¡Es bueno ser el rey! — capítulo 7
Las semanas pasaron y Ron no cambió demasiado su forma de ser. Hermione había intentado de millones de formas posibles llamar la atención de su amigo, pero el mal humor del pelirrojo le impedía cualquier clase de acercamiento. Y el club de Slughorn no le estaba ayudando en nada. Las fiestas que organizaba el profesor solo le dejaban dos cosas: el mal humor de Ron y las insinuaciones de McLaggen.
Crmack McLaggen era sin duda la persona más egocéntrica que conocía, incluso más que Malfoy. Había hecho las pruebas para jugar en el equipo de Gryffindor y había quedado fuera, gracias a Hermione, pero eso no le impedía alardear de lo bueno que era sobre la escoba y de lo mucho que se había equivocado Harry al escoger a Weasley en lugar de a él.
Por alguna razón, McLaggen había decidido que Hermione sería una excelente compañera de pláticas en las reuniones y ya varias veces se le había insinuado. Sin embargo, como no hablaba nunca con él normalmente, no le había dado oportunidad de invitarla a salir… Slughorn había anunciado que haría una fiesta de navidad, y Hermione sabía perfectamente con quién quería ir. El problema era, obviamente, conseguirlo.
Además tenía poco tiempo para invitar a Ron a la fiesta. No sabía exactamente cuánto, pero sabía que después de eso ya no tendría ninguna oportunidad de salir con él. ¿Por qué estaba tan segura? Una palabra: LAVENDER.
Si su compañera de dormitorios decidía actuar primero, ella no tendría ni la más remota posibilidad de lograr algo con Ron ese año. Varias veces había escuchado hablar a Parvati y a Lavender sobre sus planes de ligues mientras creían que ella estaba dormida, y no le había tranquilizado mucho saber quién figuraba en los propósitos de Brown.
Así que, esa mañana al despertar, se planteó el reto de haberle hecho la invitación a Ron ese mismo día. No le daría tiempo de escabullirse, se lo pediría rápido y contendiendo la respiración, segura de sí misma… o eso hasta que Ron contestara.
Eso último la desanimó un poco. Era un hecho, como Ginny le había recordado, que ellos se habían comportado de cierta forma sospechosa los tres días en la madriguera antes de la llegada de Harry. Pero eso también la preocupaba… ¿Ron sería capaz de darle una respuesta acorde a sus sentimientos (de que los había, los había) si Harry estaba presente? Tenía que encontrar la forma de hablar con él a solas, pero no se le ocurría una estrategia eficaz y que además no hiciera sospechar a Harry acerca de sus intenciones.
Completamente aturdida por todos esos pensamientos, Hermione se dirigió a la clase de herbología junto con sus amigos. Se sentía cansada, y cuando recordó el tema de la clase de ese día, sus ánimos no mejoraron mucho.
Forcejeando con una de esas endiabladas plantas, Hermione abordó el tema de la fiesta de navidad, muerta de nervios. Ron, en cambio, no mostró el menor interés en lo que su amiga decía. El pelirrojo puso esa cara burlona tan extraña en él y se cruzó de brazos.
-¿Por qué no te ligas a McLaggen? Así Slughorn podría nombrarlos rey y reina de las eminencias.
Harry desvió la vista. No otra vez.
-Podemos llevar acompañantes -comentó Hermione con furia, y añadió fulminando a su amigo con la mirada- y yo planeaba pedírtelo a ti, pero como veo que prefieres que ligue con McLaggen…
Ron pareció reaccionar con eso por que la miró con cierto cariño y se pasó la mano por la nuca- No… si yo no decía eso…
Por un momento Hermione clavó su mirada en el pelirrojo, sorprendida por que todo hubiera sido tan fácil… ¿Eso era un sí? ¿Iría a la fiesta con ella? La castaña abrió la boca para preguntarlo, pero en ese momento un enorme furúnculo del tamaño de una toronja pasó volando frente a sus ojos y le tiró el sombrero a la profesora. Tanto ella como Ron miraron a Harry con cara de sorpresa y siguieron con todo como si nada. Eso sí, Hermione sonreía ingenuamente.
-Oye Ginny ¿Esto es de Hermione? Lo encontré tirado.
-¿Qué? Ah sí,es para ella.
-Ah… ¿Es de Victor Krum?
-hmm… sí -Ginny observó a Lavender con cierta desconfianza ¿Por qué sonreíaasí?
-¿Hermione y Krum son novios? -preguntó Lavender con interés. Ginny aún no había contestado cuando la primera agregó- Por que como se besaban en cuarto… no me sorprendería.
-¿Se besaban? -preguntó Ginny con repentina sorpresa.Hermione no le había contado nada de eso…
-Por supuesto… ¿Nunca los viste? -dijo Lavender con extrañeza. Ginny negó con la cabeza, aturdida, y la otra se encogió de hombros-Oh bueno, no le vayas a decir que yo te dije… nos vemos.
Y dicho esto Lavender se dio la vuelta. Sonriendo.