← No necesito mirar · de
No necesito mirar — capítulo 44
POV Jacob
Tenerla de nuevo en mis brazos era lo mejor de lo que recordaba, pero en ese momento en que sentí sus manos buscando el borde de mi playera, todo el dolor que había vivido sin ella llego a mi mente, no podía caer con unos simples besos, y en ese momento mordió mi labio haciendo que soltará un suspiro, debía mantener la cabeza fría.
Pero me era imposible, sintiendo sus labios sobre los míos, ni tampoco sus manos acariciando mi pecho y abdomen, en un momento de fortaleza logre separarme de ella, aunque verla con los labios rojos y entreabiertos, eran como una invitación imposible de rechazar, pero mantuve mi firmeza.
-Tenemos que hablar - susurre.
-Muy bien - clavo su mirada en mí.
-¿Por qué diablos me dejaste? - esa pregunta en verdad dolía.
-Le hice una promesa a Elizabeth - bajo la mirada, - si yo me alejaba de ti, ella se desharía de Victoria y te dejaría vivo.
-¿Por qué no hablaste conmigo sobre eso? - le reproche.
-Porque no me habrías dejado - repuso débilmente - además, ¿para qué te iba a atar a una inválida?
-A mí jamás me importó eso y lo sabes, - la vi seriamente - pero aun así hubiera luchado contigo, de hecho me habría gustado, sostener tu mano mientras dabas tus primeros pasos.
-Conozco a Elizabeth, sabía que hasta que no te viera muerto, estaría en paz - susurro - y cuando te vi en la cama, supe que yo tenía que hacer algo para protegerte.
-Yo estaba para protegernos a los dos - le espete - no habría dejado, que nada nos separará.
-Por un momento quise ser yo la que protegiera, y no terminar siendo la protegida - repuso en voz baja - y eso me aterro, porque sabía que eras capaz de morir por mí, y yo no quería terminar sin ti.
-Te das cuenta que has vivido sin mí, siete años - mi voz fue ronca.
-Es diferente - tomo mi rostro entre sus manos - porque aunque no estuviera contigo, sabía que estabas vivo, y lo prefería mil veces a tener que ir a llorarte a un cementerio.
-¿Crees que la pase muy bien? - me solté de su agarre - de hecho creo que estar muerto, habría sido un alivio al sufrimiento que viví sin ti.
-Jake - llamo - ¿me olvidaste?
-¿Crees que si te hubiera olvidado, te habría besado? - debía estar loca al preguntarme aquello - Samantha, jamás desapareciste de mi pensamiento un segundo, siempre estuve esperándote, creyendo que lo de esta fotografía era real.
Le di la fotografía que me había dejado como despedida, y antes de que ella leyera.
*-*Ahora es difícil comprender, pero sé que algún día estaremos juntos, y prometo que cuando eso llegue no te dejaré ir - recité sus palabras.
-¿Quieres estar conmigo, hasta que la muerte nos separé? - me pregunto, mientras se giraba hacia mí.
-Ni la muerte, me separa de ti - la tome de la cintura - porque mi corazón te pertenece y sé que cuando muramos él me guiará a ti.
-Te Amo, lobito - susurro, mientras escondía su cabeza en mi pecho - ni en siete años pude un día dejar de amarte menos.
-Eres mi vida, pequeña - besé su cabello - y ¿sabes que paso, conmigo esos siete años? - levanto su mirada - te amé cada día más.
Me sonrió, y antes de que contestara algo, sello mis labios en un beso, y esta vez deje que los sentimientos fluyeran, mis manos bajaron desde su cintura hasta sus piernas, mientras las de ella me acariciaba por debajo de la playera.
-Te deseo - le susurre al oído, y después mordí el lóbulo de su oreja.
-Te he esperado, desde siempre - respondió, mientras me sonría de manera tierna - quiero que tú seas el primero, el único en mi vida y el que tenga mi cuerpo.
No respondí, de nuevo la besé, esperando poder unirme por completo a ella, por siempre y para siempre.
POV Isabella
Observe a mis hijas, que de nuevo marcaban un número, mi esposo no había dejado que interviniera, pero ahora siendo vampiro era más complicado, dejar mi curiosidad a un lado, de hecho desde el día anterior que habían llegado, se notaban un tanto preocupadas.
-¿Qué pasa? - por fin de un día, estaba preguntando.
-Es Samantha - me informó Renesmee.
-¿Qué pasa con ella? - observe a la menor de mis hijas, que se podría decir que era la más madura.
-Hace tres días llego el nuevo vecino de mi tía - respondió - así que ayer que llego de Venecia, decidió ir a conocerlo, y bueno él solo dijo que iban a hablar a solas y sin más la metió a su departamento, y según Ann, mi tía no ha regresado al departamento desde que salió ayer para conocer al vecino.
-¿Por qué no me dijeron? - las observe seriamente.
-Pues porque papá dijo que ella estaría bien - se excuso Renesmee.
-Edward Cullen - llame en voz baja, pero amenazadora.
-Sí, amor - todavía tenía el descaro de sonreírme.
-¿Cómo diablos, se te ocurrió ocultarme lo de mi hermana? - estaba por hablar, pero no lo deje - ahora no importa, ya que tal vez pudo haber sido secuestrada y a ti no te interesa, pero escúchame bien Edward, algo le llega a pasar a Sam y te prometo que me la pagas - observe a mis hijas - y ustedes llévenme al departamento del vecino.
No hubo respuesta, simple salieron de la casa y yo detrás de ellas, subieron al auto y yo conduje lo más rápido que esas avenidas daban, aunque debo decir, que mi casa no quedaba muy retirada del departamento de Samantha, de hecho mis hijas después del colegio pasaban a visitarla, y después se venían caminando.
Estacione el auto y la primera en bajar fue Carlie, que me condujo hacia el piso 6, en donde me señalo la puerta con el número 602, aunque había un olor extraño, era como el de un animal, así que supuse el vecino tendría alguna mascota. Me recordé respirar, antes de tirar la puerta y encontrar a mi hermana.
Con toda la calma que pude encontrar, toque el timbre, esperando poder controlarme para no atacar el hombre, para que me dijera dónde estaba mi hermana, escuche los pasos acercarse a la puerta, en cuanto observe al hombre, me quede helada.
-¿Jacob? - enserio en ese momento olvide mi molestia.
-¿Bella? - sin pensarlo lo abracé, aunque casi enseguida lo solté ya que el olor a perro era él.
-Hueles horrible - le espete.
-Pues tú no te quedas atrás - repuso, con la nariz ligeramente arrugada y supuse sería por mi olor.
-¿Y mi hermana? - en ese momento me fije en su atuendo, estaba en bóxers, esa era la única prenda que lo cubría.
-Esta durmiendo - respondió haciéndose a un lado para dejarme pasar.
-Te dije que estaría bien - esa voz fue de Renesmee.
-¿Creíste que Sam, estaría mal? - mi mejor amigo clavo su mirada en mí.
-Bueno que pensarías, si te dicen que tu hermana lleva un día sin aparecer en su departamento, después de que el nuevo del edificio la metió a su departamento - replique.
-Lamento haberte preocupado - se disculpo.
-Supongo que debo estar feliz - repuse, caminado por su sala - después de todo, creo que Sam volverá a ser la de antes.
-Pues conmigo se ha comportado, como esa adolescente que deje de ver hace siete años - sonrió de lado - claro, que su cuerpo a crecido, sobre todo ese trasero que me vuelve loco.
-Jacob - le mande una mirada asesina - estás hablando de mi hermana, además lo estás haciendo delante de mis hijas.
-¿Son tus hijas? - observo sorprendida a Renesmee y a Carlie.
-Se supone que deberían de tener siete, pero su crecimiento es bastante rápido, y bueno según los estudios de Carlisle, ya no crecerán más - eleve los hombros.
-Así que son mis sobrinas - sonrió, mostrando toda su perfecta dentadura.
-¿Por qué lo serías? - cuestionó Renesmee, con una ceja elevada.
-Jake - esa voz era de mi hermana - muero de hambre.
-Ya lo entiendo - comento mi hija, al ver que mi hermana, solo llevaba como vestido una de las playeras de Jake.
-¿Qué hacen aquí? - su voz apenas fue audible, bueno para un humano.
-Estaba preocupada por ti, pero veo que tú te las estado pasando de lo lindo - le reproche - pero al menos debiste haberme llamado, para decirme que estabas bien.
-Eso es mi culpa - se disculpo Jake.
-Creo que lo mejor es que los dejemos solos - comente - después de todo, tiene mucho que no se ven, así que supongo se querrán poner al corriente con su vida - vamos chicas, hay que darles su espacio.
Solo le sonreí a mi hermana, y sin más salimos del departamento, siempre supe que esos dos iban a terminar juntos.
-Samantha, sí que tiene suerte - comento Renesmee - mira, que salir con ese bombón.
-Lo merece - dije con una media sonrisa - esos dos, se conocen desde niños, y creo que merecen por fin tener su verdadera historia de amor.
-Si mi tía, se ve en verdad feliz - Carlie parecía fascinada de eso.
-Pues yo también estoy feliz, de que Sam haya encontrado el amor - acepto Renesmee - y supongo, que tendrán hermosos hijos, a los cuales consentiré.
Y así mis dos hijas comenzaron a imaginar los hijos de Jake y Sam, no dije nada, solo las escuche hablar; además creo que mis sobrinos so serían bastante bellos.
Quiero decirles que los que leen "Mándame una señal" ya subí la parte de Tanya y Edward, y también invito a las personas que les apetezca ver una nueva pareja, se llama "Te entrego el corazón"
Capitulo dedicado a:
DaniiBlack
bitha_granger
lokka black
vampirefangigi_17