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Mi amada niña. — capítulo 15
Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Cap. 12. Tempestad.
Se estaba derrumbando. Otra vez… Y ahora, todo era mil veces peor.
Esta vez, Hermione Granger no solo tenía miedo; sentía verdadero pavor por el presente.
Daba igual, estar rodeada de los protectores brazos de Draco, quien tan solo le acariciaba el cabello. Sin preguntar y en silencio.
Un escalofriante silencio… por que hablar, haría que todo fuera mas real.
Todo tiene un principio y un fin. El final llega tarde o temprano, y eso al final te mata.
Cerro los ojos, por que no soportaba la luz del sol, entrar por su ventana.
Había amanecido. En esa habitación, en la que mil amaneceres la sorprendieran al lado de ese Malfoy, caía en cuenta de todo. Lo había perdido.
Se encontraba recostada en su cama, Draco estaba a su lado. A su lado… El estaba con ella. Y aunque era increíblemente reconfortante, no era lo mismo que estar con el.
No se permitió recordar su nombre. Hermoso y maldito, por que si lo hacia, estallaría en un profundo y fuerte llanto.
El monstro de la depresión, se instalaba en su pecho. De nuevo.
Realmente lo necesitaba a su lado.
Cerro los ojos con un estremecimiento, mientras escuchaba sus pablaras frías.
La mañana del día anterior, fue sorprendida por la grata presencia de Lucius Malfoy.
Tenia que trabajar, mas sin embargo poco le importo. Por que la expresión que traía Lucius en**sus ojos, era desoladora.
No la beso. No tomo su mano y tampoco le dirigió una sonrisa. Tampoco la dejo hablar. El fue quien hablo.
- Se acabo Granger, sabes a lo que me refiero._ Su expresión era fría y estoica, claro que sabia a lo que se refería. Sin embargo no podía digerirlo_*No esperes explicaciones que no existen, simplemente me canse de ti.*Ya dejaste de ser una novedad para mí :Asquerosa Sangre sucia.
No dudo por un segundo, tan solo hablo y se fue. Y ella ya no quería verlo mas.
Una frase fría y mortal. Sabia que esto pasaría, todo fue su culpa, por permitirle al orgulloso Malfoy, utilizarla como si fuera un juguete.
Draco llego en la noche, preocupado por que no había ido a trabajar.
La encontró destrozada por el llanto, y de nuevo fue su sostén, en una situación difícil.
Cuanta bondad, existía en el corazón de Draco, (tan diferente de su padre). Si supiera la razón de su tristeza, probablemente la odiaría. Y aunque lo correcto era sincerarse con el, no estaba lista para enfrentarlo. Aun no.
Entre tanto en la mansión Malfoy, Lucius se recuperaba de lo horrible desazón producida por el whiskey de fuego, gracias a una potente poción.
Draco no había llegado ¿ Acaso estaría con ella? ¿Habría pasado toda la noche, haciendo el amor de forma desenfrenada, con la señorita Granger?
Una imagen mental, de ella con su hijo se instalo en su mente, el flujo de sentimientos llego a abrumarlo. La ira la rabia el deber y otras cosas…
El jamás había hecho lo correcto y ahora, eso lo estaba matando.
Camino hacia la habitación de huéspedes, la habitación en la que ella había dormido, y se encontraba impregnada de su presencia.
Y pensar que la indeseable amiga de Potter, que le había cambiado la vida volvería a la Mansión Malfoy: Probablemente como su nuera.
Tenia grabado a fuego su sonrisa, su olor y esos ojos tristes, cuando termino esa nociva relación, que lo lleno de felicidad. Cuando creía que lo había perdido todo.
Draco… su único hijo al que había lastimado de mil maneras, y al que trataba de compensar cada día, por todo lo que paso gracias a su estupidez. Estaba enamorado de ella.
¿Como es que no se había dado cuenta? Al parecer, no concia bien a su propio hijo. Por que si hubiera hablado a tiempo, nada malo habría pasado.
Miedo de su reacción, de que lo desheredara. ¡Absurdo!, estaba tan agradecido de que estuviera vivo, que le habría consentido contraer matrimonio con un squib si se lo hubiera pedido. Probablemente no. Sin embargo la idea de compartir un interés romántico con si hijo, era de lo mas hilarante .
Hace tan poco tiempo. Que Draco entro a su despacho, con la determinación pintada en su rostro.
Diciéndole lo mucho que lo quería y respetaba, pero que a pesar de lo que pensara ,el tenia que decirle la verdad.
Se esperaba cualquier cosa, ya nada le sorprendía de Draco. El comportamiento reciente de su hijo era bastante sospechoso.
Empezando, por la impensable amistad con Granger, y su horrible habito de involucrarse con cuanta jovencita se interpusiera en su camino. Quizás ahora el tendría una satisfactoria explicación de su comportamiento inapropiado.
Su hijo le mostraba que era económicamente independiente y podría desligarse de su fortuna en cualquier momento. Naturalmente se sintió orgulloso de su pequeño y gran Malfoy que ahora era un hombre exitoso. Sin embargo lo que vino después lo cogió con la guardia baja.
- No se si ya lo notaste padre pero estoy enamorado de Hermione y voy a hacerla mi esposa te guste o no.
- ¿Están comprometidos? _Acaso ella había estado jugando con los dos al mismo tiempo, ¿siendo una interesada o cumpliendo alguna retorcida fantasía.?
- No, pero se que aceptara…
- Por que no me lo dijiste a antes.
- No lo se, tenia miedo de decepcionarte, yo la amo. Mi madre lo sabia y me apoyaba debes creerme.
El recuerdo de Narcisa llego como si de un golpe físico se tratara, la había traicionado, con una joven hija de muggles.
- Por que me lo dices ahora.
- Por que… _ De repente el rostro de su hijo cambio a una expresión fiera, eso le preocupaba._ Por que la estoy perdiendo Padre, se que hay alguien mas por eso debo actuar rápido. no tengo idea de cómo paso.
Se supone que había tomado las precauciones necearías para que nadie se le acercara, hasta la traje a vivir aquí, para que estuviera conmigo y aun así no fue suficiente.
Así que era eso, paro lo que sirvió pensó con amargura. El rostro lleno de angustia de Draco, le recordó todas las torturas pasadas.
A pesar de lo desolador de la situación ella lo quería. Sin embargo su hijo estaba por encima de ella y de el.
- Si eso es lo que realmente quieres apoyo tu decisión hijo. No es la elección que esperaba para ti, sin embargo no creo lograr disuadirte. ¿me equivoco?
- Claro que no padre.
Y el que siempre se había burlado de el idiota de Potter por ser un patético Mártir, se encontró renunciando a lo única cosa que deseaba en el mundo, a favor de su hijo.
Ahora entendía por que el sacrificio era tan duro. Sin embargo Draco era su única familia. Y si tenia que destruir a Hermione para que su hijo fuera feliz. Entonces era el camino indicado, aunque eso le resultara mas doloroso de lo que realmente se permitía aceptar.
Su hijo no apareció ese día ni el siguiente, Por lo tanto le sorprendió verlo en la cena.
Con la mirada fría y una expresión de hastió en su rostro, algo no nadaba bien.
-
Así que dime Draco, ¿Ya concretaste tus planes con la señorita Granger?
-
Aun no padre.
-
Por que hijo, ¿algún motivo en especial?, acaso cambiaste de opinión. ¿Conocía la respuesta, por que se molestaba en seguir con la farsa?.
-
No, ella será mía tarde o temprano, me temo que alguien se interpuso en mis planes. Sin embargo ese alguien ya no es un estorbo para mí. Hermione esta destrozada por esa persona, si tan solo supiera quien es.
-
Si ella no te corresponde no seria lo mejor cambiar el objeto de tus afectos a otra jovencita mas apropiada, ¿una sangre pura de abolengo quizás?
-
¡No espero que comprendas la situación Padre!, se que la idea no te agrada del todo pero Hermione va a ser para mi.
Siempre me has enseñado a conseguir lo que quiero a cualquier costo: Si yo no la tengo nadie la tendrá.
Mil disculpas por la tardanza. Espero que este capitulo sea del agrado de todos. Acepto críticas, sugerencias y comentarios.