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Mándame una señal — capítulo 17
Hoy era mi cumpleaños y papá no había venido, como siempre, aunque debería de estar acostumbrada, después de todo parecía que tenía cosas más importantes que su propia hija, no quería hacer nada, después de todo no creía que nadie fuera a felicitarme, bueno mi madre y ya.
Me duche sin muchas ganas, de hecho esperaba que el día pasará rápido, ya que mi día iba a hacer horrible, y aun más porque era mi cumpleaños y no iba a haber nadie esperándome, así que para que molestarme en arreglarme.
-Cariño - escuche la voz de mamá - ven a desayunar.
No tenía ni ganas de comer, y mucho menos de hablar, así que no respondí nada, simplemente me recosté en la cama, no deseaba hacer nada, más que dormir y que así el día pasará más rápido.
-Hola, princesita - al escuchar aquella voz, me levante de la cama y me abalance sobre mi padre.
-Pensé que no vendrías - susurre.
-Jamás dejaría a mi princesita sola - me beso la frente - así que, dime que quieres hacer, y ya sabes que tus deseos son órdenes.
-Lo que tu quieras hacer esta bien - sonreí abiertamente.
-Bueno antes, tenemos que bajar - me tomo la mano - porque tengo una sorpresa para ti.
-¿Qué es? - enserio estaba más emocionada de que papá estuviera aquí.
-Ya lo verás, desesperada - y me dio un golpecito en la nariz.
No dije nada, solo deje que me guiará, en la sala mi madre no parecía muy feliz, pero sinceramente eso a mi no me importaba, ya que papá estaba aquí y eso enserio me emocionaba, antes de salir al garaje, sentí las manos de mi padre taparme los ojos.
No dije nada, la verdad la ansiedad de saber que era mi regalo, no podía pensar en quejarme solo quería ver que era, mi padre me guió un poco mal, estuve por caer unas tres veces, pero después de eso, por fin nos detuvimos.
-¿Lista? - me pregunto, debía estar jugando, pero solo asentí - muy bien, a la cuenta de tres - mi sonrisa aun no desaparecía - uno, dos, tres…
En cuanto eso paso, me destapo los ojos y frente a mí estaba un beetle rosa, no podía creer que ese fuera mi regalo, estaba sumamente emocionada, que estaba deseando gritar, pero mi voz no salía.
-¿Te gusto, princesita? - solamente me gire y lo abrace.
-Es el mejor regalo, papi - le bese la mejilla - enserio, gracias.
-Siempre es lo mejor para mi princesa - me beso la frente - y ahora ve a dar una vuelta - y sin más me entrego las llaves.
POV Isabella
No podía creer que este fuera el regalo de Mike, aunque porque me sorprendía, si él siempre hacía cosas estúpidas, observe a mi hija subir al auto que su padre le había comprado, en cuanto vi el auto desaparecer camine hacia él.
-¿Enserio creíste que sería un buen regalo? - le espete.
-Renesmee se ve feliz - elevo los hombros - la única que se ve amargada aquí, eres tú.
-Acaba de cumplir dieciséis años - le recordé - y a pesar de eso, es más inmadura que la mayoría de las niñas de su edad.
-Creo que estás exagerando Bell - como odiaba que me dijera así - nuestra hija, ya está preparada para un auto.
-Renesmee, es igual a ti - replique - ¿y recuerdas que paso, cuando te dieron el carro a su edad?
-El idiota de Edward, fue el que empezó - gruño.
-Él solo te puso en tu lugar - dije secamente - o te olvidas ¿de que ese día, estuviste molestando a Tanya toda la noche?
-¿Y crees que no recuerdo como te veía? - sus ojos brillaron de forma amenazadora - o mejor dicho como lo veías, porque a pesar de que odie a Edward Cullen, es que él tiene mejores gustos que yo, y como se iba a fijar en la loca y rebelde de la escuela, teniendo como novia a la chica más hermosa del colegio.
-No entiendo porque me case contigo - desee tanto golpearlo - seguramente, en ese momento tanta droga me bloqueo el cerebro.
-No te hagas - me sonrió de lado - si después de Edward, yo era el segundo en tu lista - no supe que responder - además, recuerda que te metiste a mi cama y saliste embarazada, fue por eso que nos casamos no por nada más.
-Eres un idiota - en verdad siempre me preguntaba, porque haberme fijado en él.
-Pero a pesar de eso, te ame - camino hacía mí, pero yo retrocedí - y sé que tú a mi también.
-Si no te hubiera amado, no me habría acostado contigo
- clave mi mirada en él - y en cierta forma, no me arrepiento de ese día, porque de eso salió Renesmee a la cual adoro.
-Creo que eso fue lo único bueno de nuestro matrimonio,
- concordó - pero sabes que esto de la separación, fue más tu culpa - estaba por replicar - jamás dejaste de pensar en el imbécil de Cullen, a pesar de saber que él amaba a Tanya, siempre deseaste que él se fijará en ti.
-Siempre fui un libro abierto - acepté - pero Edward Cullen, estaba idiotizado por Tanya Denali, y bueno yo tampoco hice mucho, porque él me eligiera a mí.
-Supe que había regresado - repuso con indiferencia.
-Sí - respondí - regreso con su hija.
-¿Y Tanya? - su vista estaba en la avenida.
-Ella murió - susurre - fue un golpe muy fuerte para toda la familia.
-¿Tuvieron una hija? - en ese momento fijo su vista en mí.
-Sí, tiene la edad de Renesmee - conteste.
-¿Se parece a su madre? - sabía que él también había sentido más que simple atracción, por Tanya.
-En ciertas cosas - comente - pero creo que tiene, más de Edward, no se puede negar que es su hija.
-Te hubiera gustado ser la madre de sus hijos - se burlo - lastima que como ya dije, no te podías comparar a Tanya en nada.
-Enserio eres un patán - le espete.
Y sin esperar su respuesta, entre a la casa furiosa, no entendía porque me había metido con alguien tan horrible como lo era Mike Newton, pero en algo él tenía razón, siempre había estado enamorada de Edward Cullen, aunque después comencé a salir con Mike tratando de olvidar ese amor, y a pesar de que me enamore de él, siempre había existido Edward en mi matrimonio. Y ahora que lo había vuelto a ver, de nuevo sentí cosas, pero él seguía amando a su esposa, a pesar de que había muerto.
Mike Newton Capitulo dedicado a: Diana96DaniiBlackZhere StAr De Black