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¡Mi matrimonio es un maldito infierno! — capítulo 3

Hermione sonreía, mientras Ron parecía disgustado y descolocado. Si Rose seguía sufriendo ese matrimonio, él mismo hablaría con Draco Malfoy y le pediría que lo convenciese de divorciarse de ella. Por supuesto para Ginny y Hermione eso ya era ahondar en el extremo y ellas no lo permitirían. No lo consentirían ya que ese no era su problema. Los problemas de pareja, se resolvían en pareja. Rose estaba sentada junto a Lily, mientras Scorpius intentaba razonar con ambas chicas. Mientras esperaba por un veredicto, Lily se inclinó hacia Rose y sonrió suavemente y apenas con la comisura de su labio, moviéndose. — Rose, tú lo amas. Sabes que es así y no puedes negarte a tus sentimientos más profundos. — ¿Desde cuándo te pareces a uno de esos catálogos sentimentales para gente desesperada? Esos que lucen... hágalo usted mismo. Lily sonrió, suprimiendo una risa melodiosa. Scorpius arqueó una ceja y Rose se levantó. Lily hizo igual, con la excusa de que serviría más té y galletas. Que no había servido antes, de hecho. Él la miró, abatido. ¿Qué hacer contra las mujeres como ella? ¿Cómo ellas? — Rose, por dios. ¡Por amor a Merlín! ¿Podemos solo llevarnos bien?  Rose meditó sus palabras. Las suyas propias y las de Lily. ¿Qué tenía que hacer para vivir el matrimonio que tanto anhelaba? ¿Aquel que su madre y su padre tenían? ¿Sería porque ambos eran de la misma casa, en hogwarts? Necesitaba un consejo. Un buen consejo. Y en ese preciso momento. — De acuerdo, regresaré a casa con mis padres. ¡Pero solo para estar con mamá! Contigo todavía estoy muy enfadada, así que será mejor que cuides lo que vas a decir de ahora en adelante. Bien, problema uno... resuelto. — Como quieras.— dijo, tomando su abrigo y del Rose. Lily sonrió al verlos partir. Al menos se iban juntos. En algo tenían que estar mejorando. En algo que no entendía. Pero mejoraban. Al regresar, Ron abrazó a su hija como si no la hubiese visto en años. Miró a Scospius con los ojos entrecerrados y señaló sus ojos en señal de que lo vigilaría con mucho detalle. Hermione colocó sus manos sobre los hombros de Rose y la guió a su habitación. Ambas tenían que charlar. — Mamá... no sé que hacer. ¿Por qué no podemos parecernos a ustedes dos? — Cariño. Cada matrimonio es distinto. Y mucho más el de ustedes dos, que pertenecen a familias diferentes. No puedo negar que es muy duro para nosotros, el hecho de que te casaras con alguien como Scorpius Malfoy. No es tan fácil de asimilar, considerando lo mal que nos llevábamos con su padre. Pero tú lo amas y sé que mientras tú seas feliz, tu padre no se opondrá a tus deseos. Él no obraría en tu contra, para lastimarte. — Tenemos que separar a Rose de Scorpius— dijo Ron con un dejo de impaciencia, hacia Harry Potter. Su mejor amigo. — ¿Y cómo según tú, lo haremos?— respondió Harry con una mirada insegura. Ron sonrió maliciosamente. — Siendo lo más Weasley que podamos. Rose inspiró y asintió con una sonrisa. Abrazó a su madre y se dijo que quizá debía darle una oportunidad a Scorpius. No tenía la culpa de que su familia de vez en cuando, resultara un tanto inquietante y compleja. Un tanto. Mucho. — Creo que tienes razón, mamá. Sí, la tienes. Siempre la tienes. — Si no... ¿cómo crees que pude haberme casado con tu padre? No fue un mero "te amo". Conllevó más que eso, hija. Rose sonrió con un suspiro lento y abrió la puerta de la habitación. Scorpius estaba detrás de ella y contemplaba el suelo del pasillo, con mucha calma. — Solo vine a despedirme. Creo que necesitas estar sola, así que te dejaré y regresaré a casa. Si deseas volver, allí voy a etsar y... Pero Rose no dijo nada, solo abrazó a Scorpius en silencio. Hermione antes de salir, le guiñó el ojo y desapareció por el pasillo. Sí, no entendía a las mujeres de esa familia. — Te amo, Scorpius. Fuera lo que fuera que Hermione había hecho, sin duda alguna había estado perfecto. La abrazó sin entender y la miró llorar. ¿Por qué siempre tan sentimental? — Hagamos un trato, que quizá nos ayude. Tú pasas el verano con mi familia y yo con la tuya. ¿Qué te parece? Mala idea.