¡Es bueno ser el rey! — capítulo 10
-Y entonces le dije que ya tenía pareja…
-Debo suponer que no es cierto -dijo Harry mirándola con cara de no querer saber la respuesta. Hermione forzó una sonrisa y Harry se tapó la cara con las manos- ¿Por qué siempre tengo que estar en medio de sus peleas?
-¡Bueno, si crees que es mi culpa, vete con él! -le espetó Hermione indignada, la señora Prince la cayó con un gesto. Harry respiró profundo y se armó de paciencia
-De acuerdo, lo siento… entonces tu plan sería que fuéramos los dos juntos ¿no? -inquirió él antes de pasarse la mano por el cabello- Hermione, Ron me va a ahorcar mientras duerma…
-No quiero que vayas conmigo -lo corrigió ella acordándose de Ginny.
-¿Entonces?
-Quiero que me ayudes a encontrar a alguien que moleste lo suficiente a Ron como para que tenga razones para no hablarme.
-Hermione, a veces m pregunto si tú no fuiste una asesina en serie en tu otra vida ¿Por qué las mujeres son tan vengativas?
La castaña ignoró el comentario -He pensado en varias personas, pero no me decido por una.
-En serio, Hermione, no quiero ayudarte en esto. Ron es también mi amigo.
Ella lo miró con los ojos entornados. Iba a recriminarle que Ron prefiriera a Lavender en lugar de a él pero entonces un par de risitas le cortaron la inspiración.
-¡Shh! Nos va a escuchar la señora Prince -le susurró Lavender a Ron. Él se echó a reir, jalándola de la mano.
-Esa vieja arpía, debimos traer a Filch para distraerla…
…Y en ese momento el pelirrojo vio a sus amigos. Harry alzó un poco las manos, como diciendo "no fue mi idea venir aquí con ella". Hermione, sin embargo, se puso de pie de un brinco y dijo casi gritando.
-Así que hoy lo voy a ver para que me acompañe a comprar un vestido para la fiesta de Slughorn. Me voy, Harry, o llegaré tarde a Hogsmeade. -y tomó sus cosas antes de salir dándole un empujón a Ron en el hombro.
Él miró a Harry de forma inquisidora, pero antes de que pudiera preguntar "¿Hermione tiene una cita?", Lavender se aclaró la garganta y se cruzó de brazos con impaciencia. Harry captó la indirecta y se puso de pie, feliz de no tener que responder a la pregunta no hecha, para salir luego hacia el vestíbulo.
Hermione, mientras tanto, caminaba furiosa a través de los terrenos del colegio. No podía creer que Ron se atreviera a exhibirse por allí como si tal cosa…. Soltó un bufido y espantó a unos niños de primero que intercambiaban cromos a la orilla del lago. Sin darse cuenta, llegó hasta las rejas de la escuela y siguió andando, rodeada de alumnos que también se dirigían a Hogsmeade. Se sintió ridícula: ella era la única que iba sola y aún vestida con la túnica oficial. Se adelantó a todos los demás y se sentó en una mesa vacía de Las Tres Escobas. Fue a pedir una cerveza de mantequilla a la barra y entonces se fijó en que Cromac McLaggen estaba allí con sus amigos… y que la estaba mirando. Fastidiada, Hermione tomó la botella y se fue dando tumbos hasta su mesa.
-¿Dónde están Potter y Weasley, eh linda? -le preguntó cuando la alcanzó. Ella lo miró con cara de pocos amigos.
-En Hogwarts, supongo.
-Excelente, quería hablar contigo a solas.
Eso a Hermione no le agradó nada. Como no contestó, McLaggen continuó hablando con excesiva confianza- Supongo que ya sabes que habrá una fiesta en el despacho de Slughorn, y podríamos ir juntos, ¿qué te parece, eh?
Hermione torció el gesto y se le vinieron a la cabeza montones de ideas para batearlo frente a todos sus amigos, pero se acordó de Ron enredado con Lavender y las palabras resbalaron de su boca con naturalidad- De acuerdo, Nos vemos a las ocho en la sala común.
Y sin decir más, salió de la taberna y se dirigió hacia una tienda de ropa mientras comenzaba a nevar. Oh… Ron se retorcería de celos.