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Historia 57779 — capítulo 3

Entraron a la oficina del director de la farmacéutica, estaba parado caminando de un lado a otro con un palo de golf jugado, traía un auricular y mantenía una conversación mientras jugaba. Les hizo una seña para decirles que en un instante estaba con ellos, Edmundo asintió.

-Oye, se parece a un playboy, no creo que sea un doctor Frankstein.

-No, no lo creo, seguro es solo hijo de la familia y lo nombraron director, debe ser bueno en los negocios_ empezó a analizarlo Edmundo mientras revisaba la oficina, veía las fotos y la decoración._ seguramente hizo algo que los salvo de la quiebra, no era el hijo favorito

-Ed…_ lo interrumpió Sam, Edmundo volteo y vio al director que ya estaba frente a ellos.

-Lo siento.

-No, no hay problema, en realidad mi papá siempre fue distante conmigo, nunca le gusto que no me convirtiera en un farmacéutico. Pero ¿Cómo lo supo?

-Sus fotografías, esta solo en todas en la que es mas joven, en esa esta al lado de su padre, él lo abraza pero su lenguaje corporal indica que no están acostumbrados a esa cercanía, solo hay una forma de que un padre alejado se acerque a su hijo, un gran logro.

-Vaya, eres listo, tendrías un buen instinto para los negocios, pero supongo que eligió la profesión por algo, un intelecto agudo desperdiciado en un trabajo de baja paga.

-Bueno pues al menos puedo vivir con la ilusión de un plan de retiro. Bueno pero vinimos por una consulta.

-Venimos por aspirinas_ dijo Sam y luego se hecho a reír de su chiste, los otros dos lo vieron sin esbozar ni una sonrisa, Sam callo y puso un gesto molesto.

-Dígame que es lo que quiere saber.

-Disculpe ni siquiera nos hemos presentado. Soy el detective Edmundo y el mi compañero Sam

-Mucho gusto, soy Leonardo. Dígame ¿En que puedo ayudarle?

-Creemos que una de sus drogas experimentales podría ser usada por un asesino….

-¿The Reaper?_ pregunto Leonardo.

-Si, un neuroinhibidor que intentaron desarrollar pero que aparentemente fue un fracaso.

-Si, la anestesia Heaterpre, un fracaso total, la empresa estaba al borde de la bancarrota, ahí es cuando yo los salve de la quiebra como lo dijo.

-¿Fue por esa droga que estuvieron al borde de la bancarrota?

-Si, un error de mi hermano, quien la intento desarrollar, el si es un "Boticario"_ lo dijo como burlándose (boticario=farmacéutico) _ estaba orgulloso de su droga, pensó que con ella nuestra empresa se iría a las nubes, pero cuando se descubrió el "error" todos los fondos volaron, fue un caos, apenas y pude salvar la empresa, claro que ahora somos una farmacéutica prestigiosa.

-Esa droga, puede darnos los registros, algo sobre ella, tenemos una duda, ¿Se metaboliza y desaparece?

-Si, esa era una de las ventajas, no dejaría rastros químicos, excelente para los que toman otros medicamentos, una lastima que no sirviera, permítanme_ Leonardo llamo para que le trajeran los documentos de la droga, tal como Ed había pensado entro otra mujer que no era la secretaria con los documentos, si bien no era fea no era tan hermosa como la "secretaria"_ aquí los tiene detective, espero que les sea útil, ese asesino esta totalmente demente.

-Muchas gracias por su cooperación, una cosa mas, ¿hay quien tenga acceso a la droga?

-Solo se conserva una muestra en nuestra bodega, podemos ir a revisar si esta si así lo desea.

-Ahora que lo menciona, si, me gustaría.

-Vamos_ dijo el golpeando la bola de golf, pero esta no entro_ nunca he sido bueno.

-Ya lo note, es por su swing, no separa bien los pies_ le dijo Edmundo.

-¿Usted juega?

-Lo hacia, hace mucho tiempo.

-Verónica volvemos en un momento_ le dijo Leonardo a su "secretaria"

-Había escuchado de esposa trofeo, nunca de una secretaria trofeo.

-¿Lo notaste? Es por la imagen corporativa, tenemos socios extranjeros, eso los hace ver una imagen muy buena y confiar, pero no se espante la que si hace el trabajo gana mas, hay que ser justos.

-Menos mal.

Caminaron por pasillos, Sam se moría de ganas por decir algo como "me siento en la peli de Resident Evil" o algo parecido, pero ante el recuerdo de la forma que se le quedaron viendo prefirió no decir nada y caminar tras ellos.

Llegaron a una puerta metálica, Leonardo acceso una clave y reconocimiento de retina para que la puerta se abriera.

-Tenemos mucho cuidado, no dejaríamos que nada del laboratorio saliera, sin que tuviera la patente, somos pocas las personas autorizadas para abrir esta puerta, nadie mas lo puede hacer_ tanto Ed como Leo voltearon a ver a Sam, estaban seguros que diría "a menos que les arranquen un ojo" pero no dijo nada, aunque si lo pensó.

-Eso esta bien, ¿Podemos pasar?_ pregunto Ed, después de todo solo iban por una consulta, no llevaban ninguna orden.

-Claro.

-No necesitamos un traje o algo, no quiero enfermarme de algo raro_ dijo Sam viendo a todos lados.

-No, puedo asegurarle que este lugar es totalmente estéril_ "¿no puede tener hijo?" Sam estuvo a punto de decirlo, tenia harta a Marian con ese chiste tan malo_ aparte de que aquí no manejamos ni un virus.

-Bien._ Leonardo reviso unos papeles y abrió uno de los cientos de pequeños contenedores que había ahí.

-Este es, el anestésico Heaterpre, el que seria nuestro orgullo y principal reconocimiento. Pero en vez de eso casi nos lleva a la bancarrota.

-¿Cuantas personas han tenido acceso al anestésico?

-Muy pocas, es algo que se a mantenido secreto, primero por que supuestamente revolucionaria el negocio, después por la vergüenza del fracaso, en el expediente que le di vera los nombres de todos lo que saben de el compuesto.

-Ah, muy bien.

Sam salió deprisa del lugar, cuando ya se iban caminaba al frente de los otros dos deseoso de salir de la farmacéutica., Ed y Leonardo se despidieron como viejos amigos prometiendo que se volverían a ver para tomar un café. En el trayecto de vuelta a la comisaria Sam no pronuncio palabra.

-¿Cómo les fue?_ pregunto Marian la forense quien los esperaba sentado en el escritorio de Sam

-Ed hizo un nuevo amigo_ dijo Sam tomando una silla y dejándose caer pesadamente.

-Fue una buena pista, quizá si sea el químico que usa The Reaper. E incluso tenemos una lista de posibles sospechosos. Son quienes tuvieron contacto o acceso al químico. Será una noche larga tendremos que revisar antecedentes y donde esta cada una de las personas.

-Eso es bueno, pero mejor vean esto_ les dijo Sam que veía el ordenador, la alerta de internet se había activado, The Reaper había subido un nuevo video, estaba en su Web "oficial" The Reaper club.

Una habitación oscura, como siempre la teatralidad de The Reaper se hacia presente. Después de "aparecer" empezó su mensaje. Con su voz distorsionada.

"La policía esta tras de mi, ustedes queridos amigos que me aceptan deben de saber que no los abandonare, la muerte no los dejara nunca solos, siempre estaré ahí para ustedes"

"No importa cuanto investiguen, como podrían atrapar a algo como yo, yo no soy un asesino, soy la voluntad de la vida, la voluntad de la tierra quien recibe a sus hijos que mueren en su lecho"

"Soy The Reaper"

-Nunca había hecho un anuncio sin que hubiese atacado_ dijo Edmundo impasible ante la provocación_ debe de observarnos, debe de saber que ya estamos tras su pista.

El pequeño motel situado a las afueras de la ciudad recibe a las parejas que se ocultan, que buscan el anonimato fuera de casa, ellos que buscan hacer el amor donde no serán vistos. Los amorosos.

Cuerpos unos sobre otros, en un vaivén sensual, en una danza no ensayada, en una entrega apasionada, las parejas no se dan cuenta de lo que pasa, lentamente sus movimientos comienzan a hacerse lentos, hasta que se quedan quietos.

Una a una las puertas son derribadas y entra un hombre con un cuchillo en la mano.

Todos son asesinados por The Reaper.