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Mi amada niña. — capítulo 16
Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Aclaración: Diálogos "Entre comillas"
Diálogos "entre comillas"
Cap. 13- Pensamientos…
De nuevo la vida tomaba su curso, como una rutina establecida. Y por mas que quisiera olvidar a Lucius no podía, simplemente no podía.
Si tan solo pudiera contar con alguien, como deseaba desahogarse un poco, guardarse todo para si misma la estaba matando.
Extrañaba hablar con Lucius; con su retorcida sabiduría e infinita experiencia.
Aunque su percepción del bien y del mal en algunas ocasiones le pusiera los pelos de punta, era esa oscuridad tan propia del mago, una de las cosas que mas le atraían.
Pero ya no estaba, el único contacto con Lucius era su hijo.
Draco, tan leal y buen amigo, como deseaba decirle toda la verdad. La culpa le estaba carcomiendo el alma.
Perder o ganar, así habían sido las cosas desde el principio.
Ella termino perdiéndolo todo.
Los golpes suaves en su puerta la sorprendieron, no era el estilo de Draco, tampoco el de Harry.
Una sonrisa se extendió en su rostro, al observar los ojos limpios y puros de Luna.
Las formalidades no eran necesarias, la joven rubia era su amiga. Tal vez no de la m misma forma en que quería a Giny.
Sin embargo era el único hombro con el que podía contar por ahora.
Una sombra de angustia paso por su rostro, temía la reacción de Giny y Harry sobre sus actos.
A pesar del trato cordial, que se profesaban. Sabía perfectamente que Giny aun conservaba cierto resentimiento, al hombre que hizo tan miserable su primer año en Hogwarts.
Solo de recordar la expresión de frialdad, que había adoptado su amiga el día de su boda el verlo, era motivo suficiente para temer.
Ella había considerado su presencia por mera cortesía, y también por que según ella Draco, más que un buen amigo era un "excelente partido". Tonterías.
Harry era un excelente apoyo, sin embargo su amistad que tanto valoraba ya había superado demasiados obstáculos como para ponerlo en una situación incomoda.
Así que no menos importante, estaba Luna; quien a pesar de haber pasado una horrible temporada cortesía de los Malfoy; siempre tenía una percepción diferente y mas clara del mundo.
Afortunadamente era sábado, por lo que tenía el día libre para desahogarse.
Le sorprendió de sobremanera, el hecho de que luna ya estaba al tanto de la situación.
"¿Pero como es que lo sabías?"
"Era demasiado obvio Hermione, el día de la boda de Harry no podían quitarse los ojos de encima, además…"
"Si dime."
"Bueno, me pareció muy raro que Cormag Mclaggen, asistiera a la boda de Harry.
Intenté no darle importancia, pero cuando no lo vi recordé que no llevabas tu varita.
Así que salí a buscarte, para encontrarte besando apasionadamente al señor Malfoy"
"Claro, creo que no me sorprende, siempre fuiste muy observadora Luna"
"¿Sabes una cosa Hermione?, también observe otras cosas interesantes ese día, aunque creo que tu no tienes idea"
"No te entiendo Luna"
"¿Y Draco sabe la verdad?"
"No"
"Creo que seria interesante conocer su reacción, cuando se lo piensas decir"
Salvada por la campana pensó Hermione, ya que en ese instante llegaba Draco.
Probablemente para salir a cenar, quizá la presencia de Luna podría evitarle otra elegante velada con el rubio.
No estaba de ánimo para esto, y ya se estaba esparciendo el rumor de que ella y el blondo eran algo más que amigos.
Esperaba que Lucius no se enterara de estos falsos chismes.
La idea de que pensara que era una vulgar oportunista la llenaba de pavor.
Sabía que cualquier pensamiento que el tuviera sobre ella era lo de menos, sin embargo aun le importaba.
Entro en el ya conocido y pequeño, poco acogedor y nada elegante apartamento, lleno de mal gusto de Hermione.
Hermione ese era el punto y el mayor atractivo del lugar, le sorprendió un poco ver a la Luna lunática Lovegood ahí. La mirada que le lanzo la rubia resulto algo incomoda, era como su supiera lo que estaba pensando.
Sus pensamientos resultaron algo confusos también, quizá el no habérsela llevado a la cama cuando quería tenia que ver. O tanto tiempo de abstinencia estaban por volverlo loco (¿irónico no?) pero tenía que admitir que la niña (No se imaginaba como una mujer a esa graciosa personita) no estaba tan mal.
Que se sintiera un pervertido, por apreciar los atributos de una fémina, un año menor que el si lo asustaba; ¿desde cuando él tenia conciencia? Tal vez era su rostro infantil y tierno, o la piel blanca y tersa.
El vestido no era apropiado, para empezar por el color: amarillo.
¿Que persona mayor de diez años usa ropa amarilla? Mas largo de lo que el mal gusto permitía, los hombros descubiertos… trago saliva por que de repente la garganta le quedo seca.
No es que fuera una belleza, tan solo que su apariencia era frágil y sus pechos pequeños resultaban encantadores; teniendo en cuenta que jamás había tocado a una mujer con un cuerpo tan "tierno"
El rostro no se quedaba atrás, aun cuando era un estudiante esos grandes ojos azules había captado su atención.
De no ser por el hecho de que cuando la conoció tenia una mirada de loca turbada (Que afortunadamente ya no conservaba) habría intentado algo años atrás.
Pottder si que tenía suerte, de no ser una pobretona repugnante la pelirroja no era del todo despreciable; la lunática era bastante bonita, y sangre pura lo cual era un punto extra y, finalmente Hermione quien lo miraba suspicazmente, era hermosa e inteligente y muy sensual, por eso la adoraba.
Aunque ella no, y menos ahora, que lo pillo desprevenido comiéndose con los ojos a una de sus mejores amigas, tendría que dejar ese horrible habito.
Y el que creía que San Harry mal gusto Potter tenia suerte, si ni siquiera se había besuqueado con Hermione, y podría apostar su vida a que no aprovecho la oportunidad con Lovegood.
Se quedaba con el tercer lugar de las mujeres que lo rodeaban, Hermione definitivamente era la numero uno, la mejor para el mejor.
"Hermione, espero que te arregles rápido tengo una reservación en, media hora"
"Gracias por preguntar Draco, pero esta noche pienso quedarme en casa"
"Pero es sábado"
"Si pero la semana a sido agotadora, además no tengo hambre"
Veinte minutos más tarde se encontraba compartiendo una agradable cena con Luna Lovegood. Al menos la rubia tenía buen gusto con la comida y no lo había avergonzado, el vestido amarillo ya había cumplido su cometido.
Cuando Hermione le propuso salir con Lovegood creyó que la locura era contagiosa; le sorprendió que la rubia hubiera aceptado tan fácilmente, así que ahí estaban dos perfectos desconocidos con un pasado en común.
Y su entrepierna le preguntaba, si sería demasiado perjudicial para su futuro, intentar algo con la amiga de Hermione. No sexo, eso jamás, solo un par de besos y caricias... eso suena como sexo.
"Estas pensando en como te rechazaría Hermione si te acuestas con migo"
Dulce Merlin estuvo a punto de escupir el vino de la impresión, afortunadamente no lo hizo por que habría sido excesivamente vergonzoso, vaya privilegio.
"¿Legeremancia Lovegood?"
"Sentido común Malfoy, algo de lo que tu obviamente careces"
"No te entiendo" Y de verdad que no la entendía, ¿como es que alguien, con esa vocecita apenas audible, fuera así de directa?
"¿Cuanto tiempo llevas siendo amigo de Hermione? dos tres años, ¿y tu brillante plan de conquista es demostrarle y confirmarle una y otra vez que eres un mujeriego empedernido?"
"No tengo idea de lo que dices, Hermione es tan solo una amiga, aunque te sorprenda entiendo bastante bien el concepto"
"Claro que si, es divertido ver como desperdicias otra oportunidad. Tal vez te aprecie por apoyarla en los momentos difíciles, y eso esta bien pero imponértele a la fuerza es lo mas estúpido que puedes hacer"
"Imponiéndome, yo jamás haría tal cosa"
"¿No, la llevaste a vivir a tu casa? lo cual probablemente fue el mayor error que has cometido en tu vida. Ahora… ¿cenas todas las noches?, eventos sociales en los que tu te luces y ella se aburre.
¿Crees que es la forma apropia de de satisfacerla?, ¿que sigue pedirle matrimonio, esperar que ella acepte sin titubear, y tener una boda mas grade con un vestido mas ostentoso que el de Giny?, ¿solo por que ese es el ideal romantico de toda mujer?"
Pequeña bruja, desde cuando una de las mayores fanáticas de Potter, era así de aguda. Su plan iba por esa línea si lo pensaba bien.
Pero es que el era el ideal perfecto de todas las mujeres, un Malfoy disponible no es algo que suceda muy a menudo.
"Por que me dices esto Lovegood"
"Por que eres un verdadero caso Malfoy, y si Hermione va a ser feliz tienes que entender que ella no es como las demás"
"Eso lo se"
"Claro que no, estas acostumbrado a tener cuanta mujer se te atraviese a tus pies, que no vez lo que es real, hasta ahora as hecho todo a tu manera y por lo visto no esta resultando"
"Tu… tienes razón, pareces no estar tan loca como pensaba" La observo poner los ojos en blanco, Hermione ya le había dicho que a veces le convenía mas mantener la boca cerrada por que podría resultar insoportable.
"Gracias, supongo"
"No lo digo de esa forma, es solo que tu parecías siempre estar perdida, y no ser tan despierta, jamás habría creído que tu mente fuera tan perspicaz"
"El mundo real no es bonito pero es lo que hay, pase mucho tiempo escondiéndome del dolor como mi padre, y eso me hizo perder de muchas cosas, sin embargo creo que me hizo ganar mas.
No habría logrado ni la mitad de mis logros de no ser por sus revistas, y su modo de ver la vida. No creo que tu entiendas pero es la verdad"
"Tu novio es un tipo con suerte"
"Rolf y yo ya no estamos juntos"
" Lovegood seguramente lo esta lamentando"
"Luna, dime Luna. No me duele fue un acuerdo mutuo y ahora somos amigos.
El tiempo a su lado fue precioso y me enseño mucho, en el futuro aparecerá el hombre indicado para mi"
La noche no estuvo tan mal como pensaba, ahora tenía mucho sobre lo que meditar, si quería que Hermione lo aceptara debía cambiar de táctica.
Mas tarde en su cama meditaba lo acontecido con una sonrisa en la cara, sin embrago había algo que le molestaba.
¿A que se refería Luna, con eso de que haberla invitado a su casa, fue el peor error que pudo haber cometido?