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Mi amada niña. — capítulo 5

Cap. 4- Reivindicado.

Cinco pares de ojos la observaron con incredulidad mientras entraba a la conocida sala de la ancestral casa de los Black.

Kreacher fue el primero en reaccionar atendiéndola de inmediato.

-Ron, Lavender váyanse de aquí ahora.-Harry Potter hablo con voz firme y autoritaria. Hermione Granger observo con incredulidad como la pareja se levantaba del cómodo sillón para dirigirse a la chimenea.

Lavenderla miro con odio antes de marcharse. Ron por el contrario la miraba de forma intensa con deseo mal disimulado. Tanto tiempo sin ver a su vieja amiga y ex novia a la que alguna vez considero sosa y aburrida. Ahora que la miraba de nuevo ella se encontraba bellísima y sexy. Los ojos le brillaban su respiración era agitada sus mejillas estaba sonrojadas y en su cuello había una pequeña marca que lo dejo perplejo.

Sintió como su esposa tiraba de su mano para llevárselo lejos. Pensando por milésima vez que el día que dio el sí en el altar fue el más grande error de su vida.

El aire estaba lleno de tensión Hermione estaba en medio de Harry Potter y GinyWeaslyque la miraban con curiosidad y alegría.

La pelirroja fue la primera en estrecharla entre sus brazos seguida de Harry.

-Hermione está aquí porque… ¿Lo harás verdad?- Preguntó su vieja ex amiga pelirroja.

-Lo prometió ¿recuerdas?

-¡Mi madrina de bodas gracias!, vez Harry te dije que Hermione cumplía sus promesas.

A este acontecimiento le siguió una larga conversación acerca del que había sido de sus vidas y cuanto la habían extrañado. No le cayó muy en gracia que el padrino fuera Ron pero lo comprendía y lo aceptaba.

Giny estaba muy feliz, salió de la habitación dando saltitos estaba a punto de comunicar los grandes acontecimientos a su familia.

Al parecer no se llevaba muy bien con Lavender por qué no paraba de decir lo gratificante que seria el negarle a Lavender sus pretensiones como madrina de la boda.

Ya solos Harry la miro profundamente, sabía lo que se venía y era hora de afrontarlo.

-Hermione yo, mira durante mucho tiempo no tenía idea de que el te engañaba. Lo supe cuando ya era demasiado tarde.

-Porque no me lo dijiste, eras mi amigo.

-Porque Ron me dijo que él te lo diría, cuando Giny se entero estaba furiosa, nosotros no queríamos verte lastimada.

-Fue peor, ¿Como crees que me sentí al ver ese enorme artículo sobre la boda de Ron y Lavender? ¿Tienes idea de lo humillante que fue?

-Ron me garantizo que te lo diría después de la boda, desde que pasó eso nuestra relación no volvió a ser igual. Y tú nos abandonaste a mí y a Giny.

-Ustedes me traicionaron.

-Fue un error, lo sé pero no lo hicimos por Ron. Hermione no quería verte sufrir tu me importas mucho.

-Tienes una forma bastante curiosa de demostrarlo Harry.

-Perdóname No supe actuar y este tiempo sintió ha sido muy difícil para mí. As escuchado eso de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde es verdad. Nunca te lo dije pero te quiero tanto y bueno no importa si no me perdonas tienes que saberlo.

Se miraron un par de minutos antes de fundirse en un profundo abrazo, se sentía feliz, como hace tiempo no se sentía.

Hablaron de muchas cosas como cuando eran niños, Horas más tarde se le unioGiny encantada con la reconciliación.

Era bastante tarde cuando regreso a la Mansión Malfoy .Observo horrorizada una marca en su cuello.

Suerte que no se había encontrado con Draco. Su amigo era bastante sobreprotector lo cual era adorable pero tedioso. Con un pase de varita su cuello que do sin rastro de los dientes de Lucius.

Acostada en la enorme cama repaso los acontecimientos. Su amistad con Harry y Giny estaba reanudada. A pesar de todo no se sentía feliz. Mirar a Ron con Lavender no le importo en lo mas mínimo lo cual la sorprendió bastante.

Lo que no le sorprendía era el calor que invadía su cuerpo al pensar en el señor Malfoy. Era un hombre atractivo y deseable pero lo suyo ya era masoquismo.

Lo mismo prensaba Lucius, tras ese par de encuentros furtivos no podía apartar a la joven de su cabeza.

Se reprochaba pensar en una niña que no era de sangre pura. Una parte de su ser le dijo que si ella no fuera unasangre sucia asquerosa probablemente la estaría pretendiendo.

Se acostumbro a la presencia de Granger y ni siquiera se dio cuenta de cuando. Su hijo rara vez estaba en casa, y lo evitaba.

Sumido en el profundo dolor por la muerte de su esposa encontró reconfortante meterse con ella. La señorita Granger fue su compañía día tras día.

Tenerla en la casa y ese contacto obligado le estaba trayendo consecuencias desastrosas.

Y era un hombre que necesitaba hervir de pasión.

Durante los últimos meses de vida de Narcisa su relación fue bastante emocional.

Ella estaba enferma y débil casi muerta. No tuvieron sexo durante todo ese tiempo. Y el jamás considero la idea de serle infiel. Recordaban sus palabras que fuera feliz no importa cómo.

Eso ,intentaba ser feliz pero no podía se había convertido en un hombre taciturno y amargado.

Quizá era hora de volver a la sociedad y la boda de Potter seria la ocasión perfecta. Sabía que Hermione Granger asistiría porque era una gryffindor sentimental.

Se pregunto cómo se vería la preciosa hechicera en esa ocasión. Utilizaría un vestido de colores pastel que la hicieran ver tierna o cubriría su piel exquisita con un color más fuerte.

Su esposa usaba colores pastel todo el tiempo. Le gustaba verse hermosa como una muñeca de porcelana. Por lo poco que sabía de Granger le gustaban los colores oscuros e intensos, salvajes como ella.

Hace tiempo que su forma de pensar había cambiado. Una vez que vivió en carnepropia la crueldad de personas que se creían en apariencia superior se había vuelto más humano. Pero no lo suficiente como para dejar sus prejuicios.