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Historia 56991 — capítulo 9

Vanessa estaba impaciente, la mujer que le había hablado. Aun se encontraba en la oficina del viceministro.

-El señor Malfoy, manda a decirle, que ya puede pasar-la mujer había salido de la oficina, y se había dirigido hacia ella.

Vanessa se levanto de la silla, y con paso elegante se dirigió hasta la oficina del viceministro.

Draco Malfoy revisaba montones de papeles. Pero cuando sintió la presencia de la mujer, alzo la vista. Una mujer de cabellera negro y ojos del mismo color se encontraba frente a él. La pelinegra portaba un corto vestido de color blanco, el cual hacia resaltar su esbelta figura.

-Buenos días señorita…-comenzó el rubio. Esperando que ella le comunicara su nombre.

La mujer sonrió notablemente.

-Ferrer…Vanessa Ferrer-dijo aclarándole la duda al blondo. Y nunca dejo su sonrisa a un lado. Luego le entrego la carpeta que hace días le había proporcionado el pelirrojo.

-Bonito nombre-alago el rubio.

Luego poso su vista en la carpeta, y se dispuso a leer el contenido de la misma. Mientras la mujer tomaba asiento.

-Interesante-susurro al terminar de leer los documentos de aquella carpeta. La cual era el expediente de la morena-Asi que ha sido la secretaria del ministro muggle-acoto mientras la miraba fijamente.

-Si.-respondió con modestia. Una cualidad que estuvo trabajando durante varios días.-Y también trabaje para el Ministro de Magia de España-acoto con tranquilidad. Y como si aquello no fuera algo relevante.

-Ya veo.-susurro el rubio-¡Bien! Entonces debo decirle señorita Ferrer, que usted, esta contratada-acoto colocando una sonrisa en sus labios.

Muchas se habían presentado para aquel cargo; pero aquella mujer estaba realmente preparada para ser su secretaria. Además de que se notaba que era muy decente (N/a: Si claro [sarcasmo] sobre todo "decente") y estaba seguro de que no le daría ningún problema.

-¿En serio?-Una inocencia totalmente fingida, hizo acto de presencia en el rostro de la pelinegra. Realmente se había preparado para aquel momento. No podía ser ella misma frente al rubio, tenia que comportarse de una manera tierna e inocente, todo lo contrario de lo que ella era. Pero así le había exigido el pelirrojo que actuara, y así debía hacerlo.

-Si.-respondió el rubio sin quitar su sonrisa. Ya estaba totalmente seguro aquella mujer no le causaría ningún problema. Se notaba que era muy inocente, y de seguro seria muy buena trabajara, en fin era la secretaria perfecta para él-Eres mi nueva secretaria.-le informo.

-Gracias.-dijo la mujer con una sonrisa en su rostro.-¿Cuándo empiezo?-pregunto realmente interesada.

-Mañana mismo-le aseguro el blondo.

-Muchas gracias, señor-dijo antes de sonreír con inocencia (N/a: Totalmente fingida por supuesto).

-De nada-objeto Draco-Puedes retirarte-le dijo, mientras le señalaba la salida con su brazo.

Vanessa asintió cortésmente, y se dio media vuelta, dándole la espalda al blondo.

-Eres muy fácil de engañar, Draco.-su sonrisa maquiavélica hacia acto de presencia-Y también muy guapo.-comento mientras recordaba las facciones del rubio.- Mmm. Este trabajo no será tan desagradable, como pensé-acoto.