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¡Auxilio, que alguien haga algo con Rosie! No la aguanto — capítulo 6

Hermione estaba acostada en la cama, aún. Trataba de dormir, pero tenía una gripa terrible. Su hija estaba al pie de la cama, brincando. Tratando de hacerla levantarse. Ron negaba con la cabeza, mirándola. — Mamá se siente mal, no tiene sentido que la levantemos de la cama, Rose. — Yo quero juga... ¡mamá juga! — Mamá no puede jugar contigo hoy. Se siente muy mal. Jugaremos tú y yo. Con una sonrisa, Ron salía de la habitación y Hermione pensaba dormir un poco más. Mientras dormía, su hija pasaba mirándola por la puerta. Siempre que miraba, su madre estaba dormida y no se levantaba de la cama. Había rellenado "n" cantidad de dibujos y seguía sin salir de su habitación. ¿Qué tenía su madre, que nada pasaba? No dejó de pasar por la habitación, aunque su madre continuara con las luces apagadas. Caminaba hasta acercarse a ella y mirarla en silencio. Tenía que despertarse un día. Pero en ese día, eso no ocurría. Se echó a llorar, puesto que su madre no había interactuado con ella ni le había saludado esa mañana. ¿Por qué? Se sentía muy doloroso. ¿Su madre acaso huía de ella? — ¡Mamá! — Está enferma, en la cama. ¿Quieres que salga y enfermarte tú también? Se quedará a descansar. No te ha besado, por esa razón. Pero no había forma de convencer a una pequeña niña, de ello. La miró en la cama, mientras Ron encendía las luces y señalaba la misma, con mucha paciencia. Ella se chupaba un dedo y miraba. Hermione no se había percatado de las luces. Se acercó hasta la cama de su madre y reposó su cabeza sobre su abdomen, su madre dormía boca arriba y pudo sentir el peso de su cabeza. Oía su corazón, latiendo. Su madre estaba allí, sí. — ¿La escuchas? Mamá solo está durmiendo. — ¿Qué pasa, Ronald?— preguntó Hermione y bajó la vista hacia Rose, que mantenía su cabeza sobre su pecho y se chupaba un dedo. — Ha estado preguntando por ti, durante toda la mañana. Entonces la traje para que comprobara que solo estabas dormida. Que estabas enferma y necesitabas descansar. Sin embargo ella, insistió en que debíamos venir a verte. Henos aquí, mirándote dormir. Hermione sonrió, mientras bajaba la vista hacia su hija. Permanecía quieta, mirándola en silencio. Sacó una mano de entre las cobijas y acarició su cabeza, suavemente. — Hija, estoy enferma. ¿Qué otra cosa puedo hacer, que permanecer en cama? Sino ¿cómo me voy a curar? Pese a su corta edad, Rose era muy despierta y captaba las cosas de inmediato. Con una sonrisa enorme, caminaba hasta su padre y salía de la habitación. Ron suspiró y se dio cuenta de que ya había captado el mensaje. — Creo que te oye más a ti. — Claro. Yo paso mi día completo, con ella. Tú... — No puedes echarme la culpa, Herms. — No te echo la culpa, Ron. Solo te comento el por qué. Sé que trabajas y eso está bien para nosotras dos. Así nos mantenemos. Y pronto, yo también trabajaré. — Necesitamos una niñera. — Una que la soporte.