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Historia 58534 — capítulo 2
A Proteus nunca le había gustado su habilidad vidente y eso de leer la bola de cristal, le parecía poco masculino y ni decir de leer las cartas, las llamas o los cunchos de té, pero se tragaba su rabia y amenazaba con lanzarle un hechizo de los que en Europa se consideraban "prohibidos" el cual sabia que no tendría mucho efecto sobre sus hermanos, pero al menos un poco de dolor
- pero siempre es bueno saber cosas y hacer actos de caridad... ¿qué pasa Lawre?, estas muy callado, ¿que opinas?
Lawrence detuvo las caricias a la lechuza y sonrió, sorbió un poco de vino, le quitó el pergamino, leyó lentamente y lo devolvió
- nosotros no estamos con nadie...que se maten entre ellos, si nos inmiscuimos, se meterán con nuestro mundo y su sapiencia, aquí estamos bien, en el castillo de la verdad y en la torre de no me tocarás... aunque como se trata de ese director... da pena, pero creo que hemos bajado muchas veces al infierno y salir de ahí cuesta... aunque...-
Miró fijamente a la lechuza y ella picoteó su mano con gesto de ternura
-Nunca he podido resistirme a una lechuza tan bella (todos forzaron una sonrisa, ya que Lawrenceera un animago y su transformación consistía en una lechuza)- exactamente quiere una alianza...pero en estos momentos, estamos cuidando a nuestro diamante y si Ryddle es tan fuerte ahora, podría suceder una desgracia...JA...ese Tom Ryddle si que es persistente. Aunque ya no se llama así, pero ¡que mas da!, es su nombre y no como se hace llamar ahora...viejo ridículo.
-Sin embargo - interrumpió Paris- no creo que estemos bien todo el tiempo, estoy seguro que estará presionando, debemos estar concientes que el ser lo que somos es una garantía... aunque no creo que a los demás les agrade lo que pensamos hacer sin consentimiento, pues donde estamos ni ellos lo saben, y es que como nosotros somos...
-Mercenarios - lo interrumpió Proteus - en realidad pienso que no somos mejores que los gigantes o los dementores...¿a quien nos uniremos?, al que pague u ofrezca más...o al que lucha por una causa buena...lo siento, pero no es mi hora de caridad, al menos hoy... luego pienso en ella, nuestro diamante...
-siempre hemos considerado que ningún colegio la merece y nuestros aliados coinciden, pero no tiene más. - sacó entonces una bola de cristal de la nada, le paso una mano y esta se lleno por dentro de un humo espeso y blanco, miró por unos segundos - tal vez si la llevamos al lugar indicado, pueda convivir un poco mas y tener ...tener... - aquello le costaba trabajo -... compañeros...- finalizó. Guardando su bola de cristal en la nada - somos sus hermanos, pero solo la educamos, por eso creo... pero no estoy seguro si...debamos hacer esto sin autorización, bueno, no es que la necesitemos, pero... ya imagino con lo que nos van a salir y...
-¡Mis amos! - apareció Bagbig- he vuelto, clasificando los mensajes - señaló el fondo y aparecieron doce elfos domésticos con un saco lleno de mensajes cada uno y con una inscripción señalando el nombre del que lo enviaba - mi señora (se dirigió a la joven bruja, que la miro con ojos interrogantes, se había tardado), me tardé porque la amita necesitaba otra vez su infusión de leche de hormiga para poder dormir, creo que tenia pesadillas... he enviado a creely para que la cuide, pero no me confío - escudriñó sus ojos grandes y su boca se tornó aún mas grotesca - tiene miedo que la amita le eche una maldición que pueda matarla, le he explicado, le he explicado...pero le tiene miedo...la amita no es mala...solo es impetuosa...y aun no maneja bien su comportamiento cuando se enoja..yo he pensado...he pensado... - se alejó un poco, como si lo que fuera a mencionar fuera un crimen y sus amos fueran a sacrificarlo, sus ojos empequeñecieron - he pensado que a la amita le falta una prenda - y se silenció, comenzó a temblar, pensando quizá en el castigo de sus amos.
Los otros elfos estaban horrorizados, ningún elfo doméstico daba consejos a sus amos, ellos solo debían obedecer y Bagbig se había pasado de confianza.
Sin embargo para esa familia, ese elfo era más que un simple sirviente, tal vez era feo y grotesco, pero su perspicacia e inteligencia los había ayudado en ocasiones, aparte que tenía permitido utilizar su magia.
-¿prenda? - Repitió Lawrence - explica eso Bagbig...ahora...y no tengas miedo, sabes que no te haremos nada, ¿a que tipo de prenda te refieres? - aunque en el fondo, sabia que era a lo que se refería su elfo.
-Pues...pues...una prenda que este con la amita...que no sea su familia...ella solo convive conmigo y con ustedes, no hay iguales, no hay otros amos, bueno, solo cuando ellos estaban con ustedes tenia a otras prendas. ella se aburre, ella a pesar de ser ... lo que es ... necesita una prenda ...aunque sea por un ratito - dio un largo suspiro y dijo algo de ultimo - mis amos antiguos, los padres de ustedes, que ya no están en el mundo físico, tienen a quienes les deben favores...muchos...tal vez ya no se acuerdan, en el cuarto de las alverjas, hay, en el octavo cajón, hay muchos contratos mágicos... irrompibles...en uno de ellos...habla de un compromiso...de un primogénito y mi amita, no me gusta, no son dignos de ella, pero el amo así lo dispuso...yo....yo puedo traerlos...si lo ordenan... si los amos lo piden.
-Espero que no sea lo que pienso...cuando nuestros padres murieron, juramos no tocar nada de sus contratos mágicos, ni mucho menos cobrar favores... ya que siempre se considero a la familia como maligna...pero tiene razón, hemos vivido solos desde pequeños, estamos acostumbrados, no así nuestro diamante, cuando estuvimos seis meses cerca del instituto de Durmstrang, hace seis años, ella tuvo algunos compañeros, después nos fuimos y estuvo en una depresión...¿saben que?...por nuestro diamante, debemos arriesgarnos...Bagbig, ve por esos contratos... quiero saber por fin, quienes son aquellos que nos deberán besar los pies, de ahora en adelante .
Parisse movía de un lugar a otro, se respiraba fastidio y recelo, los hermanos no se podían permitir sentimientos tan bajos, pero debían ser precavidos, sabían que si Ryddlese volvía más que poderoso, ellos quedarían en medio y... las consecuencias...
Bagbig volvió a aparecer con un montón de pergaminos que destellaban incesantemente, algunos llenos de polvo y telarañas. Uno a uno los fueron leyendo y descartando ("este ya murió...este también y su familia está en la miseria... ¡ea!, este si no lo contaba...)
-Lo he encontrado - respondió Lawrence, amenos que haya otros, leyó ávidamente su contenido y los músculos de su rostro se contrajeron en un rictus de asco - ¡inaceptable! ¡Esto no se puede permitir...es...es... horrible!
-¿Qué sucede Lawre (así le decían para abreviar el nombre) que te ha espantado? - y él les arrojó el pergamino y la reacción fue la misma, todos lanzaron una blasfemia y se miraron
Samsaradio un respingo y rompió un largo silencio, Bagbig restregaba sus largas uñas sobre un caldero, sabía que sus amos reaccionarían así, y no se perdía ninguna palabra
- bueno... no es lo apto, pero tomen en cuenta que si lo reta a duelo, se lo quita de encima, hay que darle una oportunidad, de hecho... ella misma puede romper el contrato ¡pero no se lo diremos! ¿Oyes bien Bagbig? Sabemos cuanto la quieres, pero le daremos una oportunidad, en caso de lo contrario, lo contaremos y se hará el resto, bien....bien... ¡redactaremos la respuesta a Dumbledore!, y enviaremos otros "mensajitos" (un ave negra enorme, un cuervo de rapiña se asomó en la ventana lanzando chillidos, esperando impaciente al igual que la lechuza) que les pondrán los pelos de punta a uno que otro.
-Y bien, yo quisiera saber quién se lo dirá al diamante - dijo de pronto Proteus - no esperen a que sea yo...
-Cobarde - murmuró Samsara, mientras daba unas vuelta con el pergamino en sus manos y respiraba profundamente - bien, bien...iré ahora mismo para hablar con ella, pero debo tener apoyo, solo en caso de que nada salga como lo hemos planeado ¡vamos ahora hermanos!
Uno de ellos envió un polvo en la chimenea, la cual centelló de manera estrepitosa y las llamas se alzaron con un color verde brillante, los cuatro pasaron a través de ellas y aparecieron en una habitación bien iluminada, sin ventanas, con un techo embrujado que simulaba un cielo sin estrellas, pero con una luna muy brillante…
Llena de muebles finos y cómodos, sobre una cama, había una joven quien tenía un pelo rubio muy largo que le tapaba el rostro y estaba un tanto enmarañado, traía una bata negra puesta y estaba bien acurrucada, sostenía una taza en las manos y Creely estaba en un rincón mirándola con miedo con la jarra de infusión en sus manos.
-Hola - se acercó Samsarasentándose a su lado.
-¿Q...que pasa? - respondió la joven dejando la taza sobre la almohada.
-Estás muy desaliñada ¿tuviste otro ataque oscuro?
-Si...ya no tengo mucha energía positiva - murmuró - y cada vez es más grande el dominio sobre mis emociones...
-Nosotros no podemos dártela, por ello pensamos que hay que buscarla, debe ser en buena cantidad y suficiente para que estés bajo control...no nos podemos exponer a que en unos de tus arranques nos cortes la cabeza a todos.
-¿Cómo lo harán?
-Bien...este...iremos a un lugar de Reino Unido...prestaremos un servicio y adquirirás la energía, como sabes, no se puede comprar, así que tu deberás almacenarla...en tu corazón, Diamante, en tu corazón.
-Eso se oye...ridículo...
-Lo sabemos, pero así es la magia y lo sabes, así como hay magia antigua basada en el amor, nuestra madre puso en ti magia antigua y una maldición...Diamante, viajaremos en septiembre a nuestrodestino...es una escuela.
-¿Durmstrang? - preguntó con ansiedad.
-Me temo que no, querida. En ese lugar no podrías adquirir ni la mitad de energía positiva que requieres y mas si estas junto con... a quien no le vendría nada mal, recargarse, esa escuela desarrolla todos sus talentos.
-¿Entonces a donde vamos?
-A la Escuela de Hogwarts de Magia y Hechicería que está en Londres...pero eso no es todo...hay más...
-Tengo tiempo, dímelo, adivino que descubrieron algo que me puede beneficiar o perjudicar durante mi estancia en esa escuela...comienza...
-Creely, trae té para todos, esta noche será muy...muy larga.