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¡Eso No Me Importa! — capítulo 11

Cap.11 Confío en ti…

No tuvo que pasar mucho tiempo para que Hogwarts entero se llenara de chismes y rumores que decían que Rose Weasley y Scorpius Malfoy eran al fin amigos, o al menos, se llevaban bien.

Era el primer rumor real que Rose había escuchado, yno se molestaba en absoluto.

Es más, avivaba los rumores saludando a Scorpius por los pasillos con la mano cada vez que se encontraba solo, o mientras sus admiradoras no estuviesen cerca, y a él también le complacía regalarle una sonrisa cada vez que la veía.

Por supuesto también tenía sus desventajas.

Cada vez que tenía la oportunidad, Gineska Dubraska acaparaba a Rose y la amenazaba.

-Si te acercas a Scorpius te juro que…- pero Rose nunca la dejaba terminar y respondía.

-Si no te hace caso, no es por mí… sólo nos llevamos bien.

Pero todo Hogwarts sospechaba que para arreglar una relación tan repentinamente, el amor tenía que estar involucrado.

-No fue repentino, pasamos vacaciones juntos.

-Solo nos arreglamos por Mcgonagall.

-¿Uno no puede madurar acaso?

Esas eran algunas de las frases que Rose decía cuando un alumno empezaba a hablar de amor o una relación sentimental, pero solo eran excusas, porque Rose sabía muy bien que algo extraño estaba sucediéndole.

Albus también lo sabía, y se lo recordaba a cada momento.

-¿Pero cómo es?... ¿Es como si lo extrañaras? O ¿Cómo si te pesara no pelearte con él?

-Según tú… ¿Existe alguna diferencia?

-No… de todos modos las dos quieren decir que te hace falta.

Rose golpeó a Albus con su mochila, era horas de la tarde y estaban saliendo de la biblioteca.

-¡Cállate! Tú y tus babosadas Al…

-Vamos admítelo te gusta…

-¿Por qué la insistencia?

-No lo sé… me gusta molestarte…

-Ajá claro…- Rose volvió a golpearlo y continuó- Tú no deberías estar dándome consejos y haciendo preguntas… tú no eres un As en la materia… ¿Sabes? Te he visto espiar a Denisse… La chica de Ravenclaw… te gusta y aún no le hablas.

-Oh claro… Denisse es muy linda y todo pero… no lo sé no es muy mi tipo…

-Claro… bueno menos mal… no me gustaría que estuvieses engañando a Amy.

A Albus se le desencajó la cara al escuchar ese nombre.

-¿ESTAS LOCA? ¿Qué te hace pensar que me gusta Amy?

-No lo sé… experiencia familiar supongo… se la pasan peleándose… pareces mi madre y ella mi padre…

-No… estás demente- dijo Albus soltando una risa exagerada- Amy y yo… que cosas dices…

-Ya bueno como digas…

-En serio Rose yo no…

-Tú sabes muy bien de lo que estamos hablando- dijo una voz, alguien se acercaba por uno de los pasillos, sonaba frustrado y molesto- Vamos Malfoy, ¡No te hagas el idiota!

-¿Malfoy?- Susurró Rose mirando a su primo, el cual se había puesto serio de repente.

-No sé de qué me hablan…- se escuchó decir a Scorpius.

-No finjas- dijo otras voz diferente a la primera-Sabemos que tú y el idiota de tu amigo (porque sabemos que son amigos) están metiendo sus narices donde no les importa…

-Ya les he dicho que no…- Pero Scorpius no pudo continuar, él y los dos chicos que lo seguían habían cruzado una esquina y se encontraron de frente con Rose y Albus.

Rose miraba seriamente a Scorpius mientras que él la miraba con nerviosismo, trataba de decirle algo con la mirada, Rose lo sabía, pero al no poder descifrar qué era se dedicó a observar quiénes eran los acompañantes, al percatarse de los rostros, su expresión cambió a preocupación.

Se trataba de Phineas Jhonson, un chico moreno, y Taylor Lust, un chico de cabellos dorados, ambos de Séptimo, ambos de Slytherin, y ambos despreciables. Eran unos de los que formaban el grupo de los que lanzaban maldiciones a los pequeños Gryffindor de primer año, incluso Rose había sido víctima de sus ataques, aunque en todos salió victoriosa.

-Hablando de la escoria- dijo Jhonson burlonamente.

Scorpius miró a Albus con seriedad y este sí entendió su mirada, tomó a Rose del brazo y le susurró.

-Vámonos Rose.

-No, no hace falta- dijo Lust mirando a Rose con asco de arriba abajo- Ya nos íbamos.

-Recuerda que tenemos una conversación pendiente, Malfoy- dijo Jhonson y dando media vuelta se alejó por el pasillo con Lust.

No fue sino hasta que ambos se perdieron de vista que Scorpius habló.

-Al…- fue lo único que dijo, Albus asintió y comenzaron a caminar.

-O… ¡Oigan!- grito Rose en medio de su desconcierto y corriendo detrás de ellos- ¿Qué ha sido eso?- pregunto plantándose frente a Scorpius para que la mirara a la cara- ¿Qué es eso? ¿Qué es lo que sabes sobre qué? ¿y tú qué sabes de esto?- terminó señalando a su primo.

Scorpius y Albus parecían no poder mirarla a los ojos.

-No es asunto tuyo…

Rose miro a Scorpius con la boca abierta.

-Que no es… ¡No lo es, cierto! Pero tu mirada me decía algo hace poco y pienso que es porque esto en lo que estas metido tú, y de una manera que no conozco, mi primo es algo peligroso.

-No es nada Rose, en serio…- comenzó a decir Albus.

-No es na… ¡Que no es nada!- Gritó Rose fuera de sí, miró a Scorpius con furia, y tomó su rostro- Mírame, ¡Dime lo que está pasando!- Decía mientras lo obligaba a mirarla a los ojos, cuando lo logró todo su cuerpo tambaleó.

Los ojos gris de Malfoy, fríos normalmente, mostraban un brillo diferente al que ella hubiese visto antes, brillaban de miedo y preocupación… De repente Rose entendió el mensaje que Scorpius trataba de transmitirle a través de su mirada: "Aléjate, Entiende, por favor".

Rose soltó el rostro de Scorpius y se hizo a un lado, sin decir más Albus y Scorpius corrieron por el pasillo hasta perderse de vista.

"Al, Scorpius ¿En qué demonios se han metido?" pensaba Rose mientras miraba el punto en el que ellos se perdieron de vista.


-¿Te pasa algo?- preguntó Amy a Rose preocupada.

Rose negó con la cabeza, aunque le pasaba de todo.

Era hora de la cena, y ni Albus ni Scorpius estaban en sus respectivas mesas, a Amy tampoco se le había pasado ese detalle, y también se mostraba nerviosa.

-¿Crees que estén peleando?- preguntó a Rose mientras miraba la mesa de Slytherin, buscando de nuevo una conocida cabellera rubia.

-Lo dudo…-dijo Rose quedadamente pensando en cómo Scorpius se había comunicado con Albus con tan solo decir su nombre.

"¿Desde cuándo Malfoy y Al son amigos?" pensó de repente. "Y ¿Cómo no me di cuenta antes?"

Pero no pudo pensar más sobre el tema. La puerta del gran comedor se abrió y por ella entró Albus, que caminó apresuradamente y se sentó al lado de Amy, tomó un plato y se dispuso a servirse y comer.

-¿Dónde estabas?- preguntó Amy.

-Pod ahí- respondió Albus con la boca llena.

Amy miró a un punto fijo y Rose entendió, también se dio la vuelta y observó la mesa de los Slytherin, no había señal de Scorpius, esto la hizo sentir el estómago revuelto de los nervios. Se dio la vuelta rápidamente para mirar a su primo con seriedad.

Él entendió el mensaje y simplemente le respondió frunciendo el ceño.

"No quieres decirme dónde está Scorpius" Pensó Rose.

-Al menos sabemos que no estabas peleando con Scorpius- Continuaba Amy sin notar el reciente intercambio de miradas entre sus dos amigos- o si lo hiciste lo mandaste a la enfermería- bromeó.

Rose abrió los ojos asustada… Y si Albus no le quería decir donde estaba Scorpius precisamente porque estaba en la enfermería… y si Jhonson y Lust lo habían interceptado y le habían hecho daño por no decirles lo que fuera que querían saber….

Las nauseas volvieron a atacar con más fuerza, tanta que apartó el plato.

"Cálmate Rose" Se ordenó mentalmente, mas no lo logro.

-No me siento bien…- dijo Rose levantándose de repente- nos vemos en la sala común.

Rose salió casi corriendo del gran comedor. Una vez afuera respiró hondo para tranquilizarse, gran parte de ella deseaba correr y revisar la enfermería.

"solo fue un tonto comentario de Amy, y que Al no me quiera decir no lo confirma…" se decía mientras caminaba con prisa sin pensarlo y mirando al suelo.

De repente chocó con alguien, un brazo la rodeó por la cintura para evitar que cayera al suelo.

-Gracias… lo siento ando distrai…- no pudo continuar cuando elevó la mirada y se percató de quien se trataba, se lanzó a abrazarlo- ¡Scorpius!

Scorpius abrió los ojos como platos, últimamente Rose le estaba dando muchas sorpresas.

-Estas bien- susurró Rose sin dejar de abrazarlo.

-¿por qué no habría de estarlo?- Preguntó respondiéndole el abrazo apretándola un poco más a él.

Rose se percató de lo que hizo y se echó hacia atrás, mas Scorpius no la soltó, así que allí estaban, Rose con sus manos entrelazadas detrás del cuello de Scorpius y él tomándola de la cintura.

-No lo sé…- susurró Rose- después de lo que escuché… no te veo en el gran comedor…

Scorpius Alzó las cejas sorprendido.

-¿Estabas preocupada?- Scorpius sonrió ante esa posibilidad.

-N…No…- negó Rose enérgicamente- es solo que me exaspera saber que Al está metido en un problema contigo- mintió.

-Oh… si está en este lío por mi culpa- dijo Scorpius decepcionado mientras liberaba la cintura de Rose, lo que ella agradeció… en parte.

-No es tu culpa… ¿Y de qué lío hablamos?

-Buen intento Rose, pero no te lo diré…

Rose hizo un puchero y Scorpius sonrió.

-Bien debo continuar…

-¿Adónde?

-A un lugar… necesito aclarar mis ideas para sentirme mejor… aunque con tu abrazo… no me hace tanta falta ya…

Rose se sonrojó, evidentemente apenada.

Scorpius sonrió y dio media vuelta para empezar a caminar. Apenas había dado un par de pasos, cuando volvió a dar media vuelta para mirar a Rose.

-¿Quieres venir?

Rose levantó las cejas algo sorprendida, lo miró unos segundos… dudando.

-Si…- Respondió finalmente.


-¿Cómo me deje convencer?

-Yo no te convencí- decía Scorpius divertido- ni siquiera te opusiste

-¡Claro que me opuse!- replicaba Rose molesta mirando hacia los lados, se encontraba en los terrenos de Hogwarts, era guiada por Scorpius, según él iban a lugar donde él solía pensar. Era casi de noche, pronto sería la hora de estar en la sala común.

-Esto es malo ¿Y si nos atrapan?- dijo Rose temerosa.

Scorpius soltó una sonora carcajada.

-No nos atraparan… Filch está muy viejo… ya no es como nos cuentan nuestros padres… nunca me ha atrapado.

-Aún así es peligroso… ¿¡Y a dónde demonios me llevas!?

-¿Qué? ¿Acaso no te has dado cuenta aún?

Rose miró alrededor, por la oscuridad no se había percatado, pero ahora que lo detallaba…

-Vamos al campo de Quidditch…- dijo finalmente Rose comprendiendo.

Scorpius sonrió y asintió.

-Vaya…mi madre siempre dice que en lo único que los chicos de mi edad piensan es en Quidditch… pero no que el Quidditch los ayude a pensar.

Scorpius rompió en risas por ese comentario y luego de eso caminaron hablando o más bien, bromeando, sobre la importancia del Quidditch para la mente masculina.

En unos minutos, ya estaban en los campos. La inmensidad del terreno de juego era fácil de apreciar cuando no se estaba encima de una escoba y elcampo estaba vacío, de esto Rose se percató al momento de entrar.

-Vaya… - susurró, Scorpius la miraba de reojo con mil pensamientos en la cabeza.

Rose lo miró de Frente, y Scorpius al verse descubierto pensó rápidamente una excusa para huir de una pregunta sobre su repentino sonrojo.

-¿Quieres volar?

Rose levantó las cejas, sorprendida y evidentemente confundida.

-Ahora vuelvo- Dijo Scorpius y sin decir más, se encamino a quien sabe dónde.

Rose lo siguió con la mirada hasta que desapareció en medio de la oscuridad.

"¿Qué hago aquí?" pensaba Rose en medio de la soledad "Estás aquí por Scorpius" se respondió a sí misma sonriendo.

Se había sentido tan bien al verlo sano.

"¿Pero por qué?" esa fue la pregunta que no tuvo respuesta pues Scorpius volvía con dos escobas en la mano.

-Aquí tienes- dijo Scorpius ofreciéndole una de las escobas.

-¿De dónde las has sacado?- preguntó Rose tomándola.

-Del armario de escobas…pero cálmate…- se Apresuró a decir Scorpius al ver el rostro de pánico de Rose- siempre lo hago… no es a pensar lo único que hago aquí…

Rose alzó una ceja y mostró una sonrisa altanera.

-Ya veo… Por mucho que practiques nunca serás mejor buscador que yo, Malfoy- pronunció su apellido guiñando un ojo.

-No eres suficientemente buena como para no ser superada Weasley.

Y dicho esto ambos montaron sus escobas y comenzaron a volar alrededor del campo.

Rose subió, bajó, zigzagueó e hizo piruetas junto a Scorpius hasta que quedó exhausta. Aterrizó, dejó la escoba a un lado y se acostó en la fría y mojada hierba, cerró los ojos y aspiró profundamente el aire nocturno.

Scorpius no se percató cuando Rose descendió, sino hasta que la vio acostada en la hierba. Scorpius descendió despacio y se detuvo en el aire justo encima de Rose.

"Eres… Hermosa" Pensaba mientras la miraba y sus ojos visitaban cada parte de su rostro.

Rose abrió los ojos y se encontró con un Scorpius que la miraba muy de cerca mientras flotaba en su escoba.

-¿Qué miras?- preguntó Rose mientras intentaba no sonrojarse.

-Nada… Solo que…debes verte bien cuando duermes… es todo…

Otra vez pasaba lo mismo, cuando estaban solos y le hablaba de esa manera, Rose no podía evitar que en su pecho se anidara una sensación extraña… como si su corazón no pudiese dejar de latir con rapidez extrema.

Rose clavó la mirada en los ojos de Scorpius y este en los de ella, se quedaron así durante lo que pareció una eternidad, hasta que en la cabeza de Rose resonó una alarma silenciosa antes conocida, una alarma que sonaba cada vez que estaba a solas con Scorpius, después del beso. Finalmente, haciendo caso a la alarma, desvió la mirada.

Scorpius suspiró algo frustrado por el rompimiento de la mirada y movió ligeramente la escoba para poder bajarse, una vez lo hizo se sentó al lado de Rose.

-¿No me vas a decir que es de lo que hablaban Lust y Jhonson?- preguntó Rose después de un prolongado silencio.

-No.

-¿Por qué?

-Es… complicado, Rose- dijo Scorpius mirando fijamente a la nada- No puedo decir nada.

Rose asintió, nada convencida.

-Solo confía en mí… - dijo de pronto Scorpius después de otro silencio- ¿Lo harías?

-¿Por qué he de confiar en un Slytherin que de paso en un Malfoy?

-Porque… Soy diferente a lo que la gente piensa…

Scorpius seguía mirando a la nada, no esperaba que Rose creyera en él…como ella misma decía… ¿por qué habría de hacerlo?

-Lo sé… - Dijo Rose y Scorpius la miró con los ojos muy abiertos -Confío en ti, Scorpius.

Scorpius no daba crédito a sus oídos.

-Gracias… Rose- dijo emocionado- realmente… es importante que confíes en mí.

Rose sonrió y miró su reloj.

-¡Son las doce! Deberíamos irnos…- dijo Rose levantándose

Scorpius asintió y se levantó también. Mientras caminaban de regreso Scorpius preguntó:

-¿Ya no temes que nos descubran?

-No… Sé que puedo confiar en ti- dijo Rose sonriéndole y Scorpius también sonrió.

Caminaban en silencio, Rose iba delante y Scorpius la observaba dudando, cuando por fin se llenó de ánimos se acercó y tomó su mano. Rose al sentir el contacto se sobresaltó un poco, pero luego se calmó y entrelazó sus dedos con los de Scorpius, y así caminaron de regreso tomados de la mano. Scorpius para demostrar que podía confiar en él; Rose para demostrar que confiaba en él.