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Historia 59813 — capítulo 1
Draco Malfoy miraba al infinito cielo desde una de las ventanas de su mansión.
Todo lo que había pasado durante aquellos días lo había llevado por el camino de la amargura.
De repente un horrible recuerdo cruzó su mente, el mismo momento en que su padre le comunicó que tenía que casarse con Astoria Greerngas. La conocía desde primero, pero sólo de vista, nunca le había gustado esa chica, para los ojos de los adultos era perfecta, siempre sacaba buenas notas, tenía buenos modales... Pero para la gente de su edad aquello era muy distinto, se la conocía por las muchas aventuras amorosas que había tenido con más de la mitad de los chicos de su curso, se la conocía por hacer la vida imposible a aquellas personas a las que ella consideraba una amenaza, pero sobretodo se la conocía por haberse acostado son Snape.
Su familia había sido seguidora de Voldemort desde el principio, tenían casi incluso más dinero que los Malfoy y no se les había imputado en ningún juicio cuando se juzgaron a todos los mortífagos, incluidos la familia del rubio y él mismo. Aunque después habían sido absueltos.
Aquello era realmente terrible, hasta ahora había tenido que compartir su vida con ella, pero aquello era mucho peor, ahora estaba por medio la felicidad de su hijo recién nacido: Scorpius.
Astoria lo había dejado a cargo de los elfos domésticos, ni siquiera a él lo quería. En ese momento ella estaba reunida con sus horrorosas amigas en el comedor.
Estaba totalemte frustrado, quería hacer algo pero no ¿qué? No podía divorciarse de ella, sus padres jamás lo permitirían, además hacerla enfadar era casi un suicidio.
Estaba anocheciendo y las estúpidas aquellas iban a quedarse a cenar, como él no pensaba aguantarlo se fue de la casa, a dar un paseo.
Tenía más que visto el callejón Diagón, ya que siempre que se marchaba iba a él, esta vez decidió irse por el Londres muggle, a ver qué encontraba.
Caminaba por las calles llenas de gente sin rumbo fijo, sentía de vez encuando las risitas coquetas de las niñas cuando pasaba por delante de ellas, pero Draco las ignoraba.
Se había vestido con unos vaqueros y una camisa ya que no quería llamar la atención vistiendo una túnica.
A las nueve el hambre se apoderó de él y entró a un bar para cenar algo. Estaba lleno de gente, por lo que sólo pudo encontrar un sitio en la barra.
Se sentó en el taburete y esperó a que se me atendiera, a los cinco minutos una camarera se le acercó.
-Buenas noches, ¿qué desea tomar?- después sonrió dejando a la vista unos dientes inmaculadamente blancos.
-De momento sólo una cerveza, gracias.- le devolvió la sonrisa.
A Draco le encantaba la cerveza muggle, que, a diferencia de la cerveza de mantequilla, llevaba alcohol, él nunca había bebido, pero desde que estaba casado con Astoria, es decir, más o menos un año, había recurrido al alcohol varias veces para evadirse de la realidad cada vez que discutían, y eso pasaba muy a menudo...
-Aquí, la tienes.- Algo que también le llamaba la atención del mundo no mágico era que generalmente a la gente se la tuteaba y no se la solía trtar de usted.- ¿Algo de comer?
-Sí, lo que quieras traerme, me da igual.
-Buscaré algo que pueda gustarte.- le guiñó un ojo. Cuando se hubo marchado una sonrisa estúpida se formó en el rostro de Draco.
La chica era realemente guapa, tenía el cabello castaño recojido en una coleta tirante y sus ojos claros brillaban como dos estrellas en el firmamento, no iba excesivamente maquillada y llevaba el uniforme de todos los camareros del bar, pantalones negros, camisa blanca.
Cuando le trajo un bocadillo de aspecto apetitoso se recostó un poco detrás de la barra y hablo.
-Llevo trabajando aquí un año y conozco a la perfección la cara de la gente, te aseguro que la tuya no es de felicidad, si quieres podemos quedar cuando salga de trabajar y me cuentas qué es eso que te atormenta, por cierto, me llamo Clara.
Draco se quedó un poco confuso, no la conocía de nada, pero era la primera vez en mucho tiempo que una mujer despertaba un poco de interés en él.
-Está bien, Clara.- puso una sonrisa seductora.- No puedo negarme a la propuesta de una mujer tan bella como tú, me llamo Draco.- esta vez fue él quién guiñó el ojo.
HOLA!!!! :)
HE VUELTO CON UNO DE MIS FICS DE DRACO... JEJEJE ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO Y QUE ME DEJEIS VUESTRAS VALIOSAS OPINIONES :D
BESOS