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Historia 56386 — capítulo 2
...Surgio precaución en el leñador, que comenzo a retroceder mientras lentamente la bestia se acercab.
Hasta que de pronto, ya no hubo rama alguna que lo ocultara, era como un lobo, con un gran ocico abierto, jadeante le mostraba sus afilados colmillos, una que otra astilla se asomaba, se preparaba para el ataque, su respiración acelerada se entrecorto del extasis.
-¡No puede ser! - grito Arturo para si mismo, dio vuelta y comezo a correr, no tenia rumbo fijo, se habia perdido en su bosque, el miedo que nunca antes habia sentido lo desorientaba, ya no oía a sus espaldas el crujir de las ramas, escuchaba el acelerado trote de la bestia, jadeos y desesperación, el era su presa.
Por si fuera poco, no llego al pueblo, el militante sentia pavor a algo desconocido, medio razono, podria ser producto de su imaginación. Llego al rio que pasaba cerca a un poblado, solo necesitaba nadar unos 2 metros y así salvaria su pellejo, desearia mil veces morir en combate que morir en garras o colmillos de una bestia, ¿quién lo iba a recordar? su familia nunca hayaria su cuerpo sin vida y no podrian hacerle una buena despedida.
De un clavado se sumergio en el bullicioso rio, que iba muy rapido camino a una cascada, pero el no se dejo llevar, tampoco deseaba morir ahogado, pataleo y movio los brazos, hasta que sintio una punzada en sus piernas, como anzuelo para peses, el ya habia sido pescado, su desesperación y dolor lo hicieron gritar en la profundidad, trago bocanadas de agua y choco contra una roca, Arturo Zarza era almuerzo para la bestia.
Una pequeña niña que lavaba sus muñecas cerca del rio, vio un enorme animal arrastrando a Arturo, tuvo suerte que la bestia no la escuchara u oliera, despavorida corrio a avisarle a sus padres, pero debido a su escasa edad de 7 años pensaron que eran mentiras que su cabezita le habia tendido, nadie dio marcha a la busqueda del joven leñador, hasta muy tarde que su familia le comenzo a preocupar la demora del hombre de la casa, pero debian esperar por la mañana, para poder buscarlo con calma y con la luz del día.
-Buenas noches niñas, descansen, papá no ha de tardar
-¿Y si se perdio en el bosque mami?- pregunto la niña de 5 años Bethzy la hija pequeña del leñador
-No mi niña, no se puede perder, conoce perfectamente su bosque, seguramente fue a algún poblado, debe de estar haciendo algún trato con un cliente, ya duerman mañana regresara y si no, lo vamos a buscar - Evidentemente la señora Flora no sabía mentir, pero quiso tranquilizar a su hija la más pequeña, los otros dos hijos de 9 y 12 años no habían hecho más cuestiones y se habían dormido para poder madrugar al siguiente día para la gran busqueda.
-Hasta mañana mami- Algo más tranquila, media solloza abrazando a su burrito de peluch hecho de fieltro y arcilla.
-Hasta mañana mi niña
Cerro la puerta del cuarto y la unica luz que veía era la que se asomaba por la cortina, veía la la luna, veía la cima de una colina, oyo un ruido extraño, solto a su burrito y se asomo por la ventana, vio aquel animal extraño sobre la colina, aullando en lo lejano pero mirando la luna entra la obscuridad mortecina.
-Que descanses lobito- Dijo la pequeña después de oir el aullido, regreso a su cama y durmio mucho más tranquila.
Nadie sabe lo que pronto se avecina...