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Mándame una señal — capítulo 15

Necesitaba hablar con Stefan, algo me suplicaba por escuchar su voz, además solo con él podía decir todo, solo con él podía desahogarme con todo lo que tenía dentro, observe el reloj, ya debía estar en casa, así que sin más marque el número.

Espere con cierta impaciencia a que la llamada entrara, y después a esperar a que contestará.

-¿Diga? - esa voz fue de Natalie su madre.

-Hola

  • salude - soy Emma.

-Emma, cariño- como siempre su voz mostró dulzura - ¿Cómo has estado?

-Bien

  • mentí - ¿está Stefan?

-Sí- respondió - ahora te lo paso.

-Gracias

  • dije, esperando a escuchar su voz.

-Pequeña- en cuanto escuche su voz, sentí tanto alivio - ¿paso algo?

-No

  • aunque sentí las lágrimas acumularse.

-Peque - sabía que le estaba mintiendo - ¿dime que pasa?

-Te extraño - susurre - quiero estar contigo.

-Y yo contigo - supuse sonreía - pero, no solo por eso me hablaste.

-Han vuelto los sueños - me senté en el sillón y subí mis piernas.

-No fue tu culpa- siempre me decía lo mismo.

-Yo deje que la lastimaran - las lágrimas ya rodaban por mis mejillas - no hice nada.

-Estabas en shock- me consoló - es lógico, que no reaccionarás.

-Pero ella si lo hizo - replique - mi madre, si me los quito de encima.

-Eres su hija - como siempre usaba ese tono como si hablara con una niña de dos años - Tanya prefería mil veces, que se lo hicieran a ella que a su pequeña.

-Fui una cobarde - solloce.

-No digas tonterías- me consoló.

-Lo fui - lo contradije - yo vi, como esos dos hombres la violaban, y no hice nada

  • las lágrimas quemaban - pero en mis sueños, no es como lo veo, sino ellos me tocan a mí.

-Bonita- escuche la preocupación - es hora, de que lo hables con alguien, creo que te estás haciendo tu sentimiento de culpa demasiado grande y por eso estás teniendo esos sueños.

-Tal vez si eso hubiera pasado, la culpa sería menor - susurre.

-No digas eso- me reprochó - no fue tu culpa, entiéndelo no lo fue, tu solo actuaste como la mayoría de los humanos, no tuviste nada que ver.

-Stefan

  • enserio lo necesitaba aquí - no soy mala ¿cierto?

-No lo eres- contesto con su voz firme - eres un ser humano, con errores es cierto, pero tú corazón es limpio e inocente, por eso Te Amo.

-¿No has salido con nadie? - no sabía porque preguntaba aquello.

-No- ante su respuesta, me sentí peor - te dije, que te esperaría y aquí estoy para ti.

-Eres más de lo que merezco - susurre.

-¿Tú has salido con alguien?- mentirle era lo mejor.

-Sí

  • maldita lengua - pero no pude seguir, porque a pesar de todo yo también Te Amo.

-Te voy a dar un consejo- su voz seguía siendo dulce - no lo beses como a mí y tampoco lo acaricies como lo hacías conmigo, porque me vas a recordar.

-Lo siento - me disculpe - no sé que paso por mi cabeza.

-No importa- ahora entendía porque lo amaba - lo único que quiero es tú bien, y si no soy yo lo entenderé.

-Yo sé que eres tú - susurre - no volverá a pasar.

-Emma - llamo suavemente - pero en verdad debes hablar con un especialista sobre esto, no es justo que te lo guardes, debes decírselo a alguien - no conteste - quiero que me lo prometas- de nuevo no dije nada - promételo.

-Muy bien - dije sin más - lo prometo.

-Creo que lo mejor es despedirnos - debía bromear - te adoro, pequeña, no lo olvides.

-Tú sabes que yo también te adoro - susurre - nos vemos.

-Lo haremos - parecía tan seguro - solo tenme en mente.

-Siempre lo hago - susurre.

-Es mejor que cuelgue, antes de que no quiera hacerlo - enserio lo extrañaba - Te Amo.

Después de eso colgó, si ya no podía con este sentimiento, necesitaba decírselo a alguien, sin pensar baje a la cocina en donde mi abue preparaba la comida, sentí un nudo en la garganta.

-Abue ¿podemos hablar? - pedí con la voz temblorosa.

-Claro, cielo - me sonrió y me hizo una seña para que me sentará.

-Lo que voy a decir, no es fácil para mí - susurre - y tal vez cambie tu cariño.

-Amor

  • Esme me acaricio la mejilla - mi cariño por ti, no cambiará por nada.

-Primero escucha - le pedí - el día de la muerte de mamá, no solo fue eso.

-Emmy

  • llamo al ver que se me quebraba la voz - estoy aquí.

-Yo estaba en el auto - susurre - mamá dijo que no tardaría, así que me puse a escuchar música, vi a dos hombres bastante extraños caminar hacia el edificio, que parecía más una bodega en donde mi madre estaba, uno de ellos giró a verme, sus ojos miel me hicieron tener un escalofrío, pero solo sonrió de lado - enserio no deseaba recordar - y sin más entraron al lugar. Pasaron como veinte minutos y mamá no regresaba, jamás se había tardado tanto con un cliente, así que exasperada baje del auto, para buscarla.

<<Pensé que tendría que tocar, para entrar al lugar, pero la puerta estaba abierta, así que sin más entre, pero hubiese deseado quedarme fuera, escuche gritos y esa voz no era más que de mamá - en ese momento sentí las lágrimas bajar por mis mejillas - mis piernas apenas si se movías, sin ser muy consciente llegue hacia los gritos, eran cuatro hombres, sentí tanto miedo y asco al mismo tiempo - mi abuela poso sus manos sobre las mías - dos de ellos estaban violando a mamá - solté un sollozo - y no hice absolutamente nada, simplemente observe como esos dos bastardos la violaban, escuchaba los gritos de ayuda de mamá, pero mis piernas no respondían, de hecho ninguna parte de mi cuerpo lo hacía - el nudo en la garganta me dolía - entonces, el hombre al que había visto entrar me vio.

-Hola muñequita - dijo con una sonrisa de lado - parece, que quieres divertirte.

-No a ella no - grito mi madre - por favor.

-Parece que está monada debe estar muy nueva - no le intereso las suplicas de mamá - y que mejor que yo para estrenarla.

-No seas egoísta Demetri - un hombre de cabello negro y ojos azules camino hasta colocarse al lado del rubio, o sea enfrente de mí - esta preciosura, tiene para todos.

-**Alec, la asustas - el rubio camino hacía mí y yo di un paso hacia atrás - pareces un ratoncito asustado - acerco su mano a mi mejilla

  • pero no te preocupes, esté gato no te va a comer.**

-Déjenla ir - suplico de nuevo mi madre, que ahora se arrastraba hacia ellos, los otros parecían haberse agotado - no le hagan nada.

-Me la trajo la corriente - se burlo el rubio - y no pienso dejar ir, a una preciosa muñequita, como está.

Se levanto del suelo, y sin más se abalanzo sobre los dos, no sabía de donde estaba sacando tanta fuerza, pero la sangre que manchaba sus piernas me aterro.

-Vete - me ordeno - corre.

Pero no podía mis piernas, no me dejaban hacerlo, no parecían querer responder, vi que mi madre los golpeaba, con un tubo, que no supe muy bien de donde había sacado, los cuatro hombres terminaron en el suelo.

-Vamos - me tomo del brazo y me saco del lugar, en cuanto estuvimos fuera - ¿estás bien? - me reviso de pies a cabeza, sus ojos estaban llenos de lágrimas, pero aun así me sonrió - mi sol sonriente, ¿no te hicieron nada?

-Mamá - fue lo único que salió, mientras me abrazaba a ella.

-Perra - escuche que alguien gritaba - esto me la vas a pagar.

-Emma, corre - me ordeno - busca ayuda, y pase lo que pase no voltees.

-Vamos - susurre tomando su mano.

Simplemente asintió y ambas echamos a correr, ya que las llaves del auto las había tirado, en la bodega, pero las piernas de mi madre no parecían responder adecuadamente, me soltó la mano.

-Yo te alcanzo - me aseguro - pero busca a la policía, y no te separes de ella.

Quise replicar, pero su mirada no me dejo, así que sin más eche a correr, no voltee como ella me lo había ordenado, pero sabía que no me seguía lo sabía.

-Ella dio todo por mí - susurre, las lágrimas no parecían querer detenerse - y ¿Qué hice yo? Dejarla, simplemente huir.

-¿Cómo es que tu padre nunca supo eso? - pregunto limpiando mis mejillas.

-Mi tía Irina - la voz sonaba pastosa - cuando llego a la estación de policías, y le dijeron lo sucedido, dijo que nosotras diríamos que había sido un asalto, que nadie debía enterarse de lo que en verdad había pasado, además de que me dijo que se lo debía a mi madre, por ser una hija cobarde y dejar que su madre fuera violada.

-Amor

  • beso mi frente - no fue tu culpa.

-No hice nada - la culpa como siempre.

-Si hubieras hecho algo, solo te hubieran lastimado a ti también - me beso la frente - tu madre, lo hizo todo porque estuvieras bien, ella no se habría sentido bien, si le hubieran hecho algo a su hija, por ayudarla.

-¿Eso crees? - pregunte con un hilo de voz.

-Claro

  • me beso la frente - todas las madres, desean el bien de los hijos, no importa que ellas salgan lastimadas, solo se piensa en lo mejor de un hijo, y eso lo hizo Tanya.

-Quisiera decirle que no hubo mejor madre que ella - murmure -que la extraño más de lo que se puede imaginar, y que la amo, mucho.

-Ella lo sabe - me beso la frente - pero debes, hablar con tu padre y explicarle lo que paso.

-Él amaba a mi madre - susurre - puedo vivir sabiendo que todos me odian, pero no él; papá es la persona más importante en mi vida y si el deja de quererme como lo hizo Irina, no podría seguir.

-Para Edward, eres lo más importante - me consoló - nada de lo que haya pasado dejará de amarte.

-No estoy lista para decirle esto - mi abue me acaricio ambas mejillas - solo te lo dije, porque me estaba asfixiando, mis pesadillas sobre esos hombres tocándome me están aterrando.

-¿Nunca te tocaron? - clavo su mirada en mí.

-No

  • susurre - mamá no los dejo, pero desde hace unos meses, veo ese día, pero ellos me tocan, y cuando están a punto de violarme despierto.

-Debes seguir viendo a Bella - me beso la frente.

-Pero no le digas nada a papá - le pedí.

-Esperaré a que tú se lo digas - me aseguró.

 Stefan

Espero les guste ^^

Capitulo dedicado a:

Diana96

DaniiBlack

Zhere StAr De Black