lo que necesitaba. Tierra en cambio seguía diciéndole la misma instrucción una y otra vez. "Tienes que obligar al cristal a que te de su energía"
Finalmente al quinto día el recorrido fue incluso mejor de lo que ella esperaba, no solo por la victoria ante ella misma, si no porque también estaba usando unas pesas en las muñecas y en las piernas que le hacían ganar ocho kilos que antes no tenía. Sin embargo llego una hora antes que su compañera sin vida. Ver su cara de piedra que expresaba una profunda agonía al subir las rocas le hacía sentir pena, ahora ya ni se inmutaba por subir el risco. Una hora después cuando la estatua viviente de piedra de deshizo al llegar a la cima Hermione estaba absorta observando el prado donde Tierra había ejecutado el Terrous. Su maestro se percato.
- ¿Crees que estas lista para volver a intentarlo? - le pregunto
Por toda respuesta Hermione se puso en posición, nunca lo sabría si no volvía a intentarlo. Extendió los brazos y se quedo un segundo así, le pidió al cristal el poder que le hacía falta y este le concedió la fuerza, era el paso que había fallado la ocasión anterior. Se volvió a concentrar en la palabra, y lanzo el hechizo… Supo que algo no había funcionado al instante, las piernas comenzaron a balancearse y la cabeza comenzó a jugarles malas pasadas, cayó de rodillas impotente ante el fallo de su hechizo. Los brazos comenzaron a entumecerse y cayeron inertes a ambos lados del cuerpo. Tierra la recogió antes de que cayera.
Se escucho un enorme crujido, Hermione sonrió antes de perder el conocimiento por completo. Tierra miro en dirección al prado. Un enorme hueco se había abierto en el suelo, incluso más grande que el que había abierto Tierra unos segundos después. El enorme boquete se cerró tan pronto como se había abierto. Haciendo un estrepito enorme y haciendo temblar cada centímetro de tierra que había cercano. Tierra miro el pecho de Hermione, y por primera vez en su vida inmortal su cara reflejo verdadera sorpresa. El cristal estaba intacto sobre su pecho.
Cuando llegaron a la cueva en la falda de aquel atípico pico, la recostó en la cama que había preparado para ella y volvió a observar el cristal, brillaba levemente. Supo en ese instante que no podría haber escogido mejor.
- Te dije que tienes que obligar a que te entregue su poder - dijo solamente dejándola dormir el resto del día.
Bueno pues hoy estaba particularmente inspirado y he escrito dos... en fin que Disfrutar el siguiente y ya solo queda uno (de la primera parte)
En este capitulo explico que es ese extraño liquido.... Que me encantaria tener por cierto... y si son tan versados (o raros) como yo quizas tengan la suficiente informacion como para saber que son los guardianes... asi que ya lo saben acepto sugerencias en comentarios sobre que es lo que pueden ser....
Y si no siempre podeis buscar el significado de este arbol en san goo.. o san wiki
Bueno como siempre mi cuenta de correo de [email protected] esta abierta a msn, donativos, peticion de mano, criticas, piedrazos u opiniones.
Un saludo a todos y ya vere si el siguiente lo publico mañana o me pillo el sabado libre.