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Historia 62614 — capítulo 7
-¿Qué paso?- pregunté cuando vi a Scorpius con cara preocupada. Yo estaba algo apartada de los demás en el gran comedor, esperándolo.
-Albus me dijo que… me dijo que tenemos que decir a nuestros padres.-soltó. No entendía a qué se refería, así que lo miré esperando una explicación.-Lo nuestro, Lily. Albus quiere que se lo digamos a nuestros padres.
-Pues no le hagas caso…-contradije, ya sabía la actitud de Scorpius. El sin duda lo haría.
-Si no lo hacemos nosotros, será el quien lo diga, quien lo cuente todo…-la ira estalló dentro mío. ¿Qué se creía Albus? ¿Quién le dio el derecho de mandar sobre mi vida? ¡No! De ninguna manera iba a permitir aquello. Tenía que hablar con ese tonto de mi hermano. ¡Metiche! Solo esto me faltaba…
-¿Dónde está?-pregunté poniéndome de pie.
-¿Quién?
-¡Albus! ¿Dónde está Al?
-No trates de convencerlo. Está decidido, no dará marcha…
-No me importa. El no es nadie para mandar en mi vida…-Scorpius me atajó poniendo sus manos sobre mis hombros, y me hundió de nuevo en mi asiento. ¡Maldita sea! Era diez veces más fuerte que yo.
-El me dijo que tu padre sospechaba desde el principio…-dijo antes de que pudiera replicarle nada.
-¿Qué?
-Me dijo que tu padreya sospechaba. ¿Es cierto?
Un momento… papá nunca sospechó nada, ¿o si? ¿A qué se refería Albus? Revolví mi mente buscando algún recuerdo de lo que decía Scorpius. Papá sospechando… ¿desde cuándo papá se enteró que me gustaba Scorpius? "Espero que para ti Malfoy no sea una distracción, hermanita"… "¿De verdad no sales con Malfoy?".
-¿Es cierto, Lily? ¿Lily?-dijo Scorpius, porque yo no respondí, me había quedado absorta en mis pensamientos.
-Papá no sabe nada…-titubeé.
-¿Qué? ¿Dé qué demonios estás hablando? Tú y tu hermano me confunden…
-James se lo dijo a papá. El le dijo que tú me gustabas, justo antes de empezar la escuela este año… y papá me preguntó si es que salía contigo. A eso se refería Al.
-Oh, entonces será mucho peor cuando le digamos.
-Supongo… aguarda, ¿qué?
-Me refiero a que él solo te preguntó una vez, tú respondiste que no, obviamente, y entonces ahora saldrás con que la respuesta correcta es "sí, salgo con Scorpius Malfoy". Por lo tanto será difícil explicarle cuando el no tiene ni la más remota idea, ¿me entiendes?
-Ni tanto… ya sabía que me gustabas…
-¿Gustaba?
-Gustas, ¡como prefieras!
-Oh, mucho mejor.-le sonreí cansinamente, y el quitó algunos mechones de pelo rojo de mi cara, dejándola expuesta por completo.
Traté de asimilar lo que me había dicho el Slytherin. Era cierto, la primera vez, dije que no salía con Scorpius, así que papá estará tranquilo pensando que es así. Pero luego de que le informe de todo, se pondrá algo... molesto y celoso. No porque el sea un "Malfoy", no, nada de eso. Sino que le costaría asumir que "su pequeña Lily" tiene novio. Por suerte no se enteró de Jonathan, ni de Mike. Aunque eso fue hace unos años atrás, y bueno, Mike había sido mi primer novio. ¡Deberían haber visto como se puso Albus!
-Creo que lo mejor será decirles, Scorp.-dije casi en un susurro, apoyándome en el hombro de él y rodeando su cuello con mis brazos.
-Así es, Lily…
Queridos Papá y Mamá:
Bueno, primero, ¡Hola! Espero que estén bien. Aquí en Hogwarts todo va bien, las clases, las tareas, las… ¿lechuzas? Sí, también andan bien. Y Hagrid, y los profesores y… bueno, Albus también. Igual que yo. Bueno, tengo algo de decirles, no, contarles, digo… escribirles. Yo… bueno yo quería decirles que tengo un novio. Es Scorpius Malfoy. Bueno eso es todo. Adiós.
Con amor,
Lily.
¿Qué demonios era aquel bochorno? Sí, era la carta que enviaría a mis padres para contarles mi pequeño gran secreto. ¡Pero si era un asco! Así que lo arrugué y lo tiré a la papelera, que ya estaba llena de pergaminos también desechados por las fallidas cartas. ¡Me sentía tan patética! Era una carta solamente. El único problema era que en la dichosa nota estaba escrito lo que posiblemente me costara una buena reprimenda. Necesitaba más tiempo, mucho más.Y lo tendría si no fuera por una persona muy, muy entrometida. Mi querido hermano.
Salí de mi habitación, y me dirigí hacia la de los chicos, claro, yo si podía entrar.No era la primera vez que iba a la habitación de Albus, ya muchas veces le entregué recados de mis padres, de los profesores, o algún que otro libro que me haya prestado.
Seguí subiendo las escaleras, luego de un momento ya estaba frente a la puerta. La abrí deuna buena vez, y lo que vi no fue nada agradable. Me quedé congelada en el umbral, con los ojos bien abiertos y como platos. Michael Thomas, el compañero de habitación de mi hermano estaba en calzoncillos, exponiendo su cuerpo moreno y estirado. Y me miraba con sus ojos negros llenos de asombro. Al estaba sentado, leyendo en su cama, y los otros tres que también dormían allí no estaban, por suerte.
-¿Qué no sabes tocar?- me espetó mi hermano, enojado.
-Lo siento…-dije, y di media vuelta, para darle a Michael un tiempo para ponerse algo de ropa.
-No importa, Al.-escuché que decía Michael, ¿cómo no le iba a importar? ¡Lo vi en ropa interior, por Merlín! Ah, claro, ¿no se los dije? Lastimosamente, a Michael le gustaba.- De verdad, no te enojes con ella. No fue intencional, ¿verdad, Lily?
-Así es. Lo siento.-grité desde el umbral.
-Sigue siendo una atrevida.-dijo Albus.-También debería prohibirse la entrada de las chicas a nuestros dormitorios.
-¡Ni de broma lo digas!- rezongó Michael. Y su voz parecía más cercana ahora. Di media vuelta y, efectivamente, ahora solo estaba a unos cincuenta centímetros de donde me encontraba yo.-Adiós, Lily…-se despidió con una sonrisa que se podría definir como "pícara"; y luego se fue.
-¿Qué quieres? -dijo secamente Albus.
-Hablar contigo…-dije de la misma manera.
-¿Y tenías que venir hasta mi dormitorio, ver a mi amigo casi desnudo solo para hablarme? ¿No podías esperar?-espetó, irritado.
-¿Y no te puedes callar para escucharme?-dije altaneramente. Mi hermano, enarcó una ceja.-Necesito más tiempo.
-¿Tiempo? ¿Y qué crees que soy? ¿Un reloj?
-Hablo enserio.
-Explícate.
-Bueno, lo haré. Quiero más tiempo para contarles a mis padres lo de Scorpius, Sr. Chantajista.
-En primer lugar, no es un chantaje: es una advertencia. En segundo lugar, no puedo darte más tiempo porque ya excediste ellímite, y me imagino que ya sabrás que pasará si no lo haces…
-Lo sé. El chismoso de mi hermano se encargará de arruinar mi vida, sí…
-Y en tercer lugar,-prosiguió Albus sin hacer caso a lo que dije.-Mis papás necesitan saber la verdad sobre tu noviecito, y ya.
-¡Ah, claro! Yo tengo que decirles que tengo novio, ¿y tú? ¿Qué hay de tu novia? ¿Por qué no les dices nada a nuestros padres?
-Es diferente…
-¡Diferentemis calcetas! Es lo mismo, Al. ¿No te gustaría que yo te chantajee a ti, verdad?
-Mi novia no es hija de los enemigos de papá y mamá…
-¡No seas ridículo! A ellos no les molestará eso. Ya no andan peleados con los Malfoy, por algo les perdonaron todo lo que hicieron y no los enviaron a Azkaban.
-Sabes que papá siempre fue demasiado noble… además, le dijiste que no salías con Scorpius, Lily, le mentiste a papá.
-No le mentí. En ese momento no era novia de Scorpius.
-Pero estoy seguro de que le molestará que tengas novio y no se lo digas…
-¿Ah, si? ¿Seguro que no se molestará contigo también?
-Sabes que eres su favorita, "la niña de sus ojos", "la pequeña de papá". Será mas doloroso que tengas un novio de lo que será si yo tengo una.
-¡Eres ridículo! Solo armas todo este circo porque te molesta Scorp, ¡tú lo odias!
-Ay, ¿ahora lo llamas así? "Scorp, Scorp".-dijo Albus haciendo una mala imitación de mi voz.- ¡Es el apodo más tonto del mundo! Además no odio a tu querido… "Scorp".
-¿Entonces por qué quieres arruinar todo esto? ¿Por qué, Al?
-Porque… solo quiero que… yo…-pero Albus no terminó su frase. Se sentó de nuevo en su cama, mirando al suelo. Permaneció allí durante muchos minutos, luego habló.- Lily, yo solo quiero que no te vuelva a pasar lo mismo que con Jonathan.
-¿Pero por qué piensas eso?
-Porque si nuestros padres y los de Scorpius saben de esto, el no se atreverá a dañarte. Lily, yo solo quiero que esté bien.
Toda mi ira para con Al, se esfumó. Nunca imaginé que mi hermano se preocupaba tanto por mí. Además, no lo demostraba; o tal vez yo nunca me di cuenta. Siempre que se ponía como celoso, pensé que era por ser un entrometido, que no me dejaba vivir en paz. ¡Qué equivocada estaba! El pobre trataba de protegerme. ¡Qué estúpida había sido! En ese instante, sentí más que nunca todo el amor que tenía hacia mi hermano. Me arrodillé a su lado, y tomé sus manos, de la manera más suave y comprensiva que podía.
-Al… no debes pensar eso, Scorpius no sería capaz de algo así.-le dije muy despacio. El levantó la cabeza un momento, unas gotas de lágrimas inundaban sus ojos, y otras resbalaban por sus mejillas. Lo miré a los ojos, ¡que hermosos los tenía! Como mi abuela Lily, y como mi padre.
-¿Cómo sabes que es así?-preguntó, y de nuevo miró al suelo.
-Porque me ha amado desde que entré en Hogwarts…
-¿Tanto… tanto tiempo?- asentí levemente, pero como el no me miraba, tuve que contestar.
-Sí, así es. Y estoy segura de que no me haría algo así.
-Me cuesta creer que ya no eres… mi hermanita pequeña.-dijo con algo de nostalgia. De nuevo me miró a los ojos, y se encontraron nuestras miradas.
-Yo siempre seré tu hermanita pequeña, Al, siempre. La tuya y la de James. Siempre seré la hermanita que podrás molestar, la hermanita a la que recurrirás como siempre en busca de consejos sobre chicas, la hermanita que estará para ti siempre…
Albus sonrió, y le acaricié la mejilla para limpiarle sus lágrimas. Luego me levanté del suelo y lo abracé. El respondió a mi abrazo, y noté que volvía a derramar algunas lágrimas. Y al separarnos de vuelta, comprobé, efectivamente había vuelto a llorar. Realmente, nunca me di cuenta de que tenía un hermano que se preocupaba por mí, me cuidaba, y me protegía. Recordando todas las cosas que pasamos juntos, no lo pude evitar, y también me eché a soltar unas lágrimas. Lo abracé de nuevo, y allí sentada con él, recordé muchas de las veces que Al fue mi compañero, mi mejor amigo, mi confidente. Como aquella vez…
Era junio, y James ya había vuelto luego de su primer año en Hogwarts. Para ser una noche de verano, era muy fría, porque afuera llovía torrencialmente, y los relámpagos se escuchaban como rugidos. El viento azotaba las ramas de los árboles que chocaban contra las ventanas de mi habitación. Y de vez en cuando veía la luz de los rayos que caían amenazadoramente del cielo.
Sentía miedo, así que fui corriendo hasta la habitación de mi hermano mayor. El estaba durmiendo plácidamente en su cama, con las extremidades extendidas por todo el colchón, y con la boca abierta, que emitía un sonoro ronquido.
-James… James...-lo llamé casi sollozando.
-Hmm…-titubeó.
-James, tengo mucho miedo, ayúdame…-dije con más temor aún.
-Lily… vete a tu habitación… déjame dormir…
-Es que le temo a las tormentas…
-No pasa nada… estarás bien. Ya vete y déjame dormir…-dijo al fin James, y puso su almohada sobre su cara.
Era obvio que no me iba a hacer caso. Así que sólo se me ocurría ir junto a Albus. No pensé en mi padre, no pensé en mi madre, sólo se me vino a la cabeza recurrir a Albus. Corrí de nuevo por los pasillos hasta la habitación de este. Llegué allí, él dormía acurrucado bajo su manta. Fui hasta donde se encontraba, y lo sacudí, aún temblando.
-Al… Al, hazme caso por favor…-rápidamente, él se levantó, sorprendido, despeinado pero más sorprendido que otra cosa.
-¿Lily, qué te pasa?
-Tengo miedo, Al…
-¿Miedo de qué?
-De la tormenta, no quiero dormir sola, Al, no quiero…
-Oh, Lily. Ven aquí, te haré espacio…-el se movió un poco y me dejó una parte del colchón. Me acosté a su lado. Su cama estaba cálida y muy cómoda. Al nos cubrió con su manta.
-Gracias…-le dije, sonriendo.
-No hay problema, Lily. Tú eres mi hermanita pequeña, mi deber es protegerte.-Nos quedamos frente a frente, y luego, mi hermano puso una mano en mi hombro, y así nos quedamos. Dormidos profundamente, con Albus protegiéndome, no sentía nada más confortable.
Me separé de aquel que hace tantos años me protegió cuando tenía miedo de las tormentas, me protegió de cuando casi me caigo a un lago profundo en unas vacaciones familiares, me protegió cuando Jonathan me engañó miserablemente, y del que ahora trataba de protegerme de sufrir otro daño emocional por parte de mi novio…
-Gracias por todo, Al. -dije, por cada cosa que mi hermano había hecho por mí.
-Creí que te molestaba mi plan.
-Ya no. Tienes razón, papá y mamá merecen saberlo. Lo único que te pido, es que me des algo de tiempo.
-¿Cuánto?
-Hasta Navidad, eso es todo. Será el momento perfecto para explicárselo. Tal vez pueda llevar a Scorpius o… no lo sé pero…
-Está bien. Tienes hasta navidad, de hecho, es una buena idea, claro, sólo siScorpius le agradaría cenar en la Madriguera.
-Estoy segura de que aceptará con gusto…
-Cuento con ello, entonces.-se levantó, se limpió la cara con las manos, y salió de la habitación. Inmediatamente, lo seguí. A Scorpius le agradaría la noticia que le tenía.
Hola! aquí les traigo un nuevo cap, sigue siendo la misma historia, ¿eh? solo le cambié el nombre, porque no me gustaba tanto. En fin, disfruten y luego me dicen que tal..
Los quiere
Luna Luna Black