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La Batalla Final — capítulo 2
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Capítulo 2
La carta
Harry pasó un mes preparándose para su futura pelea en contra de Lord Voldemort. Harry parecía entusiasmado con la idea vista desde otro foco. Sirius le ayudaba diariamente, escudriñando libros en busca de hechizos que podrían serle útiles.
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Harry, aquí encontré uno muy interesante. Se llama phantom, y con él puedes atravesar paredes como un fantasma. Lo malo es que deshace luego de 10 minutos.
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¿Y para qué me puede servir un hechizo así? –preguntó Harry secamente. La muerte de sus amigos había vuelto a Harry menos tolerante, y más, por decirlo así, antipático.
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Bueno, pensé que lo encontrarías interesante, y que le darías una utilidad.
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Está bien, practicaré ese encantamiento.
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Escucha, Harry. Has estado practicando estas maldiciones durante catorce horas seguidas. ¿Estás seguro de que no quieres un descanso de al menos 5 minutos?. Podría prepararte algo de comer. Sabes, con una mente relajada se aprenden mejor y más rápido los hechizos.
Harry aceptó. Dejó su varita sobre la mesa, y fue a la cocina a comer un bocadillo. Se sentó a la mesa, redonda, de madera, algo vieja, pero aún cumplia con su finalidad. Sirius le sirvió un poco de tocino con huevos fritos.
- Cómetelo todo. si quieres más, sólo pídemelo.
Comenzó a devorar vorazmente toda la comida que había en el plato. Era la mejor desde hace varias semanas, porque a la hora de comer, apenas probaba bocado.
El plato de Harry estaba vacío en menos de un minuto. Harry pidió más, y volvió a terminar en unos pocos segundos. La escena se repitió tres veces más. Harry quería más, pero ya tenía vergüenza.
- Vaya, creo que tenías algo de hambre –dijo Sirius con una sonrisa.
Harry también sonrió con ganas. Agradeciendo a Sirius por la comida, se levantó de la mesa, y se dispuso a continuar con su entrenamiento.
No fue pequeña su sorpresa al llegar a donde había dejado su varita, y encontrarse con una nota, escrita en un trozo de viejo pergamino amarillo, al parecer con sangre humana.
La nota decía:
¿A cuántos “ amigos” estás dispuesto a matar para salvar tu vida una vez más? Esta vez podrías morir tú. Espero que hayas hecho nuevas amistades. No te salvaras de esta aunque tengas un millón de amigos.
Al leer esta parte Harry se encendió de ira, y comenzó a estrujar la nota, pero no se dio cuenta de que había algo escrito atrás.
¿Te crees el mejor hechicero del mundo?. Te reto a que me lo demuestres. Mañana, antes de que se ponga el Sol, en la mansión de mi ex familia, sin amigos, sin trucos sucios. No te daré otra oportunidad de batirte conmigo.
Supongo que ya sabes quien soy, pero pondré mi nombre de todos modos.
Cruciatus y Avadas Kedavras de:
Lord Voldemort
PD1: Jajaja
PD2: Eres descendiente de Godric Griffindor. Supongo que ya lo sabías.
PD3: Eso de “un millón de amigos” fue muy original, ¿no lo crees?
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Se está burlando de ti –dijo la voz de Sirius detrás de Harry, quien no se percató de la presencia de su padrino-. Quiere que vayas a pelear contra él con furia contenida. En mi opinión, debes ir para demostrarle lo fuerte que eres.
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Iré –dijo Harry con voz seria, y decidido a librar la batalla de su vida-. Y venceré de una vez por todas a ese imbécil.
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Bueno, creo que debes tomar un baño, e ir a dormir, para despertar mañana con nuevas energías.
Unas horas más tarde, Harry estaba acostado en su cama, mirando al cielo, y con los ojos abiertos. Estaba imaginándose su batalla contra Lord Voldemort, que tendría lugar al día siguiente.
- Mejor me duermo –dijo Harry entre bostezos- Mañana será un día emocionante