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¡Eso No Me Importa! — capítulo 7

Cap7. Ganándose a los Weasley

Rose abrió los ojos como platos y observo la Snich que trataba de zafarse de la mano de Scorpius. De repente Rose Empujó a Scorpius con fuerza quitándoselo de encima, se incorporó y lo señaló con el dedo, furiosa.

-¡Eso no se vale me distrajiste!- Acusó Rose.

-¡No es cierto! - Dijo Scorpius levantándose -¡No he hecho nada!

Rose lo miró con odio unos segundos pero luego soltó un suspiro malhumorado tomó su escoba y comenzó a correr.

-¡Weasley, Espera!- Gritó Scorpius, pero Rose apenas lo oyó pues corría rápido y ya casi Scorpius se perdía de vista.

"¡Estúpido Malfoy!" Pensaba Rose molesta "¡No puedo creer que EL me haya ganado! ¡Y de una manera tonta! yo solo…. Lo miré a los ojos"

Rose paró de correr y miró hacia atrás, Scorpius se había perdido de vista.

"¿Por qué me sucedió eso?" Pensó Rose mientras en su mente se dibujaba de nuevo la escena en la que se encontró con la mirada de Scorpius. Rose se mantuvo así, mirando al infinito, hasta que se dio cuenta que su imagen mental había quedado pausada… Seguía viendo los ojos grises de Scorpius. Rose sacudió la cabeza para alejar esa imagen.

-¡AAAAAAHHHH!- Gritó Rose - ¡Como te odio Malfoy!

Rose se dio media vuelta dispuesta a continuar su camino, pero de repente sintió que algo jalaba de ella… pero no había nada ni nadie cerca.

-¿Qué dem…?- comenzó a decir pero no pudo continuar porque todo a su alrededor se volvió una espiral de colores, algo jalaba de ella y la hacía volver a toda velocidad… se sentía como si la transportaran.

De repente chocó contra algo y cayó, abrió los ojos y se encontró de nuevo con los ojos grises de Scorpius. Había caído sobre él.

Scorpius no salía de sus sorpresa, algo lo había arrastrado hacia delante hasta chocar con Rose, aunque por supuesto no le incomodaba en nada que estuviese sobre él se preguntaba el porqué de lo que había sucedido… y entonces se le vino a la mente… Esto es lo que sucedería cada vez que Rose y él se alejaran mucho fuera de la madriguera.

"Mcgonagall es una genio" Pensó Scorpius sonriendo de lado y mirando los ojos de Rose.

Rose aun estaba en Shock sobre él. Scorpius podía sentir el compás de su respiración, el rostro de Rose estaba algo sonrojado y… sus labios… Scorpius no pudo evitar mirarlos esta vez.

"Contrólate" se dijo Scorpius a sí mismo pero sin desviar aun la mirada de los labios.

Rose se percató de lo que miraba Scorpius y un escalofrío le recorrió el cuerpo.

"¿Qué pretende?" Pensó Rose levantándose, pero Scorpius la tomó del brazo y la jaló provocando que Rose cayera en el pecho del rubio, Scorpius dio una vuelta para estar así de nuevo sobre la pelirroja.

-¿¡QUE DEMONIOS HACES…!?- gritó Rose pero el repentino acercamiento de Scorpius a su rostro la silenció inmediatamente, un aroma como a pino y tierra recién mojada inundó los pulmones de Rose, lo cual la hizo mirar a los labios de Scorpius, él no perdió de vista eso y se acercó aun mas…

Pero de repente se escucharon unas voces ¡Alguien se acercaba!

Rose iba a empujar a Scorpius con todas sus fuerzas, pero para sorpresa de ella, Scorpius se apartó.

-¡Te lo digo ese árbol creció de repente! - decía James a Albus, Lily y Hugo reían por la discusión.

-Claro… y esperas a que crea eso…- dijo Albus colocando los ojos en blanco.

-¡Es que es cierto!- replicó James.

De repente los 4 Gryffindors se detuvieron y miraron a Rose y Scorpius que estaban parados uno al lado del otro.

Albus miró a Scorpius y a Rose le pareció ver en los ojos de su primo un brillo de complicidad… pero eso era imposible.

-Bien… creo que la competencia terminó- dijo James con una sonrisa- Bueno Malfoy, sin rencores, pero tienes que admitir que nosotros los Gryffindors somos mejores en el Quiddicht…

-James- trató de pararlo Rose pero este no le hizo caso y continuó hablando, mientras tanto Scorpius escuchaba el discurso de James divertido.

-… Aunque por supuesto eso lo demostramos siempre…- continuaba hablando James- en cada partido cuando los aplastamos a ti y a tu equipo… pero esto solo fue una competencia amistosa… no hay por qué enfadarse.

-Entonces… como tu dijiste Potter… ¿Sin rencores?- Preguntó Scorpius.

-Sin rencores- confirmó James, y dicho esto Scorpius levantó la mano que sujetaba la Snicht y se la mostró a todos los presentes, los cuales quedaron con la boca abierta.

-Me ganó- dijo Rose entre dientes cuando James la miró sin poder creerlo.

-¿Cómo…?- Preguntó Lily incapaz de decir algo mas mientras veía las agitadas alas doradas.

-Me distraje…- admitió Rose en un murmullo apretando los dientes y mirando al suelo.

-¿¡Cómo pudiste perder?!- gritó James - es un Slytherin, tenía una escoba vieja ¡Lo tenías servido en bandeja de plata!

-¡Cállate!- lo interrumpió Rose molesta- ¡Al menos yo no me estrellé contra un árbol!

Todos rieron y James se sonrojó.

-En fin ¡Volvamos a casa!- propuso Hugo, todos asintieron y caminaron regreso a la Madriguera.

En el trayecto nadie dijo nada acerca de la carrera… lo cual fue una alivio para Rose… explicar el por qué se había distraído no sería muy grato.

Apenas llegaron a la Madriguera los 5 Gryffindors y el Slytherin se dirigieron a la cocina, allí se encontraba, como siempre, la abuela Weasley acompañada de George y su hijo Fred y el abuelo Weasley, el cual revisaba un televisor.

-¡Abuelo!- saludó Rose dándole una beso al ya muy calvo Arthur Weasley.

James se sentó al lado de su primo Fred y su tío George y comenzaron a hablar en voz muy baja.

Albus y Scorpius se sentaron en la mesa y Lily y Hugo subieron a sus habitaciones.

-¡Hola pequeña!- saludó Arthur, Scorpius soltó una pequeña sonrisa y Rose se sonrojó, nunca había planeado que su abuelo la llamara así frente a un Slytherin.

-¿Qué haces abuelo?- Preguntó Albus mirando con atención el aparato, sabía muy bien qué era… ¡hasta su abuelo lo sabía! Que Hermione se convirtiera en su nuera lo ayudó a entender muchas cosas del mundo Muggle… pero no a superar su obsesión con los objetos no mágicos.

-Lo tiraron ¿¡Puedes creerlo?!- dijo Arthur como si fuese el peor de los crímenes- Estoy intentando repararlo… sin magia por supuesto… y no lo logro…

-Quizá… no lo está haciendo de la manera correcta…- murmuró Scorpius pensativamente y se acercó al aparato, comenzó a tirar y colocar piezas al azar… o al menos eso era para Rose… ni ella que sabía la función de esos objetos podía adivinar lo que Scorpius intentaba.

Unos segundos después, Scorpius se alejó del aparato.

-¡Listo! Con eso basta…

-¡Por favor! ¿De verdad crees que funcionara? Nunca has visto un televisor en tu vida, Malfoy- dijo Rose algo molesta.

-Pues… no se pierde nada intentándolo ¿No es así señor Weasley?

Arthur lo miró con desconfianza en realidad pensaba lo mismo que Rose… pero tenía curiosidad si el permitir que alguien inexperto maniobrara con el objeto lo haría explotar así que lo conectó y lo encendió… y para sorpresa de todos… funcionó el televisor estaba encendido.

-¡Increíble!- dijo Arthur maravillado- ¿Cómo lo hiciste?

-Es simple… si quiere le explico…

Cuando Scorpius iba a tomar asiento la silla se movió por si sola haciendo que cayera al suelo. James, el pequeño Fred y George estallaron en carcajadas.

-¡Muy maduros chicos!- los reprendió la señora Weasley.

-¡Ya… ya! Dejen al pobre chico en paz…- dijo Arthur levantando a Scorpius, todos en la habitación quedaron con la boca abierta a excepción de la abuela Weasley y Albus- y bien ¿Cómo era que decías que se reparaban estas cosas?

Scorpius se sentó y comenzó a explicar.

Rose no podía creerlo… esta mañana pensaba que la mayor fortaleza contra Scorpius era su familia y ahora el soporte más viejo se había resquebrajado ¡y por un televisor!

-Niño bonito tonto…- murmuro George viendo a Scorpius con desdén, lo cual animó a Rose ¡No estaba sola aún!

-¿Qué es eso?- pregunto de repente Fred mirando algo que se encontraba en uno de los mesones.

-Es un pastel…- dijo Molly.

Y, efectivamente, era el pastel mas delicioso, solo quedaban dos pedazos pero su bizcocho de chocolate y la azúcar polvoreada encima le daban una apariencia apetitosa.

-¡Oh vaya! Yo quiero un pedazo- dijo George tomando los dos pedazos.

-¡Papa! ¡Yo también quiero uno!- protesto Fred, George le dio un pedazo y se sentó en su puesto.

-Es extraño… no recuerdo haber hecho ningún pastel de ese tipo- dijo Molly pensativamente.

-No importa… se ve delicioso.

Rose no sabía muy bien por qué… pero había notado un cambio radical en la atmosfera que la hizo ver hacia Albus y Scorpius por instinto. Scorpius había dejado de hablar y ambos chicos miraban con atencióncomo los pedazos de pastel viajaban hacia la boca de sus respectivos comedores.

Rose abrió los ojos como platos, lo había entendido todo.

-¡ESPEREN!- gritó, pero ya era tarde.

George y su hijo habían dado ya el primer mordisco y al hacerlo el pastel que tenían en sus manos explotó llenándoles la cara de chocolate y azúcar.

George aún tenía la boca abierta… procesando lo que había acabado de suceder, viró la cabeza lentamente en dirección a Scorpius., que reía como nunca antes.

-Pastel… explosivo…- murmuró George como si fuese un zombi- ¡que estupenda broma! ¡Tan simple que nadie sospecharía! ¡Podría usarlo para la tienda! Debes decirme más de tus ideas, Malfoy esta fue genial.

Rose miró a su tío atónita, hace un segundo estaba de su lado y ahora… Scorpius se había ganado otro de los Weasley.


Los días pasaron y la situación no mejoro para Rose. Cada día que pasaba Scorpius se ganaba mas y mas a cada uno de sus familiares. Su madre no tenía nada en contra del él, sus tíos Harry y Ginny tampoco… Su abuelo había caído en las garras del conocimiento de Scorpius sobre los objetos muggles y su tío George de las nuevas ideas de bromas… Hugo y Lily bromeaban y jugaban con el, al igual que Albus, que ahora que Rose lo pensaba nunca había tenido algún tipo de problema con el Slytherin… Su abuela pensaba que era un "buen muchacho" pues ayudaba en las tareas de la casa cuando se le pedía…

En fin en pocas palabras… los Weasley habían caído uno a uno… hasta el punto de que la fortaleza de Rose se había reducido a la poca voluntad que le quedaba a James… y al siempre odiador de los Malfoys Ron Weasley: su padre.

-¡No puedo creerlo!- se quejo Rose hundiendo su rostro entre sus manos en una tarde de invierno.

-¿Qué sucede hija?- preguntó Hermione mirándola extrañada.

-¡Todos y cada uno de ustedes cayeron en los encantos de…!- y mirando a la ventana donde podía observas a Scorpius Rose continuó- ¡ese Malfoy!

Hermione negó con la cabeza y puso los ojos en blanco.

-¡Es verdad!- acuso Rose mirando a su madre y a sus dos Tíos: Ginny y Harry.

-¡Oh vamos, Rosie! Es un buen chico es todo- dijo Ginny restándole importancia al drama de su sobrina.

-¡¿Un buen chico?!- dijo Rose horrorizada- ¡Es un Malfoy!

-¿Y qué tiene eso? Preguntó Hermione.

-¿Qué tiene? … su abuelo fue mortifago… su padre fue mortifago… toda su familia ha estado en Slytherin y si Voldemort estuviese vivo estoy segura que ¡él también hubiese sido un mortifago!

Hubo un largo silencio en el que Ginny, Hermione y Harry miraban serios a Rose.

-¿Y eso que tiene que ver?- preguntó Harry seriamente mirando a su sobrina a los ojos.

-Bueno que…

-¿Acaso porque toda tu familia es algo tu también debes serlo?- la interrumpió Harry- Yo conozco a un hombre cuya familia siempre fue Slytherin… crueles y fríos… y el era totalmente distinto… ese hombre era mi padrino, Rose… creo que he hablado mucho de él ¿No es cierto?

Rose bajó la mirada… había olvidado es parte de la historia.

-Pero Sirius terminó siendo Gryffindor… y Malfoy sigue siendo un Slytherin.

-Quizá solo quiso ser la diferencia… solo digo, Rose… no te dejes llevar por un simple apellido…

-Como lo hace el cabeza hueca de tu padre… - completo Ginny.

-Así es…- confirmó Harry- ¿Entiendes?

Rose asintió pero aun no convencida.

-Ya lo entenderás- dijo Hermione abrazándola- mañana vas de compras ¿No?

-Así es… a comprar los regalos navideños

-Tienes que llevar a Scorpius contigo… recuerda el hechizo…

-lo sé- dijo Rose con una mueca- llevare a Al… quizá así pueda soportarlo…- y dicho esto Rose subió a su recamara y se acostó en la cama pensando en las palabras que su tío Harry había dicho… minutos después el sueño le gano.